Mostrando entradas con la etiqueta Falcons. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Falcons. Mostrar todas las entradas

martes, 6 de septiembre de 2011

Mis absurdas predicciones 2011 (edición exprés): NFC Sur

Seguimos la ronda. Nos vamos al Sur. Estas predicciones van a ser bastante más cortas que las anteriores. Eso sí, no escatimaremos en lo importante, la música y la historia de las franquicias. NFC Sur, división de franquicias relativamente jóvenes. Dos de sus franquicias (Saints y Falcons) fueron fundadas en los 60, otra en los 70 (Buccaneers) y la más joven en los 90 (Panthers). La NFC Sur viene siendo una de las divisiones más duras de la NFL durante las últimas temporadas. La pasada, hasta tres de sus equipos lograron al menos 10 victorias. Además, desde que en 2002 se implantó la estructura actual de divisiones en la NFL, es la única división en la que todos sus equipos han conseguido disputar al menos una final de conferencia. Todos ellos, además, han disputado una Super Bowl. Al lío.

New Orleans Saints
Temporada pasada: 11-5. 2.º NFC Sur, 3.º NFC (pero 5.º cabeza de serie en playoffs). Playoffs: perdieron en ronda de wild card frente a los Seattle Seahawks. 




Quiénes son. Hasta hace bien poco, los Saints eran una puta mierda. Se decía que estaban malditos y los llamaban los Aints.


Todo cambió con la llegada de Drew Brees y Sean Payton. Los eternos perdedores se convirtieron en un equipo ganador, y en la 2009-2010 lograron el anillo frente a los Colts.


Música. Nueva Orleáns, la cuna del jazz. No puede haber nada más apropiado que Louis Armstrong y When the saints go marching in, ¿no?



Qué se espera de ellos. La NFC Sur es una división muy dura, que genera pronósticos para todos los gustos. Sin embargo, creo que son mayoría los pronósticos que dan a los Saints como favoritos para llevarse la división. Algunos van más allá. Rick Relly, de la ESPN, dice que van a ganar el anillo. Sin embargo, Peter King hace una cosa más rara: dice que la NFC Sur la ganan los Saints, pero el anillo se lo llevan los Falcons (que serían segundos de la NFC Sur). Un poco raro, aunque teniendo en cuenta que el año pasado King acertó que la Super Bowl sería Packers-Steelers (cuando nadie daba un duro por Pittsburgh a principio de temporada), más de un aficionado de Falcons (de esto doy fe) y Chargers (el otro supuesto finalista) se ha [censurado por obsceno] de gusto.

Qué espero de ellos y por qué. Creo que los partidos de los Saints van a ser auténticos shootouts: partidos de altísima puntuación. Y creo que la excelencia de su ataque será superior a la fragilidad de su defensa. Sí, creo que los Saints tienen el mejor ataque de la NFL. Habéis leído bien: un quarterback de elite que ha demostrado su capacidad de cambiar la historia de una franquicia y guiarla al anillo, que está en su plenitud; una excelente línea ofensiva, con dos jugadores que fueron incluidos en el Top 100 de la NFL esta offeason; un equipo de receptores de primera categoría; y un backfield profundo, polivalente y con más peligro que . Joder, si es que lo tienen absolutamente todo. Me encantan los fichajes de Darren Sproles y Mark Ingram. Me gusta que se hayan deshecho de Reggie Bush. Brutal.

Luego está la defensa, que abre bastantes interrogantes sobre este equipo. Creo que lleva siendo un problema desde hace tiempo, incluso cuando ganaron el anillo. Entonces tampoco era una defensa dominante, pero tenía el don de la oportunidad, como demostraron en los partidos más importantes. La temporada pasada se vio su flojera, y que necesitaba ser renovada urgentemente. Llegan refuerzos, sí. Sobre todo en la línea defensiva. A ver cómo evolucionan, pero creo que sigue siendo una defensa a la que es relativamente asequible meter mano.

Enorme ataque, regulera defensa. Partidazo la madrugada del jueves al viernes en Lambeau Field, y el viernes en Madrid es festivo (¡de puta madre!).

Pronóstico. Ganan su división. Este año tendrán la suerte que les faltó el pasado.

Atlanta Falcons
Temporada pasada: 13-3. 1.º NFC Sur, 1.º NFC. Playoffs: perdieron en ronda divisional contra los Green Bay Packers.



Quiénes son. Tengo un colega de los Falcons que me suele contar las alegrías y las penas de este equipo. Que me comenta cómo son un poco pringadillos, cómo hasta 2009, cuando ni siquiera llegaron a playoffs, este equipo no había encadenado jamás dos temporadas consecutivas con balance positivo. Llevan ya tres, y muy raro sería que la siguiente temporada no fuera también positiva. Me comenta cómo el mayor éxito de la historia de este equipo poco dominante fue llegar a la Super Bowl de la 1998-1999, tras vencer en un dramático partido en Minnesota. Este es el resumen de la hasta ahora mejor temporada de los Falcons.


Qué suerte tuvieron los jodíos en la final de conferencia. Un kicker que había batido récords en la temporada regular al no fallar ni un solo field goal falla la patada decisiva que les habría dado la victoria. ¡El pateador infalible, en un dome, jugando en casa! Luego en la Super Bowl fueron aplastados, pero ese es otro cantar.

Música. No creo que vaya a encontrar nada mejor que R.E.M. en el estado de Georgia. Como los Falcons se las prometen felices el año que viene, Shiny happy people.



Qué se espera de ellos. Las expectativas son muy altas. Los Falcons fueron el mejor equipo de la NFC la pasada temporada regular. Luego llegó el fiasco de los playoffs, que rebaja considerablemente el hype alrededor de este equipo, pero sigue figurando entre los favoritos. De hecho, algunos consideran que esa abultada derrota servirá para motivar a los Falcons. Sed de venganza. Quién sabe. En estos tiempos en el que el calificativo de dream team se asigna con tanta ligereza, hasta se ha dicho esto de Atlanta. Un poco exagerado, creo yo.

Qué espero de ellos y por qué. Vaya por delante que son un equipazo. Pero creo que en todo están un poquito por debajo de los Saints, y creo que han confundido prioridades esta offseason. Por eso los pongo un escalón por debajo de Nueva Orleáns. Tienen un quarterback un poquito peor (Ryan todavía está por detrás de Brees); tienen un gran corredor en el backfield, pero de salud delicada y sin tantos recambios; tienen una excelente línea ofensiva, pero la temporada pasada no estuvo a la altura a la hora de la verdad; tienen a un receptor estrella, pero no tienen tanto personal como los Saints. Esto supongo que será polémico porque habrá quien vea que con Roddy White, Tony Gonzalez y Julio Jones la unidad es hasta mejor. No lo tengo claro.

Y aquí vamos a la confusión de prioridades. Los Falcons se despidieron de la pasada temporada recibiendo 48 puntos en su propio estadio frente a los Packers. El punter de Green Bay no salió ni una sola vez al terreno de juego. Una sangría. Vale que fue algo anormal, pero indica que algo falla en tu defensa. ¿Qué hicieron los Falcons para corregir este defecto estos meses? Prácticamente nada. Vendieron su alma para conseguir un receptor, Julio Jones. Dicen que es la rehostia en verso, sí, pero ¿les hacía tanta falta? Seguramente menos que reforzar bien la defensa.

Y ojo, que la defensa de los Falcons no está entre las peores de la liga. Tampoco entre las mejores. Pero a ver cómo le va a John Abraham con un año más. No sé, los veo bastante vulnerables.

Pronóstico. Segundos de la NFC Sur, tras una competida lucha con los Saints. El año pasado tuvieron mucha suerte, dos años seguidos me parece demasiado. Ah, serán el equipo más peligroso en la wild card round. Eso sí, dos señales para la esperanza de los seguidores de los Falcons (aparte de mi nula fiabilidad): (1) que Peter King les da como finalistas, y el año pasado acertó quién jugaba la Super Bowl; y (2) que el actual campeón es el equipo que se despidió la temporada anterior de los playoffs recibiendo más puntos.

Tampa Bay Buccaneers
Temporada pasada: 10-6. 3.º NFC Sur, 7.º NFC. No se clasificaron para playoffs.



Quiénes son. De este equipo también tengo colegas, así que me tengo que andar con ojo. Bah, en realidad no, qué mas da. Los Bucs son el equipo que más debemos sufrir podemos disfrutar los aficionados europeos. Como su estadio es el más grande de la NFL (es un decir, es el más grande porque no se llena nunca) les gusta venir a Londres a deleitar con su juego a los aficionados europeos. Bueno, aunque no deleiten suscitan simpatías. Esta franquicia se fundó a mediados de los 70, pero sus inicios fueron pestilentes. Mientras sus uniformes molaban, perdían. Cuando los cambiaron por unos feillos, ganaron. Sí, este equipo de Florida tiene un anillo. Gracias a la defensa. Así fue la temporada 2001-2002, en la que fueron campeones.


Música. De cerquita de Tampa (que es el nombre de la ciudad, "Tampa Bay" como tal no existe en tierra firme) son Against Me!  Esto es I was a teenage anarchist.



Qué se espera de ellos. La pasada temporada, no pocos pronosticaban que los Bucs serían el peor equipo de la NFL. Sin embargo, a casi nada se quedaron de lograr una plaza de playoffs. Una victoria en casa ante el equipo que llevaba años sin ganar fuera y cuyos dos primeros quarterbacks estaban lesionados habría sido suficiente. Uy.  Para el año que viene las expectativas son moderadamente optimistas. No he visto que nadie prediga que ganarán la división, a lo más que llegan algunos augures es a otorgarles un segundo puesto. Sin embargo, el futuro es suyo. 10 victorias con el equipo más joven de la NFL. Promete.

Qué espero de ellos y por qué. El año pasado repetí incesantemente que los Bucs ganaban a los malos y perdían contra los buenos. Hasta la antepenúltima jornada cumplieron fielmente la norma: perdían contra los equipos con balance positivo y ganaban a los que lo tenían negativo. Como el calendario era especialmente benévolo, 10-6. Sigo creyendo que ese balance era un poco exagerado. La verdad es que esta temporada tienen un inicio asequible (Detroit en casa y Minnesota), pero ya nadie los subestimará.

Sí, tienen un equipo muy prometedor. Josh Freeman parece que va a ser la hostia, Mike Williams tiene una pintaza que te cagas, LeGarrete Blount embiste como un camión (¿los camiones embisten?), y la joven defensa debería progresar la próxima temporada. Algunos jugadores como Gerald McCoy creo que mejorarán. Sí, con talento y jóvenes, pero no tan buenos como los otros dos ogros de su división.

Pronóstico. Se esTampa. Quería hacer la coña marinera. Creo que lo harán bien, pero no tanto como para conseguir uno de los dos primeros puestos.

Carolina Panthers
Temporada pasada: 2-14. 4.º NFC Sur, 16.º NFC (y últimos de toda la NFL).



Quiénes son. Los Panthers son el equipo más joven de la división. Creados a principios de los 90, tienen uno de los uniformes más feos de la liga y una de las traducciones más ridículas al español, que se emplea por algunos medios hispanos. Las Panteras. Te cagas, vamos a ver el juego de las Panteras. ¡¡No hombre, no!! ¡¡Eso no es serio!! En algún partido de los Panthers puse el audio español en el Game Pass. Las Panteras. Por favor. Bueno, que los Panthers, a pesar de su corta historia llegaron a la Super Bowl y brindaron uno de los partidos, o más bien finales, más memorables de la historia. Liderados por ese jugador tan querido por la blogosfera hispana como Jake Delhomme. Recordemos ese día.


Música. Nina Simone es de esas tierras de Carolina del Norte. Como los Panthers hoy en día le importan a poca gente, pero seguro que a sus aficionados un montón, My baby just cares for me.



Qué se espera de ellos. Poco. Que no sean el peor equipo de la NFL, como el año pasado. Pero no les ayuda la compañía divisional que tienen. Se dice que no eran tan malos como su balance de 2-14 indica. Se culpa a la nula motivación de su exentrenador John Fox. Quién sabe. Es verdad que tienen varios nombres ilustres. Pero también la mayoría considera que su QB titular no está preparado para esto.

Qué espero de ellos y por qué. No demasiado. No me convence nada Cam Newton. Nada de nada. Seguramente no le he visto lo suficiente como para emitir un juicio con el suficiente conocimiento de causa, pero me parece que corre mejor que pasa. Cuando juegas de quarterback, eso es un problema. Creo que se la va a pegar. Bien harían en fundamentar su ataque en la carrera, mientras la salud de DeAngelo Williams y Jonathan Stewart aguante. Bueno, han fichado a jugadores interesantes para recibir balones, como Legedu Naanee, Greg Olsen y Jeremy Shockey (sí, para un año más creo que le queda cuerda), que junto con Steve Smith pueden formar un equipo interesante, pero se la tienen que pasar...

La defensa tiene jugadores de mucha calidad como Jon Beason y Charles Johnson. Se espera también que el nuevo head coach Ron Rivera y su coordinador defensivo, Sean McDermott, den otro aire a la defensa. A ver. Es cierto que nombres tiene.

Ah, los Carolina Panthers tienen teóricamente el calendario más complicado de la NFL. Por si tuvieran poco con lo que tienen.

Pronóstico. Últimos de la NFC Sur. No darán tanta pena como el año pasado, pero están lejos de los otros tres.

martes, 18 de enero de 2011

Plácido domingo, jodido lunes: ronda divisional

Para muchos, el fin de semana divisional es el mejor del año en términos footballísticos. En ningún otro debería de haber tantos partidos y de tanta calidad. Cuatro partidos entre ocho de los mejores equipos de la NFL, disputados en los estadios de los dos mejores clasificados de cada una de las conferencias. El odio, la euforia y la suerte.

Toda la temporada estamos esperando que lleguen estos momentos, Times like these.



Qué pude ver. Esta semana, todo en directo. El sábado, con invitados en casa y abundante comida y bebida. Y por el Plus en alta defiinición. Un lujo. El domingo, sin invitados y sin alta definición, pero también por el Plus, en sus canales semiclandestinos. Que den prioridad a la NBA sobre la NFL lo puedo entender hasta cierto punto (porque entiendo que tendrá bastante más audiencia, por mucho que se trate de un intrascendente partido de temporada regular como el Clippers-Lakers) pero que se la den a la primera ronda del Open de Australia, no. Además, no es serio que cambien los canales en los que se emiten los partidos a 48 horas de que se disputen. Muy mal. Para terminar de rizar el rizo el Patriots-Jets figuraba en la guía de programación en el dial 183. Aunque es cierto que en la retransmisión anterior Moisés Molina anunció que iba por el 185, la guía seguía mal. Encontrar ese partido, una aventura. Un pequeño aunque merecido palo para los responsables de programación de la plataforma.

Favre Watch (lo más comentado)

¡Ay, el Favre Watch! ¿Os parece poco adecuado para dar nombre a lo más comentado? Seguro que no. Este lunes precisamente se informaba de que Favre acaba de presentar en la NFL la documentación para certificar su retirada. ¿Definitivo? Por supuesto que no. Como si no lo hubiera hecho también en 2008. Buen momento para intentar robar protagonismo al quarterback que está destrozando los récords que tenía el 4 en la franquicia de Wisconsin.

En un fin de semana como este con tantos partidos tan importantes los comentarios no pueden centrarse en otra cosa que el análisis de estos partidos. Como supongo que todos ya sabéis que ganaron Steelers, Packers, Bears y Jets, dedicaremos la sección a otras cuestiones.

Un nombre ha destacado sobre los demás: el de Aaron Rodgers. Pero dado que su épico partido encaja bien en la sección dedicada a lo mejor de la jornada, me centraré en otros temas. En primer lugar, una frase muy repetida desde hace mucho tiempo. Un refrán que se viene repitiendo desde tiempos inmemoriales, y que cobra plena vigencia en lo que llevamos de playoffs:

Offense wins games, defense wins championships

El ataque gana partidos, la defensa gana campeonatos. Lo que viene sucediendo en estos playoffs confirma plenamente esta máxima. Tanto, que ahora mismo siguen vivos los equipos con mejor defensa de la NFC y de la AFC. Estas eran las mejores defensas de la NFL en temporada regular en cuanto a puntos permitidos (también se indican las yardas concedidas en la columna de la derecha):


La mejor defensa de la AFC (y de toda la liga) era la de Pittsburgh. Los Steelers siguen vivos. La mejor defensa de la NFC era la de Green Bay. Los Packers siguen vivos. La tercera mejor defensa de la NFL era la de Baltimore, pero al enfrentarse contra los Steelers, cayeron eliminados. Por estar encuadrados en la misma división que los Steelers, los Ravens solo podían ser seed 5 en la AFC y, por tanto, al pasar también el 6, tenían que enfrentarse a los Steelers (seed 2). En esa colisión de grandes defensas, venció la mejor. El siguiente clasificado es Chicago: en la final de la NFC. A continuación estaban los Falcons (por increíble que parezca en vista de lo sucedido este sábado, Atlanta era la tercera defensa de la NFC), que cayeron ante la mejor defensa de la conferencia. Y los siguientes eran los Jets. También ganaron.

¿Alguien se atreve a cuestionar la validez del refrán? El ataque gana partidos; la defensa, campeonatos. ¿Pittsburgh-Green Bay en la Super Bowl?

Por cierto, este fin de semana sirve para reafirmar lo que comentábamos el pasado lunes: los quarterbacks ni ganan ni pierden los partidos ellos solos. Y lo digo a pesar de la exhibición de Rodgers (y de su equipo de receptores) del pasado sábado. Los quarterbacks son una pieza más de la máquina que gana y pierde los partidos. Seguramente la más importante del ataque, pero no la única responsable de los resultados. Con todo, seguro que alguno ha escrito tonterías como "Sanchez vence a Brady". Pero si hasta en el partido de Atlanta las dos jugadas más importantes del partido, las que supusieron el punto de inflexión, las protagonizó un cornerback. Asi que sí, Rodgers hizo un partido excepcional, pero si Tramon Williams no hace lo que hizo al final del segundo cuarto, quién sabe si no hubiésemos visto en Atlanta una repetición de lo sucedido en Arizona hace un año. Entonces, los titulares habrían sido del tipo "Rodgers pierde" o "Rodgers se caga en los playoffs". Tonterías como un piano.

El nobody believes in us factor sufrió un golpe con la eliminación de los Seahawks, pero vemos que muchos siguen apelando a él para motivar a su tropa. ¿Qué dijo Rex Ryan al terminar el partido en Foxborough? Maybe everybody else never believed, but we believed. Mientras sus chicos crean que nadie cree en ellos, funcionará. Tampoco creo que nadie creyese en ellos, pero es cierto que no eran los favoritos.

Terminamos la sección con otro tema polémico y que aunque no está directamente relacionado con los partidos de la ronda divisional, sí afectaba a uno de ellos. El tema de las zancadillas en los retornos. Recordaréis que un ayudante de los Jets fue sancionado por zancadillear a un jugador de equipos especiales de los Dolphins. Entonces la NFL recordó la norma de que está prohibido hacer murallas de jugadores en las bandas para intentar entorpecer las carreras de los rivales. Los Jets dijeron que los Patriots también lo hacían. Y les cayó una multa por eso. Pues bien, parece que las acusaciones no eran infundadas.


Jay Glazer, de la Fox, encontró la prueba. Los Jets sabían que los Patriots lo hacían porque ficharon a un jugador del practice squad de los Patriots. Ese fue el chivato. Los Jets son unos bocazas, no cabe duda. Su actitud macarra les hace más sospechosos, pero no hay que olvidar que Belichick ya se ha visto envuelto en otros incidentes que prueban que su ética profesional no es, o por lo menos no fue, inmaculada.

Super Bowl III (la sorpresa)

Creo que ninguno de los cuatro resultados de este fin de semana puede considerarse una sorpresa. Lo sorprendente es que diga esto después de que los números 1 de cada una de las conferencias hayan caído derrotados por los respectivos números 6. Teóricamente* (con asterisco), los peores de cada conferencia contra los mejores. El asterisco viene por la distorsión introducida por el hecho de que el campeón de cada división obtenga un seed del 1 al 4 aunque su balance sea peor que el de los wild cards. Por eso el peor de los seis clasificados puede ser el seed 4 en vez del 6. Pero por lo general el 1 es mejor que el 6 (por lo general porque el calendario es distinto).

Bueno, forzando un poco podríamos decir que la derrota de los Patriots es una sorpresa. Es una sorpresa porque habían sido, con diferencia, el mejor equipo de la NFL en temporada regular y porque jugaban en su estadio frente a un rival al que habían vencido por 42 puntos de diferencia hace un mes escaso. Sí, quizá ese era el resultado más sorprendente de los cuatro. Es sorprendente que de repente a Brady se le apaguen las luces y a las primeras de cambio lance una intercepción, algo que no hacía desde octubre (en un hail mary, además). Es sorprendente que el único equipo que no cometa errores (aparte del field goal fallado) sean los Jets, cuando los Patriots se habían caracterizado por hacer bueno el consejo de take care of the football. Sorprende que el quarterback que no la cague sea Mark Sanchez y no Brady, y sorprende que un entrenador gane la batalla táctica a Bill Belichick.

La otra eliminación del número 1 por el 6, la de Atlanta a manos de Green Bay, no ha sorprendido a muchos. De hecho, el 73% de los expertos de la ESPN apostaba por los Packers. Por eso también escribía el pasado viernes que demasiado favoritismo veía yo, que los Falcons por algo eran los primeros de la NFC. Sin embargo, quizá sí haya sorpresa. No tanto por el qué sino por el cómo. Creo que ni los más optimistas seguidores de los Packers apostaban por una victoria tan cómoda. Hasta 10 segundos antes del descanso el partido parecía un shootout. A ver quién mete más. Ya Tramon Williams había salvado un touchdown con una intercepción en la end zone. El domingo anterior a Vick, este a Ryan. Pero la jugada del partido fue esta. Sorprende que los Falcons arriesguen tanto; también que fallen.


La maldición del anfitrión de la Super Bowl (la vida sigue igual)

Tony Gonzalez es para algunos el mejor tight end de la historia. Bueno, solo por detrás de Mike Ditka. Ningún otro tight end se le acerca en número de recepciones. Y a pesar de estar ya muy mayor, sigue siendo un excelente jugador, como ha demostrado esta temporada. Sin duda, un futuro Hall of Famer. Palabras mayores.

Sin embargo, este fin de semana a Tony Gonzalez le ha sucedido lo de siempre en postemporada. Su equipo ha vuelto a perder. Como siempre. Por cuarta ocasión, el equipo de Gonzalez llega a playoffs y cae a las primeras de cambio. Y por tercera vez, eso sucede habiendo terminado su equipo con un registro de 13-3 en temporada regular, jugando en casa y tras disfrutar de una semana de descanso. Una lástima por él.

Otra maldición: si vuestro equipo anota un touchdown de retorno en playoffs, cuidado. Los Falcons son el quinto equipo en caer de forma consecutiva tras retornar un kick para touchdown. Los anteriores fueron los Bears en la Super Bowl en la que Devin Hester anotó en la primera jugada del partido. Y desde 1970, el registro acumulado de quienes consiguen esta hazaña en postemporada es de 7-15.

Santonio Holmes, otra vez. Otra vez con un touchdown decisivo en playoffs. A todos nos ha recordado a otra jugada espectacular. La vida sigue igual para el 10 de los Jets.


Por cierto, tercera derrota consecutiva en playoffs para Tom Brady. ¡Mierda, si defiendo que no se debe decir que un quarterback gana o pierde un partido, por qué escribo esto! Bueno, me entendéis: que tercera derrota consecutiva del equipo del que Brady es QB titular. Tendencia de moda.

Otra tendencia de moda es la de las derrotas de números 1 de conferencia a manos de números 6. Con las 2 de este fin de semana, en 6 de los últimos 7 enfrentamientos entre 1 y 6 gana el 6.

La vida de Kurt Warner (la vida cambia)

Todos los partidos disputados este fin de semana divisional tenían su precedente en temporada regular. Los Ravens ya habían jugado en Pittsburgh: victoria de Baltimore; los Packers en Atlanta: victoria de los Falcons; los Seahawks en Chicago: victoria de Seattle; y los Jets en Foxborough: victoria, de paliza, de los Patriots. Este fin de semana ha sucedido exactamente lo contrario. Los equipos que salieron derrotados en la temporada regular salen victoriosos en playoffs. Cambio de signo en todos los partidos.

Los partidos del próximo domingo también tienen precedente regular: Green Bay perdió en Chicago y los Jets ganaron en Pittsburgh. ¿Otro cambio de signo, quizá? Personalmente, espero que así sea, aunque en mi casa la Super Bowl se viviría con más tensión que un tío comiendo naranjas en El Padrino (teníais que ver la cara de mi chica en el descanso del Steelers-Ravens, ni cuando pierden el Atleti o el Estu... aunque dice que estaba muy cabreada por el touchdown que consigue Baltimore en el fumble que solo un jugador --de los Ravens-- supo interpretar).

Si la postemporada de 2010 se caracterizaba por el dominio de los domes y la nieve no era más que un lejano recuerdo de tiempos pasados, en 2011 hemos vuelto al clásico football de enero: el que se disputa con un frío que te cagas y entre blancos copitos. En 2010, tres de los cuatro partidos de la ronda divisional se disputaron a cubierto, y el cuarto en tierra cálida, en San Diego. Las finales de conferencia se disputaron en sendos domes, y la Super Bowl a descubierto pero en zona calurosa. Comenté varias veces lo poco que me gustaba. El fútbol americano no es un deporte que se deba practicar bajo techo. Es un deporte que se disputa en los elementos. Da igual que llueva, truene o nieve. Por suerte, esta temporada todo ha cambiado: de los cuatro partidos de la divisional round, solo uno se disputó en dome. Esta temporada domes are doomed. Los domes están malditos. Ya no queda ni uno. Los otros tres partidos, en territorio helado: Pittsburgh, Foxborough y Chicago.

Curiosamente, los más felices por jugar en un dome el pasado fin de semana eran los jugadores del ataque de los Packers. Y no lo digo por lo que finalmente pasó, sino que antes del partido ya mostraban su felicidad por jugar en condiciones, decían ellos, óptimas para el desarrollo de su juego. Decían que la temperatura era ideal para los receptores, a los que no se les agarrotaban las manos para completar esos pases que en otras circunstancias se pueden caer (que le pregunten a James Jones, qué cambio de Philadelphia a Atlanta) y que el terreno de juego, muy rápido, favorecía sus rutas. Además, la ausencia de viento reduce la dificultad para enviar pases precisos y, finalmente, el propio Rodgers decía que en el turf del Georgia Dome podía llevar su calzado más cómodo. Pues nada, la semana que viene a Windy City a jugar contra la defensa de los Bears y los elementos. Y, en cualquier caso, no me olvido de lo que pasó en el dome de Detroit. En el Ford Field el ataque de Green Bay logró 3 puntos. Aaron Rodgers se perdió la primera mitad por conmoción cerebral, pero durante los dos cuartos que jugó el resultado fue de 0 puntos.

Más cambios: el del partido de Pittsburgh de la primera parte a la segunda. 7-21 al descanso, con dominio de la defensa de los Ravens, 31-24 al final (parcial de 24-3). Voy a ser oportunista y ventajista. En el descanso del partido comenté (también para animar a cierta persona que andaba un poco triste) que era imposible que la defensa de los Steelers no forzase alguna pérdida de balón más. Eso fue lo que sucedió. La defensa de Pittsburgh dio un paso adelante y los Ravens un par de pasos atrás (errores de cobertura en la secundaria y drops de sus bien pagados receptores). En el duelo de las mejores defensas de la AFC, ganó la defensa que forzó más pérdidas. El resultado del partido podría expresarse en términos diferentes al 31-24 con que terminó. El resultado real fue de 3-2 a favor de los Steelers. El número de recuperaciones marcó la diferencia.

Tanto, que ni los Ravens echaron mano de la excusa arbitral para excusarse de la derrota (hecho que les honra, y mucho). Terrell Suggs (enorme durante todo el partido) dijo que cuando vas ganando por 21-7 no puedes echarle la culpa de la derrota a los árbitros: "We've got nobody to blame but ourselves". Hasta John Harbaugh, siempre protestón, dijo que no podía evaluar la actuación de los árbitros.

Los honra, porque la excusa fácil es la decisión arbitral que les priva de 4 puntos por este dudosísimo holding (digo 4 puntos porque el drive terminaría en field goal):


Comentario no footballístico que no quiero dejar pasar

Esto no tiene que ver con el football, pero me parece lo suficientemente interesante como para destacarlo. No me había dado cuenta, pero tras leer el mensaje del autor del Lazarillo de Tormes y de otras muchas obras célebres, he visto la luz. Recordaréis que en el artículo de reparto de premios de la temporada regular comentaba que el año 0 no existió porque antes no existía el concepto matemático de 0. Pues bien, gracias a Anónimo he comprendido que ni siquiera hoy habría habido año cero. Copio su comentario:

Lo de no introducir un año cero no es nigún error. El error hubiera sido hacerlo. No tiene ningún sentido que haya año -1, luego año 0 y luego año 1. Los años no son momentos sino periodos de tiempo, lo que se tenía que haber hecho es que el teórico día del nacimiento fuese el primero del año en lugar del uno de enero. El año anterior sería el -1 y el posterior el 1, de tal forma que al comenzar el primero quedase exactamente un año hasta el evento de referencia y al terminar el segundo hubiera pasado exactamente un año desde el mismo.
No tiene ningún sentido hablar de "año 0".
O acaso los meses tienen "día 0"??


Lo dicho, gran comentario y muy ilustrativo. Gracias, Anónimo.

Hall of Fame (lo mejor)

La estadística no hace justicia a la actuación de Aaron Rodgers en el Georgia Dome. Y la estadística es asombrosa: 30/36, 366 yardas de pase (10,2 por intento de pase), 3 TD de pase, 0 intercepciones, 136,8 de rating, 1 TD de carrera.

En esos números no se ve que completó pases de todos los colores: en el pocket y saliendo de él; en carrera y en estático; pases cortos y pases profundos; frente al blitz y frente a coberturas plagadas de defensores. Imparable, imperial. La estadística no refleja su excelente movimiento de pies, cómo evitó la presión de los pass rushers de Atlanta, ni su capacidad para correr sin poner en peligro su integridad física. Una exhibición casi inigualable. Solo recuerdo haber visto a ese nivel a otro quarterback que precisamente se enfrentaba a Rodgers (también excelente): Kurt Warner en la wild card round de la temporada pasada.

Rodgers dirigió drives de 81, 92, 80, 80 y 50 yardas, todos ellos con el mismo final: touchdown. Torturaba sin piedad a la defensa rival. Llegaban los terceros downs, pero siempre terminaban por convertirse en primeros. Salvo el primer drive, en el que conseguido el primer down Jennings cometió un fumble, un tercer down con pase de Rodgers no se convirtió en primero.

Jamás ningún quarterback de los Packers realizó un partido así de bueno en playoffs. En dos de sus tres partidos en postemporada, Rodgers llegó a números que su predecesor no pudo conseguir en toda su carrera. El 4 nunca había llegado a 366 yardas en postemporada, no digamos al registro que logró Rodgers en Arizona (423).

De paso, Rodgers batió algún que otro récord en playoffs. El de touchdowns de pase en sus 3 primeros partidos de postemporada (10). Es el primer QB que consigue un passer rating superior a 120 (¡120!) en todos y cada uno de sus tres primeros partidos de playoff. Con él a la cabeza, Green Bay batió su récord de puntos en postemporada: 48. El anterior récord también se consiguió con Rodgers al frente del ataque: en Arizona, 45 puntos que no valieron para ganar (para algunos, Rodgers perdió ese partido, tócate las pelotas). Solo unos pocos elegidos consiguieron un porcentaje de pases completados superior al de Rodgers en Atlanta.


Y recuerdo que todos los partidos de Rodgers en postemporada los disputó fuera de casa. Sí, sí, durante esta temporada muchos dudaban de la aptitud de Rodgers con base en que nunca había ganado un partido de playoffs. Tras dirigir un ataque que logra anotar 45 puntos en Arizona, tenía delito.

¿Hartos de leer sobre el partido de Rodgers? Bueno, os dejo que veáis y escuchéis.


Otros jugadores completaron excelentes partidos este fin de semana, pero el de Rodgers fue tan bueno, que (con todos mis respetos) ninguno de ellos merece compartir lugar con aquel en la sección dedicada a lo mejor de la jornada.

Pro Bowl (lo regulero)

Cada vez me parece más adecuado el nombre de Pro Bowl para designar lo regulero del fin de semana. Sobre todo si tenemos en cuenta que ni Aaron Rodgers ni Tramon Williams fueron seleccionados para acudir a tan magno evento. Con los números en la mano, era difícil defender que la temporada de Ryan y de Brees fuese mejor que la de Rodgers. Pero los aficionados, entrenadores y jugadores entendieron que así debía ser. Por suerte para la Pro Bowl, la mayoría de estrellas estarán disponibles (o por lo menos no tendrán la excusa de tener que jugar la Super Bowl) para ese partidazo en Hawaii. Todos los quarterbacks seleccionados están ya de vacaciones. En la NFC, Vick, Ryan y Brady ya están eliminados. En la AFC, Brady, Rivers y Manning, también.

De hecho (atención al dato), de los 11 titulares del ataque de la AFC, solo el center Nick Mangold (Jets) sigue compitiendo. En la NFC, el ataque titular al completo está eliminado. En cuanto a las defensas, en la AFC siguen vivos dos (James Harrison y Polamalu) y en la NFC, cuatro (Peppers, Matthews, Woodson y Collins). Peazo Pro Bowl que nos espera, señores.

Vamos con lo regulero. Los Jets son los protagonistas. En el campo y estando el balón en juego, su partido fue excelente. Se cargaron a los temibles Patriots. Un diez para ellos. Fuera del campo, se comportaron como unos macarras barriobajeros, como unos auténticos gilipollas. Hay que saber perder, pero también hay que saber ganar. Entiendo que en playoffs las ganas de ganar están por las nubes, y que vencer al enemigo más odiado tiene que provocar un estallido de euforia casi incontenible. Lo entiendo.

Y no quiero defender posturas absurdas. No quiero defender que cuando se gana hay que poner cara mustia y contenerse al máximo en la celebración. De eso nada. Eso es cinismo y no me gusta nada. Por supuesto que hay que celebrar los éxitos. Pero cuando las celebraciones consisten casi exclusivamente en faltarle el respeto al rival, en burlarte de él, en reírte en su cara, merecen el mayor de los desprecios. Los Jets no saben comportarse fuera del campo. No saben ganar. Son una panda de provocadores encabezadas por su head coach, que tiene una bocaza mayor que su panza. Y son un pésimo ejemplo para mucha gente que los idolatra. Yo soy muy crítico con el comportamiento de los deportistas profesionales. Aunque no deberían serlo en ningún caso, la gente los toma como modelos. Creo que deberían hacerse campañas de no imitéis lo que hace un deportista fuera del campo: absolutamente nada. Ni lo que dice, ni lo que hace, ni cómo viste, absolutamente nada. Suelen ser unos cafres. E insisto: no me gustan los sensibleros ni los mojigatos, pero de ahí a comportarse como un pandillero de mierda hay un trecho.

Volviendo al tema de los Jets, ¿a qué me refiero? Pues a la celebración en el touchdown de Greene (que debía haberse arrodillado en la 1, pero ese es otro tema), en primer lugar. La que montan sus compañeros y su impresentable entrenador.


Aceptamos la celebración de Braylon Edwards, aunque está en el límite de la provocación. Cuando los jugadores se dan la mano, él hace piruetas.


Y el que se pasó catorce pueblos fue Bart Scott. Una lección de clase (la traducción de todo lo que dice este sujeto en la entrevista la tenéis en Zona Roja, Dani Hidalgo es su autor).


¿Grandes actuaciones con derrota de su equipo? Las de Terrell Suggs para los Ravens y Eric Weems (en este caso, en su labor de retornador). Suggs, como pasó en el anterior partido contra los Steelers disputado en Baltimore, hizo todo lo que estaba en su mano para conseguir la victoria. El pasado fin de semana consiguió 3 sacks, forzó 2 fumbles y realizó 6 placajes. Pocos jugadores defensivos estuvieron a su nivel esta temporada, sobre todo al final. Pero el esfuerzo fue inútil, por eso lo incluimos en la sección sobre lo regulero. Weems está aquí por esto, la jugada más larga de la historia de los playoffs. 102 yardas. Tampoco sirvió de mucho.


Pick-six en la prórroga (lo peor)

El Bears-Seahawks fue una puta mierda. Así de claro. Un partido aburrido, de los que se ven con frecuencia en playoffs, pero que habíamos perdido la costumbre de sufrir. El Chiefs-Ravens de la semana pasada duró dos cuartos y pico; el de Soldier Field, un suspiro. Si es que estamos mal acostumbrados.

Siguiendo con lo peor del fin de semana, premio para la defensa de los Falcons. Concedió 41 puntos (descuento los 7 derivados del pick-six de Tramon Williams). Fue objeto de una lenta pero exhaustiva digestión por parte del ataque de Green Bay, que empezaba desde muy lejos e iba avanzando, sin prisa pero sin pausa, hasta llegar a la end zone rival. Para mayor escarnio, al empezar la segunda parte, con 28-14 en el marcador, a John Abraham le pareció oportuno celebrar un sack conseguido en el primer down del drive ofensivo de los Packers haciendo burla de Rodgers. Imitó el gesto con el que el 12 celebra sus TD: el del cinturón de campeón.


El drive no terminó en esa jugada, evidentemente (que diría Zanoni). Siguió. Y siguió. Y siguió. Y siguió. Y siguió. Y así acabó:


Moraleja: si estás perdiendo por 14 puntos, si el ataque rival te está destrozando, si todavía ese drive no está muerto, no intentes ridiculizar al jugador que está protagonizando una noche épica.

Del primero de los partidos, cómo olvidarnos de Anquan Boldin y T.J. Houshmandzadeh. Receptores de primera categoría, por lo menos salarial, que en Heinz Field mostraron poco y lo poco que mostraron fue penoso. Ese drop de Houshmandzadeh para terminar la temporada es un final que la defensa de los Ravens no merecía.

No incluiré a ningún jugador ni unidad del partido de Foxborough. No creo que nadie de los Patriots lo merezca y menos aún de los Jets. Alguno podría argumentar que el ataque de New England no estuvo a la altura. Que Brady no respondió cuando más se le necesitaba. Es verdad que Brady no estuvo al nivel de MVP que nos tenía acostumbrado. Pero también lo es que la defensa de los Jets estuvo espectacular. Una planificación y ejecución defensiva brillante. Hay que darles crédito por ello en vez de poner a parir a los Pats.

Decisión estúpida de la semana

Podríamos hablar de que Shonn Greene no se arrodilló en la yarda 1 a falta de minuto y medio para terminar el Pats-Jets, cuando de haberlo hecho los Jets se habrían asegurado la victoria y no habrían dado opción al milagro de los Patriots, pero eso habría sido una decisión muy inteligente. Lo no muy inteligente no puede ser calificado como estúpido, así que buscaré otra jugada.

¿El fake punt fallido de los Patriots? No, también me parecería injusto. Me gustan las decisiones valientes, y aunque la ejecución fuese pésima, la decisión en sí no me parece estúpida.

Sí es estúpido dejar de disputar un balón que está en el suelo cuando los árbitros no han señalado nada. Si no pitan, la jugada no se ha terminado. Es estúpido por parte de quienes se quedan quietos y muy inteligente por parte del jugador que está cuco para aprovecharse de ello. Un cero para todos (sobre todo para Foster y Ngata) y un once para Cory Redding.


Segundo clasificado, Pete Carroll, por su decisión de chutar un field goal cuando su equipo perdía por 28 puntos en a falta de 1:28 para terminar el tercer cuarto. Un field goal en esos momentos no sirve para absolutamente nada. Bueno, sirve para anunciar a los cuatro vientos que das el partido por perdido y que prefieres no ver cómo tu marcador se queda en cero. ¿Que los Seahawks eran claramente inferiores? Por supuesto. ¿Que el cuarto down probablemente habría terminado en turnover? También. Pero tenían que haberlo intentado. Cobardes.

Ah, mención de honor a Mike Martz por la jugada del pase de Matt Forté.


Marcar esa jugada con el partido casi asegurado es de sobrado. Demasiado sobrado, creo yo. Y una manera de intentar resucitar un partido que estaba muerto.

El próximo fin de semana: finales de conferencia

Ya se empiezan a escuchar las voces de protesta. Las denominaciones son importantes. No deben ser arbitrarias. Cuidemos la corrección léxica. ¿Por qué la llaman ronda divisional si no tiene nada que ver con enfrentamientos divisionales? Que las llamen semifinales de conferencia. Lo dice Peter King en su MMQB y tiene toda la razón. El próximo fin de semana, enfrentamiento divisional. Pero no es la ronda divisional, sino la final de conferencia. El choque más importante de entre los más repetidos.

Sí, tenemos ya el menú del próximo domingo. Malos horarios para España. Mi plan es dormir toda la tarde, cuanto sea posible, para poder ver íntegramente y en directo las dos finales. Qué dos finales.

A las 21.00 del domingo (hora peninsular española), Chicago Bears-Green Bay Packers. El partido más repetido en toda la historia del fútbol americano profesional. En 181 ocasiones se han enfrentado. Desde 1921. Pero, muy sorprendentemente, solo en 1 de las 181 veces que jugaron Bears y Packers el partido era de playoff. Fue en 1941. En Chicago. Ganaron los Bears. Brett Favre hizo un buen partido, pero una terrible intercepción en el último drive del 4.º cuarto, con el partido empatado, terminó en touchdown y partido para Chicago...

A las 00.30 ya del lunes en la península ibérica (bueno, en Portugal todavía domingo), Pittsburgh Steelers-New York Jets. Revancha del partido de temporada regular que ganaron los Jets. Pero entonces cierto jugador que tiene asegurado su pelo en un millón de dólares no estaba.

Qué larga se va a hacer la espera. Pero me despido con buenas noticias para los abonados a Digital+: ambos partidos irán en HD. El primero también por Sportmanía (o al menos eso dicen hoy, a saber qué dirán mañana o pasado), así que los abonados a otras plataformas también estáis de enhorabuena (insisto, por ahora).

viernes, 14 de enero de 2011

Odio, euforia y suerte: ante la ronda divisional

En primer lugar, muchas gracias a todos por los elogios por mi anterior artículo. Ya comenté en Twitter que no me siento especialmente orgulloso de él. El motivo no es falsa modestia, lo digo con sinceridad. Es porque el artículo trata de cuestiones conexas, pero ajenas al tema principal del blog. Y tampoco creo que pueda presumir por un artículo en el que, en resumidas cuentas, vengo a decir de forma más o menos razonada que la prensa deportiva española es una puta mierda, como la liga de fútbol doméstica que se han cargado (y que sobre la NFL tenemos menos pero mejor información). No, no mola, aunque me alegro de ver que mucha gente, de todos los colores, comparte mi opinión.

En cualquier caso, otra vez, muchas gracias a todos. Estoy impresionado por la cantidad de visitas que ha tenido el blog desde la publicación del artículo de marras (el día después se superaron las 1000 páginas vistas, cuando normalmente rondan las 500 en un buen día) y en menos de dos días ya es el artículo más leído del blog en toda su (todavía) corta historia. Me han sorprendido mucho las reacciones de todos. También os digo, como le comenté a mi novia (que censuró un poco --muy poco-- el artículo antes de que lo publicase) que esperaba bastantes reprimendas por mis salidas de tono. Se ve que no soy el único que está hasta los huevos de tanta basura.

Un par de cuestiones finales: aunque tantos estemos tan hartos, hay que ser realistas. Creo que la mierda deportiva, igual que la televisiva, está aquí para quedarse. Creado el monstruo, es muy difícil, si no imposible, acabar con él. No soy periodista, pero me temo que en ese mundillo, que conozco poco (pero algo), los enchufes están al orden del día, y el poder establecido es difícilmente modificable. Por eso, creo que difícilmente nos libraremos de nuestros queridos periodistas de referencia. El otro tema es que no volveré a decir ni escribir "el" Osasuna.

Tema cerrado. Vamos con lo que nos espera este fin de semana, que no es poco. Este fin de semana disfrutaremos de la ronda divisional de los playoffs. Antes de estos partidos, unas reflexiones sobre el odio, la euforia y la suerte que me gustaría compartir con vosotros como previa a los cuatro partidos.

* * *

1.- Odio

(Del lat. odĭum).

1. m. Antipatía y aversión hacia algo o hacia alguien cuyo mal se desea.

Hateful (odio) de The Clash:



Well, I got a friend who's a man
What man?
The man who keeps me from the lovely
He gives me what I need
What you need? What you got?
I need it all so badly

Oh, anything I want, he gives it to me
Anything I want he gives it, but not for free
It's hateful
And it's paid for and I'm so grateful to be nowhere
This year I've lost some friends
Some friends? What friends?
I dunno, I ain't even noticed
You see, I gotta go out again
Again? My friend
I gotta see that mainman

I killed all my nerves
My nerves? What swerves?
And I can't drive so steady
I've lost my memory
My mind? Behind!
I can't see so clearly


El odio, que da todo lo que uno desea. Hay que pagar un precio: se pierden amigos, se pierde la cordura, pero lo da todo. El odio.

¿Tan malo es el odio? Depende de cómo se encauce. Repito lo que escribí, tomado del foro no oficial del Estu, hace unas semanas. Porque yo soy una persona que dicen que odio a mucha gente, pero a mucha gente que no conozco personalmente. "Odiar es sano, si es de ese modo. Es inherente al ser humano, es como el amor. Yo nunca me he pegado con nadie. Conozco a muchos "viva la gentes" y "odiar es malo" que cada dos por tres están a hostias, o de broncas con la novia o los colegas. Por decirlo así, yo odio a gente que no me importa lo más mínimo, para poder así "amar" más a gente que sí me importa. En el fondo es como el pitorrito de una olla a presión, el equilibrio para que los garbanzos estén en condiciones óptimas".

Sin embargo, como es evidente, generalmente el odio no genera más que desgracias. Ya lo decía Yoda, el miedo es el camino hacia el Lado Oscuro: el miedo lleva a la ira, la ira lleva al odio, el odio lleva al sufrimiento. El odio es, casi siempre, pernicioso.

La estructura de la NFL, conformada por ocho divisiones, incrementa la rivalidad entre los equipos que comparten división. Cada uno de esos rivales se enfrentan, al menos, dos veces al año entre sí. Pueden también encontrarse en playoffs. Muchos golpes, muchas ganas de vencer al rival, mucha frustración generada en caso de derrota y muchas ganas de venganza. Frecuentemente esa rivalidad se transforma en odio.

En esta "ronda divisional" (así la llaman en la NFL, aunque bien podría denominarse "semifinal de conferencia") tenemos dos enfrentamientos intradivisionales. En ambos el odio ya ha aflorado. En un caso, se trata de un odio relativamente sano, o por lo menos, más noble. En el otro, encontramos un odio ruin y traicionero, que llega al plano personal. En el primer odio, por lo menos se respeta al rival; en el segundo, se pierde todo tipo de respeto.

El primer tipo de odio es el que creo que se profesan Steelers y Ravens. Tampoco nos engañemos, que al fin y al cabo es odio. Ambos equipos se tienen muchas ganas. El odio se viene fraguando en muchos enfrentamientos. A principios del mes de agosto escribía que, de entre los rivales de la AFC Oeste, que históricamente tienen motivos para llevarse mal, los que más ganas se tienen son Pittsburgh y Baltimore. Decía entonces que puede que a día de hoy la rivalidad más violenta y encarnizada sea la de Steelers y Ravens, que aunque carecen de vínculos históricos comunes, han disputado choques plagados de rudeza innecesaria en los últimos años.

Una de las acciones que ha contribuido a construir este odio es este placaje salvaje de Ryan Clark a Willis McGahee.


Digo que ese odio es "sano" porque los rivales descargan sus tensiones en el terreno de juego. Son partidos plagados de violencia, pero la violencia se queda en el propio campo. Aunque se odian, fuera del campo se respetan e incluso últimamente se admiran. Precisamente Ryan Clark, el autor del salvaje placaje anterior, antes del segundo de los enfrentamientos de la pasada temporada regular, manifestaba que no odiaba particularmente a los Ravens, y que, de hecho, como muestra de respeto hacia ellos, si no pudiese jugar en los Steelers, le gustaría hacerlo en los Ravens. "I don't particularly hate them. In fact, the ultimate respect I can give them is if I couldn't play for Pittsburgh, I'd want to play for Baltimore". Eso sí, pedía que no se interpretasen sus declaraciones como que quería jugar en los Ravens.

Con anterioridad, antes del primero de los partidos de la temporada, Ray Lewis y Ben Roethlisberger se intercambiaron mensajes de apoyo. Decía Lewis que quería animar a Roethlisberger, ya que entendía la situación en la que se encontraba, parecida a la que vivió él cuando fue investigado por un caso de homicidio. Pero bueno, no todos son mensajes de paz y amor. Terrell Suggs colgó una foto en Twitter con esta provocativa camiseta:


Vamos, que se odian, pero se respetan. Y la igualdad es máxima. Os lo comenté tras su partido de la decimotercera jornada. Baltimore y Pittsburgh se han enfrentado 4 veces en las últimas 2 temporadas. Igualdad absoluta. Baltimore gana 2 veces, Pittsburgh otras 2. Baltimore consigue un total de 67 puntos, Pittsburgh otros 67. Baltimore anota 7 touchdowns y 6 field goals, Pittsburgh 7 touchdowns y 6 field goals.

Advertidos estáis: en el primer partido de la divisional round habrá mucha sangre e igualdad. La clave, como siempre sucede cuando hablamos de Baltimore y Pittsburgh, estará en las defensas. La que se muestre más firme y oportunista probablemente llevará al éxito a su equipo. Y que nadie se fíe de la ventaja de campo de los Steelers: esta temporada Baltimore venció en Pittsburgh y Pittsburgh en Baltimore.

En el otro enfrentamiento intradivisional de la AFC, el odio es menos sano. El tema viene de lejos. Aunque esta semana el que ha comenzado las hostilidades fue Antonio Cromartie, de los Jets, creo que el que tiró la primera piedra durante la pretemporada fue Tom Brady. Coincidiendo con la emisión de la serie documental Hard Knocks, que mostraba lo que sucedía en el training camp de los Jets, Brady dijo que no la veía porque odiaba a los Jets. A continuación Rex Ryan dijo que no le gustaba Tom Brady, aunque lo respetaba (?).

Esta semana, Cromartie profirió unos cuantos insultos hacia Brady. Dijo que Brady era un capullo (asshole). El insulto vino cuando se le preguntó a Cromartie por un gesto que hizo Brady en el partido que ganaron los Pats por 45-3 a los Jets tras anotar un touchown, cuando habría señalado a la banda de los Jets. Brady negó haber hecho eso, dice que no es su estilo. Y que responderán en el terreno de juego.

Además de las poco elegantes declaraciones de Cromartie, el entrenador más bocazas de la NFL, Rex Ryan, ha dicho que su enfrentamiento con Belichick era algo personal. Lo mismo que dijo antes del partido de primera ronda contra los Colts, aunque en ese caso se refería a Peyton Manning. Como le dio suerte, parece que repite. Un bocazas. El fin no justifica los medios, Rex.

Y para terminar de calentar las cosas, aunque de un modo más sibilino e ingenioso, Wes Welker no paró de hacer referencias a pies o a dedos de los pies durante su rueda de prensa. Recordaréis que Rex Ryan se vio envuelto en un pequeño escándalo hace unas semanas en relación con su supuesto fetichismo por los pies de su esposa. Un poco de maldad por parte de Welker:


En temporada regular, un partido para cada uno. En el primero, se impusieron los Jets en New Jersey. En el segundo, los Patriots humillaron al equipo de Ryan. Tanta provocación, tanto odio, hizo que los Patriots no mostrasen misericordia alguna frente a un rival vencido. No levantaron el pie del acelerador. 45-3.

¿Dónde estará la clave el próximo domingo? Probablemente en la defensa de los Jets. Si consigue contener al mejor ataque de la NFL, que lleva y cuenta con el quarterback más en forma de la competición, además de otros jugadores ansiosos por demostrar lo que pueden hacer, los Jets tendrán alguna opción. Si los Patriots vuelven a pasar de 30 puntos, dudo mucho que el ataque de los Jets pueda estar a la altura.

* * *

2.- Euforia

(Del gr. εὐφορία, fuerza para llevar o soportar).

1. f. Capacidad para soportar el dolor y las adversidades.
2. f. Sensación de bienestar, resultado de una perfecta salud o de la administración de medicamentos o drogas.
3. f. Estado de ánimo propenso al optimismo.


Aficionados de equipos que vencieron en su partido de wild card: sed prudentes. La experiencia nos muestra que en muchas ocasiones la euforia se dispara con respecto de estos equipos. Dado que se enfrentan a rivales que vienen de una semana de descanso y que, frecuentemente, terminan la temporada sin forzar (porque suelen tener asegurado el first-round bye), nos olvidamos de que estos rivales son muy buenos. Y claro, llegan estos equipos vencedores desde la wild card round y el equipo que juega en casa les recuerda que por algo son el cabeza de serie número 1 o 2 de la conferencia.

¿Ejemplos? La temporada pasada encontramos en los playoffs de la NFC un par de ellos. Arizona y Dallas vencieron en sus respectivos partidos de primera ronda. Se enfrentaban frente a los Saints y los Vikings, respectivamente, equipos que habían levantado el pie del acelerador a final de temporada. Muchos pronósticos se alineaban con los red-hot Cardinals y Cowboys. Y llegaron los números 1 y 2 de la NFC y les recordaron que se habían ganado su plaza por algún motivo. Los eufóricos equipos de wild card cayeron con estrépito.

Esto lo comento al hilo del Falcons-Packers. Espero fervientemente que no suceda lo que relato en los anteriores párrafos, pero el hype, las altas expectativas con las que sale Green Bay de la primera ronda, me recuerdan a cómo salieron Arizona y Dallas el pasado año. La mayoría de analistas están dando a los Packers como favoritos para este partido. Se basan, entre otros argumentos, en que el enfrentamiento de regular season fue muy igualado, y entonces los Packers no contaban con un juego de carrera en el que apoyarse. Ahora está Starks, el sorprendente novato que superó las 120 yardas de carrera en Philadelphia. Pero ojo porque, como ya dije, Starks hizo un muy buen partido contra San Francisco en la regular season y la semana siguiente estuvo inoperante contra Detroit. En un partido en el que la línea ofensiva de Green Bay se vio superada por los pass rushers de Detroit. Penetration everywhere, que decían los comentaristas de aquel partido.

La clave, como ya comenté más de una vez, creo que estará en la línea de scrimmage. Si la línea ofensiva de los Falcons, una de las mejores de la NFL, rinde a la altura de la temporada regular y repite el partido que realizó contra los Packers en la 12.ª jornada, probablemente Atlanta volverá a ganar. Turner tendrá espacios para correr y Ryan estará muy cómodo para pasar. Recordemos que en el partido de regular season Ryan completó 24 de sus 28 lanzamientos. Los blitzes (considerando como tales las situaciones en las que cinco o más defensores intentaban presionar al pasador) no funcionaron entonces: Ryan completó 10 de sus 12 pases. Ningún big play pero muchos pases seguros con los que mover las cadenas.

Si el ataque de Atlanta funciona, la esperanza de Green Bay es que su ataque lo haga aún mejor. Un shootout. Para eso, necesitará que su línea ofensiva dé tiempo a Rodgers para pasar y abra huecos al backfield para correr. Si no, Green Bay seguramente recurrirá a las formaciones de 5 receptores utilizadas en el partido de regular season. Formaciones arriesgadas y que apuestan todo al pase, pero que funcionaron entonces. Eso sí, como los receptores de los Packers sigan cometiendo drops (dejar caer pases) lo pagarán caro. En cualquier caso, sospecho que quien domine la línea vencerá. Y no os dejéis llevar por la euforia de la primera ronda. Los Falcons son el primer clasificado de la NFC por algo, juegan en casa, donde solo perdieron un partido en toda la temporada y donde, cuando Matt Ryan es su quarterback titular, presentan un balance de 19-1.

* * *

3.- Suerte

(Del lat. sors, sortis).

1. f. Encadenamiento de los sucesos, considerado como fortuito o casual. Así lo ha querido la suerte.
2. f. Circunstancia de ser, por mera casualidad, favorable o adverso a alguien o algo lo que ocurre o sucede. Juan tiene mala suerte. Libro de buena suerte.
3. f. Suerte favorable. Dios te dé suerte. Juan es hombre de suerte.
4. f. Casualidad a que se fía la resolución de algo. Elegir caudillo por suerte. Decídalo la suerte.
5. f. Sorteo que se hace para elegir los mozos destinados a cubrir el cupo del servicio militar.
6. f. Aquello que ocurre o puede ocurrir para bien o para mal de personas o cosas. Ignoro cuál será mi suerte. Fiar a hombres incapaces la suerte del Estado.
7. f. Estado, condición. Mejorar la suerte del pueblo. Hombre de baja suerte.
8. f. Cada uno de ciertos medios casuales empleados antiguamente para adivinar lo por venir. Son las más célebres las llamadas suertes de Homero, u homéricas; de Virgilio, o virgilianas, o de los santos, las cuales consistían en abrir al acaso las obras de estos poetas o la Sagrada Escritura e interpretar las primeras palabras que se ofrecían a la vista.
9. f. Género o especie de algo. Feria de toda suerte de ganados.
10. f. Manera o modo de hacer algo.
11. f. Como contrapuesto al azar en los dados y otros juegos, puntos con que se gana o acierta.
12. f. En la lidia taurina, cada uno de los lances.
13. f. En la lidia taurina, cada uno de los actos ejecutados por el diestro, especialmente cada uno de los tercios en que se divide la lidia. Suerte de varas.
14. f. Parte de tierra de labor, separada de otra u otras por sus lindes.
15. f. U. con los ordinales primera, segunda, tercera, etc., para designar calidad respectiva de los géneros o de otra cosa.
16. f. Impr. Conjunto de tipos fundidos en una misma matriz.
17. f. Arg., Bol. y Ur. carne.
18. f. Perú. Billete de lotería.
19. f. ant. En el comercio, capital, hacienda, caudal.


Y terminamos con la suerte. Sé que las autocitas son poco elegantes y algo narcisistas, pero, una vez más, os recuerdo lo que comentaba sobre la importancia de la suerte para llegar al triunfo. Sí, suerte, lisa y llanamente. Todo equipo ganador necesita una dosis de suerte, porque raro es que no se vea contra las cuerdas en algún momento de la temporada. Como diría Arsenio Iglesias, qué duda cabe.

Hay ejemplos a patadas de esto, y en todos los deportes. En fútbol, qué sería del Barça del triplete si Iniesta no mete ese gol en Stanford Bridge en el último minuto (o si el árbitro hubiese pitado alguno de los penaltis cometidos por el Barça ese partido, y el Chelsea lo hubiese metido --esta última parte se les olvida a muchos cuando se habla de los partidos robados porque no se pitan penaltis: los penaltis a veces se fallan, que nos lo digan a los del Dépor--); el mismo Barça gana tres ligas consecutivas en la última jornada gracias a que el líder no gana (las dos ligas de Tenerife y la del famoso penalti). La selección española gana la Eurocopa gracias a que Casillas está más inspirado que Buffon en una tanda de penaltis (la lotería futbolística por antonomasia). Coño, que Grecia ganó una Eurocopa, y ese era un equipo infame, cómo iba a ganarla sino de suerte. En baloncesto, la selección española es campeona del mundo gracias a que Andrés Nocioni falla un triple absolutamente solo desde una esquina.

Y en football, pues lo mismo, ejemplos a patadas. (...) Una de las más afortunadas (y polémicas) jugadas de la historia de la NFL, la inmaculada recepción. ¿Recordáis el partido de la Tuck Rule? Tampoco hay que remontarse a tiempos tan pasados. Los últimos tres campeones de la Super Bowl, Saints, Steelers y Giants, han estado alguna vez más fuera que dentro; tanto, que su derrota era casi segura en algún momento de la postemporada. Los Giants ganan la Super Bowl gracias a que David Tyree consigue una increíble recepción apoyándose su casco en una jugada en la que Eli Manning se libra del sack milagrosamente (estos Giants también tuvieron su dosis de suerte en la final de la NFC, donde el amigo Brett lanzó una intercepción en la prórroga que permitió a los de East Rutherford recuperar el balón y chutar el field goal ganador); los Steelers tenían la Super Bowl perdida después del touchdown de Larry Fitzgerald en los últimos minutos del 4.º cuarto de la Super Bowl, y la posición de campo desde la que empiezan el drive ganador era pésima, pegada a su propia end zone. Incluso cometieron un holding que les retrasó 10 yardas en uno de los downs. Los últimos campeones, los Saints, tenían el partido perdido: con empate en el marcador, los Vikings estaban en field goal range, y sucede lo increíble: saltan 12 jugadores al huddle, por lo que se les penaliza con 5 yardas, lo que les saca de field goal range y les obliga a arriesgar algo más en la elección de la jugada. Entonces, Brett hace lo mismo que en su último pase con los Packers y con los Jets: lanza una intercepción más que unir a su récord histórico de la NFL. El partido va a la prórroga, los Saints ganan el cara o cruz y consiguen el field goal ganador. Tres golpes de suerte seguidos.

Suerte, suerte, suerte. Siempre necesitas algo de suerte, porque por bueno que seas, en algún momento te verás jodido.


Bears y Seahawks son, junto con Jets y Falcons (por sus "huidas" en los últimos segundos de partido), los equipos que han tenido más suerte en lo que llevamos de temporada. Lo que les hace especialmente peligrosos, nadie más temible que un equipo aliado con la suerte. Y en playoffs han tenido también la suerte de encontrarse. Están encantados de ello, seguro. Los Bears han tenido la fortuna de conseguir el first-round bye a pesar de que es como poco discutible que sean uno de los mejores dos equipos de la NFC (personalmente, no creo que estén ni entre los cuatro mejores, pero esa es otra discusión). Los Seahawks han tenido la suerte de estar encuadrados en una división barata, en la más barata de la historia, y de depender de sí mismos para ganarla a falta de una jornada cuando presentaban un balance de 6-9. Y de jugar un primer partido en su casa. Y de jugar frente a uno de los pocos rivales que no les ha destrozado fuera de Seattle en temporada regular. No solo eso, sino que los Seahawks ya vencieron en Chicago. Encantados de conocerse, menuda suerte.

Podríamos comentar las virtudes de la defensa de Chicago, la debilidad de su línea ofensiva, el peligro que entrañan los retornos de Devin Hester (por parte de los Bears) y Leon Washington (Seahawks), de lo poco fiables que resultan Hasselbeck y Cutler, de lo irregulares que son Matt Forté y Marshawn Lynch... Pero en un partido en el que se enfrentan los dos equipos más suertudos de la NFL, quién va a ganar, ¡pues el que tenga más suerte!

* * *

Que disfrutéis del fin de semana. Yo ya estoy preparando la fiesta del sábado noche en mi casa. Disfrutad como si lo fueran a prohibir. Y nunca mejor dicho, porque en estos momentos las probabilidades de cierre patronal (es decir, de que no haya NFL el próximo año o por lo menos no se dispute la temporada íntegra) son bastante altas.

Recuerdo los horarios y canales. Ojo porque según acaba de anunciar Mariano Tovar en su blog los partidos del domingo irán por Multideporte en vez de por Sportmanía. Pésima noticia para abonados de Imagenio, Ono y plataformas similares que solo cuentan con Sportmanía. Una putada. Y encima, por culpa de la NBA, ninguno de los partidos del domingo irán en HD. Ea.

Sábado:
22.30 (hora peninsular española): Steelers-Ravens, por Canal+ Deportes y Canal+ Deportes HD.
2.00 (h.p.e.): Falcons-Packers, por Sportmanía y Canal+ Deportes HD.

Domingo:
19.00 (h.p.e.): Bears-Seahawks, por Multipantalla 1 (supongo que dial 180 de Digital+).
22.30 (h.p.e.): Patriots-Jets, por Multipantalla 4 (supongo que dial 183 de Digital+).

martes, 14 de diciembre de 2010

El enésimo presunto adiós de Favre (otro final triste)

Generalmente, cuando alguien muere, todo el mundo se deshace en elogios. Los defectos se desvanecen, las virtudes son lo único que queda. La presunta muerte deportiva de Brett Favre (y van...) no podía ser menos. Una plétora de panegíricos. Voy a llevar la contraria y dar un poco por saco, recordando el resultado de sus últimos pases en cada uno de sus equipos (y de algunos de los primeros).

Ya que, como veréis, parece anclado en el mismo resultado, (I'm) Stranded, de los Saints :



Hagamos memoria:

− Primer pase de Favre como Falcon (y como jugador profesional): intercepción.

− Último pase de Favre como Falcon: intercepción.

− Primer pase de Favre como Packer: completado a sí mismo (qué narcisista).


− Último pase de Favre como Packer (en final de conferencia): intercepción


− (Pen)último pase de Favre como Jet: intercepción

− Último pase de Favre en playoffs, como Viking (en final de conferencia): intercepción


− Último pase de Favre como Viking (hasta ahora): intercepción


Pues eso. Qué finales más tristes. Lo que comenzó con una intercepción, terminó (por ahora) con otra. Un total de 335 (récord histórico, como no podía ser de otro modo).

Y repito lo que comentaba en Zona Roja: Me gustaría estar apenado por el fin del 4. Fue mi primer ídolo. Soy de los Packers por él. Pero como soy más de equipos que de jugadores, sigo siendo de los Packers pero ya no soy de él (esto da para un comentario separado, porque, por lo menos en mi caso, de un jugador puedes "dejar de ser" por su comportamiento, pero el equipo es casi como una madre, lo terminas queriendo por muchas penurias que pase).

El adiós no ha podido ser más triste. En un equipo del que no es el emblema, en un estadio del que ese equipo debería ser local pero no lo es, y presumiendo de una racha de partidos (297) que realmente no es la que es. Porque la racha, como muchos defienden, no es de 297, es de 321 partidos. ¿Por qué no iban a contar los partidos de playoffs? Si son los más importantes. El hecho, como ya han dicho muchos, es que Favre ha respondido a la llamada de su equipo cada domingo, ya fuera septiembre, octubre, noviembre, diciembre o enero (las dos Super Bowls que disputó fueron en enero). Nada le detuvo nunca, ni la muerte de su padre. Todo eso hay que reconocerlo. Como hay que reconocer que sus récords se basan también en su permanencia: jugó tanto que tiene todos los récords "buenos" (yardas de pase, touchdowns) y "malos" (intercepciones, fumbles).

Pero, como decía, ya es triste de que presuma de la racha equivocada. Y que presuma como presume: vendiendo balones a 500 dólares.

Un broche triste para sus últimos tristes años de carrera, sobre todo el antepenúltimo y el último. Tan tristes, que yo no estoy triste de que se pire. Quién me lo iba a decir.

Y añado: espero que juegue el próximo lunes contra los Bears y consiga una victoria que Green Bay necesita imperiosamente. Ese podría ser su último partido como Packer.

martes, 30 de noviembre de 2010

Plácido domingo, jodido lunes: jornada 12

Seguramente no era un gran actor, quizá ni siquiera era bueno, pero para los amantes del humor grueso era un ídolo. Hoy es un día triste para quienes cuando se enteran que se está emitiendo una película cuyo título termina por "como puedas", ponen el canal donde se emite y se pelean con sus compañeros de salón para arañar unos minutos de risas. ¿Qué tiene que ver esto con la NFL? Bueno, algo tiene que ver. Así volvían los Cincinnati Bengals al prime time de los lunes hace unos años:


En el plácido domingo, jodido lunes de hoy, en la semana de Acción de Gracias, daremos las gracias a Leslie Nielsen por tantos y tantos chistes malos con los que nos hemos partido el culo.

Ha ha, you're dead, de Green Day, dedicado a su memoria (sí, es una canción en la que en vez de homenajear a un muerto, se ríen de él, pero qué mejor manera de recordar a Leslie Nielsen que reírse).



Bueno, vamos con el football.

Qué pude ver

Ojalá todas las semanas fuesen como esta. Con los partidos tan repartidos (partidos repartidos, ¿doblemente partidos? qué gilipollez) entre jueves y domingo, puedes seguir casi toda la jornada en directo sin perderte detalle. ¿Se pueden seguir cinco partidos a la vez? Sí, el balón no suele estar simultáneamente en juego en todos ellos. Solo hace falta un poco de concentración. Ni siquiera hubo solapamiento con los partidos de fútbol y baloncesto que me interesan (por cierto, pleno de derrotas esta semana; aunque todos mis equipos jugaban fuera, que Dépor, Estu y Packers pierdan no deja de ser una putada). Al final, los únicos partidos que no pude seguir en directo fueron los de madrugada, el Jets-Bengals y el Colts-Chargers.

El vomitorio (lo más comentado).

Empezaré el vomitorio con algo contradictorio. En esta sección se comenta lo que acapara los titulares, pero creo que merece la pena hablar de la situación de un equipo del que muchos han escrito ya que es curioso que no se hable de ellos. ¿Cómo puede ser el tapado el vigente campeón de la Super Bowl? Ya lo apuntan varios analistas: nadie habla de los Saints, no acaparan titulares, pero sin que nadie se dé cuenta, están 8-3 y recuperando efectivos. No acapara titulares, pero con 8 victorias y 3 derrotas está a un solo partido de los Falcons (con un partido pendiente entre estos dos equipos) y poco a poco vuelve a la dinámica de la temporada pasada. Reggie Bush ha vuelto, Chris Ivory está aportando en la carrera, y la defensa empieza a ser tan oportunista como la pasada temporada (¿verdad, Roy Williams? volveremos sobre esto más adelante). Pocos hablan de Drew Brees, a pesar de que es el 4.º quarterback de la liga en yardas totales de pase, y los tres que le superan juegan en equipos peor clasificados. Sin embargo, Brees no está en los primeros lugares de las quinielas para MVP...

...lo que nos lleva a comentar otro tema que según se acerca el final de la temporada regular está cada vez más candente, el MVP. ¿Se puede declarar este premio como desierto? Hace un par de semanas, tras la exhibición de Michael Vick ante los Redskins, parecía impensable que el premio pudiese recaer en un jugador distinto del 7 de los Eagles. Dos partidos después, tras dos buenas actuaciones de Vick (aunque no estelares), el quarterback de los Eagles deja de ser el favorito a un galardón que parecía que ya tenía en el bolsillo. Qué poca memoria tenemos. La conclusión: que el MVP dependerá de lo que pase de aquí en adelante. En particular, en los dos o tres últimos partidos. En la era de la inmediatez, nuestra memoria llega poco más atrás de un par de partidos. Es tal el bombardeo de información y análisis que recibimos cada semana, que desechamos lo que habíamos aprendido antes.

Dicho esto, esta temporada ningún jugador ofensivo está a un nivel tan sobresaliente como para ser un claro candidato al premio. Es curioso, a principio de temporada todos esperábamos que los quarterbacks se pusiesen las botas. No está siendo así. Los que más yardas de pase consiguen, carecen de un registro de victorias decente para aspirar al MVP (que, aunque sea un premio individual, siempre está condicionado por el rendimiento colectivo). Así las cosas, Tom Brady es el mejor situado en la carrera por el MVP. Su temporada está siendo muy buena, aunque no esté entre los primeros en yardas de pase (es 12.º), aunque sí lo está en passer rating. Tras sus últimas buenas actuaciones, es segundo en esta categoría.

Otro tema muy comentado: la pelea. En un partido sin historia entre los dos peores equipos de la AFC Sur, cuando todo el pescado estaba vendido, Andre Johnson y Cortland Finnegan acudieron al rescate, y de qué manera. Esto es lo que pasó:


Curiosamente, y aunque en el vídeo parece que el malo es Andre Johnson, la reacción casi unánime es de apoyo a Johnson. Ya era hora de que diesen su merecido a ese cabrón, es la conclusión más frecuente. Y eso que Johnson da un par de puñetazos en la cabeza a un jugador que está debajo de él, prácticamente indefenso. Si lo pilla bien, lo desgracia. Los antecedentes no favorecían al cornerback de los Titans. Este es considerado como uno de los jugadores más sucios de la NFL (de hecho, es lo primero que se dice la narración en directo del partido). En cambio, Johnson es un jugador con un currículum intachable, que además de ser probablemente el mejor wide receiver de la NFL, es todo un ejemplo de prudencia y humildad en sus declaraciones. Todo este lío, después de muchas especulaciones sobre las posibles sanciones (algunos incluso se preguntaban si alguno de los jugadores sería suspendido para lo que queda de temporada) se ha saldado con 25.000 dólares de multa para cada púgil. Ningún partido de sanción.

Muchos titulares también para los Chicago Bears. Nadie se los tomaba realmente en serio. Ni yo mismo, la verdad. Ese equipo con tanta fortuna (véanse partidos contra Lions y Packers) y sin línea ofensiva parecía abocado, tarde o temprano, a ir cayendo en la clasificación. Ayer derrotaron con solvencia al enésimo equipo de moda de la NFL. Aunque no tengan línea ofensiva (siguen sin tenerla), su defensa está rindiendo a un nivel muy alto. Julius Peppers casi justifica su salario (digo "casi" porque esa millonada, 91,5 millones de dólares en 6 años, no puede estar justificada nunca en una persona que vive de placar a otras en un campo emparrillado). Además, en una temporada en la que los equipos especiales son un factor decisivo, cuentan con una de las mejores unidades de toda la NFL, liderada por ese renacido Devin Hester, que ha recuperado su mejor forma. Si a eso le unes un Matt Forté que empieza a recuperar la forma de su temporada de novato y a un Jake Cutler algo más calmado, tienes un equipo serio con todas las opciones para incluso conseguir un bye en la primera ronda de playoffs. Dicho esto, la semana que viene caerán en Detroit y habrá que tirar a la basura todo lo que se ha escrito ayer y hoy.

∫ex (todo sigue igual)

Un final demasiado previsible.
El "equipo de que nunca pierde en su casa (y menos contra rivales de la NFC, sobre todo cuando Matt Ryan está al mando de las operaciones) y gana de forma milagrosa" jugaba contra el "equipo que carece de juego de carrera y que siempre pierde los partidos igualados por un field goal en los últimos segundos". Y no os lo vais a creer, pero el "equipo de que nunca pierde en su casa (y menos contra rivales de la NFC, sobre todo cuando Matt Ryan está al mando de las operaciones) y gana de forma milagrosa" venció al "equipo que carece de juego de carrera y que siempre pierde los partidos igualados por un field goal en los últimos segundos con un field goal en los últimos instantes de forma milagrosa. Supongo que ante un final tan previsible, en Digital+ prefirieron el Texans-Titans, que ofrecía un atractivo combate sin casco.

Green Bay lleva cuatro derrotas. Todas iguales. Qué sería de ese equipo con un corredor decente. Probablemente, no conocería la derrota en estos momentos. Si hubiese alguien a quien entregarle el balón en el backfield, los Packers no tendrían que abusar de las formaciones con cinco receptores, de los scrambles de Rodgers y de los quarterback sneaks. Cuando tu único corredor fiable es tu quarterback, las cosas no van bien. Por eso Green Bay está sufriendo tanto este año para convertir terceros downs, sobre todo cuando son cortos.

En frente, los Falcons volvieron a salir vivos de milagro. Cuando algo sucede muchas veces, hay que pensar que no es suerte, sino saber. Al saber le llaman suerte. Pero qué suerte tienen estos cabrones. Qué suerte. Contra Nueva Orleáns, Hartley falla un field goal relativamente sencillo en la prórroga. Contra San Francisco, Nate Clements no se arrodilla cuando había conseguido la intercepción que prácticamente daba la victoria a su equipo. Contra Baltimore... bueno, contra Baltimore los árbitros algo tuvieron que ver. Y ayer, ese fumble en la 1, esa mierda de pabellón que carece de un sistema de televisión decente para que los rivales puedan pedir un challenge (sobre esto volveremos más adelante, qué vergüenza)...

Bueno, más allá de la suerte, los Falcons cuentan con una defensa aseada (ninguna maravilla, pero aseada y con suerte) y un ataque demoledor. Tienen la mejor línea ofensiva de la NFL (sobre esto también volveremos más adelante), uno de los mejores corredores de la NFL (Michael Turner), un quarterback a quien no le tiembla el pulso, sobre todo en los momentos decisivos, uno de los mejores receptores de toda la NFL (Roddy White) y a uno de los mejores tight ends (si no el mejor) de toda la historia, que aunque ya está mayor es un seguro de vida en momentos calientes (Tony Gonzalez). No parece probable que el panorama cambie por Atlanta. Los aficionados de los Falcons encantados, claro.

Otros animales de costumbres son los San Diego Chargers. Lo suyo es increíble. Con Norv Turner como head coach, siempre empiezan mal, siempre se recuperan en noviembre y diciembre, y siempre la terminan cagando en los playoffs. Este año intentarán que la historia de la postemporada de siempre no se repita. Aunque para eso tienen que ganar primero la AFC Oeste, algo que, en vista de cómo está Kansas City (e incluso Oakland), está por ver. El caso es que desde 2006, los Chargers tienen un balance de 33-5 a partir del mes de noviembre. Increíble.

Otra costumbre de San Diego es vencer a los Colts de Peyton Manning. Les tienen tomada la medida. Desde 2005, coincidiendo con los mejores años del 18 de Indianápolis, los Bolts presentan un balance de 5-2 frente a los Colts. Su coordinador defensivo ya va dando recetas sobre cómo parar a Manning. Pero una cosa es tenerle tomada la medida y otra es conseguir que este tío lance 4 intercepciones. Aunque, pensándolo bien, esto es algo que debo dejar para la siguiente sección.

Ah, que casi se me olvida. Fieles a su costumbre, los Buccaneers perdieron contra un equipo bueno. Todavía no han ganado ningún partido frente a un equipo con récord ganador. No hace falta. Las victorias cuentan lo mismo, con independencia del registro del equipo rival (bueno, esto en caso de empate puede no ser verdad). Regularidad.

x (todo cambia)

Peyton Manning ha lanzado siete intercepciones en los últimos dos partidos. De Eli se puede esperar, pero nunca de Peyton. Este domingo, cuatro pases del quarterback de los Colts terminaron en manos de defensores de San Diego. Algunos apostábamos por que los Chargers ganarían a los Colts, pero (por lo menos yo) nunca habríamos pensado que en un partido así. Sin que San Diego convirtiese ni uno solo de sus terceros downs, sin que Rivers consiguiese ni un solo touchdown de pase (ni llegase a las 200 yardas) y con cuatro intercepciones de Manning de por medio.

Una vez...


..y dos...


...y hasta cuatro veces. Bueno, tampoco es cuestión de ensañarse con Manning. No me gustaría estar en el lugar de la defensa de Dallas la semana que viene. Que pase esto dos jornadas seguidas es raro, muy improbable que se repita de nuevo.

En esta liga en la que las modas duran tan poco, los Eagles de Michael Vick caen de su pedestal tras la derrota de esta jornada. No son los primeros que caen, otros muchos lo hicieron cuando encabezaban Power Rankings (haciendo memoria, Giants, Steelers o Patriots --cuando cayeron en Cleveland--). Seguramente no serán los últimos. Primera intercepción de Vick en lo que llevamos de temporada, por cierto. Otra novedad.

Hay que proceder con más tacto que un ciego en una orgía (para no llevarte la sorpresa, que es de lo que trata esta sección)

Primera sección renombrada en homenaje a Leslie Nielsen. Cómo olvidar esa gran frase de Agárralo como puedas 33 1/3. Para quienes no la conozcan:


Esta semana ha habido varios sustos, pero ninguna sorpresa. Todos los favoritos han aplicado el consejo del teniente Frank Drebin. Los Steelers se llevaron un buen susto en Buffalo, pero salieron airosos, igual que los Browns, en su primer partido como claros favoritos en muchos años, frente a los Panthers.

Algunos considerarán sorprendente la victoria de San Diego en Indianápolis, pero por lo expuesto más arriba no creo que se pueda considerar como tal. Sí sorprende que Manning lance 4 intercepciones, pero vistos los antecedentes, un poquito menos.

No hacía falta que lo dejases caer, Stevie, no habría sido injusto

Ante la ausencia de sorpresas en los resultados de la jornada, comentaré otra cuestión que creo que merece reflexión en algún momento. Me refiero a las reglas sobre la prórroga. Como sabéis, ha cambiado la manera en que se deciden los partidos en el tiempo extra, pero solo para partidos de playoffs. En temporada regular, se siguen aplicando las normas de siempre: el primer equipo que anote, se lleva el partido. Sin embargo, cuando lleguen los playoffs, si el equipo que ataca en primer lugar anota un field goal, el otro tiene la oportunidad de empatar (con otro field goal) o ganar (con un touchdown). ¿El motivo? La polémica venía de lejos, pero el detonante fue la derrota en la final de la NFC de la Drama Queen de la NFL en el Superdome de Nueva Orleáns. El 4 no tuvo oportunidad de tocar el balón en la prórroga. Qué sinsentido, argumentaban los críticos, que un partido se decida por una moneda al aire. El equipo que reciba el balón tendrá demasiada ventaja, ya que lo normal es que anote. Ya. Como si las defensas no jugasen. Que se lo digan a los Packers. En el partido más dominado por los ataques de la historia reciente, la defensa de Arizona se llevó el partido. Daba igual. El cambio de norma era esencial para la equidad de la competición. El football vuelve a ser justo, clamaban algunos.

¿Seguro que antes era tan injusto? La injusticia consistía supuestamente en que el equipo que pierde el sorteo queda indefenso (qué irónico, si es justo el que defiende) ya que el ataque anota casi siempre a la primera. ¿El ataque anota siempre? Obviamente, no. Esta semana, hubo prórroga en el Bills-Steelers. Ambos equipos tuvieron la posesión del balón en varias ocasiones. No hubo injusticia. La semana pasada, otro partido se decidió en la prórroga. No hubo injusticia, tanto el ataque de Tennessee como el de Washington tuvo su oportunidad. 0/2 injusticias. ¿Semana anterior? Otras dos prórrogas. En una de ellas, el partido no terminó en empate por muy poco (Browns-Jets); en la otra (49ers-Rams), oportunidades para los dos equipos. 0/4 injusticias. Menos mal que cambiaron la norma, en aras de la justicia. Semana anterior, tres prórrogas: oh, injusticia, en uno de esos tres partidos (Lions-Jets), el ataque anota a la primera.

Me he molestado en mirar, jornada a jornada, cuántos partidos se decidían en la primera posesión ofensiva de la prórroga. Llevamos 15 prórrogas en 12 jornadas. ¿En cuántas se ha producido la intolerable injusticia de que el primer ataque anote y termine el partido? En UNA. Una de quince. 6,67% de los casos. Menos mal que la norma cambia para playoffs. Menuda injusticia. ¿Injusticia? Si las defensas no jugasen, lo sería. Como también juegan, no lo es.

¿Sorpresa? Para muchos sí, por eso lo incluyo en esta sección.

Vamos con los premios a lo mejor, lo regulero y lo peor de la jornada. Como no podía ser de otro modo, en el día en el que homenajeamos a Leslie Nielsen, las categorías llevarán nombres de películas de las que formaba parte. La mejor, la peor y una regulera.

Aterriza como puedas (lo mejor)

Aterriza como puedas fue el principio. La primera película de humor ZAZ (Zucker-Abrams-Zucker) y, probablemente, la mejor. Sí, esa fue la primera, no Top Secret!, como algunos creen (probablemente porque está ambientada en una época anterior). Airplane! (que así se llamaba en inglés), un clásico. Desde entonces, Nielsen no dejó de interpretar (más o menos) el mismo papel:


Todos los elogios se los llevan Matt Ryan y Michael Turner, pero creo que los que merecen mayores halagos (o, por lo menos, deben recibir muchos más de los que reciben), son los integrantes de la línea ofensiva de Falcons. Ryan hizo un muy buen partido, casi sin error, pero cuando tienes tiempo de reflexionar con tranquilidad a quién quieres pasar, la probabilidad de acierto aumenta ostensiblemente. Salvo en contadísimas ocasiones, la línea ofensiva de Atlanta le dio a Ryan tiempo más que suficiente para lanzar con comodidad a sus receptores. Michael Turner hizo un partidazo. Igualó el partido e hizo que la balanza se decantase del lado de Atlanta. Un equipo corría, el otro no podía. Es muy bueno, no cabe duda, pero con una línea ofensiva como la de los Falcons, todo es más fácil. Enorme partido de los offensive linemen de Atlanta, ante una de las defensas más temibles, de las que más agobia al quarterback y que también hace sufrir a la carrera. No sé si conocéis la web Cold, Hard Football Facts. Os la recomiendo. Contiene multitud de estadísticas "fabricadas" por los autores de la página que intentan medir la eficiencia de equipos y jugadores en diferentes aspectos del juego. Sí, una frikada. Para cuantificar el rendimiento de la línea ofensiva de cada equipo, se inventaron el offensive hog index. El ratio (realmente debería decir "la" ratio, ya que ratio, de donde procede la palabra española razón, es un sustantivo femenino, pero queda raro) tiene en cuenta tres factores: yardas por intento de carrera; % de jugadas negativas por intento de pase(intercepción o sack); y % de éxito en terceros downs. Como podéis ver aquí, la offensive line de Atlanta lidera la clasificación; la de Chicago es la peor. Tiene sentido.

Tanto en el plano individual como en el colectivo, el ataque de Kansas City ha hecho méritos más que sobrados para figurar en esta sección. El pase y la carrera, todo funcionó a la perfección. ¿Qué resulta más destacable, los 4 touchdowns de Matt Cassel, las 173 yardas de carrera de Jamaal Charles o las 170 yardas de recepción y 3 touchdowns de Dwayne Bowe?

En el apartado individual, otra vez, Peyton Hillis. El personal sigue haciendo sangre recordando que este jugador, que ayer solo fue capaz de conseguir 131 yardas de carrera, 3 touchdowns, 6 recepciones y 63 yardas de recepción (poca cosa, en resumidas cuentas), fue traspasado a Cleveland como parte del pack a cambio del que los Broncos se hacían con Brady Quinn. Por si Josh McDaniels no tuviese suficientes problemas (ahora se añade la cuestión del espionaje), encima esto. Una semana más, hay que insistir: a los Browns les ha tocado la lotería, y probablemente ni ellos mismos eran conscientes de ello. Un resumen de lo que consiguió ayer:


Bueno, ya que hablábamos antes del MVP, Tom Brady tiene a día de hoy bastantes números para llevárselo, aunque todo dependerá de su rendimiento en sus próximos partidos, muy exigentes: Jets, Bears (en Chicago) y Packers. En Detroit hizo lo que quiso: 341 yardas de pase, 4 touchdowns.

Después de méritos individuales y colectivos, vamos con los equipos a los que les fue mejor la jornada. No puede haber mejor resultado que una victoria acompañada de derrota de todos tus rivales de división. Ese gustazo se dieron los Houston Texans y los New York Giants. Alegría por unos lares en los que últimamente andaban de capa caída.

2001: Despega como puedas (lo regulero)

Tras Agárralo como puedas 33 1/3 (probablemente antes) la carrera de Leslie Nielsen entra en declive. Totalmente encasillado, perpetra bodrios como Mr. Magoo y una sucesión de películas cuyo título incorpora siempre en España la coletilla como puedas. Películas reguleras (siendo generosos) pero con gags del gusto de las hordas que veneramos a este exponente del humor zafio:


Detalles que cuestan un partido, versión ilustrada
Vamos con las franquicias que salen con sabor agridulce de esta jornada. Green Bay es una de ellas. Jugaba en el estadio más difícil de la NFL en estos momentos. Hizo un buen partido, como prueban los números: 418 yardas totales, por 294 de Atlanta, un partido casi perfecto de tu quarterback y un rendimiento más que aceptable de la defensa, que pese a conceder más de lo conveniente por tierra, contuvo bien al receptor estrella rival. Pero una derrota más. Cuatro derrotas por 3 puntos, que cuentan lo mismo que por 50. Green Bay lidera con bastante ventaja la liga en cuanto a diferencia de puntos (+103), pero eso no vale para nada. Para quedarse con una sensación regulera.

Igual estarán los aficionados de los Carolina Panthers. En una temporada nefasta, su equipo por fin dio la cara. Ayer, en Cleveland, los Panthers se cobraron algunas cuentas pendientes con Jake Delhomme, que tuvo la amabilidad de lanzar un par de intercepciones ante el equipo que tantas sufrió de él en sus últimos años. Tras un drive final heroico, y perdiendo por 1 punto, el otrora fiable John Kasay tenía un field goal relativamente asequible para dar la victoria a su equipo. Así se vivió en las gradas de Cleveland:


No os enfadéis con vuestro kicker, aficionados de los Panthers. Realmente este hombre vela por vuestro futuro. Gracias a él, Carolina conserva su primera posición provisional en el próximo draft.

Otro para el que la jornada habrá dejado un sabor regulero es Kyle Orton. Su equipo sigue esforzándose para que consiga ser el quarterback con más yardas de pase de la temporada (como venimos diciendo todos los lunes, para conseguir esto es fundamental que tu equipo vaya a remolque). Este domingo, otras 347 yardas (y 3 touchdowns) a la saca. Orton recupera el liderato de yardas de pase totales, con 3370, gracias a la nefasta defensa de Denver y a Peyton Manning, que impidió que Rivers jugase un partido más agresivo regalando intercepciones a tutiplén. Visto el panorama, que nadie descarte a Orton como aspirante a superar el récord de Dan Marino. La defensa de los Broncos deberá seguir colaborando. La mayor amenaza, Tim Tebow. Orton poco más puede hacer, pero cuando un equipo pierde constantemente, el público pide caras nuevas, y qué mejor que un jugador mediático como Tebow. Quienes estuvimos en Londres pudimos escuchar los machacones gritos pro-Tebow.

Spanish Movie (lo peor)

Una de las últimas apariciones de Leslie Nielsen en el cine se produjo en la versión patria de una mala idea americana. Una mierda. Por eso sirve de denominación a lo peor de la jornada. Leslie salió en este gag que parodia una escena de El orfanato:


Empezaré de nuevo dando cera a los responsables de programación de Digital+. Antes de los palos, un poquito de jabón. Me acostumbran al pata negra y me vienen ahora con mortadela de la chunga. Que critique a Digital+ por el partido que eligieron para ayer a las 19.00 puede interpretarse también como un elogio. Sí, es en cierto modo un halago que me cague en ellos por emitir el único bodrio que deparó la primera sesión de NFL del domingo, porque nos tienen tan mal acostumbrados a seleccionar los mejores partidos de cada jornada, y a darnos alguno en alta definición, que cuando dejan de hacerlo nos indignamos. Creo que hay motivos. Esta jornada, cinco partidos en directo. Cobertura espectacular, teniendo en cuenta el seguimiento que tiene la NFL en España. Pero teniendo la posibilidad de elegir el partido que quieren, como la tienen, y que elijan el Texans-Titans, clama al cielo.

Vamos con los palos. No, con los del pasado lunes no tuve suficiente. [EDITADO: lo siguiente que leeréis lo escribí sin saber lo que comenta Mariano Tovar al pie de este artículo. Creía (de forma equivocada) que Digital+ elige los partidos que quiere, con total libertad. Sin embargo, sus ámbito de elección se limita a dos partidos en cada franja horaria. Entre ellos, no figuraba el Falcons-Packers. Conclusión: merezco un golpe de remo, por bocazas. No borro lo que escribí para que conste la cagada.] ¿Cómo es posible que jugándose el partido entre los dos equipos más en forma de la NFC (Falcons-Packers) televisen el de los dos últimos de la AFC Sur? ¿Cómo es posible que, televisándose a 8 equipos cada jornada (esta 10 equipos, dado que emitieron 5 partidos), solo se haya televisado UNO del equipo que va líder en solitario de la NFC (los Falcons)? No lo entiendo, es incomprensible. O por la redacción del Plus hay un ultra de los Titans que mete mano en la selección de partidos, o no tiene sentido. Digital+ recibió su justo merecido en forma de bodrio de partido, el único que no tuvo emoción hasta el final de los seis que se disputaron a esa hora. Ni aposta, oiga. Los seguidores de los Falcons tienen motivos para estar muy enfadados. Aunque el titular de los derechos de la NFL para España los oculte, los mejores partidos de la temporada están siendo los de Atlanta. Una pena.

Para rematar la jugada, esta jornada nos quedamos sin partido en HD. La culpa, de la NBA, que tiene prioridad en C+Deportes. El Texans-Titans se emitió por el semiclandestino canal 181. Si no hay cambio de última hora, el próximo domingo sucederá lo mismo, ya que hay partido de NBA programado para las 19.00. Nos tendremos que aguantar. En este caso, es lógico que la NFL sea la última prioridad, ya que el seguimiento de la NBA es mucho mayor que el de la NFL.

Cambiando de tema: un cero para el Georgia Dome. Los Falcons están en 4.º down, se la juegan y consiguen el primer down gracias a Tony Gonzalez. Y a los árbitros. Y a la tecnología medieval de esa mierda de pabellón. La repetición muestra claramente que el pase era incompleto. Como dicen en Totalpackers, "no challenge because the Georgia Dome sucks". Las televisiones disponibles en el estadio iban con más retraso de la cuenta, lo que impidió que los técnicos de Green Bay pudiesen ver la repetición de la jugada a tiempo para pedir un challenge que habrían ganado. Ese ataque, que debería haber concluido en pérdida de balón de Atlanta, terminó en 7 puntos. Qué suerte tienen estos cabrones. En cualquier caso, no toda la culpa es de ese pabellón obsoleto. Más culpa quizá la tiene Mike McCarthy por no pedir el challenge. Aun sin repetición, hay que pedirlo. Que es 4.º down, por favor...

Día duro el de ayer para Stevie Johnson. De héroe a villano. Hasta cinco pases se le cayeron de sus manos. El más doloroso, este:


Sí, los Bills perdieron el partido por su culpa. Sin duda. Insisto, por SU culpa, no por culpa de ningún dios. Este tío, que se ve que de luces no anda sobrado, publicó esto al terminar el partido en su Twitter. De risa:

I PRAISE YOU 24/7!!!!!! AND THIS HOW YOU DO ME!!!!! YOU EXPECT ME TO LEARN FROM THIS??? HOW???!!! ILL NEVER FORGET THIS!! EVER!!! THX THO.. (Traducción libre: "TE REZO SIN PARAR!!!!!! Y ESTO ES LO QUE ME HACES!!!!! ESPERAS QUE APRENDA DE ESTO??? CÓMO???!!! NUNCA OLVIDARÉ ESTO!! JAMÁS!!! GCS, D TODOS MODOS").

El otro antihéroe de la jornada es Roy Williams. Los Cowboys ganaban por 27-23 a los Saints a falta de 3.20 para terminar el partido, y pasó esto:


Con haber asegurado la posesión habría bastado. Probablemente Dallas se habría llevado el partido. Pero entonces apareció la buena estrella (también conocida como suerte que te cagas) de la defensa de los Saints, cuyo jardín en el culo empieza a brotar. Como el año pasado, en el que las flores se mostraban en todo su esplendor. Ojito que vuelven.

Terminamos la sección, reconociendo la pésima labor de Indianapolis y Seattle, probablemente las dos franquicias más decepcionantes de la jornada. Las dos cayeron apalizadas en su estadio. Ánimo para esas aficiones, mal lo tienen que estar pasando.

Decisión Frank Drebin de la semana

Aunque todos los personajes de Leslie Nielsen se caracterizan por su torpeza (si había un actor encasillado, ese era Nielsen), probablemente Frank Drebin, el teniente de la saga Agárralo como puedas, sea el paradigma. Por eso la decisión estúpida de la semana lleva su nombre. Unos típicos momentos Drebin:


¡Salvemos el point average! ¡Cueste lo que cueste!
No sé si existe un entrenador que gestione peor el tiempo en un partido que Andy Reid. No se entera. ¿Qué sentido tiene el field goal que chuta Philadelphia cuando pierde por 31-16 a falta de 4.47? Era 4.º y largo, pero sin tiempos muertos, sin posibilidad de parar el reloj, ¿cómo no te la juegas? Esos 3 puntos no sirven para absolutamente nada, sigues estando a dos posesiones de diferencia (cuando los Eagles perdían por 15 puntos seguían estando a dos posesiones, un TD con conversión de 1 punto más otro con conversión de 2). Decisión estúpida. Sin tiempos muertos, estás muerto. Los dioses suelen recompensar a los valientes y castigar a los cobardes. Lo vimos varias veces ayer en el Atlanta-Green Bay: Atlanta se juega un 4.º down en la 1 de los Packers tras tres intentos fallidos de anotación, y terminan anotando un touchdown; se juegan un 4.º down con 3 yardas por recorrer, y aunque (realmente) no completan el pase, los árbitros lo dan como completo y los dioses se alían con ellos para que los técnicos de Green Bay no pidan el challenge. ¡¡Un poco más de valentía, por favor!! No es temeridad, es un poquito de osadía, que siempre es necesaria.

Perseguidores de Jano (la carrera por los playoffs)

Veamos cómo va la lucha por seguir luchando en enero. En todas las divisiones, al menos dos equipos dependen de sí mismos para ser campeones. Cinco de las ocho divisiones presentan empate en cabeza, y en las tres restantes, el segundo está a un partido con enfrentamiento con el primero pendiente.

Sin embargo, esta jornada ha aclarado algunas cosas. Atlanta ha casi descartado a Green Bay en la batalla por la ventaja de campo en la NFC. Si vuelven a encontrarse en postemporada, será en el Georgia Dome. Para verse en Lambeau Field, los Packers deberían ganar 3 partidos más que los Falcons en los 5 que restan. Casi imposible.

Poco más ha quedado claro en la NFC. Si acaso, los Redskins quedan definitivamente descartados (aunque nadie les quitará la ilusión de tener a un quarterback de futuro, que acaba de firmar por cinco temporadas, como Donovan McNabb) en la lucha por la postemporada tras su derrota frente a Minnesota.

En la AFC, parecen definirse con algo de claridad las posiciones de playoffs, que salvo que el panorama cambie drásticamente en los 5 partidos que restan para el final de temporada, ocuparán Jets, Patriots, Steelers, Ravens, campeón de AFC Oeste y campeón de AFC Sur.

Pocos motivos para la alegría de los Dolphins. Su victoria de ayer sirve más para fastidiar a Oakland (cuyo panorama, con lo bien que pintaba hace un par de jornadas, se complica sobremanera) que para provecho propio. No es imposible, pero tras las victorias de Jets, Patriots, Ravens y Steelers, sus posibilidades de playoffs comienzan a esfumarse. Necesitan un final de temporada perfecto.

La AFC Sur vuelve a ponerse al rojo vivo. Cuatro equipos separados por una victoria. A pelearse (esperemos que no literalmente, como Johnson y Finnegan) en las cinco jornadas que quedan. Parece que ganará el menos malo. No está claro qué equipo es ese, todos hacen lo posible por no ganar, aunque un equipo tiene a Peyton Manning como quarterback, lo cual, a pesar de lo sucedido en los dos últimos partidos, no deja de ser una ventaja considerable.

La NFL decidió dejar para los últimas jornadas muchos duelos divisionales con la esperanza de que fuesen partidos a vida o muerte. La jugada ha salido redonda. Ninguna división está decidida, todos esos duelos serán esenciales para determinar los campeones. A disfrutar (y a sufrir) todo el mundo.

* * *

Gracias a todos los tuiteros que me dieron su bienvenida tras la incorporación del blog a los mundos de Twitter. También me sufriréis por ahí.

Termino con anuncio: la semana que viene, siempre que el curro me lo permita, me iré de puente. Eso significa que a lo peor no hay Plácido domingo, jodido lunes o, si lo hay, tendrá que ser una versión mucho más breve de lo habitual. En vez de ver cómo hombres provistos de mallas se parten la cara, me partiré la mía en mi primera experiencia con unos esquís.