279,99 dólares. Al cambio vigente ahora mismo, 214,25 euros.
Eso es lo que cuesta el abono para ver todos los partidos de la temporada regular y de la pretemporada en NFL.com, a través del Game Pass. Sale a 16,47 dólares por cada una de las 17 jornadas (la pretemporada no la cuento porque no es equiparable). Las otras opciones: el abono de equipo, que te da derecho a ver todos los partidos de la franquicia que elijas, por 199,99 dólares; la suscripción mensual, por 69,99 dólares; y el abono semanal por 24,99 dólares.
Creo que se han passado cuatro pueblos. El año pasado costaba 249,99 dólares. En 2008, 209,95 dólares. Hay que tener en cuenta que el servicio sólo está disponible fuera de Norteamérica (Estados Unidos, México, Canadá, Bahamas, Bermuda y Antigua lo tienen bloqueado). Es decir, que se trata de un medio para popularizar la NFL fuera de su mercado doméstico. Y se marcan una subida de precio de más de un 33% en dos años. Pues no parece la mejor medida para la expansión internacional del deporte, la verdad, sobre todo teniendo en cuenta la que está cayendo.
Si bien es cierto que el Game Pass no parece un servicio para novatos, sino más bien para los muy aficionados (die-hard fans, que les llaman por allí), sorprende un poco la subida a la parra de la NFL.
Baste comparar el precio con el de los servicios equivalentes de MLB y NBA. El abono a MLB.tv (el equivalente en béisbol) es de 79,95 dólares en su versión premium y de 59,95 en la normal. Aparte de que en la MLB se juegan muchísimos más partidos que en la NFL, el abono a MLB.tv incluye la postemporada. El International League Pass de la NBA costaba 149,95 dólares en premium y 99,95 en estándar. Este era sólo para temporada regular, pero incluye muchos más partidos que el Game Pass. Menuda diferencia de precio.
En el otro lado de la balanza hay que comentar, como ya hice alguna vez, que la calidad del Game Pass es la releche. Todos partidos se ven en alta definición; puedes cambiar rápidamente de partido a partido y, parece que este año, puedes tener la pantalla partida con varios a la vez; los partidos se archivan inmediatamente sin cortes publicitarios para verlos en diferido; y el abono incluye acceso a NFL Network (el canal de televisión de la NFL) y al archivo de varios de sus programas más destacados.
En mi caso, sólo compré el abono semanal un par de veces, y la experiencia fue inmejorable. Sin embargo, parece ser que a principios de la temporada pasada hubo problemas y no se pudieron ver algunos partidos. En ese caso, estafado y jodido, porque no te devuelven un centavo.
Evidentemente, existen otros medios más asequibles para ver la NFL. Algunos legales, como Digital+ en España (que da en directo 4 partidos por jornada, que no es poco) o la plataforma de televisión que corresponda en cada país; y otros de al menos dudosa legalidad y gratuitos, me refiero al streaming por Internet a través de sistemas P2P y similares.
El Game Pass, un lujo. Y nunca mejor dicho, en vista del precio.
Ah, sí, me despido con un poco de música para endulzar la agria noticia (y en amarillo). Nada más edulcorado que el bubblegum pop. Buena música, en cualquier caso. Estos son The New Pornographers, The laws have changed.
