Mi fin de semana empezaba bien. Bueno, no podía empezar mejor. Comenzaba con este conciertazo. Un espectáculo memorable. Como ejemplo, este tema que han colgado en YouTube. Esto sucedió el pasado viernes en La Riviera de Madrid:
Después un caos. Tocaba mudanza. Que es una buena noticia, ojo. Por suerte, me mudo a una casa mejor. Pero un caos. Quedas con la empresa que te va a hacer la mudanza a las 8 de la mañana y a las 9.30 no han aparecido todavía. Los llamas y te dicen que te habían intentado avisar de que les había surgido un imprevisto y que hasta las 11-12 no podrían empezar. Ea. Y llegan las 12.30 y siguen sin aparecer. Y llamas al comercial y te dice que su único compromiso es terminar la mudanza ese día, que ya llegarán cuando puedan (habían quedado en tener la mudanza terminada sobre las 3 de la tarde). Y que si empezamos con malos modos, se cancela. Y te cuelga. Situación de crisis, claro. Tenía que dejar libre el piso antiguo para el 1 de mayo y, de repente, el día anterior, parece que no viene. Y pasan las horas sin que llegue nadie ni el tipo coja el teléfono. En fin. Pero a las 2 de la tarde llegaron y, por suerte, completamos la operación con éxito. En nueva casa, con las cajas por todas partes. Seguimos deshaciéndolas, colocando todo donde buenamente podemos.
Con el lío de la mudanza, poca atención pude prestar al draft de la NFL, aunque gran parte de la chicha se ventiló entre el jueves y el viernes. Sin embargo, no me resisto a apuntar una serie de cuestiones que me gustaría destacar del evento.
La primera, el absoluto rechazo que despierta ya la figura de Roger Goodell. A un tipo tan encantado de conocerse a sí mismo como él y tan preocupado por su imagen pública como el actual comisionado de la NFL, esto no le puede haber resultado indiferente:
Sí, queremos football.
Abundan en estos momentos las evaluaciones sobre lo que han hecho cada una de las franquicias en el draft. De la A (sobresaliente) a la F (suspenso), las hay de todos los colores. En general, coinciden en señalar a Lions y Bucs como mejores alumnos y a Bears y Cowboys como peores. Sin embargo, todas estas calificaciones chocan con una dificultad insuperable: que cuando se debe evaluar cómo ha elegido cada equipo es a final de temporada (como poco), cuando los seleccionados hayan tenido oportunidad de demostrar lo que valen. Nadie habría otorgado una matrícula de honor a los Patriots el día después de elegir a Tom Brady en sexta ronda. Y probablemente es la mejor decisión que ha tomado la gerencia de esa franquicia en toda su historia. Demos tiempo.
Sin embargo, el draft sirve para ver cómo tratan de solucionar los equipos sus carencias. Nos sirve para saber qué es lo que creen más prioritario reforzar. Aunque en ocasiones no se seleccione al jugador de la posición más necesaria, sino al mejor (criterio de best player available frente a most needed position), las necesidades condicionan las elecciones, sin duda.
La operación más sorprendente fue la protagonizada por los Atlanta Falcons. En un movimiento que poco menos que suponía renunciar a las demás elecciones de esta temporada y buena parte de la siguiente, los Falcons consiguieron elegir en el sexto lugar de la primera ronda. Y en un equipo ya muy potente, que dijo adiós a la temporada tras recibir 48 puntos en su propio estadio, no fue para reforzar la defensa. Esta parecía la principal carencia de Atlanta. Sin embargo, los Falcons tiran la casa por la ventana para reforzar su ataque aéreo. Ni siquiera les vale para seleccionar al jugador que querían. Buscaban a A.J. Green (elegido por los Bengals en cuarto lugar) y se llevan a Julio Jones.
La jugada es muy arriesgada, y no solo porque (posiblemente) no haya podido ser ejecutada según lo planeado. Entre los que relativizan la importancia del draft (casi se podría confeccionar un equipo con opciones de luchar por el anillo entre jugadores que ni son drafteados), se incide en que si hay una posición en la que el dominio universitario no garantiza el buen rendimiento profesional, esa es la de receptor. Porque los defensores universitarios no son superdotados físicos, como los jugadores de las secundarias profesionales, y para muchas estrellas universitarias poco menos que es suficiente con echarse a correr hacia adelante, porque sus defensores no pueden cogerlos. En la NFL es diferente. En la NFL se enfrentan a portentos físicos. No es suficiente con tirar p'alante. Hay que trabajar duro, y a jugadores acostumbrados al jabón les cuesta. A algunos les cuesta trabajar el playbook y ser disciplinados.
No siempre sucede, pero si observamos el listado de ganadores del Fred Biletnikoff Award, que se da al receptor universitario más sobresaliente, encontramos varios casos de portentos universitarios cuya adaptación al mundo profesional fue (o está siendo) dura, como Michael Crabtree o Mike Hass (ahora en la UFL). También encontramos a jugadores como Larry Fitzgerald o Calvin Johnson, que no necesitan presentación. Pero, en general, el riesgo es alto. Sin la actitud adecuada, el aterrizaje es duro. Si no, que se lo pregunten a Mike Williams (el de Seattle), que ha necesitado muchos golpes hasta darse cuenta de que sin trabajo el triunfo profesional es imposible.
Además, encontramos bastantes casos de receptores no drafteados que se revelan como auténticas estrellas en la NFL: Wes Welker, Anthony Armstrong, Miles Austin, Davone Bess, Malcom Floyd, Antonio Gates (este, probablemente el mejor tight end de la historia, ni siquiera jugó al football en la universidad) y Lance Moore, por nombrar a algunos de los receptores en activo más conocidos que no fueron seleccionados en el draft.
Que conste que encontramos ejemplos en todas las posiciones (en la de running back, sin ir más lejos, tenemos al líder absoluto en yardas de carrera de la pasada temporada, Arian Foster, y al líder entre los novatos, LeGarrete Blount), pero la de wide receiver es quizá la más representativa.
Los Falcons han actuado como si solo les faltase una pieza para completar el puzzle, renunciando a casi todo para ello, y me da la sensación de que apuntan al lugar equivocado. Para consuelo de sus aficionados (sobre todo si son supersticiosos), el equipo que más puntos recibió en un partido de playoffs en 2010 terminó ganando la Super Bowl en 2011 sin reforzar significativamente (por lo menos en cuanto a nombres) su defensa en las primeras rondas del draft.
¿Y el lockout, qué? Pues como el fin de semana en general. En un caos que estamos. A última hora del viernes, la Corte de Apelación estimaba preliminarmente la petición de la NFL de que se suspendiese la resolución de la juez Nelson. El cierre patronal volvía a estar en vigor. Pero esa decisión de la Corte de Apelación es provisional, no definitiva. En breve se volverá a pronunciar sobre el asunto de forma definitiva. La NFL pide que se respete la vigencia del lockout hasta que se llegue a un acuerdo. Incluso llega a decir que el litigio se resolverá antes del inicio de la temporada, por lo que la medida cautelar concedida por la juez Nelson no sería necesaria. Veremos.
El primer gran perjudicado del recierre patronal parece Arizona. Se dice que tenían cerrado el intercambio por el que Kevin Kolb llegaría a los Cardinals. Eso explicaría que en una de las franquicias que peor tiene cubierta la posición de quarterback no se hubiese seleccionado a ningún jugador de ese puesto en el draft.
A todo esto, y cambiando radicalmente de tema, el Dépor se nos va a Segunda. Soy muy pesimista. El calendario que tenemos por delante es terrible. En estos momentos, casi firmaba salir la próxima temporada en Segunda División. Porque mucho me temo que en caso de descenso, el Dépor desaparece. Sin los ingresos de televisión que otorga la participación en Primera División, veo complicado que podamos malpagar como hasta ahora las cuantiosas deudas que hemos acumulado (y que, dicho sea de paso, han servido para construir memorables momentos como la Liga ganada o el Centenariazo). Solo espero que en los cuatro partidos que quedan hasta el final de temporada técnicos y jugadores se dejen los huevos. Contra el Hércules y el Atlético de Madrid no parecían ser conscientes de que la entidad se juega la vida. En fin, ya habrá tiempo (en su caso) para lamentarse.
Por cierto, el mismo entrenador que recriminaba a otro entrenador (que luego le venció en su propio estadio) que alinease a suplentes ("tirando el partido") frente a un equipo que no jugaba en su liga, hace lo propio cuando le conviene. La coherencia no está de moda. Y si no me creéis, seguid leyendo.
Sobre el asesinato del asesino
[A continuación, una reflexión filosófico-política que desagradará a los amantes de los fines sobre los medios; nada tiene que ver con el fútbol americano, por si os la queréis ahorrar]
Luego, para rematar el fin de semana, está lo de Bin Laden. No sé lo que habrá sucedido realmente. Fíate tú de las versiones oficiales. Pero bueno, ciñéndonos a la versión oficial del gobierno estadounidense, el asunto no puede resultar más escabroso. Vaya por delante que a nadie con dos dedos de frente le puede apenar la muerte de este malnacido. Un tipo que merece el mayor de los desprecios. Pero el proceder de los Estados Unidos no le va a la zaga.
Cuando conviene, a muchos se les llena la boca con expresiones tan rimbombantes como "estado de derecho", "derechos humanos", democracia o libertad. Se usan con mucha frecuencia para dar por sentada una superioridad moral que luego desmiente la propia actuación de los que las pronuncian. Invocan los derechos humanos o el estado de derecho solamente cuando les conviene.
Desde tiempos de los romanos, cuyo mayor legado es la lengua y, sobre todo, el derecho, cualquier sociedad mínimamente civilizada condena y excluye la aplicación de la Ley del Talión. La administración de la justicia debe recaer en un tercero independiente, sin interés en el resultado del pleito. Es una premisa fundamental para que exista justicia. Y elemento esencial e indispensable para que un Estado pueda considerarse como "de Derecho".
La Declaración Universal de los Derechos Humanos viene a plasmar lo anterior en su artículo 10. "Toda persona tiene derecho, en condiciones de plena igualdad, a ser oída públicamente y con justicia por un tribunal independiente e imparcial, para la determinación de sus derechos y obligaciones o para el examen de cualquier acusación contra ella en materia penal". Quién no estaría de acuerdo con la Declaración Universal de los Derechos Humanos, solo un ser maléfico podría, ¿verdad?
Sobre estas bases (entre otras), todos los que se hacían llamar "demócratas" condenaban enérgicamente la organización por parte del Gobierno español de un grupo dedicado al asesinato de terroristas. Los famosos GAL. Esto es algo que no cabe en un Estado de Derecho. Es ponerse a la altura de los terroristas, decían con buen criterio algunos. Qué menos que ponerlos a disposición de la justicia (por poco equitativas que resulten sus decisiones algunas veces) y que los tribunales dicten la sentencia que corresponda. Eso es lo que se entiende que debe hacerse en una sociedad mínimamente civilizada.
No siempre. Parece que hay un límite a partir del cual los juicios no resultan necesarios. No hace falta una investigación rigurosa para determinar qué asesinatos son imputables, y en qué medida, a una persona. Ni hace falta escucharla. En esos casos, ya no hablamos de "guerra sucia", sino que aplaudimos las acciones de estos valientes militares. Y poco menos que salimos a las calles a celebrarlo. Como los que celebran la comisión de atentados terroristas, los asesinatos de personas.
En un alarde de coherencia, los mismos que abominaban a los GAL aplauden con admiración el asesinato de Bin Laden y parecen obviar que también han muerto otras personas (inocentes o no, da igual) que lo acompañaban. Es curioso cómo todos los aduladores de las barras y estrellas se olvidan de estos "insignificates" daños colaterales. Bin Laden representa el mal, no hace falta juicio para acreditarlo. Y cueste lo que cueste, que algo habrán hecho si están a lado de ese pérfido personaje.
Los juicios, para jipis harapientos. Para la "izquierda más dogmática" o, por qué no, "trasnochada". Ahora resulta que defender la aplicación de la justicia y no de la venganza es "de izquierdas" (hasta los cojones de la eterna dicotomía izquierda-derecha, siempre se reduce todo a eso). Lo que hay que leer.
Escudémonos en "la alegría de las víctimas". Demencial. Cualquier víctima de cualquier delito se alegraría del mal causado a su agresor. Si a un familiar le pegan una puñalada, es normal que uno le desee otro tanto de lo mismo al agresor del familiar. Sea un terrorista o un delincuente común. Por eso las víctimas no deben ser jueces. Elemental. Pero no, en este caso se utiliza la "cercanía a las víctimas" como justificación. Ojo, que también se hace con frecuencia a escala nacional. Las víctimas siempre pedirán venganza, pero lo que merecen es que se administre justicia hacia sus agresores.
A mí me parece una barbaridad. Cómo no. No es justicia, es venganza. Y me quedo perplejo al leer opiniones de "demócratas" y "defensores del estado de derecho" que halagan la acción de los Estados Unidos. Una acción sin juicio previo, invadiendo sin permiso alguno un territorio sobre el que carecen de jurisdicción y asesinando a inocentes de por medio.
Dos ejemplos rápidos, de conocidos periodistas. Uno, además, es aficionado al fútbol americano (y de los Packers). Pedrojota Ramírez y Manuel Marlasca. El primero, uno de los descubridores oficiales de los GAL y, por supuesto, primeros en condenarlos, aplaude el asesinato y justifica su legitimidad en que el Congreso de los Estados Unidos autorizó el crimen. Cojonudo. Basta con que el poder legislativo autorice un asesinato para que sea legítimo. Acojonante. Qué fácil sería acabar con los derechos fundamentales de la persona, ¿no? Bastaría con que otras 300 den su voto para ello. Baratico, baratico. No, no cuela, colegas. No es tan fácil.
El segundo caso me deja aún más perplejo. Marlasca no solo ensalza la acción, sino que en su Twitter habla con admiración de la persona que ejecuta al terrorista. Me quedo con esta perla: "Qué fuerte saber que hay un tipo que hoy o mañana le va a contar a su chica o sus hijos que se picó a Bin Laden". Escribe esto después de retuitear las palabras de otro que tal baila, que dice "Right now, somewhere on planet Earth, a U.S. Navy Seal is walking around thinking 'I just shot Osama bin Laden in the face'. Unbelievable". Toma ya.
No, lo vuestro es incompatible con la defensa del estado de derecho y de los derechos humanos más elementales. Estáis a su favor cuando os conviene. Lo siento, pero no vale. No sé lo que es "lo vuestro", pero me da miedo. Bien retratados quedáis, eso sí.
Incluso parece que la mera reflexión está prohibida. En la que se autodenomina "tierra de los libres" en su propio himno, la libertad de pensamiento está perseguida (aunque lo de los himnos inapropiados da para tema aparte, porque cierta entidad deportiva, sabéis de cuál hablo, incapaz de asumir las responsabilidades derivadas de una derrota dice en su propio himno "cuando pierde da la mano / sin envidias ni rencores / como bueno y fiel hermano"). Si el trapo de las barras y estrellas está de por medio, nadie puede cuestionar la corrección de las actuaciones. Uno de los poquísimos que lo ha hecho es el jugador de los Milwaukee Bucks de la NBA Chris Douglas-Roberts, que en su cuenta de Twitter escribió lo siguiente:
It took 919,967 deaths to kill that one guy.
It took 10 years & 2 Wars to kill that...guy.
It cost us (USA) roughly $1,188,263,000,000 to kill that...........guy. But we #winning though. Haaaa. (Sarcasm)
Como no podía ser de otro modo, en una tierra de fanáticos le están moliendo a palos. No se puede cuestionar el pensamiento único, más potente todavía cuando se disfraza con el uniforme de la libertad (qué bonita palabra). Esto contesta al aluvión de críticas Douglas-Roberts, que ya puede irse buscando un contrato por el baloncesto europeo:
what's stupid about what I'm saying? Please tell me. I'm against MORE people dying for no reason. What's dumb about that?
Whatever happened to our freedom of speech? That's the problem. We don't want to hear anything that isn't our perspective.
What I'm sayin has nothing to do with 9/11 or that guy. I still feel bad for the 9/11 families but I feel EQUALLY bad for the war families.
Al anterior se le pone a parir. A otros que escriben estupideces como "desde la muerte de Hitler no veía a la gente tan contenta por la muerte de alguien" (Hakim Warrick, Phoenix Suns; y tú qué habrás visto cuando murió Hitler) se les aplaude. No importa el discurso con tal de que se alinee con la postura que más conviene.
EDITADO: parece que a Mendenhall también le ha dado por pensar, como podéis leer aquí.
Para rematar la jugada, los superhéroes tiran el cadáver al mar (comportamiento típico de delincuentes comunes). Por lo menos, eso dicen. La excusa, que su hipotética tumba no se convierta en lugar de peregrinación y exaltación del terrorismo. Como si ese malnacido no fuese ya un mártir. Y esto no sirve sino para que se abran las especulaciones sobre la situación real de este ex-empleado de la CIA. Ay, si hablase Bin Laden en un juicio de cómo colaboraba con los Estados Unidos en sus inicios. Menudo marrón, ¿no? Pues nada, lo asesinamos y tiramos el cadáver al mar. Un comportamiento propio de un Estado de Derecho, del defensor de la democracia y de las libertades en todo el mundo. ¡Iu es ei, iu es ei!
Venganza pura y dura. Volvemos a los tiempos de la Ley del Talión, ovacionada casi unánimemente por los líderes políticos y de comunicación, partidarios (o eso dicen) del "estado de derecho". Queda claro que lo de "estado de derecho" es un mero nombre, vacío de contenido. STAT ROSA PRISTINA NOMINE, NOMINA NUDA TENEMUS. De la rosa nos queda únicamente el nombre.
Bueno, quizá todo esto forma parte de la naturaleza humana. No en vano, desde que se tiene constancia, el ser humano ha estado siempre, siempre, siempre en guerra. Matándonos los unos a los otros, ya sea por argumentos cuya prueba resulta imposible (la religión), ya sea por poder ordenar qué debe hacer alguien, argumento exaltado frecuentemente mediante la idea de alzar un trozo de trapo sobre un territorio, idea que conmueve a masas −eso es lo que es una bandera, un trozo de trapo que mueve voluntades− (política), ya sea para obtener una mayor cantidad de medios de pago (la economía). Siempre a hostias. Siempre hay una excusa para ello.
El ser humano es maravilloso.
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martes, 3 de mayo de 2011
martes, 4 de mayo de 2010
¿Tu madre esputa?
La chanza que reproduzco en el título es arriesgada. Escrita, pierde toda la gracia, si es que la tiene, aunque tiendo a pensar que sí, porque desde que se la conté a cierto crítico de cine que regenta un bar en Coruña, este se la cuenta con frecuencia a muchos de sus clientes. A algunos les gusta. A otros muchos no. Algo tendrá. Lo que no se puede negar es que es chocante.
La gracia, por si no lo habéis pillado todavía, consiste en decirle a una persona "¿tu madre esputa?" (mejor que tengáis confianza con la persona a la que dirijáis la pregunta, porque si no os arriesgáis a que os caiga una buena hostia -utilizo lenguaje rudo, como exige el título del blog-; aunque por otra parte, cuanta menos confianza tengáis más gracioso y chocante será).
En el mejor de los casos, el receptor del mensaje pondrá cara de incredulidad. También puede ser que el preguntado os responda con violencia verbal: que insulte a vuestra madre. Y, en el peor de los casos, recurrirá a la violencia física.
Tras esperar a que el interpelado reaccione (un tiempo prudencial, pero no demasiado) le decís "¿no esputa? la mía sí. Y yo. Todos esputamos, ¿no?".
Como veis, mucha gracia no tiene, aunque no está mal. Un chiste chocante (¿lo había dicho ya?). De bastante mal gusto, eso sí.
A estas alturas ya os preguntaréis ¿pero a qué coño viene todo esto? ¿qué tiene esta gilipollez que ver con la NFL? Pues tiene (algo) que ver. Como muchos sabréis, antes del draft los equipos ven vídeos de los jugadores en su etapa universitaria, asisten a entrenamientos y a diversas pruebas físicas y de habilidades, y, en general, hacen una investigación exhaustiva de todo lo relacionado con la vida personal y profesional (aunque en teoría hasta que llegan a la NFL no son profesionales, o, mejor dicho, no deberían cobrar del equipo para el que juegan) del jugador. Como parte de ese análisis del jugador, conciertan entrevistas.
Pues bien, en una de estas entrevistas pre-draft el General Manager de los Miami Dolphins le preguntó a uno de los mejores prospects (aquí seguramente diríamos "promesas") del draft, el wide receiver Dez Bryant, lo siguiente: "¿tu madre es puta?" Y no, no era de broma. Iba en serio:
"They asked me if my mom’s a prostitute. No, my mom is not a prostitute. I got mad – really mad – but I didn’t show it. I got a lot of questions like that: Does she still do drugs? I sat and answered all of them."
Pobrecillo. Cuando nació, su madre tenía 15 años, y en los tres años siguientes, tuvo otros dos hermanitos. Decían que su madre vendía droga, y de hecho estuvo en la cárcel durante la infancia de Dez, por lo que este tuvo que criarse a menudo con otros familiares y amigos. A pesar de los pesares, Dez y su madre están en la actualidad muy unidos. Como para que, después de pasarlas putas (festival de chistes fáciles), te lo recuerden.
¿Qué pretendía el General Manager de los Dolphins con la pregunta? ¿Sacar al jugador de quicio? ¿Hacía la pregunta en serio? Difícil de creer, la verdad. Ese tío tiene que ser un hijo de puta, no queda otra. Tampoco hay que pensárselo mucho más ni sacar reflexiones mucho más profundas. Sí, no paro de repetir la palabra en esta entrada, pero hay que decirlo más:
Bryant fue elegido en el puesto 24.º de la primera ronda del draft por los Dallas Cowboys. Muchos consideran que esta elección de los Cowboys ha sido de las mejores del draft, ya que no se esperaba que Bryant estuviese disponible tan avanzado el draft. Entre los que pudieron elegirlo y no lo hicieron, los Miami Dolphins. Se ve que a los Dolphins no les convenció la historia personal de Bryant. A los Cowboys sí que les gustó el chico; tanto, que le han dado el dorsal 88, que en esa franquicia, lejos de tener tintes hitlerianos, es todo un honor para un wide receiver, ya que es el dorsal que llevaba Michael Irvin. Ahí es nada.
Personalmente, los Cowboys me caen bastante mal. Ese rollito America's Team que se traen, con sus aires de grandeza (a pesar de últimamente no pasan de cuartos de final) me recuerda un poco al equipo de fútbol que no debe ser nombrado (R*** M****) y, como todo lo que me recuerda a los que no deben ser nombrados, me repugna. Sin embargo, espero que a Bryant le vaya muy bien. Anda que no habrá tenido bastante en su infancia como para que vengan unos hijos de puta (en el sentido de locución nominal, no de sintagma nominal) a recordárselo.
Cuando se reveló el contenido de la entrevista a Bryant, el propio interrogante (?) se excusó. Dice el cabroncete este que no estuvo muy inspirado en la entrevista:
"My job is to find out as much information as possible about a player that I'm consider drafting. Sometimes that leads to asking in-depth questions. Having said that, I talked to Dez Bryant and told him I used poor judgment in one of the questions I asked him. I certainly meant no disrespect and apologized to him. I appreciate his acceptance of that apology and I told him I wished him well as he embarks on his NFL career".
Eso sí, a la madre no le ha pedido perdón todavía, algo que ha disgustado un poco a la puteada. El sindicato de jugadores también ha puesto el grito en el cielo. Piden que no se pasen de la raya. Sin embargo, como una prueba más de que la estupidez humana es infinita, el General Manager de los Lions ha salido en defensa de su homólogo. Que la pregunta no está fuera de lugar, dice. Que ninguna está fuera de lugar y que él mismo hace preguntas así, porque te juegas mucho y a veces lo que parece gran cosa probablemente no lo es. Declaraciones como esta sirven para explicar la historia reciente de la franquicia de Detroit.
No deja de ser sorprendente hasta qué grado preocupa la vida personal de los jugadores de la NFL a sus equipos y al público en general. En la corta vida de este blog, en la que poco hemos hablado de football y mucho de tonterías en general que lo rodean (tenemos excusa, ya que estamos en offseason y tampoco hay tanto que rascar), ya hemos visto tres casos de jugadores marcados por su vida extraprofesional: el golfo, Roethlisberger; el religioso, Tebow; y el ¿hijo de puta? (no podía resistirme al chiste fácil, lo siento), Dez Bryant.
Cambiando de tercio, ya tenemos los resultados definitivos de la primera encuesta, más bien las primeras encuestas, de este blog. La conclusión es clara: uno no desea lo mismo para sí mismo que para sus hijos. O, más bien, mucha gente, los que prefieren que sus hijos sean amigos de Tebow que de Ben, quieren cosas diferentes para ellos que para sus hijos. Sí, vale, la conclusión manipula un poco, porque no es lo mismo ser amigo de, con la influencia a largo plazo que supone, que salir una noche de fiesta, pero seguro que los resultados si dijésemos salir de fiesta con Tebow (que no se dijo para que la encuesta fuese algo creíble) en vez de ser amigo de Tebow serían parecidos.
Esto es todo, amigos (que no tengo la confianza suficiente para llamaros hijos de puta -en plan hermandad-; pero todo se andará).
La gracia, por si no lo habéis pillado todavía, consiste en decirle a una persona "¿tu madre esputa?" (mejor que tengáis confianza con la persona a la que dirijáis la pregunta, porque si no os arriesgáis a que os caiga una buena hostia -utilizo lenguaje rudo, como exige el título del blog-; aunque por otra parte, cuanta menos confianza tengáis más gracioso y chocante será).
En el mejor de los casos, el receptor del mensaje pondrá cara de incredulidad. También puede ser que el preguntado os responda con violencia verbal: que insulte a vuestra madre. Y, en el peor de los casos, recurrirá a la violencia física.
Tras esperar a que el interpelado reaccione (un tiempo prudencial, pero no demasiado) le decís "¿no esputa? la mía sí. Y yo. Todos esputamos, ¿no?".
Como veis, mucha gracia no tiene, aunque no está mal. Un chiste chocante (¿lo había dicho ya?). De bastante mal gusto, eso sí.
A estas alturas ya os preguntaréis ¿pero a qué coño viene todo esto? ¿qué tiene esta gilipollez que ver con la NFL? Pues tiene (algo) que ver. Como muchos sabréis, antes del draft los equipos ven vídeos de los jugadores en su etapa universitaria, asisten a entrenamientos y a diversas pruebas físicas y de habilidades, y, en general, hacen una investigación exhaustiva de todo lo relacionado con la vida personal y profesional (aunque en teoría hasta que llegan a la NFL no son profesionales, o, mejor dicho, no deberían cobrar del equipo para el que juegan) del jugador. Como parte de ese análisis del jugador, conciertan entrevistas.
Pues bien, en una de estas entrevistas pre-draft el General Manager de los Miami Dolphins le preguntó a uno de los mejores prospects (aquí seguramente diríamos "promesas") del draft, el wide receiver Dez Bryant, lo siguiente: "¿tu madre es puta?" Y no, no era de broma. Iba en serio:
"They asked me if my mom’s a prostitute. No, my mom is not a prostitute. I got mad – really mad – but I didn’t show it. I got a lot of questions like that: Does she still do drugs? I sat and answered all of them."
Pobrecillo. Cuando nació, su madre tenía 15 años, y en los tres años siguientes, tuvo otros dos hermanitos. Decían que su madre vendía droga, y de hecho estuvo en la cárcel durante la infancia de Dez, por lo que este tuvo que criarse a menudo con otros familiares y amigos. A pesar de los pesares, Dez y su madre están en la actualidad muy unidos. Como para que, después de pasarlas putas (festival de chistes fáciles), te lo recuerden.
¿Qué pretendía el General Manager de los Dolphins con la pregunta? ¿Sacar al jugador de quicio? ¿Hacía la pregunta en serio? Difícil de creer, la verdad. Ese tío tiene que ser un hijo de puta, no queda otra. Tampoco hay que pensárselo mucho más ni sacar reflexiones mucho más profundas. Sí, no paro de repetir la palabra en esta entrada, pero hay que decirlo más:
Bryant fue elegido en el puesto 24.º de la primera ronda del draft por los Dallas Cowboys. Muchos consideran que esta elección de los Cowboys ha sido de las mejores del draft, ya que no se esperaba que Bryant estuviese disponible tan avanzado el draft. Entre los que pudieron elegirlo y no lo hicieron, los Miami Dolphins. Se ve que a los Dolphins no les convenció la historia personal de Bryant. A los Cowboys sí que les gustó el chico; tanto, que le han dado el dorsal 88, que en esa franquicia, lejos de tener tintes hitlerianos, es todo un honor para un wide receiver, ya que es el dorsal que llevaba Michael Irvin. Ahí es nada.
Personalmente, los Cowboys me caen bastante mal. Ese rollito America's Team que se traen, con sus aires de grandeza (a pesar de últimamente no pasan de cuartos de final) me recuerda un poco al equipo de fútbol que no debe ser nombrado (R*** M****) y, como todo lo que me recuerda a los que no deben ser nombrados, me repugna. Sin embargo, espero que a Bryant le vaya muy bien. Anda que no habrá tenido bastante en su infancia como para que vengan unos hijos de puta (en el sentido de locución nominal, no de sintagma nominal) a recordárselo.
Cuando se reveló el contenido de la entrevista a Bryant, el propio interrogante (?) se excusó. Dice el cabroncete este que no estuvo muy inspirado en la entrevista:
"My job is to find out as much information as possible about a player that I'm consider drafting. Sometimes that leads to asking in-depth questions. Having said that, I talked to Dez Bryant and told him I used poor judgment in one of the questions I asked him. I certainly meant no disrespect and apologized to him. I appreciate his acceptance of that apology and I told him I wished him well as he embarks on his NFL career".
Eso sí, a la madre no le ha pedido perdón todavía, algo que ha disgustado un poco a la puteada. El sindicato de jugadores también ha puesto el grito en el cielo. Piden que no se pasen de la raya. Sin embargo, como una prueba más de que la estupidez humana es infinita, el General Manager de los Lions ha salido en defensa de su homólogo. Que la pregunta no está fuera de lugar, dice. Que ninguna está fuera de lugar y que él mismo hace preguntas así, porque te juegas mucho y a veces lo que parece gran cosa probablemente no lo es. Declaraciones como esta sirven para explicar la historia reciente de la franquicia de Detroit.
No deja de ser sorprendente hasta qué grado preocupa la vida personal de los jugadores de la NFL a sus equipos y al público en general. En la corta vida de este blog, en la que poco hemos hablado de football y mucho de tonterías en general que lo rodean (tenemos excusa, ya que estamos en offseason y tampoco hay tanto que rascar), ya hemos visto tres casos de jugadores marcados por su vida extraprofesional: el golfo, Roethlisberger; el religioso, Tebow; y el ¿hijo de puta? (no podía resistirme al chiste fácil, lo siento), Dez Bryant.
Cambiando de tercio, ya tenemos los resultados definitivos de la primera encuesta, más bien las primeras encuestas, de este blog. La conclusión es clara: uno no desea lo mismo para sí mismo que para sus hijos. O, más bien, mucha gente, los que prefieren que sus hijos sean amigos de Tebow que de Ben, quieren cosas diferentes para ellos que para sus hijos. Sí, vale, la conclusión manipula un poco, porque no es lo mismo ser amigo de, con la influencia a largo plazo que supone, que salir una noche de fiesta, pero seguro que los resultados si dijésemos salir de fiesta con Tebow (que no se dijo para que la encuesta fuese algo creíble) en vez de ser amigo de Tebow serían parecidos.
Esto es todo, amigos (que no tengo la confianza suficiente para llamaros hijos de puta -en plan hermandad-; pero todo se andará).
domingo, 25 de abril de 2010
Tebow, nos vemos en Londres
(como os habréis dado cuenta, he cambiado la plantilla del blog, el espacio para el texto era muy estrecho y no cabían los vídeos)
El pasado jueves, viernes y sábado tuvo lugar el Draft 2010. Se estrenaba formato, por primera vez el draft se hace en tres jornadas diferentes: 1.ª ronda, el jueves; 2.ª y 3.ª, el viernes; y de la 4.ª a la 7.ª, el sábado. Además, las dos primeras jornadas se televisan en horario de prime time (hasta ahora, las siete rondas se hacían el mismo día, comenzando desde la mañana). El estiramiento del draft ha dado para hablar, analizar y especular mucho, tanto desde el punto de vista de los "analistas" como de las franquicias (y también para que la NFL gane más dinero, de televisiones y anunciantes).
Los dos jugadores de los que más se habla, uno por haber sido elegido mucho antes de lo previsto, y otro por haberlo sido mucho más tarde de lo esperado, son dos: Tim Tebow y Jimmy Clausen. Y si algo nos ha enseñado este draft es que es difícil predecir qué harán los equipos, porque los criterios que siguen son en algunos casos muy sorprendentes.
¿Qué criterios se utilizan normalmente para elegir jugadores? Simplificando, dos:
1.- elegir al mejor jugador disponible, aunque su posición no sea la peor cubierta en la plantilla. Por ejemplo, mi equipo tiene la posición de running back (RB) bien cubierta pero el tío que puedo elegir es tan bueno que sería un pecado (nunca mejor dicho, hablando de Tebow) dejarlo pasar: elijo al RB; o
2.- elegir en función de las necesidades del equipo: aunque existan mejores jugadores que el elegido, ocupan posiciones ya bien cubiertas en la plantilla Por ejemplo, hay un defensive tackle (DT) excepcional (léase Suh) que es claramente el mejor jugador disponible, pero mi equipo necesita un quarterback (QB) como el comer (léase Bradford): elijo a Bradford.
Otra cosa que conviene saber es que, a pesar de que el orden de elección en el draft se fija, básicamente, atendiendo al orden de clasificación de la temporada anterior (los peores eligen primero), el derecho a elegir en un determinado lugar es, con carácter general, negociable (salvo determinadas elecciones, denominadas compensatory picks, las elecciones se pueden intercambiar alegremente). Así, si un equipo teme quedarse sin el jugador deseado a no ser que anticipe su elección, puede ofrecerle a otro varias de sus elecciones posteriores a cambio de que le dejen elegir antes. Eso hicieron Broncos y Ravens: los Broncos temían quedarse sin su jugador deseado, y, a cambio de la elección número 25, que era de los Ravens, dieron la 43, la 70 y la 114.
Se mire por donde se mire, es difícil entender lo que han hecho los Broncos el jueves (algunos se quedaron sin palabras). O eso, o lo que cuentan todos los scouts (ojeadores, para entendernos), analistas y expertos en estos temas es menos fiable que un kicker en playoffs. Vamos, que nadie tiene ni puñetera idea.
¿Por qué no hay quién lo entienda? Por las siguientes razones:
1.- Atendiendo al criterio de la necesidad, parece difícilmente justificable que los Broncos necesiten, en primer lugar (no olvidemos que era su primera elección) un QB.
En la plantilla (para hablar de estos temas queda más cool hablar de roster, pero bueno) de los Broncos ya había dos QB teóricamente aptos para ser titulares de un equipo digno (vamos, que no eran JaMarcus Russell): Kyle Orton y Brady Quinn. De hecho, la lógica indica que Tebow debería ser el tercer QB en el depth chart de los Broncos, pero McDaniels ya ha dicho que jugará el que se lo gane (aunque viendo lo que han hecho en el draft, qué iba a decir). Lo que estaba clarísimo es que un QB no es lo primero que necesitaban los Broncos.
2.- Atendiendo al criterio del mejor jugador disponible, la elección también es difícil de entender.
En este punto me tengo que fiar de lo que leo, porque no he visto un partido de Tebow ni de Clausen en mi vida (en este punto, muchos dejarán de leer), pero si me fío de lo que leo, todos los analistas y ojeadores consideraban que existían no solo mejores jugadores que Tebow, sino mejores QB (Clausen incluido, y para muchos, también Colt McCoy). No solo eso, sino que mucho se ha escrito sobre la (in)capacidad de Tebow para jugar de QB en la NFL y se ha especulado sobre su posible conversión a otras posiciones, como halfback o jugador de equipos especiales. Tanto es así que su futuro entrenador ya ha tenido que salir a decir que su posición en los Broncos va a ser la de QB.
Y si lo que quieres es un QB, según anticipaba, no se entiende muy bien cómo han dejado pasar a jugadores como Clausen y McCoy (especialmente el primero). Todo el mundo consideraba que Clausen era el mejor QB del draft quitando a Sam Bradford (que fue elegido en primer lugar). De hecho, hasta que se produjo el traspaso de McNabb a los Redskins, muchos apostaban por que Clausen fuese elegido por los Redskins con el número 4. Su caída hasta el puesto 47 se ha comparado a la de Aaron Rodgers quien, por suerte, cayó en Green Bay en el puesto 24 después de haberse especulado si él o Alex Smith debían ser elegidos por San Francisco con el número 1 del draft.
3.- ¿Moneda de cambio?
Tebow seguro que no lo será (bueno, visto lo visto, no se puede asegurar nada) pero puede que Orton o incluso Quinn lo sean. Lo que parece que no tiene sentido es tener a tres QB potencialmente titulares en tu equipo (bueno, los Eagles los tenían el año pasado, pero era una situación diferente, porque uno venía de la cárcel y otro estaba todavía en formación). Quizá veamos una de esas polémicas de QB dignas de top-10, aunque el nivel de los tres implicados en este caso no parece que sea para tanto.
4.- Fama
Esta sí que la veo. Algunos acusan a McDaniels, entrenador de los Broncos, de ser la diva mediática de este draft. Para entendernos, de aplicar un criterio florentiniano: sí, será peor que otros, pero, ¿y las camisetas que va a vender? ¿y la atención mediática que va a atraer hacia Denver?
Tebow es muy famoso en Estados Unidos. Muy muy famoso. Aparte de por haber ganado el Heisman Trophy al mejor jugador de la liga de football universitaria en 2007 y ser el QB de uno de los mejores equipos universitarios, los Florida Gators, por su vida personal.
Tebow es rarito que te cagas. Nacido en Manila, de familia de misioneros evangelistas, fue fruto de un embarazo de alto riesgo. Nació a pesar de que aconsejaron a su madre que abortase por el grave riesgo que corría su vida. Esto se conoce mejor que cómo juega al football. No se educó en ningún colegio, sino en su casa por sus padres (homeschooling, que le llaman). Muy aconsejable, por supuesto. Y lo más recomendable para formar a una persona, dejarlo en manos de unos fanáticos religiosos. Seguro que recibió la mejor educación. Tanto, que le admitieron en la Universidad de Florida para realizar estudios universitarios (la cursiva es intencionada).
Tebow ganó (si cabe) mayor popularidad al protagonizar, junto a su madre, un anuncio que se emitió durante la Superbowl de este año. Ya sabéis, de esos baraticos. Generó, como no podía ser de otro modo, bastante polémica, al no ser un anuncio con finalidad comercial sino política. La polémica fue mayor al conocerse que la CBS, que aceptó este anuncio, rechazó otro de contactos homosexuales (habrase visto, un seguidor de los Vikings con uno de los Packers, qué indecencia). Aquí tenéis el anuncio de Tebow. Hay que reconocer que está bien hecho y que se escapa de lo tópico en este tipo de anuncios provida.
A Tebow lo veremos en Londres el 31 de octubre, en el partido que disputarán 49ers y Broncos en Wembley. Si no juega, a ver si por lo menos ponen algún anuncio suyo en los videomarcadores.
Aprovechando los temas Roethlisberger-Tebow, inauguramos el apartado de encuestas, que veréis al margen. ¿Con quién preferiríais salir una noche de fiesta? ¿Con Tim o con Ben? ¿Y si tuvierais hijos, de quién preferiríais que fuese colega: del rarito o del golferas?
El pasado jueves, viernes y sábado tuvo lugar el Draft 2010. Se estrenaba formato, por primera vez el draft se hace en tres jornadas diferentes: 1.ª ronda, el jueves; 2.ª y 3.ª, el viernes; y de la 4.ª a la 7.ª, el sábado. Además, las dos primeras jornadas se televisan en horario de prime time (hasta ahora, las siete rondas se hacían el mismo día, comenzando desde la mañana). El estiramiento del draft ha dado para hablar, analizar y especular mucho, tanto desde el punto de vista de los "analistas" como de las franquicias (y también para que la NFL gane más dinero, de televisiones y anunciantes).
Los dos jugadores de los que más se habla, uno por haber sido elegido mucho antes de lo previsto, y otro por haberlo sido mucho más tarde de lo esperado, son dos: Tim Tebow y Jimmy Clausen. Y si algo nos ha enseñado este draft es que es difícil predecir qué harán los equipos, porque los criterios que siguen son en algunos casos muy sorprendentes.
¿Qué criterios se utilizan normalmente para elegir jugadores? Simplificando, dos:
1.- elegir al mejor jugador disponible, aunque su posición no sea la peor cubierta en la plantilla. Por ejemplo, mi equipo tiene la posición de running back (RB) bien cubierta pero el tío que puedo elegir es tan bueno que sería un pecado (nunca mejor dicho, hablando de Tebow) dejarlo pasar: elijo al RB; o
2.- elegir en función de las necesidades del equipo: aunque existan mejores jugadores que el elegido, ocupan posiciones ya bien cubiertas en la plantilla Por ejemplo, hay un defensive tackle (DT) excepcional (léase Suh) que es claramente el mejor jugador disponible, pero mi equipo necesita un quarterback (QB) como el comer (léase Bradford): elijo a Bradford.
Otra cosa que conviene saber es que, a pesar de que el orden de elección en el draft se fija, básicamente, atendiendo al orden de clasificación de la temporada anterior (los peores eligen primero), el derecho a elegir en un determinado lugar es, con carácter general, negociable (salvo determinadas elecciones, denominadas compensatory picks, las elecciones se pueden intercambiar alegremente). Así, si un equipo teme quedarse sin el jugador deseado a no ser que anticipe su elección, puede ofrecerle a otro varias de sus elecciones posteriores a cambio de que le dejen elegir antes. Eso hicieron Broncos y Ravens: los Broncos temían quedarse sin su jugador deseado, y, a cambio de la elección número 25, que era de los Ravens, dieron la 43, la 70 y la 114.
Se mire por donde se mire, es difícil entender lo que han hecho los Broncos el jueves (algunos se quedaron sin palabras). O eso, o lo que cuentan todos los scouts (ojeadores, para entendernos), analistas y expertos en estos temas es menos fiable que un kicker en playoffs. Vamos, que nadie tiene ni puñetera idea.
¿Por qué no hay quién lo entienda? Por las siguientes razones:
1.- Atendiendo al criterio de la necesidad, parece difícilmente justificable que los Broncos necesiten, en primer lugar (no olvidemos que era su primera elección) un QB.
En la plantilla (para hablar de estos temas queda más cool hablar de roster, pero bueno) de los Broncos ya había dos QB teóricamente aptos para ser titulares de un equipo digno (vamos, que no eran JaMarcus Russell): Kyle Orton y Brady Quinn. De hecho, la lógica indica que Tebow debería ser el tercer QB en el depth chart de los Broncos, pero McDaniels ya ha dicho que jugará el que se lo gane (aunque viendo lo que han hecho en el draft, qué iba a decir). Lo que estaba clarísimo es que un QB no es lo primero que necesitaban los Broncos.
2.- Atendiendo al criterio del mejor jugador disponible, la elección también es difícil de entender.
En este punto me tengo que fiar de lo que leo, porque no he visto un partido de Tebow ni de Clausen en mi vida (en este punto, muchos dejarán de leer), pero si me fío de lo que leo, todos los analistas y ojeadores consideraban que existían no solo mejores jugadores que Tebow, sino mejores QB (Clausen incluido, y para muchos, también Colt McCoy). No solo eso, sino que mucho se ha escrito sobre la (in)capacidad de Tebow para jugar de QB en la NFL y se ha especulado sobre su posible conversión a otras posiciones, como halfback o jugador de equipos especiales. Tanto es así que su futuro entrenador ya ha tenido que salir a decir que su posición en los Broncos va a ser la de QB.
Y si lo que quieres es un QB, según anticipaba, no se entiende muy bien cómo han dejado pasar a jugadores como Clausen y McCoy (especialmente el primero). Todo el mundo consideraba que Clausen era el mejor QB del draft quitando a Sam Bradford (que fue elegido en primer lugar). De hecho, hasta que se produjo el traspaso de McNabb a los Redskins, muchos apostaban por que Clausen fuese elegido por los Redskins con el número 4. Su caída hasta el puesto 47 se ha comparado a la de Aaron Rodgers quien, por suerte, cayó en Green Bay en el puesto 24 después de haberse especulado si él o Alex Smith debían ser elegidos por San Francisco con el número 1 del draft.
3.- ¿Moneda de cambio?
Tebow seguro que no lo será (bueno, visto lo visto, no se puede asegurar nada) pero puede que Orton o incluso Quinn lo sean. Lo que parece que no tiene sentido es tener a tres QB potencialmente titulares en tu equipo (bueno, los Eagles los tenían el año pasado, pero era una situación diferente, porque uno venía de la cárcel y otro estaba todavía en formación). Quizá veamos una de esas polémicas de QB dignas de top-10, aunque el nivel de los tres implicados en este caso no parece que sea para tanto.
4.- Fama
Esta sí que la veo. Algunos acusan a McDaniels, entrenador de los Broncos, de ser la diva mediática de este draft. Para entendernos, de aplicar un criterio florentiniano: sí, será peor que otros, pero, ¿y las camisetas que va a vender? ¿y la atención mediática que va a atraer hacia Denver?
Tebow es muy famoso en Estados Unidos. Muy muy famoso. Aparte de por haber ganado el Heisman Trophy al mejor jugador de la liga de football universitaria en 2007 y ser el QB de uno de los mejores equipos universitarios, los Florida Gators, por su vida personal.
Tebow es rarito que te cagas. Nacido en Manila, de familia de misioneros evangelistas, fue fruto de un embarazo de alto riesgo. Nació a pesar de que aconsejaron a su madre que abortase por el grave riesgo que corría su vida. Esto se conoce mejor que cómo juega al football. No se educó en ningún colegio, sino en su casa por sus padres (homeschooling, que le llaman). Muy aconsejable, por supuesto. Y lo más recomendable para formar a una persona, dejarlo en manos de unos fanáticos religiosos. Seguro que recibió la mejor educación. Tanto, que le admitieron en la Universidad de Florida para realizar estudios universitarios (la cursiva es intencionada).
Tebow ganó (si cabe) mayor popularidad al protagonizar, junto a su madre, un anuncio que se emitió durante la Superbowl de este año. Ya sabéis, de esos baraticos. Generó, como no podía ser de otro modo, bastante polémica, al no ser un anuncio con finalidad comercial sino política. La polémica fue mayor al conocerse que la CBS, que aceptó este anuncio, rechazó otro de contactos homosexuales (habrase visto, un seguidor de los Vikings con uno de los Packers, qué indecencia). Aquí tenéis el anuncio de Tebow. Hay que reconocer que está bien hecho y que se escapa de lo tópico en este tipo de anuncios provida.
A Tebow lo veremos en Londres el 31 de octubre, en el partido que disputarán 49ers y Broncos en Wembley. Si no juega, a ver si por lo menos ponen algún anuncio suyo en los videomarcadores.
Aprovechando los temas Roethlisberger-Tebow, inauguramos el apartado de encuestas, que veréis al margen. ¿Con quién preferiríais salir una noche de fiesta? ¿Con Tim o con Ben? ¿Y si tuvierais hijos, de quién preferiríais que fuese colega: del rarito o del golferas?
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