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viernes, 10 de febrero de 2012

Sobre la justicia de la competición

Cuando publicaba el último Plácido domingo, jodido lunes pensaba que a partir de ese momento mi producción en este blog iba a caer bruscamente. La temporada de NFL había terminado y mi interés por los eventos de offseason no es muy elevado. Además, carezco de los conocimientos necesarios para analizar el evento más importante, el draft, en condiciones (tanto antes como después de que se celebre). Lo advierto ya porque alguien me preguntaba por ello: para poder hablar del draft es necesario un seguimiento y conocimiento del football universitario del que carezco. No solo hace falta seguir la temporada de college football, sino que luego hay que revisar vídeos de los jugadores elegibles y examinar los scouting combines (pruebas físicas y de habilidades individuales a las que se someten los principales jugadores que se presentan al próximo draft). Hay quien considera este mundillo de lo más interesante. Y tienen sus puntos. Es divertido examinar cuáles son las necesidades o carencias más importantes de cada franquicia y qué jugadores podrían cubrirlas. No es mi caso. No me motiva, así que aunque seguiré con cierto interés esos eventos y quizá escriba algo sobre ellos, no esperéis demasiado.

Sin embargo, la reciente actualidad deportiva española me ha animado a escribir de nuevo. No me puedo contener. Tengo que hablar de ello. De que este país tiene lo que se merece. O quizá se merezca algo incluso peor. Probablemente.

Otro tema de Stiff Little Fingers, que son muy buenos y están muy infravalorados. Nobody's hero. Ya sabéis, Don't wanna be nobody's hero, don't wanna be nobody's star, don't wanna be nobody's hero... Get up! Get out! Be what you are!



Uf, a ver por dónde empiezo. Que hay varios temas. Esencialmente dos. Poco footballeros, por cierto. Lo advierto. Ambos relacionados con la justicia de la competición. El primero, relativo a los que hacen trampas, los que vulneran las reglas del juego. Las que prohíben el consumo de determinadas sustancias. El caso Contador, vamos. El segundo, sobre otro tipo de doping, el financiero. Que también afecta a la justicia de la competición. A su propia esencia, porque sin competidores reales no hay competición.

Los dos temas tienen que ver con la idiosincrasia de la sociedad española. Como poco, curiosa. Curiosas las prioridades que nos mueven. Así en general, porque sé que a muchos no, entre los que me incluyo.

Comienzo con algunas reflexiones adicionales sobre el caso Contador. No me resisto, porque por si no tuviésemos suficiente con los medios, llegaron los políticos. Ya tardaban. Qué listos. Cómo saben que esto a la gente sí le importa. La corrupción no le importa tanto al votante. Que ni aparezcan por el Congreso, tampoco. Las promesas incumplidas, inocuas. Que se gasten el dinero en actividades innecesarias para el bien común o incluso ilícitas, tampoco. Al votante eso le da exactamente igual. Bueno, no exactamente igual, pero por esos motivos las masas no se movilizan. Solo los perroflautas. Por el deporte sí. Eso sí que nos importa. Parece mentira. En el deporte, o mejor dicho, en ver deporte nos va la vida. Si descienden a un equipo por impago, sale el pueblo a la calle. Las masas se manifiestan. Recordemos los casos de Celta y Valladolid. Acojonante. Ordenan el descenso de dos equipos porque es lo que las normas establecen y, ante las movilizaciones, el gobierno interviene para calmar los ánimos. Vergonzoso.

Dos políticos bastante relevantes se han cubierto de gloria con sus recientes declaraciones públicas sobre el caso Contador. El primero, Zapatero. Manda cojones que un tipo que lleva prácticamente sin abrir la boca desde que dejó el Gobierno rompa su silencio para esto. ¿¿Pero qué coño...??


Anda que te has lucido. De nuevo. Peor es lo de Cospedal. Cuyo currículum dice que es Abogada del Estado. Y dice que la resolución del TAS constituye "un disparate jurídico tremendo" (sic). ¿Por qué? Porque es sancionado "por no demostrar su inocencia". ¿¿Pero esta tía es Abogada del Estado?? ¿No sabe que en derecho administrativo sancionador pueden imponerse sanciones "aun a título de simple inobservancia"? Es decir, sin que sea necesaria culpa.

Es más, la ley antidopaje española, que Cospedal debería conocer, es aún más dura que el reglamento antidopaje de la UCI, el que se usó para castigar a Contador. Conforme a la ley española, la Ley Orgánica 7/2006, "Los deportistas se asegurarán de que ninguna sustancia prohibida se introduzca en su organismo, siendo responsables en cualquier caso cuando se produzca la detección de su presencia en el mismo". Conforme a la ley española se responde en todo caso. Deportista, asegúrate de que no entran sustancias prohibidas en tu organismo, porque si no responderás cuando te la detecten. Y punto final. El reglamento de la UCI es más generoso, porque permite al deportista evitar la sanción, una vez detectada la sustancia dopante. Conforme al reglamento de la UCI, si pruebas cómo llegó la sustancia a la sangre y que ahí no tuviste culpa, te libras de la sanción. La ley española, como bien sabrá la Abogada del Estado, no deja margen ni para eso. Pero la aplicación de una normativa más laxa es un disparate jurídico.

La sanción a Contador no es ningún disparate. Muy al contrario. Ahí se probó que había una sustancia prohibida en la sangre de Contador. Es decir, que no es "inocente" (término mal empleado en este contexto, por cierto, puesto que no estamos en un procedimiento penal). Es responsable. Y si hubiese demostrado, o ni siquiera, si hubiese probado una explicación más probable que cualquier otra sobre cómo llegó el clembuterol a su sangre .

Pero tranquilos, que el Ministro de Educación, Cultura y Deporte ya anuncia que reformará la norma. No tengo ni idea de qué coño cambiará. Porque la normativa española es, en estos momentos, de las más exigentes del mundo en materia de dopaje. Es una normativa que obtiene la máxima puntuación posible de la Agencia Mundial Antidopaje. ¿Entonces, qué hacemos? ¿Cuestionan el compromiso de España en la lucha contra el dopaje y relajamos los estándares? Bah, qué más da, el caso es mantener contentas a las masas.

Vergüenza ajena me provoca el pollo que se ha montado aquí por las burlas de un programa satírico. Los ahora famosos guiñoles de Canal+ Francia. He leído que los franceses nos atacan. Que sí, que sí.


¿¿Pero la gente es boba?? ¿¿Un puto programa de muñecos representa al estado francés?? Pues sí, nuestra sociedad llega a un grado de estupidez tal que es necesario aclarar este tipo de cuestiones. Si el diario más leído del país y la página web más visitada lo dicen, cuidado. Pues nada, por si alguien no se ha dado cuenta, el contenido de un programa satírico no representa el sentir de la sociedad francesa.

Voy a escribir un artículo sobre lo mal que me cayeron los franceses cuando estuve en París de vacaciones. Me inventaré unos cuantos chistes irreverentes y acusaciones falsas. A ver si los franceses convocan manifestaciones ante la embajada española.

Por cierto, otro dato que no sé si la gente tiene presente es que ninguno de los cuatro componentes del TAS para el caso Contador era francés. El presidente, Efrain Barak, era israelí. Los otros dos árbitros, Ulrich Haas y Quentin Byrne-Sutton, suizos. El asistente jurídico, Dennis Koolaard, neerlandés. ¡Los franceses, que nos tienen manía! Pues nada, todos a manifestarse a la embajada francesa a pedir el cierre de Canal+ Francia. Madre mía, qué ridículo. No me extraña que se rían de los españoles. Como para no.

Que los franceses nos tienen envidia. Hostias, la envidia. ¿Existe un argumento más estúpido para atacar al contrario que la envidia? Quizá, pero no se me ocurre. ¿De qué nos tienen envidia los franceses? ¿De nuestro salario mínimo? ¿De nuestra tasa de paro? Bah, eso son nimiedades, ¿verdad? Ay, la envidia. Vamos, no me jodas. Cuando alguien alega envidia del contrario, sospechad, porque probablemente no lleve la razón. Es el argumento de referencia de los aficionados del equipo-que-no-debe-ser-nombrado. No les digáis que ser de cualquier equipo de fútbol es gratis, que igual les revienta la cabeza. Sí, no son capaces de entender que ser de un equipo es tan fácil como decir "soy de tal equipo". No hace falta superar ninguna oposición, no hay requisitos de acceso. Si te gusta, simpatizas. Si no, te da asco. Sí, asco. Hay gente que confunde el asco con la envidia. Curioso.

Es acojonante. Por lo de los guiñoles sí se convocan manifestaciones y concentraciones de protesta. Sin embargo, cuando día a día se van revelando nuevos casos de corrupción, la movilización es nula. Eso sí, como nos toquen a nuestros deportistas, cuidado. ¡¡A las armas!! Soy español, a qué quieres que te gane, puede llegar a decir un absoluto inepto en la práctica de un deporte. Campeones son los deportistas que compiten, no lo eres tú. Que la nacionalidad que figura en tu pasaporte sea la misma no te convierte en campeón. Por mucho que Rafa Nadal lleve una muñequera con la bandera que te gusta.

Por cierto, ya que citábamos a Rafa Nadal. Un deportista intachable, ejemplar. Un ejemplo de esfuerzo, de competitividad y de deportividad. Que sabe ganar y sabe perder. No se le puede poner ni un solo pero a su actitud tanto dentro como fuera de la pista. Bueno, quizá. Si se confirma que utiliza una sociedad con domicilio en Guipúzcoa a la que imputa todos sus ingresos para ahorarse el pago de impuestos es para prohibirle el uso de la bandera de la gente a la que defrauda. Esto sí que es un escándalo. ¿47,37 millones de euros de beneficios y 11.000 euros de impuestos? ¡¡EL 0,023% DE SU RENTA!! ¿¿Pero esto qué es?? ¿Un multimillonario paga el 0,023% y el común de los mortales un tercio de su sueldo? Vamos, no me jodas. Mucha banderita de España en el uniforme, mucho anuncio publicitario y demás mierdas, pero después a los españoles contribuye con 11.000 euros. Indignante. Si esto es verdad, a la puta cárcel. Y si es legal, me parecerá inmoral (en cuyo caso que no vaya a la cárcel, pero que deje de lucir la banderita en su puta vida). Que no puede ser, coño. Ya está bien. Por esto nadie se moviliza. Si nuestros deportistas, los que tienen el DNI con la misma banderita que nosotros, fijan su residencia en un paraíso fiscal, a nadie le importa. ¡Bien hecho, hombre, que se ahorren impuestos! Y una mierda. A todos esos, que les den bien por el culo. Joder.

No deja de ser curioso que los que se proclaman más patriotas sean también los que más defienden no pagar impuestos. Curiosa manera de aportar a la patria que tanto dicen querer. A mí me sucede al revés, fíjate.

Así nos va.

Cómo se esfuerza el pueblo español en el deporte. En él centra todos sus esfuerzos. Cuánta grandeza. Qué orgullo. ¿Orgullo? Vergüenza me da a mí que las dos entidades deportivas más ricas del mundo sean españolas. Hoy se publicaba el informe Football Money League de la consultora Deloitte. Lo podéis leer entero en este enlace. Como veréis, los dos tiranos del fútbol español lideran con significativa diferencia el ranking europeo de ingresos. El equipo-que-no-debe-ser-nombrado gana 112,5 millones de euros más que el tercer clasificado. Más de un 30% más. Si descendemos un poquito más en el ranking, las diferencias son abismales. Ojo, que consideran aquí todos los equipos europeos. Si nos centramos en la liga española, el contraste es muy superior. Una guerra entre el ejército de los Estados Unidos y el del Vaticano. Bueno, quizá más diferencia. Una vergüenza.

Sí, vergüenza. Podréis decirme que no, que son un ejemplo de gestión, porque generan más ingresos que nadie. Ya, pero de dónde vienen esos ingresos. Mayoritariamente (muy mayoritariamente) de bolsillos españoles. Para esto sí hay pasta. Más de 120 millones de euros en venta de entradas. Más de 180 millones de derechos de televisión. De televisiones que luego se arruinan, y se arruinan porque han pagado más dinero del que esos derechos valen. Y no valen tanto porque las televisiones no son capaces de recaudar el dinero por publicidad y por cuotas de abonados que esperaban obtener al pagar esas millonadas. Millonadas que no pagan a los demás equipos.

Esta imagen resume el informe que se publicaba hoy.

Deloitte Money Football League 2012

Los dos tiranos o, mejor dicho, los que pagan a esos tiranos y los demás equipos que se lo consienten, se han cargado la liga española y llevan camino de cargarse también la europea. Ese panorama en España no va a cambiar. El panorama en el que dos lo tienen todo y los demás no tienen nada. Porque si por lo menos unos fuesen muy ricos y los demás fuesen "clase media", bueno. Pero no es así. Todos los demás están arruinados. Cada día más entidades se declaran en concurso de acreedores. En bancarrota. Porque no tienen para pagar sus deudas. Y los dos tiranos, a todo trapo. Irónicamente, los que están en la ruina son "sociedades anónimas deportivas", entidades con ánimo de lucro, y los dos tiranos son "clubes deportivos", asociaciones sin ánimo de lucro. Que sí, que sí, como lo oís. Y por eso pagan menos impuestos que las sociedades anónimas deportivas. Espectacular.

La principal causa del desequilibrio competitivo en el fútbol español está más que clara: reside en el sistema de gestión de los derechos televisivos. En la práctica totalidad de los eventos deportivos mundiales, quien explota los derechos audiovisuales es el organizador, no los competidores. En el tenis, no es Nadal, Djokovic o Federer quien individualmente vende a las televisiones el derecho a emitir los partidos. Es el organizador. En la NFL, quien vende a las teles estadounidenses el derecho a retransmitir los partidos es la propia NFL, no son los Giants, los Patriots ni ningún otro equipo. Lo mismo sucede en fórmula 1, NBA, ACB e incluso en fútbol. Sí, quien vende los derechos del Mundial es la FIFA, no cada una de las selecciones. Quien vende los derechos de la Eurocopa es la UEFA. Y lo mismo sucede con la Champions League. No son los equipos participantes, sino el organizador, quien vende los derechos. Evidentemente, no todos los participantes deben cobrar lo mismo. Hay criterios de reparto. En función del éxito deportivo o de la audiencia conseguida, por ejemplo. Pero el reparto es razonable. Sin embargo, en la liga española el panorama es diferente. Aquí, por excepción, cada equipo debe buscarse la vida. De ahí las diferencias abismales. Ese es el origen del fin de la competición. Que se la han cargado.

Pero no va a cambiar. Y digo que no va a cambiar porque todo está tan viciado ya que es imposible. A ninguna de las partes implicadas le interesa:

  • Los dos tiranos no van a renunciar a sus privilegios porque les va de puta madre. Sin ese dinero, sus gestores y personal deportivo no podría cobrar los astronómicos sueldos que cobran. Imposible.
  • Los demás equipos no se van a rebelar porque les interesa llevarse bien con los dos tiranos. Los pocos conatos de rebelión fracasan por falta de apoyos. Si los pequeños se uniesen, la situación podría cambiar. Sin duda. Porque son mayoría. Pero los tiranos saben ofrecer favores a los humildes: si votas a favor de mi sistema, te doy una limosnilla. Si no te quedas sin ella. Y quedarte sin un milloncejo puede ser la diferencia entre la permanencia y el descenso. Cesiones de jugadores, "recomendaciones"... Los pequeños no tienen poder para levantarse. Porque miran por sus intereses a corto plazo, y descender puede ser mortal para la entidad. Su guerra no es contra los tiranos, sino contra los iguales. Pues no se meten.
  • Los medios no van a denunciar la situación. Ellos han contribuido a crearla y de ella se lucran (aunque el lucro no cubre el coste). Han contribuido a crearla porque la diferencia tan importante entre los tiranos españoles y sus rivales europeos se explica esencialmente por los "derechos de televisión" por la competición local. Vamos, porque Mediapro les paga una millonada que los operadores ingleses, alemanes e italianos no pagan. Supongo que conocéis la situación financiera de Mediapro. Merecida, sin duda. Ningún medio de masas denunciará nada. Carlos Martínez proclamará las excelencias de la liga española. La mejor del mundo. Claro, su sueldo depende de los abonos vendidos a Digital+ y, en particular a Canal+ Liga. Como para decir que el producto estrella es una mierda. Ninguna tele se quejará. Tampoco la prensa escrita. Son ellos los que dedican sus espacios, casi exclusivamente a los dos tiranos. Publicidad gratuita. Supongo que sabéis lo que cuesta la publicidad. Y que es esencial para la promoción del negocio. Pues eso, los "nuevos aficionados" solo reciben información sobre dos. Y acaban por interesarles solo dos. El resto no existe. Tan sencillo como eso.
  • Los patrocinadores no cambiarán de postura. Se pelearán por exhibir su publicidad en los dos tiranos, porque son los soportes con más visibilidad en los medios. A los demás equipos nadie les hace ni caso. No interesan. Hay más potenciales clientes. Y a los patrocinadores el interés de la competición como que se la suda. Mucho dinero para dos, nada para el resto. Lo mismo.
  • Los aficionados tampoco se rebelarán. Porque la cuota de mercado de los tiranos aumenta día a día. Ser de los que ganan es muy fácil. Así empieza la canción. Pero la coletilla de ser del Estudiantes nos parece mejor la cantamos pocos. Creo que lo comentaba hace un año. Durante los últimos años, cuando iba Riazor a ver al Dépor contra los tiranos (espero que pueda hacerlo la temporada que viene), era frecuente ver al padre con la bufanda o camiseta del Dépor y al hijo con la del rival. Pues eso.

Imposible. Nada va a cambiar. La liga española ha muerto.

Me diréis que esa generación de ingresos por entidades españolas redunda en el bien común. No. Ese dinero se destina, mayoritariamente, a pagar los sueldos de deportistas y gestores. Muchos extranjeros, casi todos titulares de estructuras fiscales que les permiten ahorrarse impuestos. Si es que los pagan en España, claro. Y para completar el círculo virtuoso, la famosa Ley Beckham. Por fortuna derogada, pero aún aplicable a los que en su momento se acogieron a ella. Y que hace que el tipo impositivo de Cristiano Ronaldo sea más bajo que el mío. Eso es justicia tributaria, sí señor.

Tampoco está de más recordar que esos equipos no pagan impuestos sobre sus ingresos, sino sobre sus beneficios. Y sus beneficios son escasos. De hecho, el Barça viene generando pérdidas durante las últimas temporadas. Los beneficios del innombrable también son escasos. Claro, si es que no les interesa. Prefieren repartirse todo el dinero generado, porque al ser "entidades sin ánimo de lucro" no pueden repartir beneficios a los socios, dividendos. Así que ni impuestos sobre beneficios.

Que conste que los aficionados de los dos tiranos no me dan ninguna envidia. En un deporte en el que el dinero sí compra las victorias (a diferencia de la NFL, ya llegaremos a ello), porque te permite tener a los futbolistas que te dé la gana, que cualquiera de los dos tiranos no gane un partidos contra cualquiera de los demás es una humillación. Un fiasco de proporciones bíblicas. Que el Barça pierda en Getafe o el innombrable en Valencia contra el Levante es de un ridículo épico. Como si Manny Pacquiao pierde un combate contra un tetrapléjico. Así de equitativos son los combates en la liga de las estrellas. Así de divertida es la vida del aficionado de esos equipos: si ganan, habrán cumplido con la obligación. No trámite, obligación. No ganar es un fracaso. Con todas las letras. Así que si ganan, pues cumplen. Sin más.

Envidia, ninguna. Envidia me da el sistema de la NFL. Eso sí que me da envidia.

Qué diferente es, por fortuna, el panorama en la NFL. El ejemplo de competición en el que deberían mirarse todas las demás. Lo normal es copiar el modelo exitoso. El europeo es ruinoso. El español, más ruinoso que ninguno. La NFL es una competición en la que ningún equipo paga más de lo que puede a sus jugadores, porque hay un tope salarial configurado como un porcentaje de los ingresos de la franquicia al que todos están sometidos. En el que todos los participantes compiten en igualdad de condiciones, y en el que los peor clasificados reciben ventajas (en forma de mejores elecciones en el draft). El resultado, campeones diferentes cada año, multitud de equipos luchando por el anillo, incertidumbre. Eso es una COMPETICIÓN, con todas las letras, y no en lo que se ha convertido el fútbol español y, a este paso, también el europeo. Porque sin competidores no hay competición. Y cuando solo compiten dos, la competición se convierte en una milonga. Un fraude.

La NFL, y el deporte profesional norteamericano en general, se asienta en varios principios que aseguran su viabilidad económica. El primero, el tope salarial. Un tope que hace que a diferencia del fútbol europeo, el dinero no pueda comprar las victorias. Si el tope es 80, da igual que tengas 150. En tu plantilla no puedes gastarte más. Y por eso las estrellas se dispersan entre los diferentes equipos. En el fútbol europeo, el dinero lo compra todo. Los dos tiranos tienen los jugadores que les da la gana. Eligen a los que quieren, tal cual. En Estados Unidos, no pueden. El tope salarial es un principio fácilmente importable.

Otras de las bases del deporte estadounidense no lo son. En Estados Unidos, los peores tienen derecho a elegir a los mejores jugadores que se incorporen a la liga gracias al draft, pero en Europa eso es imposible porque no existe una cantera universitaria equiparable y la competición no puede ser "cerrada" porque el derecho de competencia lo impide. Esas medidas han fomentado la paridad en la NFL (no en la NBA, sin embargo, donde los anillos están mucho menos repartidos). Pero como suele explicar Gonzálo Vázquez, la razón original del draft es económica: que las franquicias no se peleen alocadamente por los nuevos jugadores, encareciendo su coste.

La conjunción de los anteriores factores ha llevado a una NFL viable y sana económicamente. La competición existe y es justa.

Ahora comparemos para hacernos una idea del disparate que aquí vivimos. Recordemos que los dos tiranos, que obtienen sus ingresos esencialmente en España, recaudaron 479,5 y 450,7 millones de euros la pasada temporada. ¿Cuánto recaudó el que más de la NFL? Según los datos más recientes, del informe de Forbes de julio de 2011, 406 millones de dólares. En euros, según el tipo de cambio actual, de unos 300 millones de euros.

¿Es esto normal? La entidad que más gana del deporte estadounidense, gana 150 millones menos que el tirano que menos gana. El tirano gana un 50% más que los Cowboys. Supongo que no hace falta recordar la capacidad económica estadounidense en comparación con la española. Supongo que no hace falta comparar la audiencia televisiva de un partido de la NFL con la de uno en España. Pero aún así, Mediapro paga más. ¿Cómo puede suceder esto en un país que atraviesa la galopante crisis que sufre España? Pues eso. En Estados Unidos las televisiones hacen estudios serios de lo que valen los derechos de la NFL. Aquí, permitidme que lo dude. En la situación financiera de los que los pagaron está la prueba.

Pero bueno, ahí los medios no solo saben mejor cuánto deben pagar, sino que sus productos son infinitamente mejores. La prensa deportiva española está a años luz de la de ahí. En todos los sentidos.

Es obsceno que los dos tiranos del fútbol español generen ingresos muy superiores a los de la franquicia que más recauda de la NFL. Se ve que la sociedad española, significativamente menos numerosa y más pobre que la estadounidense, puede gastarse más dinero en fútbol que la estadounidense en football. Obsceno. Ridículo. Patético.

En Estados Unidos tienen la competición deportiva más saludable del mundo. Modélica. Una competición entre iguales, entidades viables y saneadas económicamente. Una competición que preserva la esencia del deporte: la incertidumbre. Sin incertidumbre, te cargas el deporte. El deporte es el único espectáculo en el que nadie conoce su desenlace. En los demás espectáculos (cine, teatro, concierto), su desarrollo y desenlace están escritos. En el deporte no. Bueno, en el fútbol español quizá. Es muy improbable que cualquiera de los dos tiranos no gane. Y no cambiará.

¿Injusticia en la competición? España es la referencia. Sin duda.

Joder, qué a gusto me he quedado.

lunes, 12 de diciembre de 2011

Y a los Madriles leré...

...con sus millones leré
nos los pasamos leré
por los cojones leré



Gracias, Estu.

sábado, 15 de octubre de 2011

Encuestas

En muchas ocasiones, leo que todas las opiniones son respetables. Discrepo. En menos ocasiones, leo otra opinión con la que sí estoy de acuerdo: que lo respetable es el derecho a opinar libremente, que todo el mundo debe tener, pero no las opiniones en sí mismas. Las opiniones se hacen respetables o irrespetables por los argumentos que las sustentan. Ni más ni menos. Hay opiniones o ideas que no deben merecer el mínimo respeto. En otras palabras: cuando alguien dice una estupidez, lo que se ha de hacer es denunciar la estupidez. Y empiezo aplicándome el cuento yo mismo, que al pie de todos los artículos hay una opción que dice es una mierda, en la que el lector puede expresar libremente si lo que aquí lee le parece una basura. Si argumenta por qué, mucho mejor, claro. Y es necesario. Es necesario denunciar las idioteces, justificando siempre por qué son idioteces, llegando a ridiculizarlas si es posible, para ver si no se repiten y la gente deja de hacerles caso. Porque, lamentablemente, vivimos invadidos por la mierda: en la política, en la televisión, en la música, en los medios de comunicación... ¿Hay algo que se salve? Bueno, supongo que la NFL, que es lo que aquí toca aunque nos queda algo lejano (geográficamente) puede considerarse una honrosa excepción. Porque el deporte español (y los medios de comunicación que lo cubren) no lo es.

Dejo de decir lo que pienso, porque esta es una entrada para comentar lo que piensan otros. Vamos a hablar de encuestas.

En cuanto a música, me decía un colega que pusiese The clash, no el grupo, sino la canción de los Backyard Babies, que él no recordaba que le pareciese tan la polla.



Popularidad de la NFL y sus equipos en Estados Unidos

Se publicó recientemente la encuesta sobre la NFL que prepara todos los años el instituto estadístico más prestigioso de los Estados Unidos, Harris Interactive. En esta encuesta se mide el grado de seguimiento de la NFL en Estados Unidos, cuántos seguidores tiene cada franquicia y quién creen los estadounidenses que será campeón la próxima temporada.

En cuanto al primero de los aspectos, el seguimiento de la competición, la encuesta muestra que la NFL sigue gozando de excelente salud. Aún mejor que la temporada pasada. El 55% de los adultos estadounidenses sigue la NFL, 2 puntos porcentuales más que el año pasado. Es el porcentaje más alto desde 1998, en el que la cifra era igual que este. No sé si esto es una buena noticia, ya que parece indicar que el impacto negativo del lockout ha sido nulo. Esto puede llevar a pensar a propietarios y jugadores que la broma sale gratis y, dentro de diez años, volver a repetir experiencia. Espero que no sea así.

¿Deporte de hombres? Sí, pero también de mujeres. El 71% de los hombres adultos estadounidenses siguen la NFL. No tantas mujeres, pero el porcentaje también es importante, un 41%. Harris analiza también el seguimiento por edades, situación geográfica, color de piel y orientación política. No hay diferencias significativas en cuanto a edad (oscila del 52% al 57%), aunque quizá preocupe a la NFL saber que el porcentaje más bajo (52%) se sitúa entre los adultos más jóvenes, de 18 a 34 años. Geográficamente, el seguimiento es casi el mismo en la costa este, el sur y en el llamado "Medio Oeste" (entre el 56% y el 58%). En el oeste, el seguimiento es menor: del 49% de los adultos. Resulta comprensible, en la medida en que la representación de los estados occidentales es inferior (aunque hay ocho equipos encuadrados en divisiones del oeste, dos de ellos, Rams y Chiefs, no están situados geográficamente en el oeste de los Estados Unidos).

Finalmente, en relación con el color de piel e ideología política (me parece acojonante que segmenten el estudio en función de estos criterios, por cierto), los adultos negros son los que más siguen la liga (72%), a gran distancia de blancos (54%) e "hispanos" (51%). No me preguntéis por qué consideran estas tres opciones heterogéneas ni cómo diferencian un hispano de un blanco. Por otro lado, son los republicanos los que más siguen la NFL: un 62% de ellos lo hacen; el 56% de los demócratas y el 53% de los independientes (es decir, de ninguno de los dos grandes partidos) también lo hacen.

Cambiamos de tema. Veamos la clasificación de las franquicias de la NFL por número de seguidores. Lamentablemente, Harris se limita a dar la clasificación sin aportar detalles sobre el número total o relativo (en tanto por ciento) de aficionados de cada equipo. Por tanto, no sabemos qué diferencia existe entre los primeros y los últimos clasificados, aunque en vista de los numerosos cambios de posición que se dan en periodos de tiempo relativamente cortos, es probable que la diferencia no sea significativa (o que los estadounidenses sean unos chaqueteros de cuidado). Estos son los dieciséis primeros de la lista:


Como veis, los Dallas Cowboys confirman la vigencia de su sobrenombre de America's Team. Aunque los resultados de los últimos años no acompañan, suman su quinto año consecutivo como equipo con más seguidores de los Estados Unidos. Da igual que los Chicos Vaca no hayan conseguido más que una victoria en playoffs durante los últimos diez años (en la ronda de wild card de la 2009-2010), o que su pasada temporada haya sido decepcionante. Las tres siguientes posiciones las ocupan franquicias que han conseguido éxitos recientes: Steelers, Packers y Patriots. Los de Pittsburgh y Green Bay son, además, equipos cuyas aficiones tienen fama de leales y numerosas, con presencia más allá de los mercados locales de sus ciudades. Además, esta clasificación muestra que, con la destacable excepción de Dallas, la posición en la tabla de seguidores se ve muy influenciada por el éxito deportivo. Ir con los que ganan es muy fácil.

Vamos con la segunda mitad de la tabla. Estar arriba es importante, aunque no tanto como no estar abajo. Las franquicias de la NFL son susceptibles de mudanza (todas menos Green Bay), y cuanto menos simpatías despierten, cuanta menos afición las respalde, más amenazadas estarán las ciudades que ahora las acogen por las que desean una franquicia en la NFL.


Oscuros nubarrones se ciernen sobre los aficionados de Jacksonville. Los Jaguars están en todas las quinielas de mudanza. Bill Simmons habla con frecuencia de Los Angeles Jaguars. En su columna de este viernes, dice que si consiguen ganar la carrera por Andrew Luck, los Jaguars darán una Super Bowl a Los Angeles en los próximos años. También vemos cómo Raiders y Bucs han ido cayendo en popularidad tras una breve etapa en cabeza, coincidiendo con su enfrentamiento en la Super Bowl de la 2002-2003. Broncos y Rams experimentaron algo parecido. En casos como los de Buffalo o Kansas City, creo que se une la ausencia de éxitos deportivos con el reducido tamaño de sus mercados locales. Eso sí, aunque sean pocos, son muy fieles, variable que este estudio no mide.

En todo caso, y suponiendo que el estudio es fiable, se aprecia una alta volatilidad en cuanto a las simpatías por cada franquicia. Claro que, en la NFL, una competición de verdad, con todas las letras, en la que los treinta y dos equipos compiten (de verdad) por el campeonato, y en el que la incertidumbre es norma. No siempre ganan los mismos.

El último punto de la encuesta de Harris trata de quién creen los estadounidenses que será campeón esta temporada. Nada sorprendente, teniendo en cuenta que la encuesta se realizó del 12 al 19 de septiembre, entre la primera y la segunda jornada. Los Packers son los favoritos para llevarse el anillo con el 24% de los votos, casi empatados con los Patriots, que serían campeones para el 23% de los estadounidenses. Ya lejos, el entonces todavía dream team de los Philadelphia Eagles, con un 8%, los Steelers, con un 6%, y Jets, Saints y Ravens con un 4%.

Qué piensan los jugadores de la NFL sobre sus rivales

Vamos con otras encuestas. Estas no tratan de averiguar la opinión del público, sino de los propios jugadores. Durante las últimas semanas, Sports Illustrated viene publicando los resultados de una encuesta realizada en septiembre entre jugadores de la NFL. En ella, se preguntaba por qué jugadores eran más amables, más rudos, más infravalorados, o a cuál ficharías para crear una nueva franquicia.

Jugadores más rudos. Me ha costado encontrar la traducción adecuada, porque Sports Illustrated preguntaba por el meanest player. Mean es una palabra un poco difícil de traducir. Aunque significa malvado, malo, tiene el matiz de desafiante, duro, maleducado... Muchos matices, que creo que pueden estar incluidos en rudos. Me dejo de historias, estos son los resultados:

1.- James Harrison (Steelers)
2.- Ray Lewis (Ravens)
3.- Ndamukong Suh (Lions)
4.- Richard Seymour (Raiders)
5.- Richie Incognito (Dolphins)
6.- Terrell Suggs (Ravens)
7.- Harvey Dahl (Rams)
8.- Hines Ward (Steelers)
9.- LaRon Landry (Redskins)
10.- Olin Kreutz (Saints)
11.- Jared Allen (Vikings)
12.- Steve Smith (Panthers)
13.- Jerome Harrison (Lions)
14.- Cortland Finnegan (Titans)
15.- Shawne Merriman (Bills)

El podio no creo que sorprenda a nadie. Con todo, creo que Ray Lewis difiere de Harrison y Suh en que aquel no es un tipo tan sanguinario, no da tantas hostias asesinas ilegales como los otros dos (a los que hay que dar de comer aparte). Me sorprende bastante la ausencia de Dunta Robinson y Brandon Meriweather, que en estos momentos creo que se disputan el título de tipo más cerdo de lo que llevamos de liga. Impresiones personales, por supuesto. Este top 15 se compone fundamentalmente de jugadores defensivos (cuya tarea es golpear) y de la línea ofensiva (gente de trincheras). Solamente hay dos skill players, jugadores de posiciones denominadas "de habilidad": los receptores Hines Ward y Steve Smith. Ward siempre ha tenido fama de sucio; es un receptor muy físico. Smith es más bien un tipo duro, "resistente", que no se amilana. Quizá el criterio para determinar qué se entiende por meanest no está muy claro, y de ahí estas incoherencias. Lo que creo que resulta indiscutible es el ganador. Vídeo en su honor.


Jugadores más amables. Vamos con la buena gente. También se puede ser un tipo amable y triunfar en la NFL. Ser amable no significa ser una nenaza o dejar de repartir buenas hostias, como veréis cuando leáis los nombres de los elegidos.

1.- Troy Polamalu (Steelers)
2.- Drew Brees (Saints)
3.- Peyton Manning (Colts)
4.- Larry Fitzgerald (Cardinals)
5.- Matt Hasselbeck (Titans)
6.- Tim Tebow (Broncos)
7.- LaDainian Tomlinson (Jets)
8.- Tom Brady (Patriots)
9.- Jeff Saturday (Colts)
10.- Nnamdi Asomugha (Eagles)
11.- Aaron Rodgers (Packers)
12.- Calvin Johnson (Lions)
13.- Tony Romo (Cowboys)
14.- Donovan McNabb (Vikings)
15.- Brian Dawkins (Broncos)

Creo que a nadie le sorprenderá ver a Polamalu como líder de esta clasificación. No hace falta ser un hijo de puta (en el peor sentido de la expresión) para ser el mejor defensor de la NFL. No obstante, es verdad que el el campo de la amabilidad el ataque domina a la defensa. Los malos parece que son normalmente los defensores, que pegan, y los buenos los atacantes, los finos estilistas que intentan eludir los golpes. Solamente Polamalu, Asomugha y Dawkins son defensores. Eso sí, son defensores de primera categoría. Por lo demás, pocas sorpresas. Si acaso, ver ahí a Donovan McNabb, un tío con fama de nocivo en los vestuarios. Claro que en esta encuesta estaba prohibido votar a compañeros de equipo. El vídeo homenaje al campeón:


Jugador que ficharías al crear una franquicia. Ya, la pregunta es una estupidez, es ciencia ficción, pero supongo que viene a aproximarse a "quién es para ti el jugador más valioso de la NFL". Advierto de que la encuesta se realizó en septiembre, cuando la gravedad de cierta lesión era todavía desconocida (a pesar de lo cual, me sorprende que los jugadores de la NFL no valoren más la edad de los jugadores):

1.- Tom Brady (Patriots)
2.- Peyton Manning (Colts)
3.- Aaron Rodgers (Packers)
4.- Adrian Peterson (Vikings)
5.- Michael Vick (Eagles)
6.- Ndamukong Suh (Lions)
7.- Matt Ryan (Falcons)
8.- Andre Johnson (Texans)
9.- Drew Brees (Saints)
10.- Sam Bradford (Rams)
11.- Ben Roethlisberger (Steelers)
12.- Chris Johnson (Titans)
13.- Philip Rivers (Chargers)
14.- Cam Newton (Panthers)
15.- Ed Reed (Ravens)

Probablemente hoy Peyton Manning habría bajado bastantes puestos. Aunque, como anticipaba, tampoco entiendo qué hace tan arriba a esa edad. Se supone que si creas una franquicia querrás el mejor futuro posible, y creo que el football que le queda a Manning es peor que el que le queda a Rodgers, pero es cuestión de gustos. Por motivos parecidos me sorprende la inclusión de Ed Reed. También supongo que os habrá extrañado el lugar que ocupa Adrian Peterson. Muy arriba. Podría entenderlo si estamos en una liga de fantasy football, pero en el fútbol americano real, creo que hay otros jugadores que pueden ayudar más a construir un equipo ganador. Finalmente, hay tíos que creo que no estarían ahí si se hace hoy la encuesta. Hablo de Chris Johnson (fundamentalmente), Matt Ryan y Chris Johnson. En todo caso, en la era del pase aéreo, lo primero que necesitas es un buen quarterback. Lo demás empieza a ser más secundario.

Jugadores más infravalorados. Leo la lista y no tengo demasiado claro qué entienden los jugadores de la NFL por "infravalorados". A priori, supongo que se trata de jugadores con poco brillo mediático en relación con lo que aportan en el campo. Vamos, que la lista debería estar plagada de offensive linemen. Pues no. Mirad:

1.- Josh Freeman (Buccaneers)
2.- Andre Johnson (Texans)
3.- Danny Woodhead (Patriots)
4.- Arian Foster (Texans)
5.- Ray Rice (Ravens)
6.- Philip Rivers (Chargers)
7.- Brent Grimes (Falcons)
8.- Nnamdi Asomugha (Eagles)
9.- Kyle Orton (Broncos)
10.- Jamaal Charles (Chiefs)
11.- Matt Forté (Bears)
12.- Darren Sproles (Saints)
13.- Wes Welker (Patriots)
14.- Greg Jennings (Packers)
15.- Clay Matthews (Packers)

¿Tan infravalorado está Josh Freeman, tan baja es su consideración pública en relación con su juego? No diría yo tanto. Puede que en estos momentos, en los que abundan los quarterbacks estelares, Freeman y sus épicas remontadas de último cuarto no reciban todos los elogios que merece. Pero me parece exagerado hablar de él como el más infravalorado. El segundo clasificado, más de lo mismo. ¿Quién no considera a Andre Johnson uno de los dos mejores receptores de la NFL? Nnamdi Asomugha, en cuanto a salario y exposición mediática, poco se puede quejar. No recuerdo un traspaso de un cornerback tan celebrado como el de Asomugha por los Eagles. De esa lista, me quedaría con Ray Rice, Brent Grimes, Kyle Orton (pobrecillo, no es que sea el mejor quarterback de la liga, pero no es tan malo como los adoradores de Tebow quieren hacer ver), Darren Sproles (este en uno de los primeros lugares) y Wes Welker, cuyo inmenso talento pasa desapercibido. Echo de menos, y mucho, a offensive linemen en esta lista. Su importancia es capital. Creo que buena parte del éxito de Tom Brady esta temporada (y las anteriores) se debe a la excelente protección de su línea. Muy insuficientemente valorada. Algún defensor más falta: Haloti Ngata, Israel Idonije y Cameron Wake, los primeros nombres que se me ocurren. En el ámbito ofensivo, quizá Ryan Fitzpatrick y Brandon Lloyd merecían una mención. Pero sobre todo, los offensive linemen. ¿Es que nadie se acuerda de ellos, ni los propios jugadores?

En fin, cuestión de opiniones. Mejor o peor fundamentadas, no todas respetables, pero opiniones.

martes, 3 de mayo de 2011

Un fin de semana de caos

Mi fin de semana empezaba bien. Bueno, no podía empezar mejor. Comenzaba con este conciertazo. Un espectáculo memorable. Como ejemplo, este tema que han colgado en YouTube. Esto sucedió el pasado viernes en La Riviera de Madrid:


Después un caos. Tocaba mudanza. Que es una buena noticia, ojo. Por suerte, me mudo a una casa mejor. Pero un caos. Quedas con la empresa que te va a hacer la mudanza a las 8 de la mañana y a las 9.30 no han aparecido todavía. Los llamas y te dicen que te habían intentado avisar de que les había surgido un imprevisto y que hasta las 11-12 no podrían empezar. Ea. Y llegan las 12.30 y siguen sin aparecer. Y llamas al comercial y te dice que su único compromiso es terminar la mudanza ese día, que ya llegarán cuando puedan (habían quedado en tener la mudanza terminada sobre las 3 de la tarde). Y que si empezamos con malos modos, se cancela. Y te cuelga. Situación de crisis, claro. Tenía que dejar libre el piso antiguo para el 1 de mayo y, de repente, el día anterior, parece que no viene. Y pasan las horas sin que llegue nadie ni el tipo coja el teléfono. En fin. Pero a las 2 de la tarde llegaron y, por suerte, completamos la operación con éxito. En nueva casa, con las cajas por todas partes. Seguimos deshaciéndolas, colocando todo donde buenamente podemos.

Con el lío de la mudanza, poca atención pude prestar al draft de la NFL, aunque gran parte de la chicha se ventiló entre el jueves y el viernes. Sin embargo, no me resisto a apuntar una serie de cuestiones que me gustaría destacar del evento.

La primera, el absoluto rechazo que despierta ya la figura de Roger Goodell. A un tipo tan encantado de conocerse a sí mismo como él y tan preocupado por su imagen pública como el actual comisionado de la NFL, esto no le puede haber resultado indiferente:


Sí, queremos football.

Abundan en estos momentos las evaluaciones sobre lo que han hecho cada una de las franquicias en el draft. De la A (sobresaliente) a la F (suspenso), las hay de todos los colores. En general, coinciden en señalar a Lions y Bucs como mejores alumnos y a Bears y Cowboys como peores. Sin embargo, todas estas calificaciones chocan con una dificultad insuperable: que cuando se debe evaluar cómo ha elegido cada equipo es a final de temporada (como poco), cuando los seleccionados hayan tenido oportunidad de demostrar lo que valen. Nadie habría otorgado una matrícula de honor a los Patriots el día después de elegir a Tom Brady en sexta ronda. Y probablemente es la mejor decisión que ha tomado la gerencia de esa franquicia en toda su historia. Demos tiempo.

Sin embargo, el draft sirve para ver cómo tratan de solucionar los equipos sus carencias. Nos sirve para saber qué es lo que creen más prioritario reforzar. Aunque en ocasiones no se seleccione al jugador de la posición más necesaria, sino al mejor (criterio de best player available frente a most needed position), las necesidades condicionan las elecciones, sin duda.

La operación más sorprendente fue la protagonizada por los Atlanta Falcons. En un movimiento que poco menos que suponía renunciar a las demás elecciones de esta temporada y buena parte de la siguiente, los Falcons consiguieron elegir en el sexto lugar de la primera ronda. Y en un equipo ya muy potente, que dijo adiós a la temporada tras recibir 48 puntos en su propio estadio, no fue para reforzar la defensa. Esta parecía la principal carencia de Atlanta. Sin embargo, los Falcons tiran la casa por la ventana para reforzar su ataque aéreo. Ni siquiera les vale para seleccionar al jugador que querían. Buscaban a A.J. Green (elegido por los Bengals en cuarto lugar) y se llevan a Julio Jones.

La jugada es muy arriesgada, y no solo porque (posiblemente) no haya podido ser ejecutada según lo planeado. Entre los que relativizan la importancia del draft (casi se podría confeccionar un equipo con opciones de luchar por el anillo entre jugadores que ni son drafteados), se incide en que si hay una posición en la que el dominio universitario no garantiza el buen rendimiento profesional, esa es la de receptor. Porque los defensores universitarios no son superdotados físicos, como los jugadores de las secundarias profesionales, y para muchas estrellas universitarias poco menos que es suficiente con echarse a correr hacia adelante, porque sus defensores no pueden cogerlos. En la NFL es diferente. En la NFL se enfrentan a portentos físicos. No es suficiente con tirar p'alante. Hay que trabajar duro, y a jugadores acostumbrados al jabón les cuesta. A algunos les cuesta trabajar el playbook y ser disciplinados.

No siempre sucede, pero si observamos el listado de ganadores del Fred Biletnikoff Award, que se da al receptor universitario más sobresaliente, encontramos varios casos de portentos universitarios cuya adaptación al mundo profesional fue (o está siendo) dura, como Michael Crabtree o Mike Hass (ahora en la UFL). También encontramos a jugadores como Larry Fitzgerald o Calvin Johnson, que no necesitan presentación. Pero, en general, el riesgo es alto. Sin la actitud adecuada, el aterrizaje es duro. Si no, que se lo pregunten a Mike Williams (el de Seattle), que ha necesitado muchos golpes hasta darse cuenta de que sin trabajo el triunfo profesional es imposible.

Además, encontramos bastantes casos de receptores no drafteados que se revelan como auténticas estrellas en la NFL: Wes Welker, Anthony Armstrong, Miles Austin, Davone Bess, Malcom Floyd, Antonio Gates (este, probablemente el mejor tight end de la historia, ni siquiera jugó al football en la universidad) y Lance Moore, por nombrar a algunos de los receptores en activo más conocidos que no fueron seleccionados en el draft.

Que conste que encontramos ejemplos en todas las posiciones (en la de running back, sin ir más lejos, tenemos al líder absoluto en yardas de carrera de la pasada temporada, Arian Foster, y al líder entre los novatos, LeGarrete Blount), pero la de wide receiver es quizá la más representativa.

Los Falcons han actuado como si solo les faltase una pieza para completar el puzzle, renunciando a casi todo para ello, y me da la sensación de que apuntan al lugar equivocado. Para consuelo de sus aficionados (sobre todo si son supersticiosos), el equipo que más puntos recibió en un partido de playoffs en 2010 terminó ganando la Super Bowl en 2011 sin reforzar significativamente (por lo menos en cuanto a nombres) su defensa en las primeras rondas del draft.

¿Y el lockout, qué? Pues como el fin de semana en general. En un caos que estamos. A última hora del viernes, la Corte de Apelación estimaba preliminarmente la petición de la NFL de que se suspendiese la resolución de la juez Nelson. El cierre patronal volvía a estar en vigor. Pero esa decisión de la Corte de Apelación es provisional, no definitiva. En breve se volverá a pronunciar sobre el asunto de forma definitiva. La NFL pide que se respete la vigencia del lockout hasta que se llegue a un acuerdo. Incluso llega a decir que el litigio se resolverá antes del inicio de la temporada, por lo que la medida cautelar concedida por la juez Nelson no sería necesaria. Veremos.

El primer gran perjudicado del recierre patronal parece Arizona. Se dice que tenían cerrado el intercambio por el que Kevin Kolb llegaría a los Cardinals. Eso explicaría que en una de las franquicias que peor tiene cubierta la posición de quarterback no se hubiese seleccionado a ningún jugador de ese puesto en el draft.

A todo esto, y cambiando radicalmente de tema, el Dépor se nos va a Segunda. Soy muy pesimista. El calendario que tenemos por delante es terrible. En estos momentos, casi firmaba salir la próxima temporada en Segunda División. Porque mucho me temo que en caso de descenso, el Dépor desaparece. Sin los ingresos de televisión que otorga la participación en Primera División, veo complicado que podamos malpagar como hasta ahora las cuantiosas deudas que hemos acumulado (y que, dicho sea de paso, han servido para construir memorables momentos como la Liga ganada o el Centenariazo). Solo espero que en los cuatro partidos que quedan hasta el final de temporada técnicos y jugadores se dejen los huevos. Contra el Hércules y el Atlético de Madrid no parecían ser conscientes de que la entidad se juega la vida. En fin, ya habrá tiempo (en su caso) para lamentarse.

Por cierto, el mismo entrenador que recriminaba a otro entrenador (que luego le venció en su propio estadio) que alinease a suplentes ("tirando el partido") frente a un equipo que no jugaba en su liga, hace lo propio cuando le conviene. La coherencia no está de moda. Y si no me creéis, seguid leyendo.

Sobre el asesinato del asesino

[A continuación, una reflexión filosófico-política que desagradará a los amantes de los fines sobre los medios; nada tiene que ver con el fútbol americano, por si os la queréis ahorrar]

Luego, para rematar el fin de semana, está lo de Bin Laden. No sé lo que habrá sucedido realmente. Fíate tú de las versiones oficiales. Pero bueno, ciñéndonos a la versión oficial del gobierno estadounidense, el asunto no puede resultar más escabroso. Vaya por delante que a nadie con dos dedos de frente le puede apenar la muerte de este malnacido. Un tipo que merece el mayor de los desprecios. Pero el proceder de los Estados Unidos no le va a la zaga.

Cuando conviene, a muchos se les llena la boca con expresiones tan rimbombantes como "estado de derecho", "derechos humanos", democracia o libertad. Se usan con mucha frecuencia para dar por sentada una superioridad moral que luego desmiente la propia actuación de los que las pronuncian. Invocan los derechos humanos o el estado de derecho solamente cuando les conviene.

Desde tiempos de los romanos, cuyo mayor legado es la lengua y, sobre todo, el derecho, cualquier sociedad mínimamente civilizada condena y excluye la aplicación de la Ley del Talión. La administración de la justicia debe recaer en un tercero independiente, sin interés en el resultado del pleito. Es una premisa fundamental para que exista justicia. Y elemento esencial e indispensable para que un Estado pueda considerarse como "de Derecho".

La Declaración Universal de los Derechos Humanos viene a plasmar lo anterior en su artículo 10. "Toda persona tiene derecho, en condiciones de plena igualdad, a ser oída públicamente y con justicia por un tribunal independiente e imparcial, para la determinación de sus derechos y obligaciones o para el examen de cualquier acusación contra ella en materia penal". Quién no estaría de acuerdo con la Declaración Universal de los Derechos Humanos, solo un ser maléfico podría, ¿verdad?

Sobre estas bases (entre otras), todos los que se hacían llamar "demócratas" condenaban enérgicamente la organización por parte del Gobierno español de un grupo dedicado al asesinato de terroristas. Los famosos GAL. Esto es algo que no cabe en un Estado de Derecho. Es ponerse a la altura de los terroristas, decían con buen criterio algunos. Qué menos que ponerlos a disposición de la justicia (por poco equitativas que resulten sus decisiones algunas veces) y que los tribunales dicten la sentencia que corresponda. Eso es lo que se entiende que debe hacerse en una sociedad mínimamente civilizada.

No siempre. Parece que hay un límite a partir del cual los juicios no resultan necesarios. No hace falta una investigación rigurosa para determinar qué asesinatos son imputables, y en qué medida, a una persona. Ni hace falta escucharla. En esos casos, ya no hablamos de "guerra sucia", sino que aplaudimos las acciones de estos valientes militares. Y poco menos que salimos a las calles a celebrarlo. Como los que celebran la comisión de atentados terroristas, los asesinatos de personas.

En un alarde de coherencia, los mismos que abominaban a los GAL aplauden con admiración el asesinato de Bin Laden y parecen obviar que también han muerto otras personas (inocentes o no, da igual) que lo acompañaban. Es curioso cómo todos los aduladores de las barras y estrellas se olvidan de estos "insignificates" daños colaterales. Bin Laden representa el mal, no hace falta juicio para acreditarlo. Y cueste lo que cueste, que algo habrán hecho si están a lado de ese pérfido personaje.

Los juicios, para jipis harapientos. Para la "izquierda más dogmática" o, por qué no, "trasnochada". Ahora resulta que defender la aplicación de la justicia y no de la venganza es "de izquierdas" (hasta los cojones de la eterna dicotomía izquierda-derecha, siempre se reduce todo a eso). Lo que hay que leer.

Escudémonos en "la alegría de las víctimas". Demencial. Cualquier víctima de cualquier delito se alegraría del mal causado a su agresor. Si a un familiar le pegan una puñalada, es normal que uno le desee otro tanto de lo mismo al agresor del familiar. Sea un terrorista o un delincuente común. Por eso las víctimas no deben ser jueces. Elemental. Pero no, en este caso se utiliza la "cercanía a las víctimas" como justificación. Ojo, que también se hace con frecuencia a escala nacional. Las víctimas siempre pedirán venganza, pero lo que merecen es que se administre justicia hacia sus agresores.

A mí me parece una barbaridad. Cómo no. No es justicia, es venganza. Y me quedo perplejo al leer opiniones de "demócratas" y "defensores del estado de derecho" que halagan la acción de los Estados Unidos. Una acción sin juicio previo, invadiendo sin permiso alguno un territorio sobre el que carecen de jurisdicción y asesinando a inocentes de por medio.

Dos ejemplos rápidos, de conocidos periodistas. Uno, además, es aficionado al fútbol americano (y de los Packers). Pedrojota Ramírez y Manuel Marlasca. El primero, uno de los descubridores oficiales de los GAL y, por supuesto, primeros en condenarlos, aplaude el asesinato y justifica su legitimidad en que el Congreso de los Estados Unidos autorizó el crimen. Cojonudo. Basta con que el poder legislativo autorice un asesinato para que sea legítimo. Acojonante. Qué fácil sería acabar con los derechos fundamentales de la persona, ¿no? Bastaría con que otras 300 den su voto para ello. Baratico, baratico. No, no cuela, colegas. No es tan fácil.

El segundo caso me deja aún más perplejo. Marlasca no solo ensalza la acción, sino que en su Twitter habla con admiración de la persona que ejecuta al terrorista. Me quedo con esta perla: "Qué fuerte saber que hay un tipo que hoy o mañana le va a contar a su chica o sus hijos que se picó a Bin Laden". Escribe esto después de retuitear las palabras de otro que tal baila, que dice "Right now, somewhere on planet Earth, a U.S. Navy Seal is walking around thinking 'I just shot Osama bin Laden in the face'. Unbelievable". Toma ya.

No, lo vuestro es incompatible con la defensa del estado de derecho y de los derechos humanos más elementales. Estáis a su favor cuando os conviene. Lo siento, pero no vale. No sé lo que es "lo vuestro", pero me da miedo. Bien retratados quedáis, eso sí.

Incluso parece que la mera reflexión está prohibida. En la que se autodenomina "tierra de los libres" en su propio himno, la libertad de pensamiento está perseguida (aunque lo de los himnos inapropiados da para tema aparte, porque cierta entidad deportiva, sabéis de cuál hablo, incapaz de asumir las responsabilidades derivadas de una derrota dice en su propio himno "cuando pierde da la mano / sin envidias ni rencores / como bueno y fiel hermano"). Si el trapo de las barras y estrellas está de por medio, nadie puede cuestionar la corrección de las actuaciones. Uno de los poquísimos que lo ha hecho es el jugador de los Milwaukee Bucks de la NBA Chris Douglas-Roberts, que en su cuenta de Twitter escribió lo siguiente:

It took 919,967 deaths to kill that one guy.
It took 10 years & 2 Wars to kill that...guy.
It cost us (USA) roughly $1,188,263,000,000 to kill that...........guy. But we #winning though. Haaaa. (Sarcasm)


Como no podía ser de otro modo, en una tierra de fanáticos le están moliendo a palos. No se puede cuestionar el pensamiento único, más potente todavía cuando se disfraza con el uniforme de la libertad (qué bonita palabra). Esto contesta al aluvión de críticas Douglas-Roberts, que ya puede irse buscando un contrato por el baloncesto europeo:

what's stupid about what I'm saying? Please tell me. I'm against MORE people dying for no reason. What's dumb about that?

Whatever happened to our freedom of speech? That's the problem. We don't want to hear anything that isn't our perspective.

What I'm sayin has nothing to do with 9/11 or that guy. I still feel bad for the 9/11 families but I feel EQUALLY bad for the war families.


Al anterior se le pone a parir. A otros que escriben estupideces como "desde la muerte de Hitler no veía a la gente tan contenta por la muerte de alguien" (Hakim Warrick, Phoenix Suns; y tú qué habrás visto cuando murió Hitler) se les aplaude. No importa el discurso con tal de que se alinee con la postura que más conviene.

EDITADO: parece que a Mendenhall también le ha dado por pensar, como podéis leer aquí.

Para rematar la jugada, los superhéroes tiran el cadáver al mar (comportamiento típico de delincuentes comunes). Por lo menos, eso dicen. La excusa, que su hipotética tumba no se convierta en lugar de peregrinación y exaltación del terrorismo. Como si ese malnacido no fuese ya un mártir. Y esto no sirve sino para que se abran las especulaciones sobre la situación real de este ex-empleado de la CIA. Ay, si hablase Bin Laden en un juicio de cómo colaboraba con los Estados Unidos en sus inicios. Menudo marrón, ¿no? Pues nada, lo asesinamos y tiramos el cadáver al mar. Un comportamiento propio de un Estado de Derecho, del defensor de la democracia y de las libertades en todo el mundo. ¡Iu es ei, iu es ei!

Venganza pura y dura. Volvemos a los tiempos de la Ley del Talión, ovacionada casi unánimemente por los líderes políticos y de comunicación, partidarios (o eso dicen) del "estado de derecho". Queda claro que lo de "estado de derecho" es un mero nombre, vacío de contenido. STAT ROSA PRISTINA NOMINE, NOMINA NUDA TENEMUS. De la rosa nos queda únicamente el nombre.

Bueno, quizá todo esto forma parte de la naturaleza humana. No en vano, desde que se tiene constancia, el ser humano ha estado siempre, siempre, siempre en guerra. Matándonos los unos a los otros, ya sea por argumentos cuya prueba resulta imposible (la religión), ya sea por poder ordenar qué debe hacer alguien, argumento exaltado frecuentemente mediante la idea de alzar un trozo de trapo sobre un territorio, idea que conmueve a masas −eso es lo que es una bandera, un trozo de trapo que mueve voluntades− (política), ya sea para obtener una mayor cantidad de medios de pago (la economía). Siempre a hostias. Siempre hay una excusa para ello.

El ser humano es maravilloso.

lunes, 25 de abril de 2011

Apuntes breves: líderes en gasto deportivo

A través de la cuenta de Twitter de esa web esencial para todos los aficionados al deporte norteamericano que es Sports Made In USA llego a la clasificación global de gasto en salarios de entidades deportivas recientemente publicada por la ESPN, tomando datos compilados por Sporting Intelligence.

Ojo que vienen Spanish Bombs.



Lo que voy a decir seguro que no es demagogia (porque "demagogia" es ganarse con halagos el favor popular, y yo no estoy halagando a nadie), no sé si es populismo, pero debo decirlo: que las dos entidades que más gastan en salarios para una actividad de ocio, de mero recreo y pasatiempo, sean de un país sumido en una crisis económica brutal, con cinco millones de parados, resulta inconcebible. Así va el país. Porque esto no es sino el reflejo de adónde van los esfuerzos de nuestra sociedad. Qué maravilla. A dos entidades "sin ánimo de lucro". Mirad, mirad los primeros 30 puestos de la clasificación (el mejor equipo cierra la lista de la ESPN en el puesto 200.º):


La competición deportiva que genera más beneficios en todo el mundo no cuenta con ninguno de sus miembros en los primeros puestos de la lista. Es la NFL, por si no quedaba claro. El primer clasificado de la NFL en esta lista son los Washington Redskins en el puesto 70.º. Dato revelador.

Podréis decir que estos equipos también generan ingresos, empleos. Me refiero a los dos primeros. No lo creo. Apenas. Cuanto más crecen estos mastodontes, que alcanzan dimensiones desconocidas, peor va la economía nacional. Coincide su mejor momento histórico con uno de los peores de la economía. Pero nada, sigamos con el circo. Interesantísima la liga española, la autonombrada mejor del mundo, por mucho que no compitan realmente por ella más que dos gigantes. Y todos los demás, en la ruina.

Y ojo, que el anterior ranking se limita a considerar el gasto en salarios, NO INCLUYE IMPORTES PAGADOS EN CONCEPTO DE TRASPASOS (para entendernos, los pagos por fichajes), concepto casi inexistente en Estados Unidos y que en el fútbol español o, mejor dicho, en esos dos equipos, mueve importes mareantes. Vamos, que si incluimos ese gasto, la diferencia sería ostensiblemente superior (el innombrable se ha gastado más de 1000 millones de euros en 10 años). Demencial.

Para mayor escarnio, los gestores de estos inmensos patrimonios no son profesionales. Esto no es la NFL, no es la NBA. La gestión profesionalizada brilla por su ausencia. ¿Qué preparación tiene el Director General del innombrable (Jorge Valdano)? Así van las cosas. El fútbol español no es una industria profesionalizada, como, en general, no lo es el deporte español, pero es capaz de construir este esperpento. Un deporte deficitario, como la economía nacional general, que cuenta con dos entidades que pagan lo que nadie en todo el mundo paga.

Pues nada, que disfrutéis de los Clásicos que vienen.

Repito la recomendación a Sports Made In USA, gracias a la cual he llegado a los datos.

miércoles, 9 de marzo de 2011

Política, deporte y formación de deportistas

Desde que nació este blog, nunca había estado tanto tiempo sin publicar nada. Una mezcla de falta de tiempo, vagancia, spiración (supongo que esto es lo contrario de inspiración), y ausencia de noticias jugosas sobre la NFL tienen la culpa. Lo siento, he vuelto. Espero no dejar esto tan desatendido durante tanto tiempo nunca más.

No ha habido demasiados cambios desde la última vez que escribí. Sindicato de jugadores y NFL siguen negociando. Bueno, las cosas no están exactamente igual que hace un par de semanas. Ahora parece que tienen voluntad de negociar. El clima general es de optimismo. Han prorrogado el plazo para ello y han aceptado la intervención de un mediador. El plazo termina este viernes a las 11 de la noche hora peninsular española. Ojalá se llegue a un acuerdo.

Eh, música antes que nada. Falta poco para el día de San Patricio, una de tantas celebraciones de origen religioso en las que la religión tiene un papel secundario, casi nulo. Una excusa para emborracharse y sentirse un poco irlandés. Quién mejor que los Dropkick Murphys para ambientar el artículo. Acaban de sacar nuevo disco, Going out in style. Y esta canción no puede ser más adecuada. Vamos a hablar de política y deporte al hilo de la movida que se ha montado en Wisconsin. Sindicatos contra gobierno. Los Dropkick Murphys y Charles Woodson apoyan a los trabajadores. Los primeros, aparte de con sus palabras, mediante la comercialización de una camiseta cuyos beneficios irán destinados al Workers’ Rights Emergency Response Fund. Esto es Take 'em down. Quién no ha tenido un jefe al que haya deseado el mal.



Por cierto, el último fin de semana de abril los Dropkick Murphys vienen a España. 28, 29 y 30 de abril, Barcelona, Madrid y Bilbao. Avisados estáis.

No hay que mezclar política y deporte. Típico refrán que escuchamos de boca de alguien a quien no le gusta el mensaje político que se transmite en el contexto de un evento deportivo. Ese mismo alguien no solo no callará, sino que elogiará el acto, cuando el mensaje político sea acorde a sus ideales.

No solo eso, sino que los muy caraduras que nos dicen que no se mezcle política y deporte luego nos inculcan la idea de que tenemos que querer que gane un determinado equipo o deportista por el solo motivo de que la nacionalidad de su pasaporte sea la misma que la nuestra. Sí, eso es mezclar política y deporte. Que tengo que querer que gane Alonso porque es español. Que tengo que alegrarme de que Juanito Muehlegg sea campeón del mundo de nosequé mierda de la que jamás había oído hablar porque le han dado un librito con el escudo de los Borbones en portada. Y lo peor es que esas ideas calan, porque no me negaréis que todos tendemos a apoyar a un español cuando vemos que está compitiendo en cualquier torneo internacional. Priorizamos el criterio político, la nacionalidad, sobre otros igual o más válidos, como pueda ser la forma de jugar del deportista o lo simpático o buena persona que sea. ¡Apoyemos a los nuestros, a ver si sacan el trozo de trapo con nuestros colores para llenarnos de orgullo! No nos planteemos que nuestra vinculación con esa persona o con ese equipo puede ser nula, que puede ser incluso inferior a la de extranjeros (léase con tono despectivo y con énfasis en la jota). Joder, si es que incluso en no pocos casos esos cabrones que pintan como héroes nacionales tributan fuera de España.

Sirva lo anterior como ejemplo de que mezclar política y deporte es casi inevitable. Sin embargo, en contadísimas ocasiones jugadores y técnicos manifiestan públicamente sus opiniones sobre política. Por lo menos en Europa, y cuando lo hacen, como veremos, más valdría que se quedasen callados. En cualquier caso, ¿está bien que los atletas (en sentido amplio) hablen de política?

Toda esta reflexión, como decía antes, viene de la movida de Wisconsin. Vaya por delante que no tengo una opinión bien formada sobre la cuestión, porque no he leído lo suficiente para ello. Desconozco (o, mejor dicho, no conozco más que de forma muy general) los argumentos de ambos bandos en conflicto, pero la polémica parece resumirse en que el gobernador del estado, el republicano Scott Walker, pretende aprobar una ley por la que se restringen derechos de funcionarios públicos, fundamentalmente de negociación colectiva, y se recorta significativamente el gasto público. En otras palabras, menos derechos sindicales (algunos hablan de exterminio de sindicatos), menos salarios. Un resumen del tema, aunque quede poco académico recomendarlo, en Wikipedia.

Pues bien, hace unos días, en relación con esta polémica, el líder de la defensa de los Green Bay Packers, Charles Woodson, publicó el siguiente comunicado, que transcribo literalmente:

STATEMENT FROM GREEN BAY PACKER CHARLES WOODSON IN
SUPPORT OF WORKING FAMILIES IN WISCONSIN

Last week I was proud when many of my current and former teammates announced their support for the working families fighting for their rights in Wisconsin. Today I am honored to join with them.

Thousands of dedicated Wisconsin public workers provide vital services for Wisconsin citizens. They are the teachers, nurses and child care workers who take care of us and our families. These hard working people are under an unprecedented attack to take away their basic rights to have a voice and collectively bargain at work.

It is an honor for me to play for the Super Bowl Champion Green Bay Packers and be a part of the Green Bay and Wisconsin communities. I am also honored as a member of the NFL Players Association to stand together with working families of Wisconsin and organized labor in their fight against this attempt to hurt them by targeting unions. I hope those leading the attack will sit down with Wisconsin's public workers and discuss the problems Wisconsin faces, so that together they can truly move Wisconsin forward.




Traduzco:

DECLARACIÓN DEL GREEN BAY PACKER CHARLES WOODSON EN
APOYO DE LAS FAMILIAS TRABAJADORAS DE WISCONSIN

La pasada semana me sentí orgulloso cuando muchos de mis actuales y anteriores compañeros de equipo anunciaron su apoyo a las familias trabajadoras que luchan por sus derechos en Wisconsin. Hoy tengo el honor de unirme a ellos.

Miles de dedicados trabajadores públicos de Wisconsin prestan servicios vitales para los ciudadanos de Wisconsin. Son profesores, enfermeras y cuidadores de niños que se ocupan de nosotros y de nuestras familias. Esta gente tan trabajadora sufre un ataque sin precedentes para despojarles de sus derechos básicos a tener una voz y una negociación colectiva en su trabajo.

Es un honor para mí el jugar para el campeón de la Super Bowl, los Green Bay Packers y ser parte de la comunidad de Green Bay y Wisconsin. También tengo el honor de pertenecer a la NFL Players Association para apoyar a las familias trabajadoras y a los trabajadores organizados de Wisconsin en su lucha frente al intento de causarles daños con los sindicatos como objetivo. Espero que los que encabezan el ataque negocien con los funcionarios de Wisconsin y discutan los problemas a los que Wisconsin se enfrenta, de modo que juntos puedan impulsar el progreso de Wisconsin.


Woodson no fue el único jugador de los Packers en apoyar las protestas de los sindicatos. Otros miembros actuales y pasados de la plantilla de Green Bay hicieron lo mismo: Brady Poppinga, Jason Spitz, Curtis Fuller, Chris Jacke, Charles Jordan, Bob Long y Steve Okoniewski. Tampoco quiero pecar de iluso, es obvio que todas esas palabras no proceden de la pluma de Woodson, sino que muy probablemente algún "negro" le haya asistido, cual a Ana Rosa.

Claro, con la que tenemos montada en la NFL, de lucha de clases entre sindicato de jugadores y propietarios, parece que la postura de Woodson es interesada. El del sindicato de jugadores apoya al de funcionarios esperando que le devuelvan el favor. Pues puede ser, la sospecha es legítima. No obstante, no puedo dejar de mirar con cierta envidia cómo un deportista de élite es capaz de manifestar sus opiniones políticas sin despertar vergüenza ajena, una quimera en Europa.

¿Os imaginais algo así por Europa? Un deportista emitiendo una declaración pública de contenido político. Me da igual el color político de la declaración. Sobran los dedos de una mano para encontrar precedentes. Solo me suena la adhesión de algunos jugadores de la Real Sociedad a una manifestación en apoyo del acercamiento de presos etarras al País Vasco y las manifestaciones de exaltación nacional (por decirlo finamente) de Salva Ballesta. Un par de ejemplos de moderación, a los que se podría añadir. En cualquier caso, en Europa los mensajes políticos de deportistas suelen limitarse al terreno nacionalista. Me cuesta recordar un precedente político-deportivo de otro tipo.

Con carácter general, en Estados Unidos no es infrecuente la mezcla de política y deporte. O, más específicamente, de patriot(er)ismo y deporte. Lo comentaba al hilo del show de la Super Bowl. Aunque la señal internacional no incluyese lo siguiente, atención a lo que se veía en los iuesei como previa del partido. La Declaración de Independencia:


Las exaltaciones patrióticas invaden (si fuese estadounidense, quizá debería sustituir este verbo por "instauran la democracia") no solo los recintos deportivos, sino también las comunicaciones comerciales. Los anuncios apelan al patriotismo para vender. Ahí nadie piensa, un patriota, un idiota (aunque visto de otro modo, el apelar a patriotismo para vender cervezas es tomar un poco como idiotas a los consumidores), sino todo lo contrario. Ojo al siguiente anuncio de la compañía que produce la cerveza Budweiser (por otro lado, cojonuda bebida).


Bueno, que me desvío demasiado. La conjunción de política y deporte es tan inevitable, por mucho que se diga que "no debería existir" como antigua. En mayor o menor medida, siempre está ahí. Es una obviedad decirlo, pero es así: el deporte es el sucedáneo de la guerra, y el ser humano necesita peleas para sentirse realizado. El deporte es una guerra no violenta, donde nos alineamos en diferentes bandos y cada uno intenta mostrar su grandeza aplastando al rival.

En no pocas ocasiones se da el fenómeno inverso al que comentaba al principio: no es el deportista el que habla de política, sino el político el que utiliza el deporte para conseguir sus fines. ¿Ejemplos? A patadas.

Los Juegos Olímpicos han sido objeto frecuente de utilización política, sobre todo en materia de relaciones exteriores. Desde Hitler, que pretendía que los Juegos del 36 fuesen el escaparate de la Alemania nazi y de la supuesta superioridad de lo que los nazis llamaban "raza aria", aunque las cosas seguramente no salieron como el austriaco esperaba...


Los boicots a los Juegos de Moscú en 1980 y a los de Los Ángeles en 1984 por parte de Estados Unidos y la URSS son otros ejemplos de la trascendencia política de los Juegos Olímpicos y de su uso en materia de política exterior. Si el deporte es el sucedáneo de la guerra, los Juegos Olímpicos constituyen la batalla más importante, la lucha por la supremacía deportiva mundial. Quizá solamente el Mundial de fútbol está a la altura. Pero los Juegos Olímpicos son aún más trascendentes. No en vano, el propio COI tiene la capacidad de imponer reformas normativas en los países en los que se disputan los Juegos Olímpicos. Tremendo. Un estado que se compromete a cambiar sus normas para que los Juegos se disputen ahí. La política sometida al deporte. Pero también el deporte se utiliza por los políticos en esos eventos.

El estado que se lleva la palma en cuanto a utilización política del deporte es Sudáfrica. La despreciable y vomitiva política de discriminación racial sudafricana fue objeto de apartheid deportivo internacional. Los sudafricanos no podían competir en torneos internacionales relevantes. No hasta que los apestosos blancos dejasen de tratar a los negros como apestados.

En último término, el fútbol ha servido de excusa para iniciar una guerra. La guerra del fútbol, que no es un enfrentamiento entre operadores audiovisuales por los derechos de emisión de la liga española.


En otro ámbito, indiscutible carácter político-religioso tienen algunos enfrentamientos. En fútbol, el Celtic-Rangers, derbi de Glasgow entre católicos-secesionistas y protestantes-unionistas. O qué decir de la alineación de un país asiático, como Israel, en competiciones deportivas europeas. Hecho que por cierto no me convence, si no los aguantan en su continente, que no se vengan a Europa. ¿Por qué no a África?

Pero volvamos a la implicación en política de los deportistas. Hemos visto el ejemplo de Charles Woodson en relación con el conflicto laboral de Wisconsin, pero esta implicación va más allá en muchos casos. Hay deportistas que se meten a políticos. En España, pocos casos. Solo recuerdo los de Theresa Zabell, Fermín Cacho y Abel Antón (curiosamente, los tres medallistas olímpicos). A Carlota Castrejana también le han dado un cargo en la Comunidad de Madrid, pero creo que en este caso se trata de algo más "técnico" que de mero contenido político. Ninguno de los deportistas anteriores, a pesar de haber conseguido éxitos muy importantes, era "deportista mediático".

En los Estados Unidos, como decía, encontramos varios ejemplos de ex-deportistas que se pasan a la política. En las recientes elecciones federales y estatales de 2010, encontramos a cinco candidatos con pasado en Grandes Ligas: Jon Runyan (offensive tackle de los Eagles), Keith Femian (efímero Cleveland Brown), Clint Didier (tight end de Redskins y Packers), Chris Dudley (ex-NBA) y el mítico pivot blancucho y blandurrio Shawn Bradley, objeto de no pocos mates in his face.

Quizá el mensaje político más célebre transmitido por un deportista fue el de Tommie Smith en México '68. No era un mensaje nacionalista, sino que tenía que ver con los derechos más esenciales, los derechos humanos. En la tierra de la democracia (léase esto siempre en tono irónico cuando nos refiramos a los Estados Unidos), en función del color de la piel los derechos de los ciudadanos eran diferentes.


Sirva lo anterior como ejemplo de la tónica general de que mientras en Estados Unidos un deportista es capaz de hablar de política, en España es muy complicado que suceda, por trascendente que sea el tema. En España a lo máximo que se aspira por parte de un deportista de élite es a que el autor de hits como "que se nos hayan ido los tres puntos a priori la verdad es que un poquito de sabor agridulce" (dicho en el partido de ida de una eliminatoria)...


...o "a algunos les gustaba más el baloncesto, a otros el basket" (como se verá en el siguiente vídeo, resulta cuanto menos dudoso que la transcripción literal de las palabras de este tipo sean las anteriores, pero seamos generosos e interpretemos que gramaticalmente la frase es correcta)...


...perpetre actos que a cualquiera con un mínimo de formación le despertarían vergüenza ajena. No así para Telemadrid, que interpreta las palabras de este erudito como una "defensa del castellano" (por increíble que parezca, aunque de Telemadrid nada debe sorprender):


Este tipo es iletrado y atrevido, lo que casi le garantiza un puesto como comentarista en un medio de comunicación de masas cuando se retire.

En fin, para echarse a reir por no llorar. Qué nivel, Maribel. Para esto mejor que se queden calladitos, porque está claro que sus opiniones se sustentan en las poco sólidas bases de la mierda. Quizá debería haber escrito "de la ignorancia", pero queda menos lírico y expresivo.

Admito que el ejemplo puede no ser el mejor. Me diréis que le tengo asco al equipo-que-no-debe-ser-nombrado y que por eso pongo el ejemplo de uno de sus miembros. Por cierto, no es un miembro cualquiera, sino que es uno de los capitanes. Toma ya. Sí, tenéis razón. Pongo este ejemplo porque es un tipo al que tengo bastante manía, que me gusta que esté en ese equipo. Me gusta que los malos se alineen en el mismo bando.

Pero este no es un caso aislado, ni mucho menos. Los míos tampoco son ejemplos de nada bueno. ¿Cómo se puede permitir a un tipo publicar unas líneas con tantos errores ortográficos y con unas respuestas tan lamentables como las que se pueden leer en esta entrevista a Guardado en Marca.com? Joder, es una vergüenza. El deportista de élite, y no solo el español, es un tipo bastante iletrado. Hay casos extremos, como el del Kun Agüero o el de Dani Güiza, que se explican por la ausencia casi total de escolarización. Y sí, leer eso de ni leo ni veo la tele: lo mío es dormir no deja de ser gracioso. Joder, mi primera reacción al leerlo es partirme el culo. Pero tampoco cabe descartar que haya quien lo tome como ejemplo (aunque para eso deba leer la entrevista, y lo de leer supone una barrera importante).

Aparte de Ramos, otro de los que manifestó recientemente sus preferencias políticas fue Raúl Albiol. Pero antes de desvelarlas, recordemos esta célebre entrevista concedida a Cuatro en 2008.


Por el tono y por su cara, parece que lo de los canguros lo dice en serio. De lo que no cabe duda es de que no se ha leído un libro en su puta vida. Cierto es que al final resulta hasta tierno. Que no hubieran (sic) atentaos, dice. Joder, me recuerda a los deseos de los niños que van a hacer la Primera Comunión. Todos pedían la paz en el mundo, excepto uno de los chavales, que dijo salvar a las ballenas y que gane el Dépor al Betis esta noche. Pues bien, justo antes de que el Dépor se enfrentase al actual equipo de Albiol (incapaz de vencer a mi equipo, por cierto, y eso que cuenta con mejores jugadores y con el mejor entrenador del mundo, lo cual lo hace más inexplicable aún), Albiol declaraba en una entrevista a La Sexta que su político favorito era Francisco Camps. Una imagen vale más que mil palabras.


Lo más sangrante de todo es que estos deportistas de élite no se forman porque no les da la puta gana. Son unos privilegiados. ¿Quién tiene más tiempo libre y más recursos que ellos? Casi nadie. Entonces ¿por qué los que estudian son una excepción? Casi todos son unos vagos de mierda que en vez de intentar aprender algo se dedican a sus cosas. Se argumenta que los altos salarios que cobran tienen parte de justificación en que a los treinta y pico sus carreras se les suelen terminar, pero lo que deberían hacer es estudiar para tener un futuro profesional una vez concluida la carrera deportiva. Y si no, que pasen hambre, que es lo que se merecen. Joder, es que encima se les dan beneficios fiscales (recordemos la infame Ley Beckham, en virtud de la cual estoy pagando proporcionalmente más impuestos que Cristiano Ronaldo). Una vergüenza.

Ahí está la clave: en Estados Unidos, prácticamente todos los deportistas formados en territorio estadounidense han pisado una universidad. Es verdad que seguramente la mayoría habrán estudiado poco y que las notas forman parte de las compensaciones que reciben por jugar en el equipo de la universidad, pero la alfabetización está garantizada y por lo menos conocen lo que es un campus. Algunos, hasta sacan provecho de la experiencia. Por eso, cuando terminan sus carreras deportivas, tienen un futuro laboral mejor que en Europa, donde la formación del deportista de élite es, siendo generosos, limitada.

Por favor, escolaricemos a nuestros deportistas. Y critiquemos a los que van de hijos de puta. Que son un ejemplo para mucha gente. Joder, es que no puede ser. No soy imparcial, lo admito, y no tiene mucho que ver con lo que cuento en esta entrada, pero lo de Mourinho ya es demasiado. Es comprensible que un aficionado se identifique con sus jugadores y con su entrenador. Son los suyos. Y este arrogante hijo de puta sirve de ejemplo para mucha gente que tiene fe ciega en él. Cómo no va a tenerla, si ganó una Champions con el Oporto y otra con el Inter, eliminando al Barça (desplegando un fútbol de mierda, pero eso importa poco para una afición para la que el juego en sí tiene poco valor, lo que importa es ganar). Cómo no van a morir por él. Pues bien, los aficionados del Mal respaldan firmemente al actual entrenador del club. Hasta Esperanza Aguirre dice que está "a muerte" con él (algo que me alegra, pues como decía antes me gusta que los que me caen mal se alineen en el mismo bando).

Me diréis que habló de putas la tacones, que si hay alguien que falte al respeto e insulte, ese soy yo. Pues sí, no os falta razón. Como tampoco creo que me falte razón en lo que escribo sobre el entrenador del Mal.

Verdades como puños. Un tipo que dice lo que piensa, sin hipocresía [el pavo debió de aprender la palabrita hace poco y cual niño pequeño la utiliza sin cesar], como debe ser. Los cojones. Aun suponiendo que lo que dice este sujeto es verdad (que es mucho suponer, porque si hay un tío que cae en constantes contradicciones, es este), si todos nos dijésemos lo que pensamos de otros, las verdades, la convivencia en sociedad sería imposible. [Aclaración previa por si algún amigo me lee: lo siguiente no está basado en hechos ni opiniones reales del autor, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia]. Si un colega consigue un curro de mierda, jamás se me ocurriría decirle, joder, qué puta mierda de trabajo, yo nunca trabajaría en una mierda así; si su novia le parece fea, jamás le diría, hostias, menudo troll de las cavernas; cada vez que veo a un m****ista por la calle, no le digo tu equipo me da asco. Esto es lo que fomenta el hijo de puta arrogante, la sinceridad mal entendida, e hijo de puta, locución que la RAE define como mala persona es una expresión que no puede resultar más apropiada para referirse al comportamiento público de este tipo. Estos son nuestros ejemplos. Así vamos, la cultura del y tú más como argumento de cabecera. En fin. Desolador.

Por si su arrogancia y prepotencia no fueran suficientes, el líder de masas profesa otro lamentable criterio de actuación: la no asunción de responsabilidad de ningún tipo. Hay excusas para todo, por ridículas que parezcan. El empedrado tiene la culpa de todo, yo no tengo culpa de nada. Otro lamentable ejemplo del entrenador mejor pagado del mundo. Qué triste, de verdad. Para ser como él, basta con ir de arrogante por la vida, con ser un maleducado, y con echar las culpas de los errores propios a circunstancias ajenas, por disparatadas que parezcan.

No obstante, quizá la mierda es lo que demanda nuestra sociedad. Solo hay que ver qué tipo de televisión tiene mayor éxito de audiencia y qué periódico es el más difundido. También tenemos el dudoso honor de ser el país líder en pirateo por Internet y ya no me meto en las listas de ventas de música. Baste con decir que la mierda es lo más demandado en todos estos campos.

Nadie se ruboriza, todos orgullosos de ofrecer bazofia. La portada del Marca de hoy, que definitivamente ha tomado varios cuerpos de ventaja al As en cuanto a miseria intelectual, es muy reveladora.


Y lejos de avergonzarse de ello, dos de los principales responsables del medio declaran, sin rubor alguno, lo siguiente: Las portadas deben ser divertidas. Y con novedades. Una victoria de ayer no aporta nada nuevo, aunque queda reflejada. (Paco García Caridad, una calamidad de periodista). "A la hora de valorar los temas de portada, consideramos que los motes del Madrid tenían más interés para el lector de Marca que la victoria del Barcelona". (Carlos Carpio, subdirector de Marca). Igual que traduzco los textos en inglés, traduzco las palabras de estos lamentables comunicadores: "quien compre el Marca es retrasado mental". Esto es lo que tenemos, una "oferta cultural" (permítaseme la expresión) para retrasados. Con este percal, qué les vamos a pedir a los deportistas.

En definitiva, ¿deben mezclarse política y deporte? La cuestión no es si deben mezclarse o no, es que es inevitable que se haga. Y dependiendo de la dirección de la mezcla, me parece más o menos aceptable. En general, me parece peor que la política utilice el deporte que el deporte se meta en política. Y en este último punto hay causas políticas que nos parecerán loables y otras que no, siempre dependiendo del color del cristal con que se mire (tópica y un tanto cursi expresión, pero bastante descriptiva). Lo que sí debería promoverse es la formación del deportista. Que no parezca un analfabeto, que sepa articular frases con fluidez. Es un espejo para muchos que ven en un deportista a su héroe. Si el deportista cuenta con la formación y los argumentos necesarios, que opine. Y es que, lamentablemente, estos son los referentes de la sociedad, tanto en el terreno de juego como fuera de él. Estos son nuestros ídolos. Los ejemplos que sirven como patrón de imitación para muchos. Y dejan bastante que desear.

Para no despedirme en un tono tan tétrico, os dejo otra canción del último álbum de los Dropkick Murphys. Insisto en que está de puta madre y que debéis comprarlo. Peg o'my heart, con la colaboración de Bruce Springsteen.