New York Football Giants, ese es su nombre completo. Puede que New York no, pero sin duda son los Football Giants.
Quién lo iba a decir.
lunes, 6 de febrero de 2012
jueves, 2 de febrero de 2012
#PreviaSB: la previa deportiva
He escrito ya sobre Nueva York y Boston, sobre con quién ir, sobre cómo seguir el partido y sobre las bandas sonoras de ambos contendientes. Supongo que algo hay que decir de la vertiente deportiva del evento. Intentaré ser breve. O no enrollarme demasiado.
Es momento de darlo todo. Give it all, como dicen Rise Against.
En primer lugar, un desmentido. Veréis que mucha gente vende el partido como un duelo entre Eli Manning y Tom Brady. La puta manía de convertir el fútbol americano en una competición de quarterbacks. Mentira. Que no. Que este es el deporte colectivo y estratégico por excelencia. El quarterback puede ser la pieza más importante, pero no deja de ser una más. Cualquier fallo de cualquier pieza puede condenar a un equipo. Por mucho que el quarterback complete un partido perfecto. Y al revés. Los partidos se pueden ganar pese al quarterback. Sin ir más lejos, lo que hicieron los Patriots en la final de conferencia. No ganaron gracias a Brady. Como él mismo reconocía al dirigirse a su público, su partido fue malo ese día. El del quarterback rival (Joe Flacco) fue mejor. Pero los Patriots ganaron. Porque los que ganan y pierden son los equipos. Sin emabargo, muchos anotarán la final de conferencia como una victoria "de Brady" y una derrota "de Flacco".
Pero es que además Brady y Manning no se enfrentarán este domingo. No, no lo harán. No coincidirán jamás en el turf del Lucas Oil Stadium. Brady y sus compañeros de ataque se enfrentarán a once defensores de los New York Giants, entre los que nunca estará Eli Manning. Manning y sus compañeros de ataque se enfrentarán a once defensores de los New England Patriots, entre los que nunca estará Tom Brady. Este no es un duelo entre Brady y Manning, a ver quién es mejor. No se defienden entre sí, como podría suceder en un partido de baloncesto. Cada uno se enfrenta a un contrincante diferente. Por eso, para prever lo que sucederá este domingo y cuáles pueden ser las claves, debemos analizar tres enfrentamientos diferentes: el del ataque de los Patriots contra la defensa de los Giants, el del ataque de los Giants contra la defensa de los Patriots y el de los respectivos equipos especiales.
Vaya por delante que creo que va a ganar New England. Mi motivo, el mismo que tenía el año pasado para pensar que ganarían los Packers (pese a la desconfianza que me generaban por ser mi equipo): que creo que son mejores. Y como lo normal es que gane el mejor, creo que los Patriots ganarán. Pero vamos a desmenuzar un poco el partido.
Ataque de los Patriots contra defensa de los Giants
Si me habéis escuchado en el podcast de Touchdown or nothing esto ya os sonará. La clave estará en la defensa del pase por los Giants. Probablemente, la clave de todo el partido. Si consiguen contener el ataque aéreo, los Giants tendrán opciones. Si no, creo que están perdidos.
Los Giants tienen motivos para el optimismo, basados en precedentes recientes. Supieron parar a un ataque aéreo parecido, el de los Packers. ¿Cómo? Presionando con cuatro (es decir, sin realizar blitzes) y molestando a los receptores, empujándolos (jamming the receivers), al inicio de sus rutas. Tan sencillo y ortodoxo como eso.
Como sé que en estas fechas hay no habituales que entran al blog, aclaro que un blitz consiste en que más de cuatro defensores vayan a por el quarterback y los otros siete se queden por detrás de la línea en cobertura. Los blitzes son arriesgados. La rentabilidad que puedes obtener es alta (un sack para pérdida de yardas, un fumble, una intercepción si el pasador lanza temerariamente...), pero el riesgo también es elevado, porque se dejan descubiertas áreas en las que normalmente habría un defensor. Los Giants tienen un front four potente que es capaz de llegar al pasador sin ayuda de más defensores. Hay que tener en cuenta que normalmente al menos cinco jugadores protegen al quarterback: los cinco gordos de la línea. A ellos se les puede sumar el back (un running back o un fullback) que se sitúa al lado del quarterback en la formación. En jugadas de pase, la función de ese back es en ocasiones identificar el blitz y bloquear al jugador que viene a por el pasador. En cualquier caso, si presionan cuatro, están en inferioridad, y tienen que ser lo suficientemente potentes para generar presión. Porque si un quarterback como Tom Brady está cómodo, puede ser letal.
Los jugadores de los Giants admiten que es clave presionar a Tom Brady. Atizarle. Pegarle para que se sienta inseguro y dude. Si no consiguen llegar a él, lo tendrán difícil. Personalmente, tengo dudas de que presionando con cuatro los Giants sean capaces de llegar a Brady. La línea de los Patriots es excelente. Su protección es cómoda y duradera para el pasador. Mirad esta jugada. El equipo contrario presiona con cuatro y Brady tiene casi tiempo para tomarse una caña antes de pasar.
La jugada anterior termina en pase incompleto, pero si dejan muchas así los Giants lo pagarán. Y, como digo, no tengo claro que sin recurrir al blitz vayan a poder llegar a Brady. Los cuatro jugadores de línea del equipo de *Nueva York (que no es de ahí, lo sé) son auténticas bestias, unos portentos físicos, pero creo que necesitarán ayuda. Recuerdo que en el partido de Green Bay la presión a Rodgers fue escasa. Hasta el tercer cuarto, apenas llegó. La clave estuvo en las buenas coberturas y en los errores de los receptores de los Packers.
Ahí puede volver a estar la clave: en la secundaria de los Giants. Una unidad a la que probablemente no se le esté reconociendo todo el mérito que se debe. Sus empujones a receptores, que deben alterar sus rutas, a los que se les impide llegar al lugar acordado en el momento preciso, son el primer paso. El segundo, claro, que el defensor esté encima. Pero falta otro elemento, forzar el error. O no forzarlo, pero que el receptor falle. Eso sucedió en Green Bay.
¿Puede volver a suceder este domingo? Lo dudo. Los Patriots sufrieron ante los Ravens en la final de conferencia, que utilizaron una estrategia similar, sufrieron. Pero no solo sufrieron por el acierto ajeno, sino también por los errores propios. Brady falló pases que no suele. Lanzó intercepciones que no suele. Que puede volver a pasar, por supuesto, pero lo veo complicado. Los genios no suelen fallar dos veces seguidas. Menos aún con tanta sed de venganza. Puede pasar, insisto, pero no lo creo. Porque tampoco la defensa de los Giants es la de los Ravens. La defensa de Baltimore está entre las mejores de la NFL, mientras que la de los Giants solo lo está a veces. Cuando falla, falla a lo grande. A esta defensa, los Saints le endosaron 49 puntos; los Seahawks, repito, ¡los Seahawks!, 36 puntos; Dallas 34 y Green Bay 38. Fue la cuarta peor de la NFL contra el pase en temporada regular. Sí, hubo lesiones, pero cuidado porque lleva demasiados partidos sin derrumbarse.
¿Y la carrera de New England? Ojo con ella. La línea de los Patriots no solo hace un excelente trabajo protegiendo a su pasador, sino también abriendo huecos para sus corredores. Los Patriots tienen un buen juego de carrera. De hecho, aunque parezca lo contrario, mejor que el de los Giants. Lo comenta Brian Burke. El ataque terrestre de New England es el cuarto de la NFL en tasa de éxito en la carrera (es complicado explicar qué significa, pero da una idea clara de que lo hacen bien). El backfield de New England es polivalente y profundo. Green-Ellis, Woodhead, Ridley (que parece que jugará) e incluso a veces Gronkowski. A Baltimore (irónicamente) los dominaron corriendo por el centro. Esta podría ser otra más de las claves del partido (joder, hay tantas...): que la carrera de los Patriots obligue a linebackers y defensive backs a acercarse a la línea para tapar huecos y apoyar al front four. Entonces se abrirán huecos para el pase y...
Dejo para el final la cuestión más comentada de la semana: el tobillo de Rob Gronkowski. Gronkowski y Hernández, los tight ends, son claves en el juego ofensivo de los Patriots. No solo saben bloquear, sino que son una amenaza de pase muy seria. En el partido disputado en Foxborough durante la temporada regular, Gronkowski superó las 100 yardas de recepción. No pudieron contenerle. Pero creo que aunque falte, los Patriots tienen suficientes armas como para paliar su baja. Tienen muchos recursos.
Sin embargo, hay una cuestión que me escama. Soy bastante supersticioso. Y me fijo mucho en las coincidencias. El caso Gronkowski de esta Super Bowl es idéntico al caso Pouncey el año pasado y al caso Freeney el anterior. Un jugador clave que llega tocado a la Super Bowl y de cuya participación se duda. Pouncey no pudo jugar; Freeney sí. ¿Pero sabéis qué tienen en común ambos casos? Que el equipo del jugador dudoso perdió el partido. Este año, el jugador dudoso es de los Patriots. Que toquen madera.
Ataque de los Giants contra defensa de los Patriots
La defensa de los Patriots fue, en temporada regular y por yardas concedidas, la penúltima de la NFL. Y no solo la penúltima de esta temporada, sino de toda la historia. Solo un equipo, en toda la historia del fútbol americano, concedió más yardas totales durante una temporada regular: los Packers de este año. Por ese motivo, los nuncios del apocalipsis intensificaron sus proclamas del fin del mundo. ¡Adónde hemos llegado, que los dos primeros equipos de cada conferencia son los que peor defienden! En términos de puntos recibidos, ni Packers ni Patriots estuvieron tan rematadamente mal (las intercepciones ayudaron mucho), pero nadie puede negar la ineptitud de esas defensas en temporada regular.
Llegado enero, los Packers siguieron defendiendo igual de mal. Cayeron. Mientras, los Patriots mejoraron ostensiblemente su defensa Están en la Super Bowl. New England ha mejorado tanto, que solo recibe 15 puntos por partido. Fue un muro contra Denver y defendió razonablemente bien contra Baltimore. Es cierto que los ataques de esos equipos son bastante flojos (especialmente el de Denver), pero la mejora es significativa.
Algunos hablan de que la vuelta de Patrick Chung a la secundaria es clave. Sí, es un jugador importante, sin duda, y a esa secundaria no le sobra nada, pero creo que ese no es el principal motivo de la mejora de New England en postemporada. Creo que su front seven, defensive linemen y linebackers, es clave. Vince Wilfork está rindiendo a un nivel estelar. El principio es parar la carrera. Eso funciona ante Broncos y Ravens, pero probablemente no contra los Giants.
Porque el ataque de los Giants, pese a contar con dos corredores glamurosos como Brandon Jacobs y Ahmad Bradshaw, depende del pase. Sin duda. Los Giants son un equipo eminentemente pasador. Si el ataque aéreo funciona, ganan; si la caga, pierden. No hay más. Aunque no pueden descuidar la defensa de la carrera, New England debe cambiar el chip. Ahora lo importante es contener el pase. ¿Podrán?
Lo dudo, de nuevo. Los Giants cuentan con una buena línea ofensiva (aunque no dominante, porque sufre mucho contra fronts poderosos como el de San Francisco) y un cuerpo de receptores temible. Sorprendentemente temible. Quién diría que Cruz, Nicks y Manningham, con la ayuda de Ballard, formarían no un potente, sino un correcto equipo de receptores. Pues lo es. El ataque aéreo de los Giants es especialmente peligroso en tercer down y largo. Casi imparable. ¿3.ª y 2? Problemas para el equipo de Coughlin. ¿3.ª y 13? Ningún problema, primer down casi asegurado. Al menos en playoffs. Cuando las defensas se vuelven conservadoras e intentan contener daños (presionar con pocos jugadores dejando a muchos en cobertura, para intentar evitar el primer down), los Giants son demoledores. Con tiempo y comodidad, Eli Manning está rindiendo a un nivel excelente. Siempre encuentra el hueco por el que colarle el balón a Cruz, Nicks y compañía. Malas compañías para la secundaria de los Patriots. Peores si el acompañante de alguno de esos tipos es Edelman. Un receptor y retornador reconvertido a defensor. Pa un apaño, bueno. Para el drive decisivo del partido... Uf.
Sin embargo, no puedo matar la mosca que tengo detrás de la oreja cada vez que Eli Manning juega un partido cuando todo el mundo le regala los oídos con elogios. Cuidado, cuidado. Demostró ante Seahawks y Redskins que cuando se relaja la puede cagar a lo grande. Y contra los Patriots, esta misma temporada, hasta un drive final inmaculado también sufrió mucho. Apenas completó la mitad de sus pases y se quedó en 250 yardas de pase con una intercepción. Cuidadito. Sobre todo si le llega la presión. Esa es la clave.
¿Mi pronóstico? Que los Giants anotarán con cierta soltura, pero tampoco será un festín. Eso sí, si les dan el balón en los últimos minutos con el partido en juego, no me extrañaría que se repitiese la historia de 2008... y de la pasada temporada regular.
Equipos especiales
Dejamos para el final a los grandes olvidados. De quienes solo nos acordamos cuando la cagan. Las unidades de field goal, punt y retorno de kickoff y punt. Nos olvidamos de ellos y resulta casi imposible predecir sus errores, pero muchos partidos acaban decidiéndose gracias o por culpa de ellos.
¡Anda, si tanto Patriots como Giants han llegado a Indianápolis gracias a errores de los equipos especiales contrarios! Los Patriots, por el fallo del field goal de Billy Cundiff; los Giants, por los dos balones perdidos por Kyle Williams retornando punts. ¡Anda, si el kicker de los Patriots, Gostkowski, falló un field goal sencillo en el partido de temporada regular! Pues sí. En estos pequeños grandes detalles puede estar el partido.
No me fío de ninguno de los dos kickers. Tanto a Tynes como a Gostkowski los veo muy capaces de cagarla. Pero mucho. Los punters tampoco están entre los mejores de la NFL. Son mediocres. Weatherford, el de los Giants, es un portento físico, pero eso no es importante para la función que debe cumplir. Los que viven de dar patadas al football pueden permitirse un físico un poquito descuidado.
Pero hay una unidad que hace algo muy bien y puede resultar decisiva: la de cobertura de retorno de los Giants. Que sabe forzar pérdidas. Que se lo digan a Kyle Williams. Randall Cobb estuvo a punto en la divisional. Y Woodhead, que retorna para los Patriots, demostró ante Baltimore que no es el jugador más seguro con el balón. Ojo.
El precedente
El precedente inmediato es el de temporada regular. No me remonto al remoto, al de 2008, porque ambos equipos han cambiado mucho y aunque no dudo que en los jugadores de los Patriots el ánimo de revancha está muy vivo, creo que de poco sirve para estimar qué sucederá el domingo. En el precedente inmediato ganaron los Giants. Así:
La simulación del Madden
En ocho de las diez últimas Super Bowls el Madden ha acertado el resultado final. Por suerte, la temporada pasada no fue una de ellas. Esto es lo que el videojuego cree que sucederá el domingo:
Mi pronóstico
Como anticipaba antes, creo que ganarán los Patriots porque creo que son mejores. Además, no veo a los Giants ganándoles otra vez. Lo hicieron en 2008 y en temporada regular, pero otra vez va a ser demasiado. Sin embargo, estoy prácticamente seguro de que sucederán situaciones como estas (me siento muy identificado con el que ve el partido con su novia, eso me tocó vivir el año pasado):
Es momento de darlo todo. Give it all, como dicen Rise Against.
En primer lugar, un desmentido. Veréis que mucha gente vende el partido como un duelo entre Eli Manning y Tom Brady. La puta manía de convertir el fútbol americano en una competición de quarterbacks. Mentira. Que no. Que este es el deporte colectivo y estratégico por excelencia. El quarterback puede ser la pieza más importante, pero no deja de ser una más. Cualquier fallo de cualquier pieza puede condenar a un equipo. Por mucho que el quarterback complete un partido perfecto. Y al revés. Los partidos se pueden ganar pese al quarterback. Sin ir más lejos, lo que hicieron los Patriots en la final de conferencia. No ganaron gracias a Brady. Como él mismo reconocía al dirigirse a su público, su partido fue malo ese día. El del quarterback rival (Joe Flacco) fue mejor. Pero los Patriots ganaron. Porque los que ganan y pierden son los equipos. Sin emabargo, muchos anotarán la final de conferencia como una victoria "de Brady" y una derrota "de Flacco".
Pero es que además Brady y Manning no se enfrentarán este domingo. No, no lo harán. No coincidirán jamás en el turf del Lucas Oil Stadium. Brady y sus compañeros de ataque se enfrentarán a once defensores de los New York Giants, entre los que nunca estará Eli Manning. Manning y sus compañeros de ataque se enfrentarán a once defensores de los New England Patriots, entre los que nunca estará Tom Brady. Este no es un duelo entre Brady y Manning, a ver quién es mejor. No se defienden entre sí, como podría suceder en un partido de baloncesto. Cada uno se enfrenta a un contrincante diferente. Por eso, para prever lo que sucederá este domingo y cuáles pueden ser las claves, debemos analizar tres enfrentamientos diferentes: el del ataque de los Patriots contra la defensa de los Giants, el del ataque de los Giants contra la defensa de los Patriots y el de los respectivos equipos especiales.
Vaya por delante que creo que va a ganar New England. Mi motivo, el mismo que tenía el año pasado para pensar que ganarían los Packers (pese a la desconfianza que me generaban por ser mi equipo): que creo que son mejores. Y como lo normal es que gane el mejor, creo que los Patriots ganarán. Pero vamos a desmenuzar un poco el partido.
Ataque de los Patriots contra defensa de los Giants
Si me habéis escuchado en el podcast de Touchdown or nothing esto ya os sonará. La clave estará en la defensa del pase por los Giants. Probablemente, la clave de todo el partido. Si consiguen contener el ataque aéreo, los Giants tendrán opciones. Si no, creo que están perdidos.
Los Giants tienen motivos para el optimismo, basados en precedentes recientes. Supieron parar a un ataque aéreo parecido, el de los Packers. ¿Cómo? Presionando con cuatro (es decir, sin realizar blitzes) y molestando a los receptores, empujándolos (jamming the receivers), al inicio de sus rutas. Tan sencillo y ortodoxo como eso.
Como sé que en estas fechas hay no habituales que entran al blog, aclaro que un blitz consiste en que más de cuatro defensores vayan a por el quarterback y los otros siete se queden por detrás de la línea en cobertura. Los blitzes son arriesgados. La rentabilidad que puedes obtener es alta (un sack para pérdida de yardas, un fumble, una intercepción si el pasador lanza temerariamente...), pero el riesgo también es elevado, porque se dejan descubiertas áreas en las que normalmente habría un defensor. Los Giants tienen un front four potente que es capaz de llegar al pasador sin ayuda de más defensores. Hay que tener en cuenta que normalmente al menos cinco jugadores protegen al quarterback: los cinco gordos de la línea. A ellos se les puede sumar el back (un running back o un fullback) que se sitúa al lado del quarterback en la formación. En jugadas de pase, la función de ese back es en ocasiones identificar el blitz y bloquear al jugador que viene a por el pasador. En cualquier caso, si presionan cuatro, están en inferioridad, y tienen que ser lo suficientemente potentes para generar presión. Porque si un quarterback como Tom Brady está cómodo, puede ser letal.
Los jugadores de los Giants admiten que es clave presionar a Tom Brady. Atizarle. Pegarle para que se sienta inseguro y dude. Si no consiguen llegar a él, lo tendrán difícil. Personalmente, tengo dudas de que presionando con cuatro los Giants sean capaces de llegar a Brady. La línea de los Patriots es excelente. Su protección es cómoda y duradera para el pasador. Mirad esta jugada. El equipo contrario presiona con cuatro y Brady tiene casi tiempo para tomarse una caña antes de pasar.
La jugada anterior termina en pase incompleto, pero si dejan muchas así los Giants lo pagarán. Y, como digo, no tengo claro que sin recurrir al blitz vayan a poder llegar a Brady. Los cuatro jugadores de línea del equipo de *Nueva York (que no es de ahí, lo sé) son auténticas bestias, unos portentos físicos, pero creo que necesitarán ayuda. Recuerdo que en el partido de Green Bay la presión a Rodgers fue escasa. Hasta el tercer cuarto, apenas llegó. La clave estuvo en las buenas coberturas y en los errores de los receptores de los Packers.
Ahí puede volver a estar la clave: en la secundaria de los Giants. Una unidad a la que probablemente no se le esté reconociendo todo el mérito que se debe. Sus empujones a receptores, que deben alterar sus rutas, a los que se les impide llegar al lugar acordado en el momento preciso, son el primer paso. El segundo, claro, que el defensor esté encima. Pero falta otro elemento, forzar el error. O no forzarlo, pero que el receptor falle. Eso sucedió en Green Bay.
¿Puede volver a suceder este domingo? Lo dudo. Los Patriots sufrieron ante los Ravens en la final de conferencia, que utilizaron una estrategia similar, sufrieron. Pero no solo sufrieron por el acierto ajeno, sino también por los errores propios. Brady falló pases que no suele. Lanzó intercepciones que no suele. Que puede volver a pasar, por supuesto, pero lo veo complicado. Los genios no suelen fallar dos veces seguidas. Menos aún con tanta sed de venganza. Puede pasar, insisto, pero no lo creo. Porque tampoco la defensa de los Giants es la de los Ravens. La defensa de Baltimore está entre las mejores de la NFL, mientras que la de los Giants solo lo está a veces. Cuando falla, falla a lo grande. A esta defensa, los Saints le endosaron 49 puntos; los Seahawks, repito, ¡los Seahawks!, 36 puntos; Dallas 34 y Green Bay 38. Fue la cuarta peor de la NFL contra el pase en temporada regular. Sí, hubo lesiones, pero cuidado porque lleva demasiados partidos sin derrumbarse.
¿Y la carrera de New England? Ojo con ella. La línea de los Patriots no solo hace un excelente trabajo protegiendo a su pasador, sino también abriendo huecos para sus corredores. Los Patriots tienen un buen juego de carrera. De hecho, aunque parezca lo contrario, mejor que el de los Giants. Lo comenta Brian Burke. El ataque terrestre de New England es el cuarto de la NFL en tasa de éxito en la carrera (es complicado explicar qué significa, pero da una idea clara de que lo hacen bien). El backfield de New England es polivalente y profundo. Green-Ellis, Woodhead, Ridley (que parece que jugará) e incluso a veces Gronkowski. A Baltimore (irónicamente) los dominaron corriendo por el centro. Esta podría ser otra más de las claves del partido (joder, hay tantas...): que la carrera de los Patriots obligue a linebackers y defensive backs a acercarse a la línea para tapar huecos y apoyar al front four. Entonces se abrirán huecos para el pase y...
Dejo para el final la cuestión más comentada de la semana: el tobillo de Rob Gronkowski. Gronkowski y Hernández, los tight ends, son claves en el juego ofensivo de los Patriots. No solo saben bloquear, sino que son una amenaza de pase muy seria. En el partido disputado en Foxborough durante la temporada regular, Gronkowski superó las 100 yardas de recepción. No pudieron contenerle. Pero creo que aunque falte, los Patriots tienen suficientes armas como para paliar su baja. Tienen muchos recursos.
Sin embargo, hay una cuestión que me escama. Soy bastante supersticioso. Y me fijo mucho en las coincidencias. El caso Gronkowski de esta Super Bowl es idéntico al caso Pouncey el año pasado y al caso Freeney el anterior. Un jugador clave que llega tocado a la Super Bowl y de cuya participación se duda. Pouncey no pudo jugar; Freeney sí. ¿Pero sabéis qué tienen en común ambos casos? Que el equipo del jugador dudoso perdió el partido. Este año, el jugador dudoso es de los Patriots. Que toquen madera.
Ataque de los Giants contra defensa de los Patriots
La defensa de los Patriots fue, en temporada regular y por yardas concedidas, la penúltima de la NFL. Y no solo la penúltima de esta temporada, sino de toda la historia. Solo un equipo, en toda la historia del fútbol americano, concedió más yardas totales durante una temporada regular: los Packers de este año. Por ese motivo, los nuncios del apocalipsis intensificaron sus proclamas del fin del mundo. ¡Adónde hemos llegado, que los dos primeros equipos de cada conferencia son los que peor defienden! En términos de puntos recibidos, ni Packers ni Patriots estuvieron tan rematadamente mal (las intercepciones ayudaron mucho), pero nadie puede negar la ineptitud de esas defensas en temporada regular.
Llegado enero, los Packers siguieron defendiendo igual de mal. Cayeron. Mientras, los Patriots mejoraron ostensiblemente su defensa Están en la Super Bowl. New England ha mejorado tanto, que solo recibe 15 puntos por partido. Fue un muro contra Denver y defendió razonablemente bien contra Baltimore. Es cierto que los ataques de esos equipos son bastante flojos (especialmente el de Denver), pero la mejora es significativa.
Algunos hablan de que la vuelta de Patrick Chung a la secundaria es clave. Sí, es un jugador importante, sin duda, y a esa secundaria no le sobra nada, pero creo que ese no es el principal motivo de la mejora de New England en postemporada. Creo que su front seven, defensive linemen y linebackers, es clave. Vince Wilfork está rindiendo a un nivel estelar. El principio es parar la carrera. Eso funciona ante Broncos y Ravens, pero probablemente no contra los Giants.
Porque el ataque de los Giants, pese a contar con dos corredores glamurosos como Brandon Jacobs y Ahmad Bradshaw, depende del pase. Sin duda. Los Giants son un equipo eminentemente pasador. Si el ataque aéreo funciona, ganan; si la caga, pierden. No hay más. Aunque no pueden descuidar la defensa de la carrera, New England debe cambiar el chip. Ahora lo importante es contener el pase. ¿Podrán?
Lo dudo, de nuevo. Los Giants cuentan con una buena línea ofensiva (aunque no dominante, porque sufre mucho contra fronts poderosos como el de San Francisco) y un cuerpo de receptores temible. Sorprendentemente temible. Quién diría que Cruz, Nicks y Manningham, con la ayuda de Ballard, formarían no un potente, sino un correcto equipo de receptores. Pues lo es. El ataque aéreo de los Giants es especialmente peligroso en tercer down y largo. Casi imparable. ¿3.ª y 2? Problemas para el equipo de Coughlin. ¿3.ª y 13? Ningún problema, primer down casi asegurado. Al menos en playoffs. Cuando las defensas se vuelven conservadoras e intentan contener daños (presionar con pocos jugadores dejando a muchos en cobertura, para intentar evitar el primer down), los Giants son demoledores. Con tiempo y comodidad, Eli Manning está rindiendo a un nivel excelente. Siempre encuentra el hueco por el que colarle el balón a Cruz, Nicks y compañía. Malas compañías para la secundaria de los Patriots. Peores si el acompañante de alguno de esos tipos es Edelman. Un receptor y retornador reconvertido a defensor. Pa un apaño, bueno. Para el drive decisivo del partido... Uf.
Sin embargo, no puedo matar la mosca que tengo detrás de la oreja cada vez que Eli Manning juega un partido cuando todo el mundo le regala los oídos con elogios. Cuidado, cuidado. Demostró ante Seahawks y Redskins que cuando se relaja la puede cagar a lo grande. Y contra los Patriots, esta misma temporada, hasta un drive final inmaculado también sufrió mucho. Apenas completó la mitad de sus pases y se quedó en 250 yardas de pase con una intercepción. Cuidadito. Sobre todo si le llega la presión. Esa es la clave.
¿Mi pronóstico? Que los Giants anotarán con cierta soltura, pero tampoco será un festín. Eso sí, si les dan el balón en los últimos minutos con el partido en juego, no me extrañaría que se repitiese la historia de 2008... y de la pasada temporada regular.
Equipos especiales
Dejamos para el final a los grandes olvidados. De quienes solo nos acordamos cuando la cagan. Las unidades de field goal, punt y retorno de kickoff y punt. Nos olvidamos de ellos y resulta casi imposible predecir sus errores, pero muchos partidos acaban decidiéndose gracias o por culpa de ellos.
¡Anda, si tanto Patriots como Giants han llegado a Indianápolis gracias a errores de los equipos especiales contrarios! Los Patriots, por el fallo del field goal de Billy Cundiff; los Giants, por los dos balones perdidos por Kyle Williams retornando punts. ¡Anda, si el kicker de los Patriots, Gostkowski, falló un field goal sencillo en el partido de temporada regular! Pues sí. En estos pequeños grandes detalles puede estar el partido.
No me fío de ninguno de los dos kickers. Tanto a Tynes como a Gostkowski los veo muy capaces de cagarla. Pero mucho. Los punters tampoco están entre los mejores de la NFL. Son mediocres. Weatherford, el de los Giants, es un portento físico, pero eso no es importante para la función que debe cumplir. Los que viven de dar patadas al football pueden permitirse un físico un poquito descuidado.
Pero hay una unidad que hace algo muy bien y puede resultar decisiva: la de cobertura de retorno de los Giants. Que sabe forzar pérdidas. Que se lo digan a Kyle Williams. Randall Cobb estuvo a punto en la divisional. Y Woodhead, que retorna para los Patriots, demostró ante Baltimore que no es el jugador más seguro con el balón. Ojo.
El precedente
El precedente inmediato es el de temporada regular. No me remonto al remoto, al de 2008, porque ambos equipos han cambiado mucho y aunque no dudo que en los jugadores de los Patriots el ánimo de revancha está muy vivo, creo que de poco sirve para estimar qué sucederá el domingo. En el precedente inmediato ganaron los Giants. Así:
La simulación del Madden
En ocho de las diez últimas Super Bowls el Madden ha acertado el resultado final. Por suerte, la temporada pasada no fue una de ellas. Esto es lo que el videojuego cree que sucederá el domingo:
Mi pronóstico
Como anticipaba antes, creo que ganarán los Patriots porque creo que son mejores. Además, no veo a los Giants ganándoles otra vez. Lo hicieron en 2008 y en temporada regular, pero otra vez va a ser demasiado. Sin embargo, estoy prácticamente seguro de que sucederán situaciones como estas (me siento muy identificado con el que ve el partido con su novia, eso me tocó vivir el año pasado):
Que disfrutéis de la Super Bowl y que veamos un buen partido. Tanto los que lo veáis con colegas en casa o en un bar, como los que tengáis que verlo en soledad en vuestro salón sin hacer mucho ruido para no despertar a la familia o en un ordenador pillando un stream pirata. Disfrutémoslo porque después... Bueno, mejor no pensar en ello.
#PreviaSB: el duelo musical
Sinceramente, esperaba más de los cánticos dedicados a cada equipo. Cuando anuncié que iba a escribir una previa musical, no había buscado todavía con qué canciones contaba cada finalista. El año pasado había encontrado canciones interesantes para Steelers, Packers, Bears y Jets. Tanto tradicionales (como el Bear down, Chicago Bears) como recientes (como la de las Steeler ladies). Tenían su gracia. Pero este año estoy bastante decepcionado con el nivel musical de ambos equipos. Coño, que son de *Nueva York (vale, sé que no) y *Boston (vale, sé que no), deberían contar con un armamento musical de primera. Pero no.
Antes de entrar en las canciones, el New York Post sigue dándonos motivos para reírnos (de quienes escriben ahí). Esta es la portada de la edición de hoy:
La noticia, el mensaje de correo electrónico que Gisele Bündchen envía a los amigos de la familia Brady pidiéndoles que recen por su marido:
"My sweet friends and family,
This sunday will be a really important day in my husband’s life. He and his team worked so hard to get to this point and now they need us more than ever to send them positive energy so they can fulfill their dream of winning this super bowl . . .
So I kindly ask all of you to join me on this positive chain and pray for him, so he can feel confident, healthy and strong. Envision him happy and fulfilled experiencing with his team a victory this sunday.
Thank you for your love and support. Love, G :)"
El Post interpreta este mensaje como una señal de desconfianza y debilidad. En fin. Que vamos con la música.
Este es el himno tradicional de los New York Football Giants (que así es su nombre completo). Se llama Touchdown y es así de insulso (la canción tiene letra, pero por algún motivo que no alcanzo a entender no la incorporan a la música):
Más recientemente, el rapero Jim Jones modificó su tema We fly high en homenaje a los Giants en 2006. Los G-Men la usan para celebrar los touchdowns. Qué queréis que os diga, me parece una mierda.
No está tan mal el vídeo que usan para presentar al equipo en New Meadowlands. No es música propiamente dicha, pero me vale:
Esta versión o (mejor dicho) parodia del New York State of Mind animaba a los Giants en su carrera de postemporada. Su autor está demasiado colgao. Entre la risa y (un poquito de) vergüenza ajena:
Terminamos el apartado dedicado a los chicos de Nueva Jersey con esta canción percutiva. Pse. Pero el vídeo mola.
Cambiemos de acera. Al norte. Los Patriots carecen de himno oficial. Sin embargo, esta canción compuesta en 1986 antes de la Super Bowl contra los Bears podría considerarse como más o menos oficiosa. Ojo qué mierda. Skin the Bears, se llamaba:
Los que salieron desollados ese día fueron los Patriots. Y merecidamente, aunque solo sea por perpetrar esa bazofia. Pero la anterior no fue la única canción compuesta para ese evento de tan mal recuerdo. También esta ochentera New England, the Patriots and me:
En descargo de aquellos Patriots del 86 hay que decir que lo que perpetraron musicalmente los Bears fue aún peor. Ojo con el Bears Super Bowl shuffle:
Más reciente es este Here we go Patriots, de una banda punk de la zona (Meat Depressed), pero no mejora mucho los anteriores temas dedicados al equipo de Nueva Inglaterra:
Sin embargo, los Patriots, como equipo de *Boston, tienen un himno popular: Dirty water, de los Standells. Esta sí que mola y de esta canción los bostonianos sí que se sienten orgullosos:
Cambiamos del apartado colectivo al individual. Vamos con canciones dedicadas a jugadores que serán protagonistas este domingo. O no. Como Gronkowski. ¿Estará, no estará? No se sabe, aunque los Patriots y él nos quieren hacer ver que sí. De lo que nadie os libra es de este I wanna Gronk, sonido hortera-metalero-noventero.
He de reconocer que este rap que enfrenta a Eli Manning y Tom Brady me ha hecho bastante gracia:
Esta versión de I believe I can fly transformada en I believe in Eli... Bueno, vosotros diréis. Por lo menos es pegadiza:
Entramos en terreno peligroso con este Brady, Brady pseudoJustinBieberiano de Al Dukes. La gracia de esta canción es que se compuso para el partido que enfrentó en temporada regular a Giants y Patriots. Ahí ya se predecía un reencuentro en playoffs.
Otra versión, terriblemente entonada, este Moves like Wes Welker.
En este tema, no tan mal entonado, se desea que Tom Brady gane un nuevo anillo:
Ojo que hasta Wilfork tiene su gilitema:
Bueno, creo que ya. Queda por advertir sobre quiénes actuarán antes y después del partido. Los músicos. Ah, que no. Este año la NFL decidió no invitar a músicos. Como el pasado. Después de un par de años en los que se invitaba a músicos de verdad como los Who o Bruce Springsteen, la NFL decidió cambiar de rumbo. Allá ellos. Yo paso. El himno lo cantará una pava de American Idol, el Operación triunfo de los Estados Unidos. En el descanso, Madonna. Lo peor de la Super Bowl, que el descanso dura 31 minutos en vez de los 12 ordinarios. Si por lo menos llevasen a una banda que mereciese la pena, bueno. Esta vez no.
* * *
Antes de entrar en las canciones, el New York Post sigue dándonos motivos para reírnos (de quienes escriben ahí). Esta es la portada de la edición de hoy:
La noticia, el mensaje de correo electrónico que Gisele Bündchen envía a los amigos de la familia Brady pidiéndoles que recen por su marido:
"My sweet friends and family,
This sunday will be a really important day in my husband’s life. He and his team worked so hard to get to this point and now they need us more than ever to send them positive energy so they can fulfill their dream of winning this super bowl . . .
So I kindly ask all of you to join me on this positive chain and pray for him, so he can feel confident, healthy and strong. Envision him happy and fulfilled experiencing with his team a victory this sunday.
Thank you for your love and support. Love, G :)"
El Post interpreta este mensaje como una señal de desconfianza y debilidad. En fin. Que vamos con la música.
Este es el himno tradicional de los New York Football Giants (que así es su nombre completo). Se llama Touchdown y es así de insulso (la canción tiene letra, pero por algún motivo que no alcanzo a entender no la incorporan a la música):
Más recientemente, el rapero Jim Jones modificó su tema We fly high en homenaje a los Giants en 2006. Los G-Men la usan para celebrar los touchdowns. Qué queréis que os diga, me parece una mierda.
No está tan mal el vídeo que usan para presentar al equipo en New Meadowlands. No es música propiamente dicha, pero me vale:
Esta versión o (mejor dicho) parodia del New York State of Mind animaba a los Giants en su carrera de postemporada. Su autor está demasiado colgao. Entre la risa y (un poquito de) vergüenza ajena:
Terminamos el apartado dedicado a los chicos de Nueva Jersey con esta canción percutiva. Pse. Pero el vídeo mola.
Cambiemos de acera. Al norte. Los Patriots carecen de himno oficial. Sin embargo, esta canción compuesta en 1986 antes de la Super Bowl contra los Bears podría considerarse como más o menos oficiosa. Ojo qué mierda. Skin the Bears, se llamaba:
Los que salieron desollados ese día fueron los Patriots. Y merecidamente, aunque solo sea por perpetrar esa bazofia. Pero la anterior no fue la única canción compuesta para ese evento de tan mal recuerdo. También esta ochentera New England, the Patriots and me:
En descargo de aquellos Patriots del 86 hay que decir que lo que perpetraron musicalmente los Bears fue aún peor. Ojo con el Bears Super Bowl shuffle:
Más reciente es este Here we go Patriots, de una banda punk de la zona (Meat Depressed), pero no mejora mucho los anteriores temas dedicados al equipo de Nueva Inglaterra:
Sin embargo, los Patriots, como equipo de *Boston, tienen un himno popular: Dirty water, de los Standells. Esta sí que mola y de esta canción los bostonianos sí que se sienten orgullosos:
Cambiamos del apartado colectivo al individual. Vamos con canciones dedicadas a jugadores que serán protagonistas este domingo. O no. Como Gronkowski. ¿Estará, no estará? No se sabe, aunque los Patriots y él nos quieren hacer ver que sí. De lo que nadie os libra es de este I wanna Gronk, sonido hortera-metalero-noventero.
He de reconocer que este rap que enfrenta a Eli Manning y Tom Brady me ha hecho bastante gracia:
Esta versión de I believe I can fly transformada en I believe in Eli... Bueno, vosotros diréis. Por lo menos es pegadiza:
Entramos en terreno peligroso con este Brady, Brady pseudoJustinBieberiano de Al Dukes. La gracia de esta canción es que se compuso para el partido que enfrentó en temporada regular a Giants y Patriots. Ahí ya se predecía un reencuentro en playoffs.
Otra versión, terriblemente entonada, este Moves like Wes Welker.
En este tema, no tan mal entonado, se desea que Tom Brady gane un nuevo anillo:
Ojo que hasta Wilfork tiene su gilitema:
Bueno, creo que ya. Queda por advertir sobre quiénes actuarán antes y después del partido. Los músicos. Ah, que no. Este año la NFL decidió no invitar a músicos. Como el pasado. Después de un par de años en los que se invitaba a músicos de verdad como los Who o Bruce Springsteen, la NFL decidió cambiar de rumbo. Allá ellos. Yo paso. El himno lo cantará una pava de American Idol, el Operación triunfo de los Estados Unidos. En el descanso, Madonna. Lo peor de la Super Bowl, que el descanso dura 31 minutos en vez de los 12 ordinarios. Si por lo menos llevasen a una banda que mereciese la pena, bueno. Esta vez no.
* * *
Ya solo queda la previa deportiva. ¿Menos absurda que las anteriores? No creáis, porque de lo que decimos todos que va a suceder a lo que realmente suceda mediará un abismo. Hablaremos de las claves del partido, de los puntos fuertes o débiles de cada equipo, y al final nada tendrá que ver con lo predicho.
miércoles, 1 de febrero de 2012
#PreviaSB: los medios
Llega el momento de analizar la vertiente mediática de la Super Bowl. En palabras menos pedantes y más explícitas, los medios de comunicación por los que podremos seguir el partido en España.
De banda sonora, un tema que nada tiene que ver con lo que vamos a comentar, pero que es la polla. Wasted life, de Stiff Little Fingers.
Esta vez con letra, que mola más. Y explicando el contexto: Stiff Little Fingers son una banda de Belfast, de Irlanda del Norte. La canción es de 1978. El conflicto entre republicanos y unionistas, en pleno apogeo. Y esta es la letra:
I could be a soldier
Go out there and fight to save this land
Be a people's soldier
Paramilitary gun in hand
I won't be no soldier
I won't take no orders from no-one
Stuff their fucking armies
Killing isn't my idea of fun
They wanna waste my life
They wanna waste my time
They wanna waste my life
And they've stolen it away
I could be a hero
Live and die for their 'important' cause
A united nation
Or an independent state with laws
And rules and regulations
That merely cause disturbances and wars
That is what I've got now
All thanks to the freedom-seeking hordes
I'm not gonna be taken in
They said if I don't join I just can't win
I've heard that story many times before
And every time I threw it out the door
Still they come up to me
With a different name but the same old face
I can see the connection
With another time and another place
They ain't blonde-haired or blue-eyed
But they think that they're the master race
They're nothing but blind fascists
Brought up to hate and given lives to waste
El año pasado llamé a este artículo qué escuchar. Asumía que la señal televisiva sería la misma en todos los medios. Es decir, que la realización de Digital+ sería la misma que la de la Fox. No fue así. También asumía que el audio en versión original (inglés) que tendríamos disponible en Digital+ era el mismo que en la Fox (es decir, que escucharíamos a Joe Buck y Troy Aikman). Tampoco fue así. Y no sé qué va a suceder esta vez. Pero creo que el análisis debe ser un poco más amplio que el de qué escuchar. Se trata más bien de cómo seguirlo.
Esencialmente se me ocurren tres formas de ver el partido. Dos legales y una tercera más dudosa. Las legales, Digital+ y Game Pass. La dudosa, los streams de First Row Sports y similares. Asumo, aunque no lo sé, que la señal del Game Pass será la misma que la de la NBC. Es lo que ha venido sucediendo hasta ahora: el feed del Game Pass es el mismo que en los Estados Unidos, e incorpora también la publicidad de tiempos muertos y descansos (salvo desconexiones para anuncios locales).
Este año creo que en la SER no retransmitirán, digo, no se mamarán con la Super Bowl puesta en una tele. No lo he visto ni escuchado anunciado en ninguna parte. Es una pena, porque aunque se dediquen casi exclusivamente a beber y a hacer el cafre, hay basante gente que se ha aficionado a este deporte gracias a esas retransmisiones. La Cope, donde ahora están los que empezaron con esas emisiones (y en buena medida están en la Cope por las burradas que Hevia dijo en una de ellas) no puede emitirla porque la SER tiene exclusividad. Si alguien sabe más que me corrija, pero me temo que este año no hay opción radio.
Digital+
Uy, voy a andarme con ojo. Hablar de cómo lo hace el Plus es pisar arenas movedizas. Mejor dicho, decir que hacen algo mal es, digamos, delicado. El supuesto motivo, que somos muy pocos los que hablamos de fútbol americano en España y debemos llevarnos bien. Lo siento, pero no lo veo. Si alguien dice que un artículo mío es una mierda no me ofenderé. Es lo que tiene exponerlo al público. Y si me argumenta por qué cree que es una mierda, mejor. Así también aprenderé y podré corregir errores. Si yo digo que todo lo que se escribe y comenta sobre fútbol americano en España es estupendo, sin la menor crítica, mis elogios valdrán poco. Parecerán poco sinceros. No puede ser que todo esté de puta madre. La alabanza indiscriminada e injustificada (creo) es más dañina que una crítica justificada. De quien no solo alaba, sino que también critica, te puedes creer sus elogios. De quien solo alaba, no tanto.
El argumento que leí a través de terceros para defender que no debemos hablar (mal) de ellos es el que apuntaba antes: que éramos pocos y había que llevarse bien. Las críticas, en privado. Pero yo no tengo nada que ver yo con el Plus (aparte de que soy abonado). Yo no estoy en su círculo de pocos. Ni de mí ni de casi nadie ajeno a Prisa han hablado jamás. Jamás he hablado con ellos. No tengo absolutamente ningún contacto con ellos. No los conozco. Ni pretendo. En antena, solo se dan coba a ellos mismos y a otros medios de Prisa. Y bien que hacen, ojo, que no pido lo contrario. Es muy lícito que pretendan canalizar toda la afición a la NFL en España a través de ellos. Ellos pagan por dar la NFL (y también cobran). Para ellos la NFL sí es negocio, y hacen bien en pretender aglutinar toda la clientela en torno a sus cuentas de Twitter y Facebook, y en organizar quedadas con sus fans. Así generan una fidelidad que les hará más imprescindibles y les permitirá aprovechar el eventual crecimiento de la afición a la NFL en España. Me parece perfecto. No están ahí para promocionar a otros medios, foros, blogs o iniciativas.
Sí he criticado, y por ello se montó un pequeño pollo, que impidiesen la difusión del hashtag #NFLesp. No me gustó. Me disgustó que Zanoni impidiese a Miguel Ángel Calleja hablar del tema cuando comenzaba a hacerlo. No uséis Twitter, veníos a mi Facebook, venía a ser la recomendación. Que si no nos dispersamos y es un lío. Twitter, caca. Era la segunda jornada de NFL (creo); ahora ya conviene usar Twitter (que no el citado hashtag). Pero no pasa nada. Menos aún por criticarlos en un blog como este. No hay que engañarse, esto no lo lee ni dios (con todos mis respetos a los que me estáis leyendo). Pero sean muchos o pocos los que me lean, mientras escriba aquí no dejaré de escribir lo que me apetezca. Y ahora me apetece opinar sobre los medios que darán la Super Bowl. El primero, el Plus.
Comienzo poniendo la situación en contexto. Digital+ es la única televisión de calidad que existe en España. La única y con diferencia. Pero también te cobran (y bien) por la calidad. Un producto premium de verdad. No sé si me quedará snob o elitista, pero sinceramente creo que es así: el único (repito, único) modo de disfrutar de televisión de alta calidad en España es disponer de Digital+ e iPlus. Así de claro. Alta definición y contenidos cuidados y cojonudos. Tanto de producción ajena (series, cine, documentales) como propia (eventos deportivos). Nadie retransmite eventos deportivos tan bien como Digital+. Su trato a todos los contenidos para los que adquiere derechos es exquisito. Si el Plus compra los derechos para emitir el deporte que te mola, estás de enhorabuena (si es que puedes permitirte pagar el abono, claro, que si no estás jodido). Ninguna otra televisión cubre tan bien un evento deportivo. Todas están muy lejos de Digital+.
El fútbol americano no es excepción. Hoy en día, solamente el aficionado al fútbol puede considerar que la cobertura de su deporte en España es mejor que la de la NFL. Gracias a Digital+, podemos ver hasta cinco partidos en directo y en alta definición durante la temporada regular. Y todos los playoffs. No podemos pedir más. Un auténtico lujo.
En cuanto a las retransmisiones de NFL, mi impresión no es muy diferente de la de hace un año. Siguen los mismos: Miguel Ángel Calleja y Moisés Molina como narradores y Andrea Zanoni como comentarista especializado. A veces bien, a veces no tan bien y la mayoría de veces (para mí) regular. Ninguno de los narradores es especialista en NFL. Molina viene de la NHL y MAC del tenis. Sí eran footballeros de pro anteriores narradores como Guillermo Gómez o José Antonio Ponseti. No lo era Jesús Llama. Pero tanto Gómez y Ponseti como Llama me gustaban más. El motivo, muy simple: se atrevían a llevarle la contraria a Zanoni. Había debate, pique, lo que hacía la retransmisión mucho más interesante y dinámica. Ahora, aunque se hable de asuntos polémicos (anda que no los hay), los narradores siempre asienten. Sí, bwana. ¡Un poquito de picante, por favor! Eso hace que los tiempos muertos y parones, en los que el Plus no emite publicidad, resulten especialmente tediosos. Ahí tienen que hacer algo, porque ver a un pavo con cara mustia mirando su ordenador mientras el poco entusiasmado narrador le comenta cualquier cosa, resulta aburrido.
No sé si este año irán a Indianápolis a comentar la Super Bowl en directo. En la del año pasado fueron al Cowboys Stadium, pero en el anterior se quedaron en el estudio. Que estén en el estadio no garantiza que la retransmisión sea mejor. El año pasado no informaron de cuestiones claves del partido. En particular, de algunas lesiones en la defensa de Green Bay. No se enteraron. Y es normal, porque no disponen de los mismos medios que la televisión estadounidense, que cuenta con periodistas a pie de campo pendientes de este tipo de cuestiones. Por lo menos el año pasado, si solo escuchabas a los del Plus, te perdías cosas. Es un problema difícil de solucionar. Quizá estando atentos a Twitter pueden enterarse de todas las cuestiones relevantes y comentarlas en antena. No sé. Es comprensible.
Eso sí, os aseguro que ningún comentarista estadounidense (salvo Gus Johnson, que este domingo no estará) retransmitirá el partido con tanta pasión como Zanoni si suceden cosas como esta. Esto mola.
Dicho todo lo anterior, y poniendo las cosas de nuevo en contexto, la calidad de los comentarios de partidos de NFL es muy superior a la media nacional. Se nota que narradores y comentarista se preparan los partidos a conciencia. Se informan e intentan formar. Se ve que se esfuerzan. Es de justicia reconocerlo. También es verdad que la calidad de los comentarios es muy superior a la media nacional porque la media nacional es paupérrima. Pero ese es otro tema. ¿Es superior a la media Digital+? Uf, ahí no lo tengo tan claro. Los de fútbol, rugby, béisbol, hockey o balonmano lo hacen de puta madre. Aunque cuando veo al hijo de Iñaki Cano narrar partidos de NBA... Venga, que sí, que están en la media de la plataforma.
Finalmente, el tema de la realización, en el que Digital+ no tiene ninguna responsabilidad. El año pasado la señal internacional de la Super Bowl fue diferente de la de la Fox (de la señal para Estados Unidos, que este año corresponde a la NBC). Y durante el primer cuarto fue una putísima mierda. Indignante. Planos cenitales extraños, giros bruscos de cámara, ausencia de líneas de scrimmage y primer down... Espero que la NFL haya recibido las quejas oportunas y corrija el error, porque manda cojones.
En definitiva, si no sabéis inglés o si sois primerizos en NFL, el audio español de Digital+ es vuestra mejor opción. Si sabéis inglés y controláis más, yo me quedaría con Cris y Al. Hablo de ellos ahora.
Game Pass - NBC
En primer lugar, debo advertir de que no sé si la versión original del Plus coincidirá con la narración de la NBC. El año pasado no fue así. Yo esperaba encontrarme con Buck y Aikman y me topé con unos sosainas hablando en estándar, tipo videojuego. Mira que no me entusiasma el dúo de la Fox, pero las narraciones sosas estándar menos aún. Tenía pinta de señal en inglés sin chicha prestada por NFL Network. Muy oficialista. Poco recomendable. Normalmente la V.O. del Plus contiene el audio de la cadena estadounidense que retransmite el partido: Fox, CBS, NBC (Sunday Night), ESPN (Monday Night) o NFL Network (en los Thursday Night). Espero que en esta Super Bowl también sea así, aunque no soy optimista. En fin. Que supongo que por lo menos en el Game Pass respetarán la señal de la NBC. O al menos eso espero.
Porque de todos los equipos titulares de comentaristas televisivos estadounidenses, el de la NBC es el mejor. Son cojonudos. La incorporación de Mike Mayock a NFL Network pone un poco en cuestión ese trono (Mayock es el puto amo, no hay ningún comentarista que se prepare tan a conciencia un partido y transmita tan bien sus conocimientos al espectador), pero el dúo Al Michaels-Cris Collinsworth sigue siendo el mejor. Los demás están a bastante distancia. Vamos a hablar de todos ellos, aunque en esta Super Bowl los únicos que tendrán la oportunidad de narrar el evento en directo son los de la NBC.
En la Fox, aunque Joe Buck ha cambiado (a mejor) desde que la peña le recrimina su poca efusividad por Twitter (prueba de que las críticas ayudan a mejorar al narrador), pecan de austeridad. Tampoco es que los análisis de Aikman sean especialmente interesantes. Estos tipos son especialmente recordados por su casi total ausencia de entusiasmo al narrar la (posiblemente) jugada más espectacular de la historia de la Super Bowl. Juzgad vosotros mismos:
En la CBS, la pareja titular es Jim Nantz y Phil Simms. Aportan poco. Demasiadas obviedades. Los favoritos del Captain Obvious.
En la ESPN, los Monday Night los comenta el trío formado por Mike Tirico, Ron Jaworski y Jon Gruden. Para ellos, especialmente para Gruden, todos los jugadores son la rehostia. Reparten elogios a mansalva. No sé si es que Gruden quiere llevarse bien con todo en mundo de cara a una eventual vuelta a la dirección técnica de una franquicia de la NFL, pero todos los jugadores de los que habla son unos putos genios. Sus elogios no son creíbles. Vale que la ESPN sea de Disney, pero se pasan en dulzura. Y deben mejorar su coordinación en los choques.
El canal oficial de la NFL ha mejorado ostensiblemente la calidad de sus retransmisiones. Han pasado de contar con los peores comentaristas del panorama audiovisual estadounidense (Joe Theismann y Matt Millen) a contar con el mejor (Mike Mayock). Theismann era malo de cojones. No se enteraba de nada. Y no solo en los partidos.
Mike Mayock ha sustituido a Theismann como color commentator. La noche y el día. Con todo, a Brad Nessler y a Mike Mayock aún les queda para alcanzar la química de Michaels y Collinsworth.
Así llegamos a ellos, Al y Cris. Son la hostia. Como leí en alguna ocasión, la factura de los Sunday Night Football es tan buena que son capaces de retransmitir un insulso Jaguars-Browns y hacerte sentir que estás viendo un partidazo de la mayor importancia. Con Michaels y Collinsworth en la narración y comentarios y Michelle Tafoya a pie de campo, la NBC ofrece un producto inigualable. La voz grave de Michaels transmite la idea de que estás asistiendo a un asunto de la máxima importancia. Las intervenciones de Collinsworth aportan el equilibrio perfecto entre tecnicismo y divulgación, entre seriedad y humor. Explica las jugadas con el grado necesario de complejidad; se pone serio, pero también bromea. Mola. Y no todo son elogios. Sabe repartir caricias y palos en las dosis justas. Ellos serán los narradores de esta Super Bowl.
Si sabéis inglés y no sois primerizos, es la mejor opción. Y no solo por lo que digan. Hay dos factores adicionales que hacen más aconsejable la versión original. El primero, que el sonido ambiente se escucha mejor en versión original. El audio doblado se come gran parte de los sonidos del estadio, y merece la pena escucharlo. El segundo, los anuncios. Y aquí por versión original no me ciño al audio. También al vídeo. Si el Game Pass funciona como el resto del año, podremos ver los anuncios que se emitan en la NBC durante los parones. En la Super Bowl, eso es una parte importante del show. De hecho, en Estados Unidos hay quien disfruta más de los anuncios que del propio partido. Todos los anuncios se ruedan expresamente para este evento. 30 segundos de publicidad cuestan 3,5 millones de dólares. No está mal. Y suelen ser bastante ingeniosos, claro. Porque al día siguiente se publican sesudos (o no tanto) análisis de los mejores y peores anuncios de la Super Bowl.
Sin embargo, ver la Super Bowl por el Game Pass tiene un inconveniente importante: que va con un minutillo de retraso. El inconveniente no es tan grave como en un Mundial de fútbol, en el que unos pocos segundos de desfase te pueden joder un gol por los gritos del vecino (qué puta mierda es eso, eh). Pero te impide consultar Twitter a la vez que ves el partido, porque te destripa las jugadas. Y leer las opiniones de la peña en Twitter mientras ves el partido mola. La alternativa es tuitear solo durante los tiempos muertos.
En definitiva, que si podéis y lo entendéis, os recomiendo el audio de la NBC.
* * *
Termino con otro modo para seguir el gran partido: ir a un bar a verlo. En este caso, seguramente os importe poco si los comentarios son en español o en taiwanés. La cerveza y la compañía serán lo importante. Desde Football speech, Sports made in USA, Fans NFL Spain y NFL Hispano han preparado este mapa en el que se indican los locales en los que se puede ir a ver el partido en España. Ahí lo tenéis.
Para ver el mapa más grande en Google Maps, pincha aquí
De banda sonora, un tema que nada tiene que ver con lo que vamos a comentar, pero que es la polla. Wasted life, de Stiff Little Fingers.
Esta vez con letra, que mola más. Y explicando el contexto: Stiff Little Fingers son una banda de Belfast, de Irlanda del Norte. La canción es de 1978. El conflicto entre republicanos y unionistas, en pleno apogeo. Y esta es la letra:
I could be a soldier
Go out there and fight to save this land
Be a people's soldier
Paramilitary gun in hand
I won't be no soldier
I won't take no orders from no-one
Stuff their fucking armies
Killing isn't my idea of fun
They wanna waste my life
They wanna waste my time
They wanna waste my life
And they've stolen it away
I could be a hero
Live and die for their 'important' cause
A united nation
Or an independent state with laws
And rules and regulations
That merely cause disturbances and wars
That is what I've got now
All thanks to the freedom-seeking hordes
I'm not gonna be taken in
They said if I don't join I just can't win
I've heard that story many times before
And every time I threw it out the door
Still they come up to me
With a different name but the same old face
I can see the connection
With another time and another place
They ain't blonde-haired or blue-eyed
But they think that they're the master race
They're nothing but blind fascists
Brought up to hate and given lives to waste
El año pasado llamé a este artículo qué escuchar. Asumía que la señal televisiva sería la misma en todos los medios. Es decir, que la realización de Digital+ sería la misma que la de la Fox. No fue así. También asumía que el audio en versión original (inglés) que tendríamos disponible en Digital+ era el mismo que en la Fox (es decir, que escucharíamos a Joe Buck y Troy Aikman). Tampoco fue así. Y no sé qué va a suceder esta vez. Pero creo que el análisis debe ser un poco más amplio que el de qué escuchar. Se trata más bien de cómo seguirlo.
Esencialmente se me ocurren tres formas de ver el partido. Dos legales y una tercera más dudosa. Las legales, Digital+ y Game Pass. La dudosa, los streams de First Row Sports y similares. Asumo, aunque no lo sé, que la señal del Game Pass será la misma que la de la NBC. Es lo que ha venido sucediendo hasta ahora: el feed del Game Pass es el mismo que en los Estados Unidos, e incorpora también la publicidad de tiempos muertos y descansos (salvo desconexiones para anuncios locales).
Este año creo que en la SER no retransmitirán, digo, no se mamarán con la Super Bowl puesta en una tele. No lo he visto ni escuchado anunciado en ninguna parte. Es una pena, porque aunque se dediquen casi exclusivamente a beber y a hacer el cafre, hay basante gente que se ha aficionado a este deporte gracias a esas retransmisiones. La Cope, donde ahora están los que empezaron con esas emisiones (y en buena medida están en la Cope por las burradas que Hevia dijo en una de ellas) no puede emitirla porque la SER tiene exclusividad. Si alguien sabe más que me corrija, pero me temo que este año no hay opción radio.
Digital+
Uy, voy a andarme con ojo. Hablar de cómo lo hace el Plus es pisar arenas movedizas. Mejor dicho, decir que hacen algo mal es, digamos, delicado. El supuesto motivo, que somos muy pocos los que hablamos de fútbol americano en España y debemos llevarnos bien. Lo siento, pero no lo veo. Si alguien dice que un artículo mío es una mierda no me ofenderé. Es lo que tiene exponerlo al público. Y si me argumenta por qué cree que es una mierda, mejor. Así también aprenderé y podré corregir errores. Si yo digo que todo lo que se escribe y comenta sobre fútbol americano en España es estupendo, sin la menor crítica, mis elogios valdrán poco. Parecerán poco sinceros. No puede ser que todo esté de puta madre. La alabanza indiscriminada e injustificada (creo) es más dañina que una crítica justificada. De quien no solo alaba, sino que también critica, te puedes creer sus elogios. De quien solo alaba, no tanto.
El argumento que leí a través de terceros para defender que no debemos hablar (mal) de ellos es el que apuntaba antes: que éramos pocos y había que llevarse bien. Las críticas, en privado. Pero yo no tengo nada que ver yo con el Plus (aparte de que soy abonado). Yo no estoy en su círculo de pocos. Ni de mí ni de casi nadie ajeno a Prisa han hablado jamás. Jamás he hablado con ellos. No tengo absolutamente ningún contacto con ellos. No los conozco. Ni pretendo. En antena, solo se dan coba a ellos mismos y a otros medios de Prisa. Y bien que hacen, ojo, que no pido lo contrario. Es muy lícito que pretendan canalizar toda la afición a la NFL en España a través de ellos. Ellos pagan por dar la NFL (y también cobran). Para ellos la NFL sí es negocio, y hacen bien en pretender aglutinar toda la clientela en torno a sus cuentas de Twitter y Facebook, y en organizar quedadas con sus fans. Así generan una fidelidad que les hará más imprescindibles y les permitirá aprovechar el eventual crecimiento de la afición a la NFL en España. Me parece perfecto. No están ahí para promocionar a otros medios, foros, blogs o iniciativas.
Sí he criticado, y por ello se montó un pequeño pollo, que impidiesen la difusión del hashtag #NFLesp. No me gustó. Me disgustó que Zanoni impidiese a Miguel Ángel Calleja hablar del tema cuando comenzaba a hacerlo. No uséis Twitter, veníos a mi Facebook, venía a ser la recomendación. Que si no nos dispersamos y es un lío. Twitter, caca. Era la segunda jornada de NFL (creo); ahora ya conviene usar Twitter (que no el citado hashtag). Pero no pasa nada. Menos aún por criticarlos en un blog como este. No hay que engañarse, esto no lo lee ni dios (con todos mis respetos a los que me estáis leyendo). Pero sean muchos o pocos los que me lean, mientras escriba aquí no dejaré de escribir lo que me apetezca. Y ahora me apetece opinar sobre los medios que darán la Super Bowl. El primero, el Plus.
Comienzo poniendo la situación en contexto. Digital+ es la única televisión de calidad que existe en España. La única y con diferencia. Pero también te cobran (y bien) por la calidad. Un producto premium de verdad. No sé si me quedará snob o elitista, pero sinceramente creo que es así: el único (repito, único) modo de disfrutar de televisión de alta calidad en España es disponer de Digital+ e iPlus. Así de claro. Alta definición y contenidos cuidados y cojonudos. Tanto de producción ajena (series, cine, documentales) como propia (eventos deportivos). Nadie retransmite eventos deportivos tan bien como Digital+. Su trato a todos los contenidos para los que adquiere derechos es exquisito. Si el Plus compra los derechos para emitir el deporte que te mola, estás de enhorabuena (si es que puedes permitirte pagar el abono, claro, que si no estás jodido). Ninguna otra televisión cubre tan bien un evento deportivo. Todas están muy lejos de Digital+.
El fútbol americano no es excepción. Hoy en día, solamente el aficionado al fútbol puede considerar que la cobertura de su deporte en España es mejor que la de la NFL. Gracias a Digital+, podemos ver hasta cinco partidos en directo y en alta definición durante la temporada regular. Y todos los playoffs. No podemos pedir más. Un auténtico lujo.
En cuanto a las retransmisiones de NFL, mi impresión no es muy diferente de la de hace un año. Siguen los mismos: Miguel Ángel Calleja y Moisés Molina como narradores y Andrea Zanoni como comentarista especializado. A veces bien, a veces no tan bien y la mayoría de veces (para mí) regular. Ninguno de los narradores es especialista en NFL. Molina viene de la NHL y MAC del tenis. Sí eran footballeros de pro anteriores narradores como Guillermo Gómez o José Antonio Ponseti. No lo era Jesús Llama. Pero tanto Gómez y Ponseti como Llama me gustaban más. El motivo, muy simple: se atrevían a llevarle la contraria a Zanoni. Había debate, pique, lo que hacía la retransmisión mucho más interesante y dinámica. Ahora, aunque se hable de asuntos polémicos (anda que no los hay), los narradores siempre asienten. Sí, bwana. ¡Un poquito de picante, por favor! Eso hace que los tiempos muertos y parones, en los que el Plus no emite publicidad, resulten especialmente tediosos. Ahí tienen que hacer algo, porque ver a un pavo con cara mustia mirando su ordenador mientras el poco entusiasmado narrador le comenta cualquier cosa, resulta aburrido.
No sé si este año irán a Indianápolis a comentar la Super Bowl en directo. En la del año pasado fueron al Cowboys Stadium, pero en el anterior se quedaron en el estudio. Que estén en el estadio no garantiza que la retransmisión sea mejor. El año pasado no informaron de cuestiones claves del partido. En particular, de algunas lesiones en la defensa de Green Bay. No se enteraron. Y es normal, porque no disponen de los mismos medios que la televisión estadounidense, que cuenta con periodistas a pie de campo pendientes de este tipo de cuestiones. Por lo menos el año pasado, si solo escuchabas a los del Plus, te perdías cosas. Es un problema difícil de solucionar. Quizá estando atentos a Twitter pueden enterarse de todas las cuestiones relevantes y comentarlas en antena. No sé. Es comprensible.
Eso sí, os aseguro que ningún comentarista estadounidense (salvo Gus Johnson, que este domingo no estará) retransmitirá el partido con tanta pasión como Zanoni si suceden cosas como esta. Esto mola.
Dicho todo lo anterior, y poniendo las cosas de nuevo en contexto, la calidad de los comentarios de partidos de NFL es muy superior a la media nacional. Se nota que narradores y comentarista se preparan los partidos a conciencia. Se informan e intentan formar. Se ve que se esfuerzan. Es de justicia reconocerlo. También es verdad que la calidad de los comentarios es muy superior a la media nacional porque la media nacional es paupérrima. Pero ese es otro tema. ¿Es superior a la media Digital+? Uf, ahí no lo tengo tan claro. Los de fútbol, rugby, béisbol, hockey o balonmano lo hacen de puta madre. Aunque cuando veo al hijo de Iñaki Cano narrar partidos de NBA... Venga, que sí, que están en la media de la plataforma.
Finalmente, el tema de la realización, en el que Digital+ no tiene ninguna responsabilidad. El año pasado la señal internacional de la Super Bowl fue diferente de la de la Fox (de la señal para Estados Unidos, que este año corresponde a la NBC). Y durante el primer cuarto fue una putísima mierda. Indignante. Planos cenitales extraños, giros bruscos de cámara, ausencia de líneas de scrimmage y primer down... Espero que la NFL haya recibido las quejas oportunas y corrija el error, porque manda cojones.
En definitiva, si no sabéis inglés o si sois primerizos en NFL, el audio español de Digital+ es vuestra mejor opción. Si sabéis inglés y controláis más, yo me quedaría con Cris y Al. Hablo de ellos ahora.
Game Pass - NBC
En primer lugar, debo advertir de que no sé si la versión original del Plus coincidirá con la narración de la NBC. El año pasado no fue así. Yo esperaba encontrarme con Buck y Aikman y me topé con unos sosainas hablando en estándar, tipo videojuego. Mira que no me entusiasma el dúo de la Fox, pero las narraciones sosas estándar menos aún. Tenía pinta de señal en inglés sin chicha prestada por NFL Network. Muy oficialista. Poco recomendable. Normalmente la V.O. del Plus contiene el audio de la cadena estadounidense que retransmite el partido: Fox, CBS, NBC (Sunday Night), ESPN (Monday Night) o NFL Network (en los Thursday Night). Espero que en esta Super Bowl también sea así, aunque no soy optimista. En fin. Que supongo que por lo menos en el Game Pass respetarán la señal de la NBC. O al menos eso espero.
Porque de todos los equipos titulares de comentaristas televisivos estadounidenses, el de la NBC es el mejor. Son cojonudos. La incorporación de Mike Mayock a NFL Network pone un poco en cuestión ese trono (Mayock es el puto amo, no hay ningún comentarista que se prepare tan a conciencia un partido y transmita tan bien sus conocimientos al espectador), pero el dúo Al Michaels-Cris Collinsworth sigue siendo el mejor. Los demás están a bastante distancia. Vamos a hablar de todos ellos, aunque en esta Super Bowl los únicos que tendrán la oportunidad de narrar el evento en directo son los de la NBC.
En la Fox, aunque Joe Buck ha cambiado (a mejor) desde que la peña le recrimina su poca efusividad por Twitter (prueba de que las críticas ayudan a mejorar al narrador), pecan de austeridad. Tampoco es que los análisis de Aikman sean especialmente interesantes. Estos tipos son especialmente recordados por su casi total ausencia de entusiasmo al narrar la (posiblemente) jugada más espectacular de la historia de la Super Bowl. Juzgad vosotros mismos:
En la CBS, la pareja titular es Jim Nantz y Phil Simms. Aportan poco. Demasiadas obviedades. Los favoritos del Captain Obvious.
En la ESPN, los Monday Night los comenta el trío formado por Mike Tirico, Ron Jaworski y Jon Gruden. Para ellos, especialmente para Gruden, todos los jugadores son la rehostia. Reparten elogios a mansalva. No sé si es que Gruden quiere llevarse bien con todo en mundo de cara a una eventual vuelta a la dirección técnica de una franquicia de la NFL, pero todos los jugadores de los que habla son unos putos genios. Sus elogios no son creíbles. Vale que la ESPN sea de Disney, pero se pasan en dulzura. Y deben mejorar su coordinación en los choques.
El canal oficial de la NFL ha mejorado ostensiblemente la calidad de sus retransmisiones. Han pasado de contar con los peores comentaristas del panorama audiovisual estadounidense (Joe Theismann y Matt Millen) a contar con el mejor (Mike Mayock). Theismann era malo de cojones. No se enteraba de nada. Y no solo en los partidos.
Mike Mayock ha sustituido a Theismann como color commentator. La noche y el día. Con todo, a Brad Nessler y a Mike Mayock aún les queda para alcanzar la química de Michaels y Collinsworth.
Así llegamos a ellos, Al y Cris. Son la hostia. Como leí en alguna ocasión, la factura de los Sunday Night Football es tan buena que son capaces de retransmitir un insulso Jaguars-Browns y hacerte sentir que estás viendo un partidazo de la mayor importancia. Con Michaels y Collinsworth en la narración y comentarios y Michelle Tafoya a pie de campo, la NBC ofrece un producto inigualable. La voz grave de Michaels transmite la idea de que estás asistiendo a un asunto de la máxima importancia. Las intervenciones de Collinsworth aportan el equilibrio perfecto entre tecnicismo y divulgación, entre seriedad y humor. Explica las jugadas con el grado necesario de complejidad; se pone serio, pero también bromea. Mola. Y no todo son elogios. Sabe repartir caricias y palos en las dosis justas. Ellos serán los narradores de esta Super Bowl.
Si sabéis inglés y no sois primerizos, es la mejor opción. Y no solo por lo que digan. Hay dos factores adicionales que hacen más aconsejable la versión original. El primero, que el sonido ambiente se escucha mejor en versión original. El audio doblado se come gran parte de los sonidos del estadio, y merece la pena escucharlo. El segundo, los anuncios. Y aquí por versión original no me ciño al audio. También al vídeo. Si el Game Pass funciona como el resto del año, podremos ver los anuncios que se emitan en la NBC durante los parones. En la Super Bowl, eso es una parte importante del show. De hecho, en Estados Unidos hay quien disfruta más de los anuncios que del propio partido. Todos los anuncios se ruedan expresamente para este evento. 30 segundos de publicidad cuestan 3,5 millones de dólares. No está mal. Y suelen ser bastante ingeniosos, claro. Porque al día siguiente se publican sesudos (o no tanto) análisis de los mejores y peores anuncios de la Super Bowl.
Sin embargo, ver la Super Bowl por el Game Pass tiene un inconveniente importante: que va con un minutillo de retraso. El inconveniente no es tan grave como en un Mundial de fútbol, en el que unos pocos segundos de desfase te pueden joder un gol por los gritos del vecino (qué puta mierda es eso, eh). Pero te impide consultar Twitter a la vez que ves el partido, porque te destripa las jugadas. Y leer las opiniones de la peña en Twitter mientras ves el partido mola. La alternativa es tuitear solo durante los tiempos muertos.
En definitiva, que si podéis y lo entendéis, os recomiendo el audio de la NBC.
* * *
Termino con otro modo para seguir el gran partido: ir a un bar a verlo. En este caso, seguramente os importe poco si los comentarios son en español o en taiwanés. La cerveza y la compañía serán lo importante. Desde Football speech, Sports made in USA, Fans NFL Spain y NFL Hispano han preparado este mapa en el que se indican los locales en los que se puede ir a ver el partido en España. Ahí lo tenéis.
Para ver el mapa más grande en Google Maps, pincha aquí
martes, 31 de enero de 2012
#PreviaSB: colaboración en Touchdown or nothing y otros temas
Como anticipaba en la entrada de ayer, he colaborado en el podcast de esta semana de Touchdown or nothing, organizado por Jordi, de Illegal Return y Ginés, de NFL Notes. Lo podéis escuchar en Illegal Return, en NFL Notes o en iTunes. Veréis que digo las mismas gilipolleces de siempre. Nada, que gracias a los organizadores por la invitación, me lo pasé muy bien grabándolo. No tanto escuchándome, que no me molo, pero hay que joderse, que por algo no curro en la radio.
Bueno, como esto queda demasiado corto, vamos a aprovechar para hablar de otros temas. Nada tiene que ver con el fútbol americano, así que los que vengan aquí a informarse solamente de la NFL pueden parar ya de leer. Que luego os cagáis en mi madre. Quedáis todos advertidos.
Todos somos conscientes (o deberíamos serlo) de que lo que recibimos no se corresponde con lo que damos. Casi nunca se corresponde. Generalmente, se cobra más o menos de lo que se merece. Casi nadie es retribuido conforme a sus méritos. No cabe duda. El mundo es injusto, qué le vamos a hacer. Demasiada mierda distorsiona la justicia de la retribución: nepotismo, amiguismo, herencias, favores cruzados, etc. También es evidente que lo que cobra una persona es independiente de la calidad de su trabajo.
Todo lo anterior es verdad y, para mí, indiscutible. Pero eso no quita que cuando observemos algunas injusticias debamos callarnos. Esto va por el caso de Gonzalo Vázquez. Si seguís la NBA supongo que sabéis de quién hablo. Y si sois locos del Twitter a lo mejor os suena, porque ayer fue trending topic.
Puede que estéis en desacuerdo con sus opiniones (para mí demasiado LeBronófilas), puede que consideréis que sus escritos son largos de más, o puede que os parezca un poco pedante. Cuestión de gustos. Pero de lo que creo que no cabe duda es de que la calidad de sus textos es superior a todo lo que se escribe en español sobre baloncesto. Está a años luz. En este caso, en el reino de los ciegos, el lince es el rey.
En este artículo de su blog en Eurosport, Gonzalo Vázquez anuncia que se tiene que volver de Nueva York. Ahí, al Bronx, se había mudado para cubrir la NBA en 2009. Desde ahí preparó excelentes artículos sobre lo que estaba viviendo. Desde las canchas del Madison y del Prudential Center de los Nets tuiteaba sus impresiones. Desde ahí escribía sus artículos para Eurosport, ACB.com y Jot Down. Para este último medio concedía esta imprescindible entrevista. El suyo es un caso excepcional: un tipo que sabe (mucho) de baloncesto, que sabe escribir (muy bien) y que se desvive por contarlo. Cualidades despreciables para los medios de masas, por supuesto. Se tiene que volver porque nadie se ha interesado en sus servicios. Sin cobrar, no puede vivir del aire. En un país como España, que consume NBA en grandes cantidades (aunque los motivos son más patrioteros que estrictamente deportivos), en donde hay peña que come por hablar o escribir de NBA, el que mejor lo hace tiene que volverse por falta de medios. Y nunca mejor dicho.
Tremendo. ¿Habéis echado un vistazo al nivel de la página oficial de la NBA en España, que ahora lleva Marca? Para echarse a llorar. Hoy he leído esta frase en uno de los blogs de esa página: "en mi opinión, la canasta de James me gusta más". ¿¡Pero qué manera de redactar es esa!?
Mientras una persona que elabora un producto de calidad se tiene que volver por falta de medios (nunca mejor dicho), Tomás Roncero, José Luis Carazo, Paco García Caridad, Roberto Gómez, Manolete, Látigo Serrano, Siro López, Francisco Rabadán y el hijo de Iñaki Cano, entre muchos otros, cobran por su trabajo. Y sospecho que cobran bien. Una puta vergüenza. Toda esa peña debería pagar por verter sus residuos. Pero lo triste es que la coprófaga masa la consume con avidez. Si es que tenemos lo que nos merecemos. ¿Cuál es el canal de televisión más visto? ¿Qué diario es el más vendido? ¿Qué partidos políticos los más votados? ¿Qué equipo cuenta con más seguidores? ¿Qué música es la que más se vende? La respuesta a todas las anteriores preguntas es sustancialmente la misma.
Cambiando de tema y para terminar, supongo que todos habréis visto el documental Inside job. Si no, debéis hacerlo. Aquí lo tenéis:
Bueno, como esto queda demasiado corto, vamos a aprovechar para hablar de otros temas. Nada tiene que ver con el fútbol americano, así que los que vengan aquí a informarse solamente de la NFL pueden parar ya de leer. Que luego os cagáis en mi madre. Quedáis todos advertidos.
Todos somos conscientes (o deberíamos serlo) de que lo que recibimos no se corresponde con lo que damos. Casi nunca se corresponde. Generalmente, se cobra más o menos de lo que se merece. Casi nadie es retribuido conforme a sus méritos. No cabe duda. El mundo es injusto, qué le vamos a hacer. Demasiada mierda distorsiona la justicia de la retribución: nepotismo, amiguismo, herencias, favores cruzados, etc. También es evidente que lo que cobra una persona es independiente de la calidad de su trabajo.
Todo lo anterior es verdad y, para mí, indiscutible. Pero eso no quita que cuando observemos algunas injusticias debamos callarnos. Esto va por el caso de Gonzalo Vázquez. Si seguís la NBA supongo que sabéis de quién hablo. Y si sois locos del Twitter a lo mejor os suena, porque ayer fue trending topic.
Puede que estéis en desacuerdo con sus opiniones (para mí demasiado LeBronófilas), puede que consideréis que sus escritos son largos de más, o puede que os parezca un poco pedante. Cuestión de gustos. Pero de lo que creo que no cabe duda es de que la calidad de sus textos es superior a todo lo que se escribe en español sobre baloncesto. Está a años luz. En este caso, en el reino de los ciegos, el lince es el rey.
En este artículo de su blog en Eurosport, Gonzalo Vázquez anuncia que se tiene que volver de Nueva York. Ahí, al Bronx, se había mudado para cubrir la NBA en 2009. Desde ahí preparó excelentes artículos sobre lo que estaba viviendo. Desde las canchas del Madison y del Prudential Center de los Nets tuiteaba sus impresiones. Desde ahí escribía sus artículos para Eurosport, ACB.com y Jot Down. Para este último medio concedía esta imprescindible entrevista. El suyo es un caso excepcional: un tipo que sabe (mucho) de baloncesto, que sabe escribir (muy bien) y que se desvive por contarlo. Cualidades despreciables para los medios de masas, por supuesto. Se tiene que volver porque nadie se ha interesado en sus servicios. Sin cobrar, no puede vivir del aire. En un país como España, que consume NBA en grandes cantidades (aunque los motivos son más patrioteros que estrictamente deportivos), en donde hay peña que come por hablar o escribir de NBA, el que mejor lo hace tiene que volverse por falta de medios. Y nunca mejor dicho.
Tremendo. ¿Habéis echado un vistazo al nivel de la página oficial de la NBA en España, que ahora lleva Marca? Para echarse a llorar. Hoy he leído esta frase en uno de los blogs de esa página: "en mi opinión, la canasta de James me gusta más". ¿¡Pero qué manera de redactar es esa!?
Mientras una persona que elabora un producto de calidad se tiene que volver por falta de medios (nunca mejor dicho), Tomás Roncero, José Luis Carazo, Paco García Caridad, Roberto Gómez, Manolete, Látigo Serrano, Siro López, Francisco Rabadán y el hijo de Iñaki Cano, entre muchos otros, cobran por su trabajo. Y sospecho que cobran bien. Una puta vergüenza. Toda esa peña debería pagar por verter sus residuos. Pero lo triste es que la coprófaga masa la consume con avidez. Si es que tenemos lo que nos merecemos. ¿Cuál es el canal de televisión más visto? ¿Qué diario es el más vendido? ¿Qué partidos políticos los más votados? ¿Qué equipo cuenta con más seguidores? ¿Qué música es la que más se vende? La respuesta a todas las anteriores preguntas es sustancialmente la misma.
Cambiando de tema y para terminar, supongo que todos habréis visto el documental Inside job. Si no, debéis hacerlo. Aquí lo tenéis:
Ah, dicen al inicio del documental, cuando comentan el caso islandés, que el regulador del mercado financiero no protegió a los ciudadanos islandeses, sino a los bancos. Un tercio de los reguladores financieros islandeses fueron empleados de los bancos. Conflicto de interés, se llama. El actual Ministro de Economía español fue empleado de Lehman Brothers. Él nos tranquiliza: si se considerase algo responsable de la crisis global no habría aceptado su cargo. Como si ese fuese el problema [por si acaso lo aclaro: el problema es que el regulador financiero no puede estar del bando de los bancos, sino que debe estar en el del interés general, y en este caso existen a priori dudas más que razonables de que lo esté].
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