viernes, 21 de octubre de 2011

International Series 2011: guía ilustrada del viajero

Qué mierda. No sé ni cómo escribir algo adecuado. El caso es que uno de mis mejores amigos ha perdido a un ser muy querido. Como no sé qué hacer, simplemente le mando, también desde aquí, un abrazo muy fuerte. Y que sepa que no dejamos de pensar en él y en su familia. En momentos complicados, a veces tendemos a exagerar las virtudes de quien lo está pasando mal, pero no es el caso. Él es buena gente de verdad, con todas las letras. Mucho ánimo, tío. Aunque no me leas, que siempre me lo dices.


En fin, que el propósito de este artículo es servir de guía para el fin de semana de fútbol americano europeo. Para el que lo escribe será la tercera vez. Adelanto que merece totalmente la pena, y que no hace falta ser un loco de la NFL para disfrutar (mucho, mucho) de la experiencia.

Ya llegan las NFL International Series 2011, el partido oficial de liga regular que disputarán en el estadio de Wembley los Tampa Bay Buccaneers y los Chicago Bears.


Música: una canción de los Goo Goo Dolls, que es la banda que actuará el domingo en Wembley. Esto es Iris.



Quien se haya leído la previa del año pasado encontrará bastantes parecidos con esta. Que no le extrañe. Porque este artículo ha sido redactado sobre la base del anterior. Vamos, que he copiado y pegado el texto de 2010 y lo he adaptado a 2011. Eso sí, no os creáis que el contenido va a ser muy similar al del artículo del año pasado, que he tenido que cambiar casi todo. Pero sinceridad ante todo.

Algunos consejillos básicos previos que casi sobran porque parece que estoy tomando al lector por bobo pero que nunca están de más (también conocidos como típicos consejos de madre)

Para entrar en el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte sólo necesitaréis vuestro DNI (si sois españoles o de otro estado comunitario; si sois de fuera de la Unión Europea debéis llevar pasaporte) y tendréis que cambiar vuestros euros por libras esterlinas. La mejor manera de cambiar la moneda es antes de viajar, en un banco en el que no os cobren comisión por cambio (de esos quedan pocos, me temo). Otra opción es cambiar en las casas de cambio del aeropuerto. En Barajas hay varias. Creo que lo mejor es cambiar en el propio aeropuerto, en American Express. Estos no cobran comisión alguna, sino que te aplican un tipo de cambio, a veces, criminal. Que no os extrañe si el tipo de cambio es un 10% más "caro" que el oficial (en otras palabras, que os den un 10% menos de libras que las que corresponderían de acuerdo con el tipo oficial). En cualquier caso, y aunque decirlo también es una obviedad, en casi todos los sitios podréis pagar con vuestras tarjetas de crédito o débito. Eso sí, si siguen la misma política que el año pasado, en las tiendas de la tailgate party solo aceptan tarjetas Visa. Fuera de la tailgate party, es decir, en los stands que están alrededor de Wembley y en el propio estadio, sí aceptan otras tarjetas (no solo Visa). Ah, andaos con cuidado, porque algunos bancos aplican comisiones a los pagos con moneda extranjera. El BBVA, por ejemplo, un 3%. Es menos que el 10% que se saca la casa de cambio de moneda.

Sigamos por cómo llegar a Londres una vez aterrizados. Evitad el taxi. Os puede costar más caro que el propio avión. Para llegar al centro de Londres, lo mejor son los trenes o el metro. El Gatwick Express y el Heathrow Express os dejan en pocos minutos en estaciones de metro céntricas (Victoria y Paddington, respectivamente), sin paradas intermedias. Podéis sacaros los billetes por anticipado en sus páginas web. Os lo recomiendo especialmente si llegáis a Gatwick porque viene con descuento. 4 por 2 en el caso del Gatwick Express (57 libras ida y vuelta, poco más de 7 cada viaje). No son baratos si los comparamos con lo que cuesta llegar al centro de Madrid en metro desde el aeropuerto, pero es la mejor opción.

Por cierto, tened en cuenta que bastantes líneas estarán total o parcialmente cerradas este fin de semana. Aquí podéis verlas.

Parece que va a hacer buen tiempo. Según la BBC no lloverá ni el sábado ni el domingo, con buena temperatura (por lo menos para personas como yo, que disfrutamos del fresco y odiamos profundamente el puto calor), entre 11 y 18 ºC. Weather.com es un poco más pesimista, ya que ahora mismo augura que el domingo lloverá. A ver. En cualquier caso, no olvidéis los abrigos, que en España estamos acostumbrados a temperaturas mucho más cálidas.

El viernes

Joder, el año pasado no tuve que contar qué pasaría el viernes. Porque no pasaba nada. Este año sí. Y me da bastante igual, porque yo llego el sábado por la mañana. El caso es que cada año se programan más eventos, señal del interés de la NFL por promocionar su producto en Europa y de los europeos por el producto, porque si estos eventos no hubiesen sido un éxito en años anteriores, no se habrían repetido y ampliado.

Si estáis ya por ahí, que sepáis que hay eventos programados para el viernes. Desde las 5 de la tarde a las 9 de la noche se celebrará en Trafalgar Square lo que han mal llamado NFL Friday Night Lights. Mal llamado porque no tiene nada que ver con la popular serie ni con la homónima película, ambas sobre football de instituto. El acto consistirá en la proyección pública de la regulera película Jerry Maguire, protagonizada por el cargantérrimo Tom Cruise. Su escena más famosa, esta:


Perdón, su escena más famosa es esta. Una escena bastante mierda, por otra parte.


¿Por qué esta película, y no otra? Seguramente, porque esta es de las pocas que cuenta con la licencia oficial de la NFL. Es decir, que salen equipos reales (Cuba Gooding Jr. jugaba de wide receiver en los Arizona Cardinals) en vez de inventados (como los Miami Sharks de Any given Sunday).

El acto incluirá un coloquio sobre las similitudes y diferencias de lo mostrado en la película con la realidad. Apasionante. Y una actuación de las cheerleaders de los Buccaneers. No parece un evento demasiado atractivo, aunque darse una vueltecilla para ver el ambiente puede merecer la pena.

El sábado

Una de las cosas que más me han impresionado en los dos años que he asistido al partido de Wembley es la cantidad de gente que, ya desde el sábado, lleva camisetas de equipos de la NFL. Cuando llegas el sábado por la mañana a la estación de Victoria, destino del Gatwick Express y en la que os esperará una cola del copón para comprar los billetes de metro (recomendamos nuevamente comprar la Oyster Card para desplazamientos en metro), ves a un montón de gente con camisetas de football. Este año se espera una asistencia inferior a la de temporadas pasadas. No se va a llenar Wembley (quizá la crisis, quizá la menor antelación con la que se pusieron a la venta por el lockout, quizá que uno de los equipos repite y no resulta un partido demasiado atractivo), por lo que a lo peor hay menos ambiente. Tampoco espero mucho menos. Repito lo del año pasado: el mismo sábado ya notaréis que el día siguiente se juega un partido de la NFL y que hay un montón de gente que ha viajado desde diferentes lugares para ver el partido. Sin necesidad de pasar por Trafalgar Square.

Charla de Roger Goodell con aficionados

No sé ni para qué hablo de esto, porque seguro que es imposible acceder a ello. El jefe de la NFL, el comisionado Roger Goodell, charlará con aficionados en el hotel Landmark. Está aquí. Para acceder al evento es necesario cumplir con unos requisitos que no he podido encontrar en ninguna parte. Dicen que las preguntas de los aficionados no estarán preparadas. Bah. A las 11.30 de la mañana, por si os queréis acercar. Durará una hora.

NFL Fan Rally en Trafalgar Square

Esto también se hizo el año pasado. No asistí, por lo que no puedo deciros cómo fue la cosa, pero las imágenes que he visto del evento son bastante agobiantes. Treinta y ocho mil personas llenaron la plaza. Una plaza petada, un escenario con actuaciones poco interesantes, y bastante exjugador mítico de la NFL. Para este año, se prevé la presencia de los dos head coaches, Raheem Morris y Lovie Smith, varios exjugadores de Bears y Bucs y, como estrellas, Jerome Bettis y Marshall Faulk. ¿Qué hace una leyenda de los Steelers y otra de los Rams aquí? Pues nada, intentar atraer aficionados. Habrá también actuaciones musicales, cheerleaders y otras zarandajas (me gusta zarandajas).

El sarao comienza a las 12 de la mañana y termina a las 5 de la tarde (dura una hora más que el año pasado).

Aparte de esto, como digo, veréis aficionados ataviados con las camisetas de sus equipos de football por toda la ciudad. Casi por cualquier zona. Otro evento oficial-oficioso tendrá lugar en el pub The Green Man. El sábado arranca en ese bar la "Great British Tailgate Party". El inconveniente, para los que os hospedéis en algún lugar céntrico, es que el pub en cuestión está al lado de Wembley, y eso es a tomar por culo. Si tenéis el alojamiento cerca del estadio, una opción interesante de borrachera. Además seguro que ponen algo de college.

El domingo

Este año, a diferencia de los dos anteriores, no hay cambio de hora. Por eso el partido será una hora más tarde de lo habitual (normalmente las International Series eran el último fin de semana de octubre, cuando los europeos atrasamos una hora el reloj; este año, es un fin de semana antes). El partido es a las 6 en vez de a las 5. Advierto de esto para los que repitan: los horarios del año pasado no sirven de referencia para este, porque el partido comenzará una hora más tarde. 

Una vez más, recomiendo fervientemente madrugar el domingo e ir pronto al estadio. De verdad que merece la pena. Os sugiero daros un paseo por el centro de Londres, donde empezaréis a ver a hordas de personas equipadas con los colores de sus equipos favoritos, y os vayáis prontito para Wembley. Hacedme caso.

Yo iría (y de hecho iré) por la mañana al estadio (sobre las 13.30). La manera más sencilla de llegar a Wembley es en metro. La parada más cercana es la de Wembley Park, que hasta tiene entrada propia en Wikipedia.

Veréis ambiente desde bien prontito. El año pasado cogimos el metro a eso de las 12 de la mañana. Y, como el año anterior, a pesar de que faltaban 5 horas para el kickoff, el metro ya iba lleno de gente de camino al partido. Al salir de la estación, esta será la magnífica vista que os encontraréis si os bajáis en Wembley Park (si pincháis en cada foto, las veréis en tamaño gigante, que las he subido sin degradar). Esos vejetes son reventas. Dudo que haya este año, porque queda mucho papel por venderse.


Del imponente estadio de Wembley os separará el Olympic Way. Si la organización coincide con la del año pasado, la Tailgate Party estará situada a vuestra izquierda, según vais al estadio por el Olympic Way. El año anterior estuvo a la derecha. Qué mas da, como si no lo fueseis a encontrar.


Que no os dé vergüenza ir disfrazados con los colores de vuestros equipos favoritos. El de Londres es un partido único, en el que los colores de casi todos los equipos de la NFL (seguramente todos) están presentes en la grada. Mola. Y veréis frikazos de impresión. De cualquier equipo. Unas cuantas muestras del año pasado:










Digo que recomiendo ir muy pronto no solo para disfrutar del ambiente previo, sino también porque si queréis llevaros algo de merchandise tenéis que llegar con mucha antelación. Suelen quedarse cortos de existencias. Y si queréis disfrutar de alguna de las atracciones de la Tailgate Party, ya podéis armaros de paciencia, porque mirad qué colas se formaban el año pasado a eso de la 1.


¿En qué consiste la Tailgate Party? Bueno, en primer lugar hay que decir que la Tailgate Party de las International Series no es una tailgate party. Una tailgate party al uso es una fiesta más o menos espontánea que se hace antes de los partidos en los aparcamientos de los estadios. Los aficionados llevan ingentes cantidades de alcohol y de comida como calentamiento para el partido. Esto es diferente. Es un evento corporativo, organizado por la NFL y que no es de acceso libre. Solo los que tienen entradas para el partido pueden entrar. Supongo que será parecido al del año pasado: atracciones de feria en las que emular a un kicker, a un running back o a un quarterback. En otras palabras, oportunidades de hacer el ridículo en público tras aguardar una larga cola. También hay stands con merchandise y una carpa con logos gigantes de todos los equipos. Quien lo lea pensará "qué gilipollez", pero bien que nos hicimos todos el año pasado fotos al lado del logo de nuestro equipo.

El merchandise (souvenirs, artículos de coña, coñas marineras)

Repito la coña del año pasado. La escena lo merece. Por desgracia, los vendedores no son tan majos como este, ni tienen tal variedad de productos.


Este año no me ha llegado guía de compra de merchandise. El pasado sí. Así que no sé muy bien qué habrá. Si es como en años anteriores, será algo parecido a esto: una camiseta réplica de cada uno de los equipos de la NFL (solo del jugador que consideren como más representativo) y material mucho más variado de los equipos que disputan el partido, incluido material histórico. Muy poca cosa. Menos de lo que deberían llevar. Por ejemplo, las chicas tendrán pocas camisetas femeninas. Con suerte, una de Tampa y otra de Chicago. O ni siquiera, porque en el Bucs-Patriots no había nada. Entonces, cuando preguntamos si tenían camisetas para ladies la respuesta fue "this is a men's sport". En fin. En cuanto a precios, si no los han subido, 50 libras las camisetas réplica, 80 las premier, similares a las auténticas sin serlo. Las demás pijadas (gorras, minibalones, minicascos, camisetas conmemorativas del evento o con el logo de cada equipo) rondan las 10-20 libras. Si alguien quiere la camiseta del evento, que la compre al llegar, que se agota.

Repito consejo útil: no intentéis comprar en los stands de la Tailgate Party. Estarán petadísimos. El truco es ir a los que están en el anillo que rodea el estadio. Hay un par de stands por cada conferencia (NFC y AFC). Sin agobios, sin demasiada cola, podréis comprar vuestro recuerdo con tranquilidad. Y comprar con una tarjeta que no sea Visa. Bueno, si no vais con tiempo no garantizo que quede material de vuestro equipo favorito.

En el estadio

Hay que entrar con tiempo. No siempre se tiene la oportunidad de presenciar los preparativos de un partido de NFL y de ver cómo calientan ambos equipos. Ver esto no tiene precio.


Además, habrá show pre-partido. La actuación musical será de los Goo Goo Dolls. Supongo que, como el año pasado, se subirán a un escenario similar a este. Luego sonarán los himnos, God save the queen (la versión chunga, no la de los Sex Pistols) y The star-spangled banner. Llevarán a alguien para cantarlos. Aunque sea costumbre en Estados Unidos, para mí esto los estropea. Me parece más estético que todo el estadio cante el himno (por lo menos el inglés). A ver si repiten los mosaicos de hace un par de años, bastante vistosos..



La salida de los equipos también será espectacular. En particular, la salida del equipo local. La foto que figura como fondo del título de este blog fue tomada cuando los Buccaneers saltaron al campo hace dos años. Impresiona. Fuegos artificiales y no artificiales, música atronadora... Qué os voy a contar, hay que verlo. Como veis, motivos más que sobrados para llegar con mucha antelación. A partir de ahí, a disfrutar del partido.

Los equipos

Por primera vez en las International Series, no se enfrentan equipos de distintas conferencias. Vamos, que no es un NFC contra AFC. Es un duelo de un equipo de futuro, plagado de talento joven, contra un equipo histórico, con algún jugador que pasará a la historia de la NFL.

Tampa Bay Buccaneers: el futuro

Cómo llegan. De líderes de su dura división, la NFC Sur. Están 4-2. Llegan con confianza tras vencer a los New Orleans Saints pese a no contar con algunos de sus jugadores más importantes. No obstante, el equipo genera dudas. Hace un par de fines de semana cayeron estrepitosamente en San Francisco, pero el pasado ganaron a uno de los mejores de la NFC. Con todo, aunque estos vaivenes parezcan decir lo contrario, suelen ser un equipo fiable. El partido es importante para ellos, ya que en una NFC Sur tan igualada, cada victoria es clave, no solo para ganar la división, sino para una plaza de wild card.

Lesionados. Las dudas más importantes son las de LeGarrette Blount (running back) y Gerald McCoy (defensive tackle). El último ha entrenado esta semana y puede que juegue. Las perspectivas son más pesimistas en relación con el primero. Una pena, porque ver a esa locomotora tiene que ser un espectáculo. Qué le vamos a hacer, su sustituto, el veterano Earnest Graham, cumplió sobradamente la pasada semana. Es segura la baja del receptor Sammie Stroughter y el tight end Luke Stocker, y probable la participación de Mason Foster y Michael Bennet.

Las estrellas. Los Buccaneers son el futuro. Igual no, pero son muy jóvenes y ya peligrosos. Aunque los vimos hace un par de años, esto es otra cosa. En el ataque, el protagonista obvio es Josh Freeman. El joven quarterback debutó precisamente en Wembley. Una de las sensaciones de la NFL. Si los Bucs van perdiendo en el último cuarto y él tiene el balón, la remontada es muy probable. También merece la pena fijarse en Mike Williams, un receptor joven que no atraviesa su mejor momento, y en Kellen Winslow, el tight end que casi se pega con Freeman la pasada jornada (pero es un muy buen jugador). En defensa, las estrellas están en las esquinas: Aquib Talib y Ronde Barber.

Chicago Bears: la historia

Cómo llegan. 3-3. Terceros de la NFC Norte, que tienen muy complicada: están a 2 y 3 partidos de Lions y Packers, habiendo ya perdido un partido contra cada uno de ellos. Los Bears están fallando en donde suelen basar su éxito: en su pegajosa defensa, muy incómoda, que solía presionar al pasador, impedir cualquier big play y ser muy oportunista. Así construyeron su éxito la temporada pasada, cuando fueron campeones de la NFC Norte y se quedaron a las puertas de la Super Bowl. Este año está fallando. Permite big plays, no llega con tanta claridad al quarterback, falla placajes y no recupera tantos balones. Se está notando. El campeonato de división lo tienen muy complicado, por lo que su baza para conseguir llegar a playoffs debería ser la wild card. Para estos fines, es esencial para ellos ganar el domingo. Poco margen de error para los ositos.

Lesionados. Que juegue Hester, por favor. El mejor retornador de la historia de la NFL, que es duda por una lesión torácica. No es grave, así que si nada se tuerce, veremos a Devin Hester. Solo falta que los punts y kickoffs  de los Buccaneers no nos impidan disfrutar de estos retornos. También está tocado Julius Peppers, uno de los mejores defensores de toda la NFL, tanto en salario como en rendimiento. Parece confirmada la baja del offensive lineman novato Gabe Carimi. Cutler, hostias a babor. Y a estribor. Que vienen los bucaneros.

Las estrellas. Hay más nombres en Chicago que en Tampa. Una leyenda, Brian Urlacher. El 54. Linebacker. Solo por ver a este tío merece la pena el partido. El líder de esta defensa, el que la mueve, quien canta los audibles e intenta confundir al pasador rival. Siguiendo con la defensa, Julius Peppers e Israel Idonije son jugadores de élite. Sobre todo el primero, que es una superestrella. Atentos a la línea defensiva, pues. El linebacker Lance Briggs tampoco es manco. Ni Charles Tillman. Mucho nombre en esa defensa.

En cuanto al ataque, tampoco faltan nombres. Matt Forté, en el último año de su contrato, está rindiendo a un nivel excepcional. Atentos a este running back, y no solo en jugadas de carrera. Está haciendo un temporadón. ¿Es Jay Cutler una estrella? Probablemente no, pero últimamente está jugando como un auténtico héroe. En Detroit, pese a la derrota de su equipo, hizo un partido épico, a pesar de que tenía cuatro gordos de los Lions en su chepa en cuanto recibía un snap. Sí, se le va la pinza de vez en cuando. Que nadie descarte una mandarina en el momento menos pensado. Con los golpes que recibe, normal que se le vaya la cabeza.

Por supuesto, ojo con Devin Hester. Juega de wide receiver, pero su especialidad son los retornos. Como le den un par de oportunidades...

A quién animar

Repito lo dicho el año pasado porque los motivos son los mismos. Que cada cual anime a quien le dé la gana, pero debo sugerir que, salvo los aficionados de los Bears y los de equipos de la NFC Sur distintos de los Buccaneers, que entiendo que vayan con los Bears, creo que todos debemos apoyar a Tampa. ¿Por qué? Pues porque son el equipo local, esto es, el que ha renunciado a jugar un partido en su estadio para que los aficionados europeos podamos disfrutar de un partido de NFL. En este caso, más que nunca, la renuncia no es gratuita: en términos económicos la operación les beneficia más que un partido en el Raymond James Stadium (que nunca jamás se llena), pero aún así creo que debemos apoyarlos.

En caso de duda, aplicad, mutatis mutandis, las míticas Ram Rules.



El estadio

Ah, Wembley... (Re)inaugurado en 2007, propiedad de la Federación Inglesa de Fútbol, con capacidad para 86 000 espectadores en partidos de fútbol americano  menos que para fútbol europeo o rugby, porque no se venden las filas que están a pie de pista en los laterales). No se va a llenar, por desgracia. Parece que la organización se da con un canto en los dientes si llegamos a 70 000. Repito: si tenéis ganas de hacer pis estáis de enhorabuena: Wembley es la construcción con más cuartos de baño del mundo: 2618. Pa cagarse (también). Y, oh, qué decir de los secamanos. Impresionantes. Son de los que te sale aire para secarte, pero no son los típicos que todos odiamos. Son diferentes. El aire sale con una potencia abrumadora. Espectacular. Inolvidable.



Si es vuestra primera vez, os aseguro que os lo pasaréis de puta madre. Y aunque no sea la primera. Tanto vosotros como vuestros acompañantes, aunque no les entusiasme el fútbol americano. Seguro. Seguro que cuando tengáis la oportunidad de sacar una foto como esta, al terminar el partido, solo estaréis pensando en volver al año siguiente.


El Plus no va a emitir este partido

Digital+ no va a retransmitir este partido. Son muy libres de hacerlo, por supuesto. En su lugar, se va a dar el Lions-Falcons. Es decir, que en lugar de emitir el partido entre el primero de la NFC Sur y el tercero de la NFC Norte, retransmite el partido entre el segundo de la NFC Norte y el tercero de la NFC Sur. Estaría de acuerdo con la decisión de Digital+ si estuviésemos ante un caso similar al del año pasado, cuando en Wembley se enfrentaban dos equipos desahuciados (uno iba 1-6 y el otro 2-5) y a esa misma hora se disputaba un partido mucho más interesante (Jets-Packers, que terminó siendo un festín defensivo), pero no es el caso de este año. Este año tenemos un partido entre un equipo que va 4-2 y otro que está 3-3. No es mal partido, por lo menos a priori. Y tiene el aliciente de disputarse en Europa. Creo que ese es un atractivo añadido. Incluso desde el Facebook de Zanoni, según dijo este varias veces en antena, se promocionó el partido de Wembley y el contacto entre las personas que iban a viajar a Londres para verlo. En mi opinión, lo mejor para "fomentar" la NFL en España es dar el Bucs-Bears, porque de ese modo el espectador español ve que la NFL no está tan lejos, y puede plantearse la posibilidad de ir el próximo año. De lo contrario, la "vertiente europea" de la NFL puede pasar desapercibida. Y soy consciente de que el objetivo de Digital+ ni es ni debe ser promocionar la NFL en España, sino ofrecer a sus abonados la programación más interesante posible. También seré sincero: si me dan a elegir, a secas, entre un Lions-Falcons y un Bucs-Bears, elijo el primer partido. Pero el contexto también es importante. Mucho. Una pena.

Hala, ya me he metido en un jardín. Para variar.

El lunes o el martes, crónica con fotos del evento.

martes, 18 de octubre de 2011

Plácido domingo, jodido lunes: jornada 6

Sexta jornada de NFL, la última antes del partido de Wembley. Un partido que al que no vaya no le llamará mucho la atención, pero que para los que vamos es el partido del año. También entran las prisas a los que no han hecho los deberes en pasadas jornadas. Para algunos, aunque van solo seis jornadas, ya es cuestión de Do or die.



Como estamos en la semana previa al partido de Londres, los títulos de las secciones tratarán de asuntos londinenses.

Disturbios en Tottenham (lo más comentado)

Decían los Clash en White riot que black men got a lot of problems, but they don't mind throwing a brick. En vista de lo sucedido en agosto, parece que esos versos siguen plenamente vigentes. Londres es una de las capitales del mundo y, como tal, los titulares y atención mediática sobre la ciudad son muy frecuentes. A veces por auténticas gilipolleces, como la boda de un tipo que por el absurdo hecho de ser hijo de tiene otorgada la jefatura de estado y, en general, la buena vida perpetua para él y su estirpe. Pero pocas veces los titulares son tan asombrosos y alarmantes como el pasado agosto. Algunos lo veían como una señal del hartazgo de la sociedad por la crisis profunda del sistema capitalista. Muy lírico todo. Otros solo veían a un grupo de jóvenes miserables que sembraban el caos por diversión o incluso lucro personal. Una versión mucho más prosaica. No sé. Probablemente la verdad esté en el término medio. Todo se desencadenó por la muerte de una persona cuando estaba arrestada por la policía. A partir de ahí, el estallido de violencia. Aquellos días sí era verdad lo de London's burning.


Polémica, emoción y tumulto en el Lions-49ers. Era a priori el partido de la jornada y no decepcionó en absoluto. Tuvo de todo. Se enfrentaban las dos sorpresas positivas de lo que llevamos de liga. Dos equipos que acumulaban solamente una derrota tras cinco partidos y que en un poco más de un cuarto de temporada acumulan casi las mismas victorias que en toda la pasada.

El partido comenzó con dominio casi absoluto de Detroit, que atacaba con fluidez y aplastaba en defensa a San Francisco. Suh, Vandenbosch y compañía vagaban a sus anchas por el backfield de Detroit, hostigando a un Alex Smith que recordó ayer, en algunos momentos, al de otros años. 10-0 y amenaza de quedarnos sin partido en la primera mitad. El ambiente era ensordecedor. Ford Field, el nuevo Qwest Field. Pero a partir del 10-0 todo cambió, y vimos un partido de verdad, con todo.

Qué mas se puede pedir: jugadas espectaculares, tensión y polémica. No sé si sentiréis lo mismo, pero uno de los aspectos que más me gustan de la "experiencia NFL", de ver un partido de fútbol americano, es la repetición de las jugadas polémicas. Mola que te cagas. Ese momento en el que, mientras los árbitros revisan la jugada, la televisión nos muestra a cámara lenta la jugada polémica, y empiezas a gritar con quienes estás viendo el partido "¡¡la rodilla está tocando el suelo, no es touchdown!! ¡¡que no, que no, mira la sombra, todavía no ha tocado el suelo, y la punta del balón está encima de la línea!!". Todo un placer.

La primera polémica en el primer touchdown de Detroit. Una recepción calvinjohnsiana de Pettigrew. ¿Conserva la posesión al caer al suelo? Parece que sí, que el defensor le arrebata el balón cuando ya había caído y "consolidado" el touchdown.


Como comentaba, a partir del anterior touchdown, San Francisco dio la vuelta al partido, dominando tanto en ataque como el defensa. Su juego de carrera resultaba imparable para la defensa de Detroit, que hasta el momento no se había visto superada de ese modo por ningún otro equipo. Solamente los errores de Alex Smith y de sus receptores, que cometieron fallos imperdonables (Crabtree y, sobre todo, Delanie Walker) impidieron a los 49ers sentenciar el partido. Los Lions ejecutaron un buen drive que terminó de este modo al comienzo del 4.º cuarto:


La anterior jugada, juzgada inicialmente como pase incompleto, recordaba mucho a esta otra. No diré que calcada, pero casi.


¿Hay alguna diferencia sustancial? En la segunda jugada, Johnson consigue la posesión del balón, planta los dos pies y luego su rodilla en el suelo, conservando en todo momento la posesión, y cuando termina de caer, la deja rodar. En el caso de Burleson, tres cuartos de lo mismo: recibe, da tres pasos, y por la inercia cae perdiendo el balón. Es más, en el caso de Burleson parece que ni siquiera tira a propósito el balón, sino que lo pierde involuntariamente por culpa de la red.

A pesar de que en ambos casos la decisión inicial fue la misma, la revisión arbitral dio un resultado diferente. Aprovecho para recordar la importancia de la "primera decisión". Aunque en la NFL existe el recurso al vídeo, su eficacia es relativamente limitada. La decisión inicial pesa mucho. Solamente si existen pruebas irrefutables de que la primera decisión es errónea, cabe su corrección. Recuerdo también que la norma sobre recepción de pases establece que, si el receptor está en proceso de caer al suelo, no puede perder el balón para que el pase pueda ser considerado completo.

Considerando una decisión inicial de pase incompleto, resulta complicado justificar, en ambos casos, que fue completo. Personalmente, critiqué mucho a Calvin Johnson por dejar caer el balón en su polémico no-touchdown. Creo que no lo pierde, sino que lo tira voluntariamente. Eso dio pie a las dudas de los árbitros e hizo imposible una corrección de la decisión tras haber revisado el vídeo. Cómo se van a saltar la norma los árbitros, si viendo la repetición se aprecia claramente que tras caer, tras tener la rodilla en tierra y estar down by contact, no conservó la posesión. Es metafísicamente imposible considerar que conservó la posesión.

Pues bien, en el caso de Burleson, que por la inercia de la jugada cae a cuatro patas tras conseguir la posesión del balón, y que lo pierde, ¡¡lo pierde al caer!! los árbitros se sacan de la manga un razonamiento que no comprendo. Dicen, tras revisar el vídeo, que conserva la posesión del balón el tiempo suficiente como para que se considere como pase completo. Olé sus cojones. ¿¡¿¡Pero esto qué es!?!? Matías, por favor, dilo tú.


¿¡¿Cómo coño la revisión en vídeo puede ofrecer una prueba irrefutable de que Burleson no pierde la posesión mientras cae cuando exactamente eso es lo que se ve en el vídeo?!? ¡¡No entiendo nada!! ¿Ahora la consideración de un pase como completo de qué depende? Burleson no corre por voluntad propia fuera del campo ni deja intencionadamente el balón en la red. No, lo hace por inercia, porque se trastabilla, y porque la inoportuna red le quita el balón. En cualquier caso, el vídeo no prueba irrefutablemente que la decisión inicial es incorrecta. Viva la coherencia.

En fin. La polémica jugada no fue suficiente para Detroit. Tras un intercambio de drives infructuosos, los 49ers se plantaron a un puñado de yardas de la goal line de Detroit. No les valía más que un touchdown. Los tres primeros intentos se quedaron cortos. Los Niners se jugaban el partido en la cuarta y última oportunidad. Y Alex Smith buscó al jugador que le falló antes, el que fue incapaz de atrapar un pase que le habían colocado en sus manitas, sin ningún defensor que le atosigase. Y sucedió esto:


Excelente pase de Smith, tremendo esfuerzo de Delanie Walker para llegar a la goal line. La decisión inicial fue touchdown. Viendo la jugada repetida, no termino de tener claro que la rodilla de Delanie Walker no toque el suelo antes de que el balón cruce la línea. Está ahí-ahí. Hay una sombra que parece indicar que la pierna seguía en el aire. No sé. Como tampoco se puede decir sin lugar a dudas que la rodilla hubiese tocado el suelo antes de que el balón hubiese traspasado la línea, la decisión inicial se mantiene. Aquí sí, primó la tantas veces inamovible primera decisión. Walker quedó absuelto por falta de pruebas. Creo que si la decisión inicial hubiese sido diferente, tampoco la repetición habría permitido cambiarla. Un épico final para un gran partido.

¿Final? No, la cosa no terminaba ahí. De hecho, lo más comentado de la jornada es lo que sucedió después. Cómo somos, eh. Vemos un partido digno de ser recordado simplemente por lo que sucede en él, pero si luego... ¡pelea, pelea! ¡Que le den al partido, lo que nos mola es esto! ¡Para qué vamos a hablar de otra cosa!


Bah, si ni siquiera se zurraron. Cuántas veces habré visto repetida la secuencia. Esa barriga de Jim Harbaugh; ese cómico Jim Schwartz, con reacción retardada, intentando encararse; ese Vernon Davis que no da crédito a lo que ve... Bastante gracioso, la verdad. En fin, que el "caldo de cultivo" para la próxima ocasión ha quedado bien preparadito. Porque a nadie debería extrañarle que estos mismos dos equipos se enfrenten en los playoffs.

Por cierto, la NFL ha decidido no multar a los entrenadores. No me parece mal. En el fondo, no ha habido ninguna agresión física ni existen pruebas de que haya habido insultos.

Los Bengals de Dalton y A.J. Green están 4-2. No, de esto no habla casi nadie. ¿Qué hace en esta sección, entonces, si nadie hace caso a este tema? Pues que me apetecía darle un poco de bombo al tema, ya que nadie habla de ello. ¿Y qué te crees, que por hablar de ello en tu puto blog de mierda, realmente se le está dando bombo? Vale, es verdad. Pero menos es nada, ¿no?

Los Bengals de 2011 son los Buccaneers de 2010. Dalton es Freeman y A.J. Green es Mike Williams. Un equipo que viene de una temporada desastrosa, que se espera que aspire al número 1 del draft y que en pocos partidos acumula tantas victorias como en la anterior temporada. A lo tonto, van ganando a equipos asequibles (salvo Buffalo, que aunque cueste asimilarlo está jugando como un muy buen equipo). Su calendario es sencillo, porque su división se enfrenta a la NFC Oeste y a la nueva NFC Oeste, que es la AFC Sur. Por tanto, aunque parece muy complicado que en una división tan dura como la AFC Norte aspiren al primer puesto, están 4-2 y no se puede descartar que luchen por una plaza de wild card.

Mientras Cam Newton acapara titulares, amores y algunos odios, a pesar de que (no desde luego por su culpa) su equipo está 1-5, otro equipo cuyo ataque lo dirige un novato está nada menos que 4-2. Y si Andy Dalton está a la sombra de Newton, su socio receptor novato también está a la sombra de otro. Por mucho que A.J. Green fuese elegido dos lugares antes de Julio Jones, el altísimo precio que pagaron los Falcons por este y el hecho de que Jones juegue en un equipo con teóricamente más aspiraciones que los tristes Bengals, hacen que la atención (y la presión) sobre Green sea mucho menor. Destaco a estos novatos, pero la clave es su defensa: es la tercera mejor de la NFL defendiendo el pase y la sexta contra la carrera. Su uniforme es feo, su estadio está semivacío y su estilo de juego no es el más vistoso. Pero ahí están, con las mismas victorias que toda la temporada pasada. Tras parecer el peor head coach el año pasado, Marvin Lewis hace méritos para que se le considere al primer puesto. Claro que Jim Harbaugh se lo está poniendo difícil.

El recorrido del metro de Londres (la sorpresa)

Mucho cuidado con planificar vuestros viajes en metro sobre la base del mapa del metro. Me explico. Siempre hay líneas o estaciones cerradas. Todas las veces que he estado en Londres, todas, hay paradas que no existen. El metro siempre te depara sorpresas. Nos quejamos del de Madrid, pero está a años luz del de Londres. Es fundamental que consultéis qué líneas o paradas estarán cerradas cuando vayáis para evitar disgustos. Aparte de los cierres planificados, contad con retrasos. Poca fiabilidad. Una caja de sorpresas. A pesar de todo, el mejor medio para llegar a Wembley es el metro. Eso sí, id con tiempo, que merece la pena. Bueno, esto ya lo contaré en la próxima entrada.


Los Bucs de Graham vencen a los Saints. No sé si algún aficionado de Tampa se enfadará, pero a mí me sorprendió mucho. Es verdad que los Bucs jugaban en casa, pero había muchos factores que invitaban al pesimismo, tanto "propios" como "ajenos". En cuanto a los "propios", a los Bucs les faltaban dos jugadores importantes: LeGarrete Blount y Gerald McCoy. Ataque y defensa mermados. Y por si fuera poco, venían de caer apalizados en San Francisco. Venían de presentarse como un coladero en defensa y una máquina de cometer errores en ataque. En cuanto a los factores "ajenos", se enfrentaban a unos Saints que estaban en racha. Solo habían perdido un partido, el primero, en Green Bay, y tras haber podido forzar la prórroga en el último snap. Después de eso, cuatro victorias seguidas de los Saints. Y a pesar de todo eso, ganó Tampa. Sufriendo hasta el final, sí, con una intercepción salvadora en el último drive de los Saints, pero victoria al fin y al cabo, que sitúa a Tampa ahora mismo como líder de la NFC Sur.

Lo que nadie pondrá en duda es lo sorprendente que ha sido el partido de Earnest Graham. Cuando Blount está disponible, Graham no corre más que un par de veces por partido. Comentaban ayer que Graham es uno de los jugadores menos egoístas que jamás ha jugado en Tampa. Nunca ha dudado en sacrificar su protagonismo por el bien del equipo, y cuando ha sido necesario, ha respondido. Graham tiene ya 31 años. En 2007 consiguió casi 900 yardas de carrera y en 2008 superó las 550. Con medias por intento no inferiores a las 4 yardas. Y ayer más de 100. 109, 6,4 por intento, con 22 más de recepción. Tampa no echó de menos a Blount.

Mandar a tomar por culo a gente de tu equipo está de moda. ¿Qué es lo que acaba de hacer ese jugador? ¿De verdad ha hecho eso? Pues sí, lo ha hecho. Es la nueva moda. La de mandar a la mierda a los tuyos. A.J. Hawk fue el primero del día. Mirad qué peculiar manera de celebrar un sack (el gesto apunta a la banda de los Packers).


Después del partido, Hawk decía que era una inocente bromita con sus compañeros. Qué jocoso. En la siguiente sesión de partidos, Josh Freeman y Kellen Winslow tuvieron más que palabras en el segundo cuarto. Su equipo ganaba por 20-7, pero tras un par de pases que Freeman dirigió a Winslow, aunque fuera de su alcance, el tight end comenzó a hacer aspavientos y a cagarse en la puta madre de Freeman. Esto último es un adorno, un recurso estilístico, pero más o menos es lo que estaba pasando. A pesar de las acaloradas discusiones, Freeman no dejó de buscar a Winslow.

El broche de oro lo puso Jay Cutler. Espectacular, ovación cerrada para él. Lo que le faltaba a Mike Martz, cuyo crédito, en estos momentos, es similar al de Nueva Rumasa. Contexto: los Bears van ganando 23-3 en el segundo cuarto y están en 3.ª y 7. Cutler escucha, a través de los auriculares incorporados en su casco, la instrucciones de Mike Martz. Martz marca la jugada ofensiva. Y Cutler reacciona negando con su cabeza. No le gusta nada lo que indica Martz. Se caga en sus muertos y, cuando se reúne con el resto de atacantes del ataque, grita en voz alta y clara: "tell Martz I say fuck him" (decidle a Martz que yo digo que le jodan).


Tres sorprendentes gestos de compañerismo, pero el resultado en los tres casos fue el mismo: su equipo ganó. Mandarse a la mierda, una nueva clave para triunfar. La armonía no está de moda.

Adivinen quién ganó este partido por 21 puntos. Pues eso, mirad estas estadísticas y pensad qué equipo venció cómodamente. Añado otro dato que ahí no se ve: el equipo de la primera columna tuvo más el balón. Poco tiempo más, un minutillo, pero más posesión.


Pues bien, el equipo con menos yardas totales, menos primeros downs, menos tiempo de posesión y menos jugadas, ganó con mucha comodidad un partido que apenas tuvo historia. El de la segunda columna son los Packers; el de la primera, los Rams. Fíate tú de las estadísticas.

Wembley (todo cambia)

Quien dice Wembley dice Highbury. Míticos estadios londinense de cuya apariencia original no queda nada. En vez del clásico e inconfundible estadio de Wembley, ahora tenemos una moderna construcción vanguardista. Una pena no haber conocido el antiguo, seguro que mucho más incómodo que el nuevo. Pero aquello era verdaderamente Wembley.


Eagles, Falcons y Jets reaccionan. Estos tres sí que estaban en una situación de do or die. Tres equipos con aspiraciones de ser campeones que tras cinco jornadas registraban un balance negativo. Los tres se enfrentaban a rivales de su propia división, por lo que sus partidos eran todavía más importantes.

Si Philadelphia, que estaba 1-4, hubiese perdido contra Washington, que se presentaba con 3-1 y el liderato de su división, se habría prácticamente despedido de cualquier opción de vencer su división y probablemente de clasificarse para la postemporada. Un 1-5, con un balance divisional de 0-2, habría sido una losa demasiado pesada. Ahora los Eagles están 2-4, a dos victorias de los nuevos líderes de su división, los New York Giants. Con poco margen de error, pero todavía vivos. Y con tanto talento en su plantilla, muy peligrosos. No me gustaría que mi equipo se enfrentase a ellos en playoffs, si es que consiguen llegar como creo que va a suceder. El domingo vencieron con solvencia en Washington gracias a su defensa, que desquició a un lamentable Rex Grossman. Por fin la defensa de Philadelphia responde a las expectativas. Gracias a las pérdidas de balón forzadas por ella, y al tremendo partido de LeSean McCoy , un jugador bastante infravalorado, sobre todo por su entrenador. Claro que McCoy ya se encarga de azuzar a Andy Reid para que no se olvide de él. Mirad cómo reacciona McCoy tras conseguir el primer down con el que los Eagles sellaban su victoria (esto podría ir en el apartado sobre la moda de mandar a la mierda a gente de tu equipo).


Los Falcons ganaron sufriendo más de lo que indica el 31-17 final. Los Panthers dieron mucha guerra durante tres cuartos del partido. Las alternativas en el marcador fueron constantes. La “vuelta a los orígenes” en el ataque de los Falcons fue clave. Ante la baja de Julio Jones, Atlanta confió en Michael Turner para llevar el peso del ataque. Turner no falló: 139 yardas y 1 touchdown . Steve Martin, digo, Mike Smith, debería replantearse si la apuesta inicial para esta temporada, la de un ataque pass wacky, es la más adecuada. La defensa también acabó resultando decisiva. Atlanta sufrió mucho para parar a Cam Newton durante buena parte del encuentro, pero como viene siendo habitual en el novato, Newton cometió varios errores muy graves que acabaron decantando el partido para los Falcons. Tres intercepciones, nada menos. Una de ellas en la red zone, lo que resulta imperdonable. Los números de Newton en la red zone son preocupantes: completa solamente el 34% de los pases y ha lanzado ya dos intercepciones. Su passer rating es de 56,8. Casi mejor que corra:


(el cabroncete celebra el touchdown con el baile de Deion Sanders, una leyenda de los Falcons)

En cuanto a los Jets, tras tres derrotas consecutivas en las que recibieron 30 o más puntos, su defensa volvió a ser la que conocíamos. Apareció en el momento justo para dar la vuelta al partido. Pero en qué pensaba Matt Moore al lanzar un pase a Revis island. Creo que la jugada debió ser anulada por interferencia en el pase, holding o contacto ilegal de Revis sobre Brandon Marshall, al que sujeta pasadas 5 yardas de la línea de scrimmage, pero aún así, ¿es que no sabes a quién estás desafiando, Matt Moore?


Rashard Mendenhall. Desde aquel decisivo fumble en la Super Bowl, Mendenhall no levantaba cabeza. Le cayó una somanta de palos por cuestionar la moralidad del asesinato a Bin Laden y empezó la temporada de pena, sin llegar a las 70 yardas de carrera en ningún partido y quedándose por debajo de las 3 por intento en los dos últimos. Empezaban a escucharse las primeras voces que pedían su cabeza porque, además, sus compañeros de backfield lo estaban haciendo mejor. Sin embargo, Mendenhall volvió este fin de semana al gran nivel de la temporada anterior. 146 yardas, más de 6 por intento. Y eso que andaba medio tocado.

La libra (todo sigue igual)

Cabezones como pocos. Así son los británicos, que se resisten a abandonar su moneda. Su moneda, su sistema métrico, etc. No hay quien cambie esas “tradiciones”, a pesar de que el resto de Europa tienda a integrarse bajo unos criterios comunes. Puede que haya sido mejor para ellos, que se han ahorrado (nunca mejor dicho) el salvaje redondeo al alza que vivimos aquí cuando se implantó el euro. Que nadie se olvide de cambiar euros por libras cuando vaya a Londres. Hay que cambiar (moneda), eso no cambia.

Ray Rice. Como viene siendo costumbre, Ray Rice superó las 100 yardas desde la línea de scrimmage un fin de semana más. 101 yardas de carrera y 60 de recepción les cascó a los Texans. Rice es uno de los jugadores más infravalorados de la NFL. Porque es muy, pero que muy bueno. La clave del ataque de los Ravens, y uno de los jugadores más difíciles de parar de toda la NFL.

Devin Hester. La misma historia de todas las semanas. Por favor, por favor, que su lesión no nos impida ver jugadas como esta el próximo domingo en Wembley (Hester abandonó el partido del domingo por lesión, pero parece que es leve y que en principio no le impedirá disputar el partido frente a Tampa):


La maldición del Madden. Fiel a la tradición, el jugador que figura en la portada del Madden realiza una puta mierda de temporada. Pobre Peyton Hillis. Una de las sensaciones del pasado año, está prácticamente inédito en este. Una serie de sospechosas lesiones que coinciden con la discusión de su nuevo contrato (el contrato de Hillis −ahora mismo este jugador cobra el salario mínimo− expira al terminar esta temporada) vienen limitando mucho su participación. Unas veces parece que es Hillis el que no quiere (es el caso de sus dolores de garganta) y otras que son los Browns los que quieren presionarlo (como este domingo). Mientras escribo esto, a pocos minutos del cierre del plazo para traspasos de jugadores, hasta se rumorea un posible traspaso de Hillis...

Otro día en la oficina para Aaron Rodgers. Partido rutinario de Rodgers este domingo. 17/28, 310 yardas, 3 pases de touchdown y una intercepción. Un passer rating de 119,6. Poquita cosa. Con este partido, Rodgers bate un récord histórico: el de partidos consecutivos con un passer rating superior a 110. Lleva 6 seguidos. Todos los que ha disputado esta temporada. Además, como destaca Peter King en su Monday morning quaterback, a este ritmo, Rodgers batiría los récords de pase más importantes de la NFL: el de yardas totales, porcentaje de pases completados y passer rating. Si sus receptores no hubiesen fallado en recepciones relativamente sencillas en la segunda parte, su partido del domingo habría sido bastante mejor. Aunque es de justicia decir que el touchdown de Jordy Nelson se lo fabrica este.


La llegada a Wembley (lo mejor)

Los que hayáis ido y los que vayáis me comprenderéis. No hay mejor sensación que la salida del metro en la estación de Wembley Park. Horas antes de ver un partido de NFL, te encuentras con esto. Ahhh, qué sensación de felicidad.


Frank Gore y Patrick Willis. Los mejores del partido de la jornada. Desde que se dice que juega medio lesionado, Gore está a un nivel estelar. Acojonante. 141 yardas de carrera. Esta fue la jugada que cambió el partido:


Qué decir de Patrick Willis. Los números no reflejan bien su actuación dominante el pasado domingo. 7 placajes y 3 pases defendidos. Excepcional en la cobertura del pase y en la contención de la carrera. Desde mi humilde y seguramente equivocado punto de vista, en estos momentos es el mejor defensor de lo que va de temporada en la NFL.

Kurt Coleman. Se supone que es uno de los puntos débiles de la defensa de los Eagles, un lunar en la secundaria plagada de estrellas de Philadelphia. Pues bien, el domingo consiguió nada menos que tres intercepciones y dos pases desviados. Ahí tenéis las tres intercepciones.




El último drive de los Patriots. Todos sabíamos que iba a pasar, ¿verdad? Tres minutos para el fin del partido, los Patriots pierden por 3 puntos y comienzan su ataque desde la propia 20. Con Tom Brady al mando. No era su día, había lanzado ya dos intercepciones y su equipo llevaba solamente 13 puntos, una miseria en comparación con lo que acostumbra. Pero en ese contexto, no hay quien lo pare. 78 de las 80 yardas que tuvieron que completar los Patriots para llegar al destino que todos esperábamos vinieron de pases de Tom Brady. De manual. Estas son las últimas jugadas del drive con el que ganan el partido.


Las jugadas de engaño de los Raiders. Oakland se lo está currando mucho esta temporada. Jornada a jornada nos muestra su repertorio de jugadas de engaño. Hay que tener un par para ponerlas en práctica. Por ahora les van saliendo bien. Si la pasada semana fue un fake punt, esta nos encontramos con un fake field goal. El señuelo es bueno: a 53 yardas de los postes, quién va a pensar que Janikowski no va a chutar. Pues no, no chutó.


La recepción de Dallas Clark. Normalmente, cuando la actuación individual de un jugador es excelente pero su equipo no gana, hablamos de él en la sección dedicada a lo regulero. Pero esta recepción no puede estar en otro lugar que no sea este.


El tiempo (lo regulero)

Viento, frío y lluvia. Así te recibe normalmente Londres. Mira que entre frío o calor me quedo con el frío, pero reconozco que el clima londinense resulta un poquito desagradable. Peor (mucho peor) es el de Madrid en julio y agosto, eso sí. Por eso digo que regulero. Según se aproxima el fin de semana, parece que el pronóstico del tiempo mejora. Al principio parecía que nos iba a llover sábado y domingo. Ahora las previsiones son más optimistas. El tiempo londinense hace que algunas estampas resulten aún más sorprendentes. Me refiero a las gordas borrachas semidesnudas que abundan por esa ciudad. Parecen absolutamente insensibles. Insensibles a la temperatura exterior e insensibles con los que disfrutamos de esas vistas.

Packers, Eagles y Steelers: segundas partes en modo Blackberry. Esta es la típica reflexión de aficionado subidito de equipo ganador ante la que cualquier otro pensaría “anda vete a tomar por culo”. Pero lo tengo que decir. El partido de Green Bay contra los Rams no me deja muy buenas sensaciones. El ataque se limitó a jugar medio partido. En la segunda parte, errores constantes y ni un solo punto anotado. Ante unos Rams muy mermados. La defensa, aunque una vez más respondió en los momentos decisivos (solo hay que ver que los Rams se quedaron en 3 míseros puntos), sigue permitiendo demasiadas yardas. 424 esta vez. A pesar de los 3 sacks sigo pensando que el pass rush deja bastante que desear. Quejas de nuevo rico, supongo.

Los Eagles y los Steelers perpetraron segundas partes parecidas. Sin anotar un punto. Pero incluso peores, porque estos sí recibieron puntos. Sus rivales tuvieron el balón para empatar unos partidos que al descanso tenían perdidos. El efecto Blackberry (también conocido como “la estrategia Minnesota”) se propaga por la NFL.

Jimmy Graham. La de este tío es otra de esas increíbles historias que con bastante frecuencia se da en la NFL. La suya es una vida de película, como ya lo es la de Michael Oher o debería serlo la de Kurt Warner. Muy brevemente, vivió en un hogar de acogida en el que los demás chavales lo apalizaban, el baloncesto le “salvó la vida” (fue una estrella en el instituto y luego jugó en los Miami Hurricanes −de baloncesto, insisto−) y llegó al football casi de casualidad. Tras graduarse en The U, decidió quedarse un año más para continuar sus estudios y, a la vez, se apuntó al equipo de football. Es otro “caso Antonio Gates”: mediocre jugador de baloncesto universitario que se convierte en una superestrella de la NFL. Porque en vista de lo sucedido la temporada pasada y esta, creo que pocos dudan de que este tío va a ser uno de los mejores jugadores de una posición cada vez más importante en la liga. Tras seis partidos de su segunda temporada en la NFL, promedia más de cien yardas por encuentro. En Tampa, 124. Y eso que le queda bastante por pulir. Más de una intercepción a Drew Brees ha pasado antes por las manos de Graham (sin que este haya podido quedarse con el balón).

Sam Bradford. La temporada del novato ofensivo de la temporada pasada estaba siendo bastante decepcionante. Su partido del domingo no fue brillante, pero sí bueno. Por lo menos, los Rams pueden recobrar las esperanzas que parecían haber perdido en él. 321 yardas de pase, aunque una nulidad en la red zone. Un partido muy digno para el panorama que tenían los Rams, casi sin receptores. Qué bien le va a venir Brandon Lloyd. Un motivo de alegría.

Rob Ryan. Los Patriots llevaban superando el umbral de los 30 puntos desde los tiempos en los que los Estados Unidos financiaban a Bin Laden. Es decir, hace mucho, mucho, mucho. Sin embargo, la estrategia defensiva del hermano gemelo de Rex Ryan, Rob, dio excelentes frutos para los Cowboys durante casi todo el partido. De hecho, si obviamos el último ataque de New England, habría sido perfecta. Se quedó en buena. Dejar en 20 puntos a estos Patriots tiene mucho mérito. La defensa de los Cowboys consiguió forzar errores de Tom Brady, limitar significativamente el rendimiento de Wes Welker y recuperar hasta 4 balones. Insuficiente para llevarse el partido. Lástima de última defensa para Dallas. Pero el principal culpable de la derrota es el ataque. No se puede pretender ganar en Foxboro anotando solo 16 puntos.

Copas de mierda (lo peor)

Caras, escasas y de dudosa calidad. Así son las copas en Londres. Una puta mierda. Recurrid a la cerveza, hacedme caso. El ron no existe por esas tierras. Bueno hay una cosa llamada Captain Morgan. En caso de extrema necesidad, whisky, ginebra o vodka. Mejor cerveza. Dicho esto, no tengo dudas de que la noche del próximo sábado caerán unos gin tonics. Caros y escasos, pero es lo que hay.

Rex Grossman. En la NFL, el tiempo que requiere el paso de héroe a villano es mínimo. El jugador hace unos días conocido como Sexy Rexy es ahora mismo el puto Rex Grossman de toda la vida. Muy lejos quedan ya las opiniones de que a Grossman le iba a ir bien en Washington, y a los Redskins con Grossman, porque el sistema ofensivo era el adecuado para las condiciones de Rex. 4 intercepciones lanzó el pasado domingo frente a los Eagles. Ahora se dice que los Shanahan tienen culpa de ello, por su estrategia de ataque. Curiosamente, la que hace nada parecía perfecta para este jugador. Hay quien cree que el momento de John Beck ha llegado. Algunos compañeros, sin embargo, defienden a Grossman. En cualquier caso, el crédito que hace poco tuvo, se ha agotado completamente.

Fin a la era McNabb. Se acabó. Christian Ponder será el quarterback titular de los Vikings el próximo domingo. Su partido en Chicago no fue el peor de la temporada. De hecho fue el mejor. Pero el ataque no funciona con él al mando. Nuevos aires.

Suck for Luck: ventaja Indianápolis. Supongo que sabréis que al próximo draft se presente quien dicen que es el mejor proyecto de quarterback desde Peyton Manning. Un auténtico fenómeno. Su nombre es Andrew Luck. Tan, tan bueno, como para que compense quedar de último esta temporada en la NFL. Eso se dice. En el deporte profesional norteamericano, el arte de perder aposta para mejorar el lugar en el draft se denomina tanking. En este caso, haciendo un juego de palabras, suck for Luck. Apestar para poder conseguir a Andrew Luck. El joven jugador dice que no le mola la movida. Pero algunos analistas con poca vergüenza, como Bill Simmons (que nada tiene que ver con Cedric), defienden la conveniencia de que los equipos malos pierdan aposta para conseguir a Luck.

Los mejor colocados ahora mismo son los Colts. Ningún otro equipo acumula 6 derrotas. Sin embargo, cada día parecen quedarse más cerca de la victoria, por lo que no soy excesivamente optimista en cuanto a sus opciones de quedar últimos de la liga. Además, están en una división no demasiado dura, por lo que al menos un par de victorias deberían rascar. Aunque viendo esta jugada, parece que sí que quieren perder.


Según Simmons, los que van a saco a por Luck son los Broncos. Así explica él el nombramiento de Tim Tebow como quarterback titular en detrimento de Kyle Orton y el traspaso de Brandon Lloyd. Tampoco termino de fiarme de los Broncos.

Los otros equipos que acumulan pleno de derrotas (aunque solo 5) son los Rams y los Dolphins. No veo la opción de los Rams. Están en la NFC Oeste. Y todavía no han jugado ni un solo partido contra sus rivales de división (aunque deberíamos borrar a los 49ers de la “lista negra”). Sí que veo a los Dolphins. División dura, calendario complicado...

Partidazo el próximo domingo: Miami Dolphins-Denver Broncos. Quien gane, pierde.

Cómo está la clasificación para playoffs y cómo creo que quedará

¿Qué sentido tiene hablar de esto a estas alturas? Ninguno, pero nunca viene mal saber cómo va la clasificación. Conviene estar pendiente. Cuando menos te lo esperas, tu equipo se ha quedado sin opciones de llegar a postemporada. Y conviene saber que tu equipo tiene un partido a vida o muerte. Ejemplos de equipos en esta situación: Bears, Jets y Eagles. Como Chicago palme en Wembley, sus opciones de llegar a playoffs se complicarán mucho. Porque como veréis en la clasificación, parece difícil que Chicago llegue a ser campeón de la NFC Norte y la plaza de wild card va a estar muy competida.

Así va la clasificación en la NFC.


Y así creo que quedará por lo que hemos podido ver:

1.- Green Bay Packers. Me preocupan bastante los partidos contra los Lions. Creo que “se junta el hambre con las ganas de comer”: las fortalezas de Detroit se centran en los puntos débiles de los Packers. Aún así, cómo no voy a apostar por ellos como campeones de la NFC:

2.-San Francisco 49ers. No sé si son el segundo mejor equipo de la NFC, pero sí sé que son un muy buen equipo y su calendario es muy sencillo. Que están en la NFC Oeste.

3.- New Orleans Saints. Sigo creyendo que son los mejores de la NFC Sur. Eso sí, como ya ha apuntado mucha gente, no está de más que de vez en cuando su defensa plaque a alguien.

4.- Philadelphia Eagles. ¿Estoy loco? ¿Los Eagles campeones de la NFC Este? Creo que están a tiempo. Y que llegarán.

5.- Detroit Lions. Ojo que este quinto puesto no significa que vayan a ser quintos de la NFC. Pueden tener el segundo mejor registro de la conferencia, pero al no ser campeones de conferencias, serían el quinto cabeza de serie. Así creo que quedarán.

6.- Atlanta Falcons. No me fío nada de esta apuesta. Escribí Atlanta, luego Tampa, y me acordé de cómo jugaron los Bucs en San Francisco, así que me decanté por los Falcons. No me fío nada de los equipos de la NFC Este, que además tienen que enfrentarse con la AFC Este. Por ese motivo, creo que el sexto será uno del Sur. Tampoco veo a los Bears, la verdad.

Cambiemos de conferencia. Así va la AFC:



Y así creo que acabará:

1.- Baltimore Ravens. Su calendario es más sencillo que el de los Patriots. Se habla poco de ellos, no te puedes fiar de Flacco, pero su defensa siempre está ahí. Qué miedo dan.

2.- New England Patriots. Supongo que en algún momento su defensa mejorará. O no. Pero Tom Brady y compañía seguirán ahí.

3.- San Diego Chargers. Si Jason Campbell no se hubiese lesionado, habría apostado por los Raiders. No, no me gusta Carson Palmer y no consigo entender cómo un tío que en los últimos años no acumula más que fracasos puede valer tanto. Era vox populi que los Bengals se daban más que satisfechos con una segunda ronda, y los Raiders dan hasta dos primeras. El espíritu de Al Davis sigue vivo en la gerencia de los Raiders. Volviendo a San Diego, si los Chargers empiezan 4-1, a saber cómo acabarán.

4.- Houston Texans. ¿Texans o Titans? Pese a las bajas de Houston, sigo creyendo que son mejores que Tennessee. Salvo que Chris Johnson rinda por lo menos al 50% de lo que se le supone. Dudas, muchas dudas en cuanto al campeón de la AFC Sur.

5.- Pittsburgh Steelers. No me entusiasma lo que están haciendo los Steelers, pero su calendario es muuuuy fácil.

6.- Cincinnati Bengals. Insisto, el calendario de la AFC Norte es muuuuuy fácil.

* * *

La próxima semana no habrá "Plácido domingo, jodido lunes". No podré seguir todos los partidos, porque estaré en Wembley viendo el Bucs-Bears (¡¡¡sííí!!!). Publicaré, en cambio, una crónica generosa en fotos de mi próximo domingo. Antes, en cuanto pueda, escribiré mi guía del evento. Este miércoles o jueves como tarde.

sábado, 15 de octubre de 2011

Encuestas

En muchas ocasiones, leo que todas las opiniones son respetables. Discrepo. En menos ocasiones, leo otra opinión con la que sí estoy de acuerdo: que lo respetable es el derecho a opinar libremente, que todo el mundo debe tener, pero no las opiniones en sí mismas. Las opiniones se hacen respetables o irrespetables por los argumentos que las sustentan. Ni más ni menos. Hay opiniones o ideas que no deben merecer el mínimo respeto. En otras palabras: cuando alguien dice una estupidez, lo que se ha de hacer es denunciar la estupidez. Y empiezo aplicándome el cuento yo mismo, que al pie de todos los artículos hay una opción que dice es una mierda, en la que el lector puede expresar libremente si lo que aquí lee le parece una basura. Si argumenta por qué, mucho mejor, claro. Y es necesario. Es necesario denunciar las idioteces, justificando siempre por qué son idioteces, llegando a ridiculizarlas si es posible, para ver si no se repiten y la gente deja de hacerles caso. Porque, lamentablemente, vivimos invadidos por la mierda: en la política, en la televisión, en la música, en los medios de comunicación... ¿Hay algo que se salve? Bueno, supongo que la NFL, que es lo que aquí toca aunque nos queda algo lejano (geográficamente) puede considerarse una honrosa excepción. Porque el deporte español (y los medios de comunicación que lo cubren) no lo es.

Dejo de decir lo que pienso, porque esta es una entrada para comentar lo que piensan otros. Vamos a hablar de encuestas.

En cuanto a música, me decía un colega que pusiese The clash, no el grupo, sino la canción de los Backyard Babies, que él no recordaba que le pareciese tan la polla.



Popularidad de la NFL y sus equipos en Estados Unidos

Se publicó recientemente la encuesta sobre la NFL que prepara todos los años el instituto estadístico más prestigioso de los Estados Unidos, Harris Interactive. En esta encuesta se mide el grado de seguimiento de la NFL en Estados Unidos, cuántos seguidores tiene cada franquicia y quién creen los estadounidenses que será campeón la próxima temporada.

En cuanto al primero de los aspectos, el seguimiento de la competición, la encuesta muestra que la NFL sigue gozando de excelente salud. Aún mejor que la temporada pasada. El 55% de los adultos estadounidenses sigue la NFL, 2 puntos porcentuales más que el año pasado. Es el porcentaje más alto desde 1998, en el que la cifra era igual que este. No sé si esto es una buena noticia, ya que parece indicar que el impacto negativo del lockout ha sido nulo. Esto puede llevar a pensar a propietarios y jugadores que la broma sale gratis y, dentro de diez años, volver a repetir experiencia. Espero que no sea así.

¿Deporte de hombres? Sí, pero también de mujeres. El 71% de los hombres adultos estadounidenses siguen la NFL. No tantas mujeres, pero el porcentaje también es importante, un 41%. Harris analiza también el seguimiento por edades, situación geográfica, color de piel y orientación política. No hay diferencias significativas en cuanto a edad (oscila del 52% al 57%), aunque quizá preocupe a la NFL saber que el porcentaje más bajo (52%) se sitúa entre los adultos más jóvenes, de 18 a 34 años. Geográficamente, el seguimiento es casi el mismo en la costa este, el sur y en el llamado "Medio Oeste" (entre el 56% y el 58%). En el oeste, el seguimiento es menor: del 49% de los adultos. Resulta comprensible, en la medida en que la representación de los estados occidentales es inferior (aunque hay ocho equipos encuadrados en divisiones del oeste, dos de ellos, Rams y Chiefs, no están situados geográficamente en el oeste de los Estados Unidos).

Finalmente, en relación con el color de piel e ideología política (me parece acojonante que segmenten el estudio en función de estos criterios, por cierto), los adultos negros son los que más siguen la liga (72%), a gran distancia de blancos (54%) e "hispanos" (51%). No me preguntéis por qué consideran estas tres opciones heterogéneas ni cómo diferencian un hispano de un blanco. Por otro lado, son los republicanos los que más siguen la NFL: un 62% de ellos lo hacen; el 56% de los demócratas y el 53% de los independientes (es decir, de ninguno de los dos grandes partidos) también lo hacen.

Cambiamos de tema. Veamos la clasificación de las franquicias de la NFL por número de seguidores. Lamentablemente, Harris se limita a dar la clasificación sin aportar detalles sobre el número total o relativo (en tanto por ciento) de aficionados de cada equipo. Por tanto, no sabemos qué diferencia existe entre los primeros y los últimos clasificados, aunque en vista de los numerosos cambios de posición que se dan en periodos de tiempo relativamente cortos, es probable que la diferencia no sea significativa (o que los estadounidenses sean unos chaqueteros de cuidado). Estos son los dieciséis primeros de la lista:


Como veis, los Dallas Cowboys confirman la vigencia de su sobrenombre de America's Team. Aunque los resultados de los últimos años no acompañan, suman su quinto año consecutivo como equipo con más seguidores de los Estados Unidos. Da igual que los Chicos Vaca no hayan conseguido más que una victoria en playoffs durante los últimos diez años (en la ronda de wild card de la 2009-2010), o que su pasada temporada haya sido decepcionante. Las tres siguientes posiciones las ocupan franquicias que han conseguido éxitos recientes: Steelers, Packers y Patriots. Los de Pittsburgh y Green Bay son, además, equipos cuyas aficiones tienen fama de leales y numerosas, con presencia más allá de los mercados locales de sus ciudades. Además, esta clasificación muestra que, con la destacable excepción de Dallas, la posición en la tabla de seguidores se ve muy influenciada por el éxito deportivo. Ir con los que ganan es muy fácil.

Vamos con la segunda mitad de la tabla. Estar arriba es importante, aunque no tanto como no estar abajo. Las franquicias de la NFL son susceptibles de mudanza (todas menos Green Bay), y cuanto menos simpatías despierten, cuanta menos afición las respalde, más amenazadas estarán las ciudades que ahora las acogen por las que desean una franquicia en la NFL.


Oscuros nubarrones se ciernen sobre los aficionados de Jacksonville. Los Jaguars están en todas las quinielas de mudanza. Bill Simmons habla con frecuencia de Los Angeles Jaguars. En su columna de este viernes, dice que si consiguen ganar la carrera por Andrew Luck, los Jaguars darán una Super Bowl a Los Angeles en los próximos años. También vemos cómo Raiders y Bucs han ido cayendo en popularidad tras una breve etapa en cabeza, coincidiendo con su enfrentamiento en la Super Bowl de la 2002-2003. Broncos y Rams experimentaron algo parecido. En casos como los de Buffalo o Kansas City, creo que se une la ausencia de éxitos deportivos con el reducido tamaño de sus mercados locales. Eso sí, aunque sean pocos, son muy fieles, variable que este estudio no mide.

En todo caso, y suponiendo que el estudio es fiable, se aprecia una alta volatilidad en cuanto a las simpatías por cada franquicia. Claro que, en la NFL, una competición de verdad, con todas las letras, en la que los treinta y dos equipos compiten (de verdad) por el campeonato, y en el que la incertidumbre es norma. No siempre ganan los mismos.

El último punto de la encuesta de Harris trata de quién creen los estadounidenses que será campeón esta temporada. Nada sorprendente, teniendo en cuenta que la encuesta se realizó del 12 al 19 de septiembre, entre la primera y la segunda jornada. Los Packers son los favoritos para llevarse el anillo con el 24% de los votos, casi empatados con los Patriots, que serían campeones para el 23% de los estadounidenses. Ya lejos, el entonces todavía dream team de los Philadelphia Eagles, con un 8%, los Steelers, con un 6%, y Jets, Saints y Ravens con un 4%.

Qué piensan los jugadores de la NFL sobre sus rivales

Vamos con otras encuestas. Estas no tratan de averiguar la opinión del público, sino de los propios jugadores. Durante las últimas semanas, Sports Illustrated viene publicando los resultados de una encuesta realizada en septiembre entre jugadores de la NFL. En ella, se preguntaba por qué jugadores eran más amables, más rudos, más infravalorados, o a cuál ficharías para crear una nueva franquicia.

Jugadores más rudos. Me ha costado encontrar la traducción adecuada, porque Sports Illustrated preguntaba por el meanest player. Mean es una palabra un poco difícil de traducir. Aunque significa malvado, malo, tiene el matiz de desafiante, duro, maleducado... Muchos matices, que creo que pueden estar incluidos en rudos. Me dejo de historias, estos son los resultados:

1.- James Harrison (Steelers)
2.- Ray Lewis (Ravens)
3.- Ndamukong Suh (Lions)
4.- Richard Seymour (Raiders)
5.- Richie Incognito (Dolphins)
6.- Terrell Suggs (Ravens)
7.- Harvey Dahl (Rams)
8.- Hines Ward (Steelers)
9.- LaRon Landry (Redskins)
10.- Olin Kreutz (Saints)
11.- Jared Allen (Vikings)
12.- Steve Smith (Panthers)
13.- Jerome Harrison (Lions)
14.- Cortland Finnegan (Titans)
15.- Shawne Merriman (Bills)

El podio no creo que sorprenda a nadie. Con todo, creo que Ray Lewis difiere de Harrison y Suh en que aquel no es un tipo tan sanguinario, no da tantas hostias asesinas ilegales como los otros dos (a los que hay que dar de comer aparte). Me sorprende bastante la ausencia de Dunta Robinson y Brandon Meriweather, que en estos momentos creo que se disputan el título de tipo más cerdo de lo que llevamos de liga. Impresiones personales, por supuesto. Este top 15 se compone fundamentalmente de jugadores defensivos (cuya tarea es golpear) y de la línea ofensiva (gente de trincheras). Solamente hay dos skill players, jugadores de posiciones denominadas "de habilidad": los receptores Hines Ward y Steve Smith. Ward siempre ha tenido fama de sucio; es un receptor muy físico. Smith es más bien un tipo duro, "resistente", que no se amilana. Quizá el criterio para determinar qué se entiende por meanest no está muy claro, y de ahí estas incoherencias. Lo que creo que resulta indiscutible es el ganador. Vídeo en su honor.


Jugadores más amables. Vamos con la buena gente. También se puede ser un tipo amable y triunfar en la NFL. Ser amable no significa ser una nenaza o dejar de repartir buenas hostias, como veréis cuando leáis los nombres de los elegidos.

1.- Troy Polamalu (Steelers)
2.- Drew Brees (Saints)
3.- Peyton Manning (Colts)
4.- Larry Fitzgerald (Cardinals)
5.- Matt Hasselbeck (Titans)
6.- Tim Tebow (Broncos)
7.- LaDainian Tomlinson (Jets)
8.- Tom Brady (Patriots)
9.- Jeff Saturday (Colts)
10.- Nnamdi Asomugha (Eagles)
11.- Aaron Rodgers (Packers)
12.- Calvin Johnson (Lions)
13.- Tony Romo (Cowboys)
14.- Donovan McNabb (Vikings)
15.- Brian Dawkins (Broncos)

Creo que a nadie le sorprenderá ver a Polamalu como líder de esta clasificación. No hace falta ser un hijo de puta (en el peor sentido de la expresión) para ser el mejor defensor de la NFL. No obstante, es verdad que el el campo de la amabilidad el ataque domina a la defensa. Los malos parece que son normalmente los defensores, que pegan, y los buenos los atacantes, los finos estilistas que intentan eludir los golpes. Solamente Polamalu, Asomugha y Dawkins son defensores. Eso sí, son defensores de primera categoría. Por lo demás, pocas sorpresas. Si acaso, ver ahí a Donovan McNabb, un tío con fama de nocivo en los vestuarios. Claro que en esta encuesta estaba prohibido votar a compañeros de equipo. El vídeo homenaje al campeón:


Jugador que ficharías al crear una franquicia. Ya, la pregunta es una estupidez, es ciencia ficción, pero supongo que viene a aproximarse a "quién es para ti el jugador más valioso de la NFL". Advierto de que la encuesta se realizó en septiembre, cuando la gravedad de cierta lesión era todavía desconocida (a pesar de lo cual, me sorprende que los jugadores de la NFL no valoren más la edad de los jugadores):

1.- Tom Brady (Patriots)
2.- Peyton Manning (Colts)
3.- Aaron Rodgers (Packers)
4.- Adrian Peterson (Vikings)
5.- Michael Vick (Eagles)
6.- Ndamukong Suh (Lions)
7.- Matt Ryan (Falcons)
8.- Andre Johnson (Texans)
9.- Drew Brees (Saints)
10.- Sam Bradford (Rams)
11.- Ben Roethlisberger (Steelers)
12.- Chris Johnson (Titans)
13.- Philip Rivers (Chargers)
14.- Cam Newton (Panthers)
15.- Ed Reed (Ravens)

Probablemente hoy Peyton Manning habría bajado bastantes puestos. Aunque, como anticipaba, tampoco entiendo qué hace tan arriba a esa edad. Se supone que si creas una franquicia querrás el mejor futuro posible, y creo que el football que le queda a Manning es peor que el que le queda a Rodgers, pero es cuestión de gustos. Por motivos parecidos me sorprende la inclusión de Ed Reed. También supongo que os habrá extrañado el lugar que ocupa Adrian Peterson. Muy arriba. Podría entenderlo si estamos en una liga de fantasy football, pero en el fútbol americano real, creo que hay otros jugadores que pueden ayudar más a construir un equipo ganador. Finalmente, hay tíos que creo que no estarían ahí si se hace hoy la encuesta. Hablo de Chris Johnson (fundamentalmente), Matt Ryan y Chris Johnson. En todo caso, en la era del pase aéreo, lo primero que necesitas es un buen quarterback. Lo demás empieza a ser más secundario.

Jugadores más infravalorados. Leo la lista y no tengo demasiado claro qué entienden los jugadores de la NFL por "infravalorados". A priori, supongo que se trata de jugadores con poco brillo mediático en relación con lo que aportan en el campo. Vamos, que la lista debería estar plagada de offensive linemen. Pues no. Mirad:

1.- Josh Freeman (Buccaneers)
2.- Andre Johnson (Texans)
3.- Danny Woodhead (Patriots)
4.- Arian Foster (Texans)
5.- Ray Rice (Ravens)
6.- Philip Rivers (Chargers)
7.- Brent Grimes (Falcons)
8.- Nnamdi Asomugha (Eagles)
9.- Kyle Orton (Broncos)
10.- Jamaal Charles (Chiefs)
11.- Matt Forté (Bears)
12.- Darren Sproles (Saints)
13.- Wes Welker (Patriots)
14.- Greg Jennings (Packers)
15.- Clay Matthews (Packers)

¿Tan infravalorado está Josh Freeman, tan baja es su consideración pública en relación con su juego? No diría yo tanto. Puede que en estos momentos, en los que abundan los quarterbacks estelares, Freeman y sus épicas remontadas de último cuarto no reciban todos los elogios que merece. Pero me parece exagerado hablar de él como el más infravalorado. El segundo clasificado, más de lo mismo. ¿Quién no considera a Andre Johnson uno de los dos mejores receptores de la NFL? Nnamdi Asomugha, en cuanto a salario y exposición mediática, poco se puede quejar. No recuerdo un traspaso de un cornerback tan celebrado como el de Asomugha por los Eagles. De esa lista, me quedaría con Ray Rice, Brent Grimes, Kyle Orton (pobrecillo, no es que sea el mejor quarterback de la liga, pero no es tan malo como los adoradores de Tebow quieren hacer ver), Darren Sproles (este en uno de los primeros lugares) y Wes Welker, cuyo inmenso talento pasa desapercibido. Echo de menos, y mucho, a offensive linemen en esta lista. Su importancia es capital. Creo que buena parte del éxito de Tom Brady esta temporada (y las anteriores) se debe a la excelente protección de su línea. Muy insuficientemente valorada. Algún defensor más falta: Haloti Ngata, Israel Idonije y Cameron Wake, los primeros nombres que se me ocurren. En el ámbito ofensivo, quizá Ryan Fitzpatrick y Brandon Lloyd merecían una mención. Pero sobre todo, los offensive linemen. ¿Es que nadie se acuerda de ellos, ni los propios jugadores?

En fin, cuestión de opiniones. Mejor o peor fundamentadas, no todas respetables, pero opiniones.