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jueves, 6 de octubre de 2011

Pitagorismo

En este blog abunda la pedantería, pero quizá este título sea el más pedante de los que llevo escrito hasta el momento. ¿Pitagorismo? ¿Pero qué coño es esto? Ah, los pitagóricos. Como cuenta la entrada dedicada a ellos en la Wikipedia, "creían que todas las cosas son, en esencia, números".

Ah, sí, la música, que se me olvida. Esto va a ir de números. 1969, de los Stooges.



¿A qué viene la referencia a estas movidas tan raras? Pues comento esto al hilo de algo que ya apuntaba en algún Plácido domingo, jodido lunes: al de los criterios (numéricos) que usamos para medir el rendimiento de los jugadores. Siempre intentamos traducir el comportamiento en números. Probablemente no se trata de una obsesión numérica, sino de necesidad de comparabilidad: hay que ordenar, clasificar a las personas de mejor a peor, de mayor a menor. Para eso, qué mejor que los números: si a un comportamiento asignamos un número, sabremos quién lo hace mejor.

Se suele decir que las comparaciones son odiosas. Los cojones. Cómo nos gusta comparar. En el fondo, ese es el motivo por el que surgen tantas fórmulas para medir el rendimiento. Desde pequeños nos persiguen y acaban deformando la propia de la realidad. El objetivo en el colegio no es aprender, sino aprobar. En otras palabras, hay que sacar más de un 5. Ese número, y en particular la media, decide quién accede a la carrera que pretende y, más adelante, se tendrá en cuenta para la carrera profesional de cada uno. Hay que comparar para poder a elegir a la persona adecuada para un puesto (bueno, el factor enchufe añade un número de puntos que tiende a infinito).

Vamos con la NFL. Ahí se buscan números para evaluar las actuaciones de los jugadores. Hoy me centraré en los quarterbacks. Esta es la posición que más atención acapara en la NFL (con razón, porque últimamente es la clave para construir un equipo campeón) y sobre la que más disquisiciones numéricas se realizan. Con disquisiciones numéricas me refiero a uso e invención de ratios (utilizo la expresión ratios para el plural de ratio porque es la que usa todo dios, aunque gramaticalmente lo más correcto, dado que se trata de una palabra en latín, sería rationes). Sobre esto hablamos más adelante.

Cuando se comenta el buen inicio de temporada de Cam Newton, inmediatamente se alude a la barbaridad de yardas de pase que ha acumulado en sus primeros partidos oficiales como profesional. No se habla tanto de su tercer partido, en el que su número de yardas de pase fue discreto. Eso sí, es el único partido en el que su equipo venció (en el fondo el propósito de todos los jugadores que disputan un partido en la NFL debería ser ese). Pero bueno, que resulta incontestable que si nos centramos en el número de yardas de pase por partido, el rendimiento de Newton, un rookie, es prodigioso y digno de todos los elogios, halagos y superlativos que se pueden leer en estos momentos. Mirad la clasificación de quarterbacks sobre la base de este criterio:


Impresionante, es verdad. En un año de récords en cuanto a yardas de pase, el nombre de Cam Newton figura al lado de unos tipos llamados Tom Brady, Drew Brees, Aaron Rodgers y Philip Rivers (superando a estos dos últimos). Un fenómeno.

Sin embargo, volviendo a la fotito con la clasificación de quarterbacks, quizá la columna "Yds" no sea la única relevante. Quizá sea conveniente mirar la foto completa. También el resto de columnas. Y es ahí donde el rendimiento de Newton ya no parece tan positivo: ni en porcentaje de pases completados, ni en touchdowns, ni en intercepciones. Así, como ya apuntaba el otro día, la acumulación de yardas de pase de Cam Newton se sustenta principalmente en el número de veces que intenta un pase, y en que en no pocas ocasiones se trata de pases profundos. ¿Es excepcionalmente preciso? No. Ordenemos la misma tabla en función del porcentaje de aciertos y veamos qué sucede:


Uf, ahí el rendimiento de Newton no parece tan positivo, eh. De hecho, ocupa el 21.º lugar, un puesto relativamente bajo si tenemos en cuenta que hay 32 equipos en la NFL. Newton llega lejos, pero por insistencia, no por precisión.

Sigamos. Si nos fijamos en dos de las variables más importantes para medir a un quarterback, como son los pases de touchdown (los aciertos más importantes) y las intercepciones (los errores más importantes), el rendimiento de Newton vuelve a ser mediocre. Newton acumula 5 pases de touchdown, lo que le sitúa en el 17.º lugar de la NFL. Precisamente este ha sido uno de los principales problemas de los Panthers en lo que llevamos de temporada. Carolina llega con frecuencia a la red zone, pero ahí le cuesta conseguir 7 puntos. Con un poco más de inspiración en este sector del campo, probablemente se habría llevado los partidos que ha terminado perdiendo. Bueno, seamos justos: además de sus 5 touchdowns de pase, Newton acumula 4 de carrera, con lo que este apartado del juego mejora sensiblemente. Sin embargo, en cuanto a intercepciones, regular. 5, tantas como touchdowns de pase.

En este sentido, suele prestarse mucha atención al ratio (hablo de ratio en masculino porque se usa más en masculino, aunque es más correcto hablar de ratio con género femenino) de touchdowns de pase entre intercepciones. Digo que se usa mucho este ratio aunque no figura en ninguna página de estadísticas (ni en NFL.com ni en ESPN.com, Yahoo! Sports o CBSSports.com, que es donde he mirado, y no he buscado en más sitios porque creía que acabaría antes calculando yo el ratio). Aquí tenéis el ranking de quarterbacks por touchdowns entre intercepciones, donde se ve, de nuevo, que Newton no ocupa uno de los mejores lugares:


Demasiadas variables que considerar, ¿verdad? Resulta curioso que en el caso de Cam Newton los análisis se centren en solamente una de ellas y no en todas en su conjunto. Porque, además, hay un numerito que nos permite comprender cómo lo ha hecho un pasador considerando todos los aspectos del juego de pase descritos. Así, toda esta información relevante para evaluar el rendimiento de un pasador se trata de condensar en el denominado passer rating, del que habréis oído hablar y sobre el que habéis podido leer en este blog en muchas ocasiones. Ahora os cuento a grandes rasgos qué considera, cómo se calcula y cómo se ha llegado a él como medida de consenso sobre el rendimento del pasador. Me centro exclusivamente en el que usa la NFL, porque en fútbol universitario se usa otro diferente.

El passer rating se inventó en 1971, aunque se utiliza de forma "oficial" en la NFL para medir el rendimiento del pasador desde 1973. Este ratio es fruto del trabajo de un comité de expertos del Pro Football Hall of Fame. Antes se usaban otros criterios para determinar cuál era el mejor pasador de la competición:
  • De 1932 a 1937, el número total de yardas de pase (algunos parecen estar en los años 30 cuando hablan del rendimiento de Newton).
  • De 1938 a 1940, el porcentaje de pases completados.
  • De 1941 a 1948, se atendía a la posición que ocupaba cada pasador en las siguientes clasificaciones: pases completados, porcentaje de pases completados, yardas de pase, pases de touchdown, intercepciones y portentaje de intercepciones. Si un jugador ocupaba el primer lugar de una de estas clasificaciones, obtenía un punto; si era segundo, dos; y así sucesivamente. De ese modo, el jugador con un número menor de puntos era el mejor pasador.
  • En 1949, el mismo criterio anterior quitando el número de intercepciones de los datos que tener en cuenta.
  • De 1950 a 1959, el número medio de yardas conseguidas por pase con un mínimo de 100 intentos.
  • De 1960 a 1961, el sistema de los años 1941 a 1948 utilizando estas clasificaciones: pases completados, yardas de pase, pases de touchdown, porcentaje de pases completados y avance medio por intento de pase con al menos 10 intentos de pase para poder calificar.
  • De 1962 a 1971, mismo sistema que en el periodo anterior, pero solo con estas cuatro clasificaciones: porcentaje de pases completados, pases de touchdown, porcentaje de intercepciones y avance medio por intento de pase.
  • En 1972, igual que en el periodo anterior, pero sustituyendo el número de pases de touchdown por el porcentaje de pases de touchdown.
  • Y por fin, desde 1973, el passer rating que ahora explicamos.
El passer rating es un número comprendido entre 0 (rendimiento pésimo) y 158,3 (partido óptimo). Considera, dándoles la misma importancia, estos cuatro elementos: (A) porcentaje de pases completados; (B) yardas por pase; (C) touchdowns por pase; y (D) intercepciones por pase (esto solamente resta). El passer rating es el resultado de aplicar la siguiente fórmula (he tenido que escribirla en Word porque el puto Blogger, la aplicación en la que escribo esta mierda, no permite escribir fórmulas):


Todo clarísimo, ¿verdad? Es coña. Hay que explicarlo un poco. Resulta difícil de entender por qué se inventan un ratio comprendido entre el 0 (bueno, esto tiene sentido) y el 158,3 (esto es lo que no se entiende, aunque, como veremos, este número es casi totalmente arbitrario).

Los autores del ratio suponen que un rendimiento normal da una puntuación de 1 en cada una de las variables A, B, C y D. Eso es lo que concebían sus inventores en los 70, insisto. Eran otros tiempos, claro. Según esta concepción, el passer rating "normal" sería de 66,6. Además, se consideraba que un rendimiento excepcionalmente bueno debía ser el que alcanzase una puntuación de 2 en las citadas variables. Eso se traduce en un passer rating de 133,33.

Finalmente, para que el passer rating sea máximo (158,3) el porcentaje de pases completados debe ser de al menos 77,5%; el número de yardas de pase por intento de al menos 12,5; los pases de touchdown deben representar al menos el 11,875% de los intentos de pase; y no debe haberse producido ninguna intercepción. ¿Por qué lo "capan" en 158,3? El número es arbitrario, ya que supone prejuzgar el máximo al que se creía que podía llegar un jugador excepcionalmente brillante. Por coherencia, si se quiere considerar los cuatro componentes A, B, C y D como igual de importantes, hay que poner un tope. Tened en cuenta que el componente D es la penalización por cometer intercepciones. Dado que esta variable D se expresa como una "resta de errores" (es decir, que el pasador obtiene la máxima puntuación salvo que cometa un error), para resultar igual de importante que los demás componentes era necesario introducir un tope máximo en todos ellos. Me explico de pena, pero espero que alguien lo haya entendido.

Sin embargo, en los tiempos que corren esto ha quedado un poquito desfasado. Solo hay que ver la clasificación de pasadores en términos de passer rating. La media no está en 66,6. Nada de eso. Solo los dos peores quarterbacks de lo que llevamos de liga están por debajo de este registro.


También se puede ver que Cam Newton, en términos del ratio comúnmente aceptado para medir el rendimiento de un pasador, no ocupa un lugar de privilegio, aunque (insisto, porque el propósito de este artículo no es poner a parir al chaval) para ser un novato está muy bien.

Por otra parte, algunos han querido descapar el passer rating para poder comparar las mejores actuaciones de un pasador de la historia de la NFL. Porque dos actuaciones que reciben la máxima puntuación, 158,3, no tienen por qué ser igual de buenas (de hecho, es casi imposible). El 158,3 no indica un partido perfecto, inmaculado. Por ese motivo, debería dejarse de hablar de perfect passer rating. Todo lo que sea superar el 77,5% de pases completados, 11,875% de pases de touchdown y supere las 12,5 yardas por intento de pase no se valora. Vamos, que tanto da completar el 80% como el 100% de los pases a estos efectos. Por eso en Cold, hard football facts han querido "corregir" este error recalculando todos los ratings desde 1970 a 2010. Los elementos A, B y C dejan de tener como valor máximo 2,375. El elemento D queda igual. Estos son los resultados:


¿Este ratio sigue siendo comúnmente aceptado? No, no tanto. Ya hay quien empieza a desmarcarse del passer rating e intenta imponer otros criterios que entienden más adecuados. Porque es verdad que el passer rating no discrimina la importancia de cada jugada: es más importante un pase de una yarda con el que consigues un touchdown en el último segundo para ganar el partido que un pase de 80 yardas con el que consigues un touchdown en los minutos de la basura de un partido ya decidido. Y, sin embargo, a efectos de passer rating la segunda de las acciones descritas "es mejor".

Además, el PASSER rating mide el rendimiento del pasador, pero no el del quarterback. Es decir, no trata de medir todo lo que hace el quarterback, sino solo del jugador que desempeña el rol de pasador. Así, no se tienen en cuenta las jugadas de carrera que realiza el quarterback, ni los sacks que recibe o los fumbles que concede.

La ESPN ha tratado de corregir todas las anteriores deficiencias con la invención de un nuevo ratio que pretenden imponer (por ahora, con poco éxito, ya que ni en las estadísticas de los partidos lo dan, ahí el que sigue es el clásico passer rating, que ahora llama la ESPN NFL rating, para diferenciarlo del suyo). El nuevo ratio lo llaman total quarterback rating. ¿Qué fórmula emplea? No está claro. La ESPN no lo revela, no vaya a ser que le copien la idea. El caso es que, además, el total quarterback rating tiene como máximo 100 (y mínimo 0), con lo que su comprensión resulta algo más intuitiva. El rendimiento medio, normal, se supone que es el 50. Por encima de 75, candidato a MVP. Mike Tirico explica en este vídeo las nociones fundamentales de este ratio:


¿Cómo lo están haciendo los quarterbacks atendiendo a este nuevo criterio que propone la ESPN? Así:


Bueno, el fenómeno de Cam Newton tampoco destaca muy positivamente usando este ratio. Y eso que tiene en cuenta las yardas de carrera, uno de sus fuertes. Sorprendidos de ver a Hasselbeck tan arriba, ¿no? Si se usase el total quarterback rating, en estos momentos sería serio candidato a MVP. Pero no nos engañemos, no lo es, por muy de puta madre que lo esté haciendo.

Por mucho que lo intenten, hay muchas cuestiones que es imposible (o muy difícil) traducir a números. En cuestiones de juego de pase, además, parece que el único que juega es el que da el pase, pero en estas acciones participan dos: el que pasa y el que recibe. Ni el passer rating, ni el total quarterback rating, ni ningún otro ratio que yo conozca tiene en cuenta el mérito o demérito del receptor. Parece que solo juega el quarterback, y no es así ni mucho menos. Por ejemplo, es tanta intercepción esto...


...como esto:


Las dos acciones anteriores tienen exactamente el mismo impacto en el passer rating, y supongo que en cualquier otro ratio pasará lo mismo. Nos olvidamos del 50% (nada menos) de la jugada, del tipo que recibe el balón. En el primer caso, es el único y exclusivo culpable de la intercepción. Para correrlo a gorrazos, porque convierte un touchdown en intercepción. Pero le perdonamos, que es Greg Jennings. En el segundo, es culpa casi exclusiva del quarterback, que lanza un pase en doble cobertura a un receptor lesionado, cubierto por el mejor cornerback de la NFL, en un momento en el que resulta imperioso no perder el balón.

Además, una acción estadísticamente positiva no siempre es la mejor para tu equipo. Muchas veces es mejor conceder un sack que forzar un pase arriesgado que puede acabar siendo interceptado. E incluso a veces es mejor ser interceptado. En 4.º down, de hecho, suele ser mejor que no completar el pase. Siempre pongo de ejemplo esta jugada de Kolb en sus años universitarios. Gran acierto del quarterback y error del defensive back. Si no intercepta el balón, su equipo consigue una posición de campo es mucho mejor. Pero a efectos de cualquier ratio, la acción computará como un error del quarterback y un acierto del defensor.


Los números ayudan mucho a valorar el rendimiento, pero no debemos perder la perspectiva de sus limitaciones. Debemos entender bien lo que expresan, y cuando analicemos las estadísticas individuales, siempre hay que tener presente que el football es un deporte de equipo, y en no pocas ocasiones lo que debe hacer un jugador es sacrificar sus números por el bien del conjunto.

Cambiamos de tema: ¿Calvin Johnson MVP? ¡Venga ya!

Hablemos de otra cosa, que me apetece. Se comenta estos días que Calvin Johnson es el jugador que ahora mismo podría discutir el MVP a Aaron Rodgers. En los comentarios a la anterior entrada del blog lo decía Martintxo, y se lo he leído a varios analistas (Peter King y Mariano Tovar, por ejemplo). Con todos mis respetos: ¿estamos de coña? No pretendo hacer de menos a Johnson, pero ya que estamos con números, vamos a echar mano de ellos para ver por qué en estos momentos (insisto: "en estos momentos") resulta totalmente descabellado considerar que el rendimiento de Calvin Johnson puede estar a la altura (o cerca) del de Rodgers. Bueno, ya sé que esta discusión cuando solo se han disputado solo 4 partidos tiene poco sentido, pero el caso es entretenerse, así que vamos con ello.

Antes que nada, un par de consideraciones previas. En primer lugar, en este tipo de premios individuales a los que aspiran (teóricamente) jugadores de todas las posiciones, nos encontramos con el problema de la incomparabilidad del rendimiento: ¿cómo puedes medir si la actuación de un quarterback es mejor que la de un linebacker? Entre jugadores de la misma posición, se puede comparar, pero cuando enfrentas a tipos cuyo rol es distinto, es muy difícil. Luego está el problema de qué significa "jugador más valioso", concepto poco claro. Parece que se trata de un premio individual, pero al final lo colectivo influye, y mucho: suele darse a un jugador del equipo campeón. Que tiene sentido, porque para ser valioso tienes que haber creado valor (victorias), pero parece que esta consideración se aplica de un modo bastante discriminatorio: para el MVP sí consideramos la clasificación del equipo, pero para el premio al mejor novato, no tanto. Y también puede ser que el campeón lo sea como fruto de "pequeños" esfuerzos individuales de igual valor y no tan imprescindibles individualmente considerados, mientras que otros equipos hayan conseguido sus victorias principalmente gracias a un solo jugador imprescindible. Otra distorsión difícil de resolver. Traigo esto a colación porque parece que la conversación se centra en Rodgers-Johnson porque son los jugadores más destacados de equipos invictos, olvidándonos de hasta qué punto están invictos esos equipos solamente o principalmente por su rendimiento.

Tras esta (nueva) parrafada teórica, entremos en harina: comparándolo con sus iguales (receptores) es discutible que debamos considerar a Johnson como el mejor wide receiver de lo que llevamos de temporada. A los datos me remito. Calvin Johnson no está ni entre los diez primeros receptores de la NFL en términos de yardas. Es el duodécimo en esta clasificación que podéis ver a la izquierda. Me parece imposible defender que Calvin Johnson deba ser considerado más valioso que Wes Welker en vista de estos números. Welker casi lo dobla en yardas y en recepciones. Sí, el equipo de Welker está 3-1 y no 4-0, pero la única derrota de los Patriots no es precisamente culpa de Welker, que en ese partido frente a los Buffalo Bills consiguió nada menos que 16 recepciones (dieciséis, te cagas) para 217 yardas y 2 touchdowns. De hecho, creo que quien debería ir segundo en la carrera por el MVP debería ser Wes Welker, no Calvin Johnson.

Eso sí, hay un número en el que Calvin Johnson gana a todos los receptores y que fundamenta su consideración como jugador más valioso en esta posición: el de touchdowns anotados. Calvin Johnson lleva 8, más que ningún otro receptor (Welker es segundo con 5). Y es verdad que 2 de esos touchdowns, conseguidos en los últimos minutos de los partidos de Detroit en Minnesota y Dallas, fueron decisivos. Ahora bien, en este apartado, de touchdowns anotados, cualquier comparación con Rodgers es devastadora para Calvin Johnson. Solamente este fin de semana, Aaron Rodgers anotó 6 touchdowns. 2 menos que Johnson en 4 partidos. En toda la temporada, Rodgers lleva 14 touchdowns (12 de pase y 2 de carrera). La diferencia en este punto es muy grande (un 75% más). Eso sin entrar en que la temporada de Rodgers está siendo estratosférica, y en que él es el principal culpable de que Green Bay esté 4-0. Por aportar algún dato más que contextualice lo excepcional que está resultando la temporada del 12 de los Packers, según comentan en Cold, hard football facts, el passer rating de Rodgers (124,6) va camino de superar el máximo histórico 121,1 de Peyton Manning en 2004, y su porcentaje de pases completados, 73%, sería también un récord en la NFL. Además, para conseguir sus números monstruosos, todavía no ha superado la marca de 40 pases intentados en un partido. En estos momentos no puede haber discusión. Pero quedan tres cuartos de temporada (los más importantes, además), por lo que el panorama puede cambiar radicalmente.

Luego están las cuestiones estéticas, que no discuto. No sé si llega al punto de lo que tuiteaba Mariano Tovar el domingo, de que "el mayor placer de la NFL actual es ver jugar a Calvin Johnson". Pero oye, es verdad que lo que hace este jugador es imposible de reflejar en números. Aunque (creo) el estilo todavía no se valora para determinar el MVP.

martes, 6 de septiembre de 2011

Mis absurdas predicciones 2011 (edición exprés): NFC Sur

Seguimos la ronda. Nos vamos al Sur. Estas predicciones van a ser bastante más cortas que las anteriores. Eso sí, no escatimaremos en lo importante, la música y la historia de las franquicias. NFC Sur, división de franquicias relativamente jóvenes. Dos de sus franquicias (Saints y Falcons) fueron fundadas en los 60, otra en los 70 (Buccaneers) y la más joven en los 90 (Panthers). La NFC Sur viene siendo una de las divisiones más duras de la NFL durante las últimas temporadas. La pasada, hasta tres de sus equipos lograron al menos 10 victorias. Además, desde que en 2002 se implantó la estructura actual de divisiones en la NFL, es la única división en la que todos sus equipos han conseguido disputar al menos una final de conferencia. Todos ellos, además, han disputado una Super Bowl. Al lío.

New Orleans Saints
Temporada pasada: 11-5. 2.º NFC Sur, 3.º NFC (pero 5.º cabeza de serie en playoffs). Playoffs: perdieron en ronda de wild card frente a los Seattle Seahawks. 




Quiénes son. Hasta hace bien poco, los Saints eran una puta mierda. Se decía que estaban malditos y los llamaban los Aints.


Todo cambió con la llegada de Drew Brees y Sean Payton. Los eternos perdedores se convirtieron en un equipo ganador, y en la 2009-2010 lograron el anillo frente a los Colts.


Música. Nueva Orleáns, la cuna del jazz. No puede haber nada más apropiado que Louis Armstrong y When the saints go marching in, ¿no?



Qué se espera de ellos. La NFC Sur es una división muy dura, que genera pronósticos para todos los gustos. Sin embargo, creo que son mayoría los pronósticos que dan a los Saints como favoritos para llevarse la división. Algunos van más allá. Rick Relly, de la ESPN, dice que van a ganar el anillo. Sin embargo, Peter King hace una cosa más rara: dice que la NFC Sur la ganan los Saints, pero el anillo se lo llevan los Falcons (que serían segundos de la NFC Sur). Un poco raro, aunque teniendo en cuenta que el año pasado King acertó que la Super Bowl sería Packers-Steelers (cuando nadie daba un duro por Pittsburgh a principio de temporada), más de un aficionado de Falcons (de esto doy fe) y Chargers (el otro supuesto finalista) se ha [censurado por obsceno] de gusto.

Qué espero de ellos y por qué. Creo que los partidos de los Saints van a ser auténticos shootouts: partidos de altísima puntuación. Y creo que la excelencia de su ataque será superior a la fragilidad de su defensa. Sí, creo que los Saints tienen el mejor ataque de la NFL. Habéis leído bien: un quarterback de elite que ha demostrado su capacidad de cambiar la historia de una franquicia y guiarla al anillo, que está en su plenitud; una excelente línea ofensiva, con dos jugadores que fueron incluidos en el Top 100 de la NFL esta offeason; un equipo de receptores de primera categoría; y un backfield profundo, polivalente y con más peligro que . Joder, si es que lo tienen absolutamente todo. Me encantan los fichajes de Darren Sproles y Mark Ingram. Me gusta que se hayan deshecho de Reggie Bush. Brutal.

Luego está la defensa, que abre bastantes interrogantes sobre este equipo. Creo que lleva siendo un problema desde hace tiempo, incluso cuando ganaron el anillo. Entonces tampoco era una defensa dominante, pero tenía el don de la oportunidad, como demostraron en los partidos más importantes. La temporada pasada se vio su flojera, y que necesitaba ser renovada urgentemente. Llegan refuerzos, sí. Sobre todo en la línea defensiva. A ver cómo evolucionan, pero creo que sigue siendo una defensa a la que es relativamente asequible meter mano.

Enorme ataque, regulera defensa. Partidazo la madrugada del jueves al viernes en Lambeau Field, y el viernes en Madrid es festivo (¡de puta madre!).

Pronóstico. Ganan su división. Este año tendrán la suerte que les faltó el pasado.

Atlanta Falcons
Temporada pasada: 13-3. 1.º NFC Sur, 1.º NFC. Playoffs: perdieron en ronda divisional contra los Green Bay Packers.



Quiénes son. Tengo un colega de los Falcons que me suele contar las alegrías y las penas de este equipo. Que me comenta cómo son un poco pringadillos, cómo hasta 2009, cuando ni siquiera llegaron a playoffs, este equipo no había encadenado jamás dos temporadas consecutivas con balance positivo. Llevan ya tres, y muy raro sería que la siguiente temporada no fuera también positiva. Me comenta cómo el mayor éxito de la historia de este equipo poco dominante fue llegar a la Super Bowl de la 1998-1999, tras vencer en un dramático partido en Minnesota. Este es el resumen de la hasta ahora mejor temporada de los Falcons.


Qué suerte tuvieron los jodíos en la final de conferencia. Un kicker que había batido récords en la temporada regular al no fallar ni un solo field goal falla la patada decisiva que les habría dado la victoria. ¡El pateador infalible, en un dome, jugando en casa! Luego en la Super Bowl fueron aplastados, pero ese es otro cantar.

Música. No creo que vaya a encontrar nada mejor que R.E.M. en el estado de Georgia. Como los Falcons se las prometen felices el año que viene, Shiny happy people.



Qué se espera de ellos. Las expectativas son muy altas. Los Falcons fueron el mejor equipo de la NFC la pasada temporada regular. Luego llegó el fiasco de los playoffs, que rebaja considerablemente el hype alrededor de este equipo, pero sigue figurando entre los favoritos. De hecho, algunos consideran que esa abultada derrota servirá para motivar a los Falcons. Sed de venganza. Quién sabe. En estos tiempos en el que el calificativo de dream team se asigna con tanta ligereza, hasta se ha dicho esto de Atlanta. Un poco exagerado, creo yo.

Qué espero de ellos y por qué. Vaya por delante que son un equipazo. Pero creo que en todo están un poquito por debajo de los Saints, y creo que han confundido prioridades esta offseason. Por eso los pongo un escalón por debajo de Nueva Orleáns. Tienen un quarterback un poquito peor (Ryan todavía está por detrás de Brees); tienen un gran corredor en el backfield, pero de salud delicada y sin tantos recambios; tienen una excelente línea ofensiva, pero la temporada pasada no estuvo a la altura a la hora de la verdad; tienen a un receptor estrella, pero no tienen tanto personal como los Saints. Esto supongo que será polémico porque habrá quien vea que con Roddy White, Tony Gonzalez y Julio Jones la unidad es hasta mejor. No lo tengo claro.

Y aquí vamos a la confusión de prioridades. Los Falcons se despidieron de la pasada temporada recibiendo 48 puntos en su propio estadio frente a los Packers. El punter de Green Bay no salió ni una sola vez al terreno de juego. Una sangría. Vale que fue algo anormal, pero indica que algo falla en tu defensa. ¿Qué hicieron los Falcons para corregir este defecto estos meses? Prácticamente nada. Vendieron su alma para conseguir un receptor, Julio Jones. Dicen que es la rehostia en verso, sí, pero ¿les hacía tanta falta? Seguramente menos que reforzar bien la defensa.

Y ojo, que la defensa de los Falcons no está entre las peores de la liga. Tampoco entre las mejores. Pero a ver cómo le va a John Abraham con un año más. No sé, los veo bastante vulnerables.

Pronóstico. Segundos de la NFC Sur, tras una competida lucha con los Saints. El año pasado tuvieron mucha suerte, dos años seguidos me parece demasiado. Ah, serán el equipo más peligroso en la wild card round. Eso sí, dos señales para la esperanza de los seguidores de los Falcons (aparte de mi nula fiabilidad): (1) que Peter King les da como finalistas, y el año pasado acertó quién jugaba la Super Bowl; y (2) que el actual campeón es el equipo que se despidió la temporada anterior de los playoffs recibiendo más puntos.

Tampa Bay Buccaneers
Temporada pasada: 10-6. 3.º NFC Sur, 7.º NFC. No se clasificaron para playoffs.



Quiénes son. De este equipo también tengo colegas, así que me tengo que andar con ojo. Bah, en realidad no, qué mas da. Los Bucs son el equipo que más debemos sufrir podemos disfrutar los aficionados europeos. Como su estadio es el más grande de la NFL (es un decir, es el más grande porque no se llena nunca) les gusta venir a Londres a deleitar con su juego a los aficionados europeos. Bueno, aunque no deleiten suscitan simpatías. Esta franquicia se fundó a mediados de los 70, pero sus inicios fueron pestilentes. Mientras sus uniformes molaban, perdían. Cuando los cambiaron por unos feillos, ganaron. Sí, este equipo de Florida tiene un anillo. Gracias a la defensa. Así fue la temporada 2001-2002, en la que fueron campeones.


Música. De cerquita de Tampa (que es el nombre de la ciudad, "Tampa Bay" como tal no existe en tierra firme) son Against Me!  Esto es I was a teenage anarchist.



Qué se espera de ellos. La pasada temporada, no pocos pronosticaban que los Bucs serían el peor equipo de la NFL. Sin embargo, a casi nada se quedaron de lograr una plaza de playoffs. Una victoria en casa ante el equipo que llevaba años sin ganar fuera y cuyos dos primeros quarterbacks estaban lesionados habría sido suficiente. Uy.  Para el año que viene las expectativas son moderadamente optimistas. No he visto que nadie prediga que ganarán la división, a lo más que llegan algunos augures es a otorgarles un segundo puesto. Sin embargo, el futuro es suyo. 10 victorias con el equipo más joven de la NFL. Promete.

Qué espero de ellos y por qué. El año pasado repetí incesantemente que los Bucs ganaban a los malos y perdían contra los buenos. Hasta la antepenúltima jornada cumplieron fielmente la norma: perdían contra los equipos con balance positivo y ganaban a los que lo tenían negativo. Como el calendario era especialmente benévolo, 10-6. Sigo creyendo que ese balance era un poco exagerado. La verdad es que esta temporada tienen un inicio asequible (Detroit en casa y Minnesota), pero ya nadie los subestimará.

Sí, tienen un equipo muy prometedor. Josh Freeman parece que va a ser la hostia, Mike Williams tiene una pintaza que te cagas, LeGarrete Blount embiste como un camión (¿los camiones embisten?), y la joven defensa debería progresar la próxima temporada. Algunos jugadores como Gerald McCoy creo que mejorarán. Sí, con talento y jóvenes, pero no tan buenos como los otros dos ogros de su división.

Pronóstico. Se esTampa. Quería hacer la coña marinera. Creo que lo harán bien, pero no tanto como para conseguir uno de los dos primeros puestos.

Carolina Panthers
Temporada pasada: 2-14. 4.º NFC Sur, 16.º NFC (y últimos de toda la NFL).



Quiénes son. Los Panthers son el equipo más joven de la división. Creados a principios de los 90, tienen uno de los uniformes más feos de la liga y una de las traducciones más ridículas al español, que se emplea por algunos medios hispanos. Las Panteras. Te cagas, vamos a ver el juego de las Panteras. ¡¡No hombre, no!! ¡¡Eso no es serio!! En algún partido de los Panthers puse el audio español en el Game Pass. Las Panteras. Por favor. Bueno, que los Panthers, a pesar de su corta historia llegaron a la Super Bowl y brindaron uno de los partidos, o más bien finales, más memorables de la historia. Liderados por ese jugador tan querido por la blogosfera hispana como Jake Delhomme. Recordemos ese día.


Música. Nina Simone es de esas tierras de Carolina del Norte. Como los Panthers hoy en día le importan a poca gente, pero seguro que a sus aficionados un montón, My baby just cares for me.



Qué se espera de ellos. Poco. Que no sean el peor equipo de la NFL, como el año pasado. Pero no les ayuda la compañía divisional que tienen. Se dice que no eran tan malos como su balance de 2-14 indica. Se culpa a la nula motivación de su exentrenador John Fox. Quién sabe. Es verdad que tienen varios nombres ilustres. Pero también la mayoría considera que su QB titular no está preparado para esto.

Qué espero de ellos y por qué. No demasiado. No me convence nada Cam Newton. Nada de nada. Seguramente no le he visto lo suficiente como para emitir un juicio con el suficiente conocimiento de causa, pero me parece que corre mejor que pasa. Cuando juegas de quarterback, eso es un problema. Creo que se la va a pegar. Bien harían en fundamentar su ataque en la carrera, mientras la salud de DeAngelo Williams y Jonathan Stewart aguante. Bueno, han fichado a jugadores interesantes para recibir balones, como Legedu Naanee, Greg Olsen y Jeremy Shockey (sí, para un año más creo que le queda cuerda), que junto con Steve Smith pueden formar un equipo interesante, pero se la tienen que pasar...

La defensa tiene jugadores de mucha calidad como Jon Beason y Charles Johnson. Se espera también que el nuevo head coach Ron Rivera y su coordinador defensivo, Sean McDermott, den otro aire a la defensa. A ver. Es cierto que nombres tiene.

Ah, los Carolina Panthers tienen teóricamente el calendario más complicado de la NFL. Por si tuvieran poco con lo que tienen.

Pronóstico. Últimos de la NFC Sur. No darán tanta pena como el año pasado, pero están lejos de los otros tres.

martes, 30 de noviembre de 2010

Plácido domingo, jodido lunes: jornada 12

Seguramente no era un gran actor, quizá ni siquiera era bueno, pero para los amantes del humor grueso era un ídolo. Hoy es un día triste para quienes cuando se enteran que se está emitiendo una película cuyo título termina por "como puedas", ponen el canal donde se emite y se pelean con sus compañeros de salón para arañar unos minutos de risas. ¿Qué tiene que ver esto con la NFL? Bueno, algo tiene que ver. Así volvían los Cincinnati Bengals al prime time de los lunes hace unos años:


En el plácido domingo, jodido lunes de hoy, en la semana de Acción de Gracias, daremos las gracias a Leslie Nielsen por tantos y tantos chistes malos con los que nos hemos partido el culo.

Ha ha, you're dead, de Green Day, dedicado a su memoria (sí, es una canción en la que en vez de homenajear a un muerto, se ríen de él, pero qué mejor manera de recordar a Leslie Nielsen que reírse).



Bueno, vamos con el football.

Qué pude ver

Ojalá todas las semanas fuesen como esta. Con los partidos tan repartidos (partidos repartidos, ¿doblemente partidos? qué gilipollez) entre jueves y domingo, puedes seguir casi toda la jornada en directo sin perderte detalle. ¿Se pueden seguir cinco partidos a la vez? Sí, el balón no suele estar simultáneamente en juego en todos ellos. Solo hace falta un poco de concentración. Ni siquiera hubo solapamiento con los partidos de fútbol y baloncesto que me interesan (por cierto, pleno de derrotas esta semana; aunque todos mis equipos jugaban fuera, que Dépor, Estu y Packers pierdan no deja de ser una putada). Al final, los únicos partidos que no pude seguir en directo fueron los de madrugada, el Jets-Bengals y el Colts-Chargers.

El vomitorio (lo más comentado).

Empezaré el vomitorio con algo contradictorio. En esta sección se comenta lo que acapara los titulares, pero creo que merece la pena hablar de la situación de un equipo del que muchos han escrito ya que es curioso que no se hable de ellos. ¿Cómo puede ser el tapado el vigente campeón de la Super Bowl? Ya lo apuntan varios analistas: nadie habla de los Saints, no acaparan titulares, pero sin que nadie se dé cuenta, están 8-3 y recuperando efectivos. No acapara titulares, pero con 8 victorias y 3 derrotas está a un solo partido de los Falcons (con un partido pendiente entre estos dos equipos) y poco a poco vuelve a la dinámica de la temporada pasada. Reggie Bush ha vuelto, Chris Ivory está aportando en la carrera, y la defensa empieza a ser tan oportunista como la pasada temporada (¿verdad, Roy Williams? volveremos sobre esto más adelante). Pocos hablan de Drew Brees, a pesar de que es el 4.º quarterback de la liga en yardas totales de pase, y los tres que le superan juegan en equipos peor clasificados. Sin embargo, Brees no está en los primeros lugares de las quinielas para MVP...

...lo que nos lleva a comentar otro tema que según se acerca el final de la temporada regular está cada vez más candente, el MVP. ¿Se puede declarar este premio como desierto? Hace un par de semanas, tras la exhibición de Michael Vick ante los Redskins, parecía impensable que el premio pudiese recaer en un jugador distinto del 7 de los Eagles. Dos partidos después, tras dos buenas actuaciones de Vick (aunque no estelares), el quarterback de los Eagles deja de ser el favorito a un galardón que parecía que ya tenía en el bolsillo. Qué poca memoria tenemos. La conclusión: que el MVP dependerá de lo que pase de aquí en adelante. En particular, en los dos o tres últimos partidos. En la era de la inmediatez, nuestra memoria llega poco más atrás de un par de partidos. Es tal el bombardeo de información y análisis que recibimos cada semana, que desechamos lo que habíamos aprendido antes.

Dicho esto, esta temporada ningún jugador ofensivo está a un nivel tan sobresaliente como para ser un claro candidato al premio. Es curioso, a principio de temporada todos esperábamos que los quarterbacks se pusiesen las botas. No está siendo así. Los que más yardas de pase consiguen, carecen de un registro de victorias decente para aspirar al MVP (que, aunque sea un premio individual, siempre está condicionado por el rendimiento colectivo). Así las cosas, Tom Brady es el mejor situado en la carrera por el MVP. Su temporada está siendo muy buena, aunque no esté entre los primeros en yardas de pase (es 12.º), aunque sí lo está en passer rating. Tras sus últimas buenas actuaciones, es segundo en esta categoría.

Otro tema muy comentado: la pelea. En un partido sin historia entre los dos peores equipos de la AFC Sur, cuando todo el pescado estaba vendido, Andre Johnson y Cortland Finnegan acudieron al rescate, y de qué manera. Esto es lo que pasó:


Curiosamente, y aunque en el vídeo parece que el malo es Andre Johnson, la reacción casi unánime es de apoyo a Johnson. Ya era hora de que diesen su merecido a ese cabrón, es la conclusión más frecuente. Y eso que Johnson da un par de puñetazos en la cabeza a un jugador que está debajo de él, prácticamente indefenso. Si lo pilla bien, lo desgracia. Los antecedentes no favorecían al cornerback de los Titans. Este es considerado como uno de los jugadores más sucios de la NFL (de hecho, es lo primero que se dice la narración en directo del partido). En cambio, Johnson es un jugador con un currículum intachable, que además de ser probablemente el mejor wide receiver de la NFL, es todo un ejemplo de prudencia y humildad en sus declaraciones. Todo este lío, después de muchas especulaciones sobre las posibles sanciones (algunos incluso se preguntaban si alguno de los jugadores sería suspendido para lo que queda de temporada) se ha saldado con 25.000 dólares de multa para cada púgil. Ningún partido de sanción.

Muchos titulares también para los Chicago Bears. Nadie se los tomaba realmente en serio. Ni yo mismo, la verdad. Ese equipo con tanta fortuna (véanse partidos contra Lions y Packers) y sin línea ofensiva parecía abocado, tarde o temprano, a ir cayendo en la clasificación. Ayer derrotaron con solvencia al enésimo equipo de moda de la NFL. Aunque no tengan línea ofensiva (siguen sin tenerla), su defensa está rindiendo a un nivel muy alto. Julius Peppers casi justifica su salario (digo "casi" porque esa millonada, 91,5 millones de dólares en 6 años, no puede estar justificada nunca en una persona que vive de placar a otras en un campo emparrillado). Además, en una temporada en la que los equipos especiales son un factor decisivo, cuentan con una de las mejores unidades de toda la NFL, liderada por ese renacido Devin Hester, que ha recuperado su mejor forma. Si a eso le unes un Matt Forté que empieza a recuperar la forma de su temporada de novato y a un Jake Cutler algo más calmado, tienes un equipo serio con todas las opciones para incluso conseguir un bye en la primera ronda de playoffs. Dicho esto, la semana que viene caerán en Detroit y habrá que tirar a la basura todo lo que se ha escrito ayer y hoy.

∫ex (todo sigue igual)

Un final demasiado previsible.
El "equipo de que nunca pierde en su casa (y menos contra rivales de la NFC, sobre todo cuando Matt Ryan está al mando de las operaciones) y gana de forma milagrosa" jugaba contra el "equipo que carece de juego de carrera y que siempre pierde los partidos igualados por un field goal en los últimos segundos". Y no os lo vais a creer, pero el "equipo de que nunca pierde en su casa (y menos contra rivales de la NFC, sobre todo cuando Matt Ryan está al mando de las operaciones) y gana de forma milagrosa" venció al "equipo que carece de juego de carrera y que siempre pierde los partidos igualados por un field goal en los últimos segundos con un field goal en los últimos instantes de forma milagrosa. Supongo que ante un final tan previsible, en Digital+ prefirieron el Texans-Titans, que ofrecía un atractivo combate sin casco.

Green Bay lleva cuatro derrotas. Todas iguales. Qué sería de ese equipo con un corredor decente. Probablemente, no conocería la derrota en estos momentos. Si hubiese alguien a quien entregarle el balón en el backfield, los Packers no tendrían que abusar de las formaciones con cinco receptores, de los scrambles de Rodgers y de los quarterback sneaks. Cuando tu único corredor fiable es tu quarterback, las cosas no van bien. Por eso Green Bay está sufriendo tanto este año para convertir terceros downs, sobre todo cuando son cortos.

En frente, los Falcons volvieron a salir vivos de milagro. Cuando algo sucede muchas veces, hay que pensar que no es suerte, sino saber. Al saber le llaman suerte. Pero qué suerte tienen estos cabrones. Qué suerte. Contra Nueva Orleáns, Hartley falla un field goal relativamente sencillo en la prórroga. Contra San Francisco, Nate Clements no se arrodilla cuando había conseguido la intercepción que prácticamente daba la victoria a su equipo. Contra Baltimore... bueno, contra Baltimore los árbitros algo tuvieron que ver. Y ayer, ese fumble en la 1, esa mierda de pabellón que carece de un sistema de televisión decente para que los rivales puedan pedir un challenge (sobre esto volveremos más adelante, qué vergüenza)...

Bueno, más allá de la suerte, los Falcons cuentan con una defensa aseada (ninguna maravilla, pero aseada y con suerte) y un ataque demoledor. Tienen la mejor línea ofensiva de la NFL (sobre esto también volveremos más adelante), uno de los mejores corredores de la NFL (Michael Turner), un quarterback a quien no le tiembla el pulso, sobre todo en los momentos decisivos, uno de los mejores receptores de toda la NFL (Roddy White) y a uno de los mejores tight ends (si no el mejor) de toda la historia, que aunque ya está mayor es un seguro de vida en momentos calientes (Tony Gonzalez). No parece probable que el panorama cambie por Atlanta. Los aficionados de los Falcons encantados, claro.

Otros animales de costumbres son los San Diego Chargers. Lo suyo es increíble. Con Norv Turner como head coach, siempre empiezan mal, siempre se recuperan en noviembre y diciembre, y siempre la terminan cagando en los playoffs. Este año intentarán que la historia de la postemporada de siempre no se repita. Aunque para eso tienen que ganar primero la AFC Oeste, algo que, en vista de cómo está Kansas City (e incluso Oakland), está por ver. El caso es que desde 2006, los Chargers tienen un balance de 33-5 a partir del mes de noviembre. Increíble.

Otra costumbre de San Diego es vencer a los Colts de Peyton Manning. Les tienen tomada la medida. Desde 2005, coincidiendo con los mejores años del 18 de Indianápolis, los Bolts presentan un balance de 5-2 frente a los Colts. Su coordinador defensivo ya va dando recetas sobre cómo parar a Manning. Pero una cosa es tenerle tomada la medida y otra es conseguir que este tío lance 4 intercepciones. Aunque, pensándolo bien, esto es algo que debo dejar para la siguiente sección.

Ah, que casi se me olvida. Fieles a su costumbre, los Buccaneers perdieron contra un equipo bueno. Todavía no han ganado ningún partido frente a un equipo con récord ganador. No hace falta. Las victorias cuentan lo mismo, con independencia del registro del equipo rival (bueno, esto en caso de empate puede no ser verdad). Regularidad.

x (todo cambia)

Peyton Manning ha lanzado siete intercepciones en los últimos dos partidos. De Eli se puede esperar, pero nunca de Peyton. Este domingo, cuatro pases del quarterback de los Colts terminaron en manos de defensores de San Diego. Algunos apostábamos por que los Chargers ganarían a los Colts, pero (por lo menos yo) nunca habríamos pensado que en un partido así. Sin que San Diego convirtiese ni uno solo de sus terceros downs, sin que Rivers consiguiese ni un solo touchdown de pase (ni llegase a las 200 yardas) y con cuatro intercepciones de Manning de por medio.

Una vez...


..y dos...


...y hasta cuatro veces. Bueno, tampoco es cuestión de ensañarse con Manning. No me gustaría estar en el lugar de la defensa de Dallas la semana que viene. Que pase esto dos jornadas seguidas es raro, muy improbable que se repita de nuevo.

En esta liga en la que las modas duran tan poco, los Eagles de Michael Vick caen de su pedestal tras la derrota de esta jornada. No son los primeros que caen, otros muchos lo hicieron cuando encabezaban Power Rankings (haciendo memoria, Giants, Steelers o Patriots --cuando cayeron en Cleveland--). Seguramente no serán los últimos. Primera intercepción de Vick en lo que llevamos de temporada, por cierto. Otra novedad.

Hay que proceder con más tacto que un ciego en una orgía (para no llevarte la sorpresa, que es de lo que trata esta sección)

Primera sección renombrada en homenaje a Leslie Nielsen. Cómo olvidar esa gran frase de Agárralo como puedas 33 1/3. Para quienes no la conozcan:


Esta semana ha habido varios sustos, pero ninguna sorpresa. Todos los favoritos han aplicado el consejo del teniente Frank Drebin. Los Steelers se llevaron un buen susto en Buffalo, pero salieron airosos, igual que los Browns, en su primer partido como claros favoritos en muchos años, frente a los Panthers.

Algunos considerarán sorprendente la victoria de San Diego en Indianápolis, pero por lo expuesto más arriba no creo que se pueda considerar como tal. Sí sorprende que Manning lance 4 intercepciones, pero vistos los antecedentes, un poquito menos.

No hacía falta que lo dejases caer, Stevie, no habría sido injusto

Ante la ausencia de sorpresas en los resultados de la jornada, comentaré otra cuestión que creo que merece reflexión en algún momento. Me refiero a las reglas sobre la prórroga. Como sabéis, ha cambiado la manera en que se deciden los partidos en el tiempo extra, pero solo para partidos de playoffs. En temporada regular, se siguen aplicando las normas de siempre: el primer equipo que anote, se lleva el partido. Sin embargo, cuando lleguen los playoffs, si el equipo que ataca en primer lugar anota un field goal, el otro tiene la oportunidad de empatar (con otro field goal) o ganar (con un touchdown). ¿El motivo? La polémica venía de lejos, pero el detonante fue la derrota en la final de la NFC de la Drama Queen de la NFL en el Superdome de Nueva Orleáns. El 4 no tuvo oportunidad de tocar el balón en la prórroga. Qué sinsentido, argumentaban los críticos, que un partido se decida por una moneda al aire. El equipo que reciba el balón tendrá demasiada ventaja, ya que lo normal es que anote. Ya. Como si las defensas no jugasen. Que se lo digan a los Packers. En el partido más dominado por los ataques de la historia reciente, la defensa de Arizona se llevó el partido. Daba igual. El cambio de norma era esencial para la equidad de la competición. El football vuelve a ser justo, clamaban algunos.

¿Seguro que antes era tan injusto? La injusticia consistía supuestamente en que el equipo que pierde el sorteo queda indefenso (qué irónico, si es justo el que defiende) ya que el ataque anota casi siempre a la primera. ¿El ataque anota siempre? Obviamente, no. Esta semana, hubo prórroga en el Bills-Steelers. Ambos equipos tuvieron la posesión del balón en varias ocasiones. No hubo injusticia. La semana pasada, otro partido se decidió en la prórroga. No hubo injusticia, tanto el ataque de Tennessee como el de Washington tuvo su oportunidad. 0/2 injusticias. ¿Semana anterior? Otras dos prórrogas. En una de ellas, el partido no terminó en empate por muy poco (Browns-Jets); en la otra (49ers-Rams), oportunidades para los dos equipos. 0/4 injusticias. Menos mal que cambiaron la norma, en aras de la justicia. Semana anterior, tres prórrogas: oh, injusticia, en uno de esos tres partidos (Lions-Jets), el ataque anota a la primera.

Me he molestado en mirar, jornada a jornada, cuántos partidos se decidían en la primera posesión ofensiva de la prórroga. Llevamos 15 prórrogas en 12 jornadas. ¿En cuántas se ha producido la intolerable injusticia de que el primer ataque anote y termine el partido? En UNA. Una de quince. 6,67% de los casos. Menos mal que la norma cambia para playoffs. Menuda injusticia. ¿Injusticia? Si las defensas no jugasen, lo sería. Como también juegan, no lo es.

¿Sorpresa? Para muchos sí, por eso lo incluyo en esta sección.

Vamos con los premios a lo mejor, lo regulero y lo peor de la jornada. Como no podía ser de otro modo, en el día en el que homenajeamos a Leslie Nielsen, las categorías llevarán nombres de películas de las que formaba parte. La mejor, la peor y una regulera.

Aterriza como puedas (lo mejor)

Aterriza como puedas fue el principio. La primera película de humor ZAZ (Zucker-Abrams-Zucker) y, probablemente, la mejor. Sí, esa fue la primera, no Top Secret!, como algunos creen (probablemente porque está ambientada en una época anterior). Airplane! (que así se llamaba en inglés), un clásico. Desde entonces, Nielsen no dejó de interpretar (más o menos) el mismo papel:


Todos los elogios se los llevan Matt Ryan y Michael Turner, pero creo que los que merecen mayores halagos (o, por lo menos, deben recibir muchos más de los que reciben), son los integrantes de la línea ofensiva de Falcons. Ryan hizo un muy buen partido, casi sin error, pero cuando tienes tiempo de reflexionar con tranquilidad a quién quieres pasar, la probabilidad de acierto aumenta ostensiblemente. Salvo en contadísimas ocasiones, la línea ofensiva de Atlanta le dio a Ryan tiempo más que suficiente para lanzar con comodidad a sus receptores. Michael Turner hizo un partidazo. Igualó el partido e hizo que la balanza se decantase del lado de Atlanta. Un equipo corría, el otro no podía. Es muy bueno, no cabe duda, pero con una línea ofensiva como la de los Falcons, todo es más fácil. Enorme partido de los offensive linemen de Atlanta, ante una de las defensas más temibles, de las que más agobia al quarterback y que también hace sufrir a la carrera. No sé si conocéis la web Cold, Hard Football Facts. Os la recomiendo. Contiene multitud de estadísticas "fabricadas" por los autores de la página que intentan medir la eficiencia de equipos y jugadores en diferentes aspectos del juego. Sí, una frikada. Para cuantificar el rendimiento de la línea ofensiva de cada equipo, se inventaron el offensive hog index. El ratio (realmente debería decir "la" ratio, ya que ratio, de donde procede la palabra española razón, es un sustantivo femenino, pero queda raro) tiene en cuenta tres factores: yardas por intento de carrera; % de jugadas negativas por intento de pase(intercepción o sack); y % de éxito en terceros downs. Como podéis ver aquí, la offensive line de Atlanta lidera la clasificación; la de Chicago es la peor. Tiene sentido.

Tanto en el plano individual como en el colectivo, el ataque de Kansas City ha hecho méritos más que sobrados para figurar en esta sección. El pase y la carrera, todo funcionó a la perfección. ¿Qué resulta más destacable, los 4 touchdowns de Matt Cassel, las 173 yardas de carrera de Jamaal Charles o las 170 yardas de recepción y 3 touchdowns de Dwayne Bowe?

En el apartado individual, otra vez, Peyton Hillis. El personal sigue haciendo sangre recordando que este jugador, que ayer solo fue capaz de conseguir 131 yardas de carrera, 3 touchdowns, 6 recepciones y 63 yardas de recepción (poca cosa, en resumidas cuentas), fue traspasado a Cleveland como parte del pack a cambio del que los Broncos se hacían con Brady Quinn. Por si Josh McDaniels no tuviese suficientes problemas (ahora se añade la cuestión del espionaje), encima esto. Una semana más, hay que insistir: a los Browns les ha tocado la lotería, y probablemente ni ellos mismos eran conscientes de ello. Un resumen de lo que consiguió ayer:


Bueno, ya que hablábamos antes del MVP, Tom Brady tiene a día de hoy bastantes números para llevárselo, aunque todo dependerá de su rendimiento en sus próximos partidos, muy exigentes: Jets, Bears (en Chicago) y Packers. En Detroit hizo lo que quiso: 341 yardas de pase, 4 touchdowns.

Después de méritos individuales y colectivos, vamos con los equipos a los que les fue mejor la jornada. No puede haber mejor resultado que una victoria acompañada de derrota de todos tus rivales de división. Ese gustazo se dieron los Houston Texans y los New York Giants. Alegría por unos lares en los que últimamente andaban de capa caída.

2001: Despega como puedas (lo regulero)

Tras Agárralo como puedas 33 1/3 (probablemente antes) la carrera de Leslie Nielsen entra en declive. Totalmente encasillado, perpetra bodrios como Mr. Magoo y una sucesión de películas cuyo título incorpora siempre en España la coletilla como puedas. Películas reguleras (siendo generosos) pero con gags del gusto de las hordas que veneramos a este exponente del humor zafio:


Detalles que cuestan un partido, versión ilustrada
Vamos con las franquicias que salen con sabor agridulce de esta jornada. Green Bay es una de ellas. Jugaba en el estadio más difícil de la NFL en estos momentos. Hizo un buen partido, como prueban los números: 418 yardas totales, por 294 de Atlanta, un partido casi perfecto de tu quarterback y un rendimiento más que aceptable de la defensa, que pese a conceder más de lo conveniente por tierra, contuvo bien al receptor estrella rival. Pero una derrota más. Cuatro derrotas por 3 puntos, que cuentan lo mismo que por 50. Green Bay lidera con bastante ventaja la liga en cuanto a diferencia de puntos (+103), pero eso no vale para nada. Para quedarse con una sensación regulera.

Igual estarán los aficionados de los Carolina Panthers. En una temporada nefasta, su equipo por fin dio la cara. Ayer, en Cleveland, los Panthers se cobraron algunas cuentas pendientes con Jake Delhomme, que tuvo la amabilidad de lanzar un par de intercepciones ante el equipo que tantas sufrió de él en sus últimos años. Tras un drive final heroico, y perdiendo por 1 punto, el otrora fiable John Kasay tenía un field goal relativamente asequible para dar la victoria a su equipo. Así se vivió en las gradas de Cleveland:


No os enfadéis con vuestro kicker, aficionados de los Panthers. Realmente este hombre vela por vuestro futuro. Gracias a él, Carolina conserva su primera posición provisional en el próximo draft.

Otro para el que la jornada habrá dejado un sabor regulero es Kyle Orton. Su equipo sigue esforzándose para que consiga ser el quarterback con más yardas de pase de la temporada (como venimos diciendo todos los lunes, para conseguir esto es fundamental que tu equipo vaya a remolque). Este domingo, otras 347 yardas (y 3 touchdowns) a la saca. Orton recupera el liderato de yardas de pase totales, con 3370, gracias a la nefasta defensa de Denver y a Peyton Manning, que impidió que Rivers jugase un partido más agresivo regalando intercepciones a tutiplén. Visto el panorama, que nadie descarte a Orton como aspirante a superar el récord de Dan Marino. La defensa de los Broncos deberá seguir colaborando. La mayor amenaza, Tim Tebow. Orton poco más puede hacer, pero cuando un equipo pierde constantemente, el público pide caras nuevas, y qué mejor que un jugador mediático como Tebow. Quienes estuvimos en Londres pudimos escuchar los machacones gritos pro-Tebow.

Spanish Movie (lo peor)

Una de las últimas apariciones de Leslie Nielsen en el cine se produjo en la versión patria de una mala idea americana. Una mierda. Por eso sirve de denominación a lo peor de la jornada. Leslie salió en este gag que parodia una escena de El orfanato:


Empezaré de nuevo dando cera a los responsables de programación de Digital+. Antes de los palos, un poquito de jabón. Me acostumbran al pata negra y me vienen ahora con mortadela de la chunga. Que critique a Digital+ por el partido que eligieron para ayer a las 19.00 puede interpretarse también como un elogio. Sí, es en cierto modo un halago que me cague en ellos por emitir el único bodrio que deparó la primera sesión de NFL del domingo, porque nos tienen tan mal acostumbrados a seleccionar los mejores partidos de cada jornada, y a darnos alguno en alta definición, que cuando dejan de hacerlo nos indignamos. Creo que hay motivos. Esta jornada, cinco partidos en directo. Cobertura espectacular, teniendo en cuenta el seguimiento que tiene la NFL en España. Pero teniendo la posibilidad de elegir el partido que quieren, como la tienen, y que elijan el Texans-Titans, clama al cielo.

Vamos con los palos. No, con los del pasado lunes no tuve suficiente. [EDITADO: lo siguiente que leeréis lo escribí sin saber lo que comenta Mariano Tovar al pie de este artículo. Creía (de forma equivocada) que Digital+ elige los partidos que quiere, con total libertad. Sin embargo, sus ámbito de elección se limita a dos partidos en cada franja horaria. Entre ellos, no figuraba el Falcons-Packers. Conclusión: merezco un golpe de remo, por bocazas. No borro lo que escribí para que conste la cagada.] ¿Cómo es posible que jugándose el partido entre los dos equipos más en forma de la NFC (Falcons-Packers) televisen el de los dos últimos de la AFC Sur? ¿Cómo es posible que, televisándose a 8 equipos cada jornada (esta 10 equipos, dado que emitieron 5 partidos), solo se haya televisado UNO del equipo que va líder en solitario de la NFC (los Falcons)? No lo entiendo, es incomprensible. O por la redacción del Plus hay un ultra de los Titans que mete mano en la selección de partidos, o no tiene sentido. Digital+ recibió su justo merecido en forma de bodrio de partido, el único que no tuvo emoción hasta el final de los seis que se disputaron a esa hora. Ni aposta, oiga. Los seguidores de los Falcons tienen motivos para estar muy enfadados. Aunque el titular de los derechos de la NFL para España los oculte, los mejores partidos de la temporada están siendo los de Atlanta. Una pena.

Para rematar la jugada, esta jornada nos quedamos sin partido en HD. La culpa, de la NBA, que tiene prioridad en C+Deportes. El Texans-Titans se emitió por el semiclandestino canal 181. Si no hay cambio de última hora, el próximo domingo sucederá lo mismo, ya que hay partido de NBA programado para las 19.00. Nos tendremos que aguantar. En este caso, es lógico que la NFL sea la última prioridad, ya que el seguimiento de la NBA es mucho mayor que el de la NFL.

Cambiando de tema: un cero para el Georgia Dome. Los Falcons están en 4.º down, se la juegan y consiguen el primer down gracias a Tony Gonzalez. Y a los árbitros. Y a la tecnología medieval de esa mierda de pabellón. La repetición muestra claramente que el pase era incompleto. Como dicen en Totalpackers, "no challenge because the Georgia Dome sucks". Las televisiones disponibles en el estadio iban con más retraso de la cuenta, lo que impidió que los técnicos de Green Bay pudiesen ver la repetición de la jugada a tiempo para pedir un challenge que habrían ganado. Ese ataque, que debería haber concluido en pérdida de balón de Atlanta, terminó en 7 puntos. Qué suerte tienen estos cabrones. En cualquier caso, no toda la culpa es de ese pabellón obsoleto. Más culpa quizá la tiene Mike McCarthy por no pedir el challenge. Aun sin repetición, hay que pedirlo. Que es 4.º down, por favor...

Día duro el de ayer para Stevie Johnson. De héroe a villano. Hasta cinco pases se le cayeron de sus manos. El más doloroso, este:


Sí, los Bills perdieron el partido por su culpa. Sin duda. Insisto, por SU culpa, no por culpa de ningún dios. Este tío, que se ve que de luces no anda sobrado, publicó esto al terminar el partido en su Twitter. De risa:

I PRAISE YOU 24/7!!!!!! AND THIS HOW YOU DO ME!!!!! YOU EXPECT ME TO LEARN FROM THIS??? HOW???!!! ILL NEVER FORGET THIS!! EVER!!! THX THO.. (Traducción libre: "TE REZO SIN PARAR!!!!!! Y ESTO ES LO QUE ME HACES!!!!! ESPERAS QUE APRENDA DE ESTO??? CÓMO???!!! NUNCA OLVIDARÉ ESTO!! JAMÁS!!! GCS, D TODOS MODOS").

El otro antihéroe de la jornada es Roy Williams. Los Cowboys ganaban por 27-23 a los Saints a falta de 3.20 para terminar el partido, y pasó esto:


Con haber asegurado la posesión habría bastado. Probablemente Dallas se habría llevado el partido. Pero entonces apareció la buena estrella (también conocida como suerte que te cagas) de la defensa de los Saints, cuyo jardín en el culo empieza a brotar. Como el año pasado, en el que las flores se mostraban en todo su esplendor. Ojito que vuelven.

Terminamos la sección, reconociendo la pésima labor de Indianapolis y Seattle, probablemente las dos franquicias más decepcionantes de la jornada. Las dos cayeron apalizadas en su estadio. Ánimo para esas aficiones, mal lo tienen que estar pasando.

Decisión Frank Drebin de la semana

Aunque todos los personajes de Leslie Nielsen se caracterizan por su torpeza (si había un actor encasillado, ese era Nielsen), probablemente Frank Drebin, el teniente de la saga Agárralo como puedas, sea el paradigma. Por eso la decisión estúpida de la semana lleva su nombre. Unos típicos momentos Drebin:


¡Salvemos el point average! ¡Cueste lo que cueste!
No sé si existe un entrenador que gestione peor el tiempo en un partido que Andy Reid. No se entera. ¿Qué sentido tiene el field goal que chuta Philadelphia cuando pierde por 31-16 a falta de 4.47? Era 4.º y largo, pero sin tiempos muertos, sin posibilidad de parar el reloj, ¿cómo no te la juegas? Esos 3 puntos no sirven para absolutamente nada, sigues estando a dos posesiones de diferencia (cuando los Eagles perdían por 15 puntos seguían estando a dos posesiones, un TD con conversión de 1 punto más otro con conversión de 2). Decisión estúpida. Sin tiempos muertos, estás muerto. Los dioses suelen recompensar a los valientes y castigar a los cobardes. Lo vimos varias veces ayer en el Atlanta-Green Bay: Atlanta se juega un 4.º down en la 1 de los Packers tras tres intentos fallidos de anotación, y terminan anotando un touchdown; se juegan un 4.º down con 3 yardas por recorrer, y aunque (realmente) no completan el pase, los árbitros lo dan como completo y los dioses se alían con ellos para que los técnicos de Green Bay no pidan el challenge. ¡¡Un poco más de valentía, por favor!! No es temeridad, es un poquito de osadía, que siempre es necesaria.

Perseguidores de Jano (la carrera por los playoffs)

Veamos cómo va la lucha por seguir luchando en enero. En todas las divisiones, al menos dos equipos dependen de sí mismos para ser campeones. Cinco de las ocho divisiones presentan empate en cabeza, y en las tres restantes, el segundo está a un partido con enfrentamiento con el primero pendiente.

Sin embargo, esta jornada ha aclarado algunas cosas. Atlanta ha casi descartado a Green Bay en la batalla por la ventaja de campo en la NFC. Si vuelven a encontrarse en postemporada, será en el Georgia Dome. Para verse en Lambeau Field, los Packers deberían ganar 3 partidos más que los Falcons en los 5 que restan. Casi imposible.

Poco más ha quedado claro en la NFC. Si acaso, los Redskins quedan definitivamente descartados (aunque nadie les quitará la ilusión de tener a un quarterback de futuro, que acaba de firmar por cinco temporadas, como Donovan McNabb) en la lucha por la postemporada tras su derrota frente a Minnesota.

En la AFC, parecen definirse con algo de claridad las posiciones de playoffs, que salvo que el panorama cambie drásticamente en los 5 partidos que restan para el final de temporada, ocuparán Jets, Patriots, Steelers, Ravens, campeón de AFC Oeste y campeón de AFC Sur.

Pocos motivos para la alegría de los Dolphins. Su victoria de ayer sirve más para fastidiar a Oakland (cuyo panorama, con lo bien que pintaba hace un par de jornadas, se complica sobremanera) que para provecho propio. No es imposible, pero tras las victorias de Jets, Patriots, Ravens y Steelers, sus posibilidades de playoffs comienzan a esfumarse. Necesitan un final de temporada perfecto.

La AFC Sur vuelve a ponerse al rojo vivo. Cuatro equipos separados por una victoria. A pelearse (esperemos que no literalmente, como Johnson y Finnegan) en las cinco jornadas que quedan. Parece que ganará el menos malo. No está claro qué equipo es ese, todos hacen lo posible por no ganar, aunque un equipo tiene a Peyton Manning como quarterback, lo cual, a pesar de lo sucedido en los dos últimos partidos, no deja de ser una ventaja considerable.

La NFL decidió dejar para los últimas jornadas muchos duelos divisionales con la esperanza de que fuesen partidos a vida o muerte. La jugada ha salido redonda. Ninguna división está decidida, todos esos duelos serán esenciales para determinar los campeones. A disfrutar (y a sufrir) todo el mundo.

* * *

Gracias a todos los tuiteros que me dieron su bienvenida tras la incorporación del blog a los mundos de Twitter. También me sufriréis por ahí.

Termino con anuncio: la semana que viene, siempre que el curro me lo permita, me iré de puente. Eso significa que a lo peor no hay Plácido domingo, jodido lunes o, si lo hay, tendrá que ser una versión mucho más breve de lo habitual. En vez de ver cómo hombres provistos de mallas se parten la cara, me partiré la mía en mi primera experiencia con unos esquís.