Vuelta de puente a la dura realidad. Bueno, que no es para tanto. Tampoco tan dura. He pasado estos días en varios pueblecillos situados las orillas del Rin (Wiesbaden, Eltville, Rüdesheim, Mainz --mejor dicho, Maguncia-- y Heidelberg --este, a las orillas del Neckar--). Todos ellos, destinos muy recomendables, sobre todo si tenéis colegas que os acojan en sus casas. Así pasé el puente, de Weihnachtsmarkt en Weihnachtsmarkt, entre Wurst, Kartoffel y Glühwein. Uf, esto me está quedando más incomprensible (aún) de lo habitual. Como supongo que esto interesa entre poco y nada al lector, me centro en la NFL. Creía que no iba a poder seguir casi nada de esta jornada, aunque he visto bastante. El final de los partidos de la primera sesión del domingo y la segunda parte de los de la segunda. Que los chiringuitos cierren a las 9 en Alemania (y que tu morada tenga Internet) ayudan. También he visto, en diferido y formato condensado, el Sunday y Monday Night.
It's a long way back (to Germany).
Sin más dilación, a continuación una serie de reflexiones más o menos desordenadas sobre lo recién sucedido en la NFL.
El ataque de Denver, esta vez sí, fue el principal culpable de la victoria de los Broncos ante los todopoderosos Minnesota Vikings. Por primera vez en la era Tebow, el ataque cavernícola de los Broncos se convierte en el principal protagonista de la victoria de Denver. Cavernícola, sí, pero efectivo. No cabe duda. A pesar de producir bastantes menos yardas que su rival (esta semana, más de 150 yardas menos), el ataque de los Broncos tiene una virtud muy importante: no comete pérdidas de balón. Esto tiene una importancia capital en la NFL. Sobre esta base, los Jets de Mark Sanchez consiguieron llegar a sendas finales de conferencia las dos últimas temporadas. Podemos disertar todo lo que queráis sobre el estilo high school de este ataque. Para mí, lo más relevante, es que no la caga. Los Broncos no dominaron la posesión en Minnesota: 22:09 de Denver por 37:51 de Minnesota. Creo que con esto se abandona la milonga de que con este tipo de ataque garantiza el descanso de la defensa. No es así. Pero lo importante es que responde cuando más se le necesita. En el último cuarto. Olé por ellos. Y en este partido, en otros momentos. Porque la defensa no estuvo tan inspirada como en otras ocasiones.
Y hay que decirlo: gran partido de Tim Tebow. Por primera vez, el quarterback filipino completó más del 50% de sus pases. Nuevamente, ninguno de sus pases fue interceptado. Ningún defensor intercepta un pase de Tebow desde hace cinco partidos. Su ratio de pases de touchdown por intercepciones (10 a 1) es incluso mejor que el de Aaron Rodgers. No lanzar intercepciones no es espectacular. Pero es una de las mayores virtudes que puede adornar a un quarterback. Citaba a Mark Sanchez. En cierto modo, estos Broncos se parecen a los Jets de la 2009-2010: un equipo que empieza regular y que, sobre la base de una defensa sólida, un juego de carrera potente y un quarterback novato (pero que no comete errores) consigue llegar a playoffs. Esos Jets llegaron a la final de la AFC y les dieron un buen susto a los Colts de Peyton Manning. Estos Broncos me recuerdan a aquellos Jets. Con más parafernalia y ruido mediático, pero un estilo algo similar. Dicho esto, ¿querría yo a Tebow para mi equipo? La respuesta, la misma que si me la hacéis sobre Mark Sanchez.
¿Llegarán tan lejos los Broncos como aquellos Jets? No lo creo, pero en estos momentos parecen los mejor situados para llevarse la AFC Oeste. Dicho esto, confieso que no me fío de ninguno de sus equipos para ganar la división. Los Raiders parecían los más consistentes, pero el batacazo de esta semana y el calendario que se les avecina siembran serias dudas. Probablemente los Broncos son los que llevan las de ganar, aunque tampoco me sorprendería que palmasen los cuatro partidos que quedan. Y ahí podría entrar San Diego si sigue como este lunes. Menudo lío.
En todo caso, lo que está sucediendo con Tebow es de película.
(por si alguien se lo había creído, el tráiler anterior es de coña)
Luces y sombras de los Packers. A ver si dejamos de hablar de temporada perfecta. Que un equipo gane todos sus partidos no quiere decir necesariamente que su juego sea perfecto. Solo significa que en cada uno de sus partidos suma más puntos que el contrario. Sin embargo, muchos interpretan el 12-0 de Green Bay como la dichosa temporada perfecta.
El domingo, defensa, ataque y equipos especiales de los Packers tuvieron algunos momentos brillantes y otros poco afortunados. Empiezo por la defensa. Muy de moda está defender a la defensa de los Packers. Y muchos de los defensores de esta defensa aportan argumentos que yo no comparto. Seamos claros: en líneas generales, la defensa de Green Bay estuvo regular tirando a mal en New Meadowlands. Especialmente, desde que Charles Woodson se lesionó. Los Packers no pueden permitirse la baja de Woodson. Sin él, esta defensa se convierte en un juguete. Sucedió en la Super Bowl y sucedió este domingo. Se dice que la defensa de los Packers se crece cuando más lo necesita el equipo. Se puede sostener tal afirmación con carácter general, pero no este domingo. Cuando más se necesitaba a la defensa, en el cuarto cuarto, con 8 puntos de ventaja, esta defensa fue incapaz de impedir que los Giants anotasen un touchdown y consiguiesen la conversión de dos puntos. Setenta yardas cabalgó el general Manning sobre las huestes queseras. Esta defensa es la penúltima de la NFL en yardas de pase concedidas. ¿Que se crece cerca de la goal line? No lo creo. En Cold, hard football facts utilizan un ratio para medir la "flexibilidad" de una defensa. Cuánto se dobla sin partirse. Bendability, en inglés. Ese ratio sirve para medir si es cierto que la defensa se crece cuanto más importa, cuando más aprieta el ataque rival. Indica cuántas yardas le cuesta al rival cada punto. Se calcula dividiendo el número de yardas recibidas por los puntos encajados. Cuanto mayor es el resultado, más yardas cuesta al rival conseguir un punto y más flexible es la defensa. La temporada pasada, Green Bay lideró esta clasificación. Por cada punto, el rival debía conseguir 20,61 yardas. Aquí tenéis la clasificación. Esta temporada, los cabrones de Cold, hard football facts han hecho su web de pago. Si quieres quality stats, hay que pagar. Que pague Rita. O su puta madre. Cualquiera me vale. Las yardas concedidas y los puntos recibidos por cada equipo los conocemos todos. Es información pública. En un Excel corriente y moliente uno puede hacer las cuentas en cinco minutillos. Estos son los resultados (las yardas por punto se indican en la última columna; los equipos se ordenan de más a menos flexible):
Las estadísticas dicen lo mismo que las sensaciones que uno puede tener al ver los partidos de Green Bay: que la defensa ha empeorado. Los Packers ya no son primeros. Es cierto que siguen entre ellos, pero han rebajado el coste del punto en dos yardas. Fijaos, la de los Patriots es una de las defensas más criticadas. Sin embargo, es la segunda más flexible de la NFL. Y, pese a ello, está en camino de batir el récord histórico de yardas de pase concedidas en una temporada. Los Packers también están a tiro de este récord. ¿Defense wins championships? Entre las dos defensas que más yardas de pase permiten (no ahora, sino en toda la historia) acumulan un balance de 21-3. De todos modos, como seguidor (ontológicamente pesimista) de los Packers esta defensa me preocupa.
Seguimos. Luces y sombras en el ataque. Las sombras, la deficiente protección del quarterback por parte de la línea, la intercepción a Rodgers y los drops de algunos receptores. Es extraño que Rodgers cometa un error como el del segundo cuarto, en el que lanza una intercepción cerca de la propia goal line. También es extraño que jugadores como Jermichael Finley o (especialmente) Greg Jennings sean incapaces de atrapar pases tan sencillos como los que dejaron caer este domingo. No tan extraño es que la inexperta y mermada línea ofensiva de Green Bay sea incapaz de proteger debidamente a Rodgers. Sin embargo, estos errores se vieron superados, con creces, por los aciertos. El partido de Rodgers fue excelente. Pese a la intercepción. Su último drive, épico. En cuanto a los receptores, aunque dejaron caer más balones de los debidos, también atraparon otros muy complicados y decisivos. Donald Driver y Jordy Nelson estuvieron inmensos en varias recepciones pegadas a la línea de banda. Incluso Finley y Jennings aportaron en el decisivo drive final de 58 segundos. Espectacular.
Por último, en cuanto a equipos especiales, Mason Crosby falló un field goal que debería haber transformado al terminar el segundo cuarto (sombras) pero acertó en el decisivo que dio el partido a Green Bay (luces).
No, los Packers no son un equipo perfecto. Sin embargo, hasta ahora, han sido mejores que todos sus rivales. También el domingo.
NFC LEast, AFC Worst. Dos divisiones que no están dando la talla. La NFC Este es una de las más mediáticas de la NFL. Aglutina, probablemente, el mayor mercado de la NFL: el del mayor equipo de la mayor ciudad (NY Giants), el del equipo con más seguidores de los Estados Unidos (los Cowboys), el de otro de los equipos con mayor solera (los Redskins) y el del estrellado dream team (los Eagles). La sobredosis mediática no se traduce en buenos resultados. Todos los equipos de la NFC Este palmaron esta jornada. Algunos jugaban frente a rivales poderosos (Giants y Redskins), pero los otros dos frente a equipos flojos de la otrora NFC Worst. El resultado, el mismo: derrota. Va siendo hora de que quitemos el sambenito de NFC Worst a la NFC Oeste e ideemos algún mote despectivo para el Este. NFC LEast me parece bastante adecuado.
Sobre la AFC Oeste resulta más complicado hablar, porque los Broncos vienen haciendo méritos para que no los incluyamos en el pelotón de los menos malos sino en el de los buenos. En cualquier caso, la AFC Oeste goza del dudoso mérito de ser la única división de la NFL en la que todos sus equipos han recibido más puntos de los que han anotado. Tal y como van las cosas, me parece que con 9 victorias se puede ser campeón de división.
Si los power rankings miden el estado de forma, los Saints deben ser los líderes. Multitud de páginas web publican sus particulares power rankings. ¿Qué coño miden estos rankings? No lo sé. Preguntádselo a sus autores. Desde NFL.com, pasando por Sports Illustrated y ESPN.com, hasta Zona Roja, tenemos power rankings. Supongo que intentan medir el estado de forma de cada franquicia e ir un poco más allá del mero balance general de victorias-derrotas. Sin embargo, desde el inicio de la temporada, los Packers lideran todos y cada uno de los power rankings. Claro, porque comenzaron como campeones y no han perdido un partido desde entonces. Es un motivo. Pero si esos rankings pretender medir qué equipo está mejor ahora mismo, el liderato debe corresponder a los Saints.
Las discusiones sobre power rankings me recuerdan un poco a las de college football, aunque en este caso la discusión es inocua (en college football es esencial, determina quién se juega el título, y aprovecho para decir que no me mola que volvamos a ver un LSU-Alabama en el partido por el título nacional; tercera edición del SEC title game). Y aplicando la misma lógica que se usa en esas discusiones universiarias, creo que los Saints merecen todos los honores en cuanto a power. Este equipo lleva cuatro victorias consecutivas, contra rivales complicados y mostrando cada vez mayor superioridad. Sobre todo si comparamos cómo ganaron ellos a los rivales comunes de los Packers el último mes: Bucs, Giants y Lions. Los Packers lo pasaron mal ante los Giants y regular ante los Bucs. Es verdad que vencieron con cierta comodidad a Detroit, aunque la primera parte estuvo muy igualada. Contra esos mismos rivales, los Saints vencieron con mucha solvencia. Comparemos cómo ganaron los Saints a los Giants y cómo lo hicieron los Packers. Brees y sus colegas de ataque están alcanzando el nivel de aniquilación absoluta del rival. Además, la defensa de los Saints cada vez es menos endeble. En el último mes, nadie ha jugado tan bien como ellos.
Por fin vimos a los Chargers que esperábamos. Probablemente, demasiado tarde. Pero lo que se vio el lunes en Jacksonville es precisamente lo que creíamos que íbamos a ver cuando jugase San Diego. Un ataque explosivo, que revienta al rival a base de bombas precisas de Philip Rivers y con un muy buen juego de carrera con el combo Mathews-Tolbert. La defensa, además, salvo en un par de drives en el segundo cuarto, desquició al ataque de los Jaguars. Lo sé, desquiciar al ataque de los Jaguars no tiene mucho mérito, pero aplastar a su defensa sí. Porque aunque tenga poco reconocimiento, la defensa de Jacksonville es de las mejores de la NFL. La 5.ª, en estos momentos. No voy a discutir el despido de Jack del Rio, que en su larga etapa en la franquicia del norte de Florida ha hecho deméritos más que suficientes para conseguir la destitución. Pero creo que es justo reconocer que la defensa que construyó este año ha funcionado bastante bien (el ataque es otro cantar). Nadie ha hecho tantos puntos a los Jaguars como los Chargers esta jornada. Desde la quinta jornada Jacksonville no recibía más de 30 puntos. Recordemos de qué manera tan apestosa ganaron a los Ravens. Como dirían en los iuesei, give some credit to the Chargers.
El problema es que a buenas horas, Philip Rivers. Quedan cuatro partidos y San Diego está a dos partidos de Broncos y Raiders. Jodidérrima está la cosa. Jugando así, pueden ganarlos todos, aunque el calendario está complicado (sobre todo ante Baltimore). Sus rivales divisionales no ofrecen mucha seguridad, por lo que bien podrían palmar lo que les queda. Sí, es casi imposible. Pero remember 2008. A falta de cuatro partidos, a cuatro partidos de los Broncos estaban. Y terminaron ganando su división.
¿Nadie quiere una wild card? La sexta plaza de ambas conferencias va a estar muy reñida. Porque parece que nadie la quiere. En la NFC, puede que hasta la quinta recaiga en el menos malo.
Comenzamos por la AFC. La quinta plaza parece claramente destinada al perdedor de la batalla entre Steelers y Ravens por el liderato de la AFC Norte. Eso está claro. Ambos han hecho méritos para jugar en enero. ¿Algún no-campeón de división más lo merece? Uf, complicado. Ahora mismo hay cuatro equipos con un balance de 7-5. Cinco equipos si contamos a Denver, líder actual de la AFC Oeste, que se clasificaría directamente como campeón de división. En cabeza de los equipos con siete victorias está Cincinnati, que ha perdido todos los partidos que ha jugado frente a rivales de verdad. Persiguen a los Bengals, por este orden, Titans (qué poco me fío de ellos, pese a que Chris Johnson está espabilando), Raiders (véase la exhibición ofrecida en Miami este domingo) y Jets (los que mejor vienen jugando, sin estar aún al nivel que se espera de ellos). ¿Quién da menos?
En la NFC la situación es aún peor. Me refiero a que peor están jugando los contendientes por la plaza de wild card. Por ella pugnan el perdedor del duelo Cowboys-Giants por la NFC Este, Bears, Falcons y Lions. Todos estos equipos han palmado esta jornada. Y salvo los Giants, causando una impresión muy mala. Los Bears tienen un serio problema en ataque. Hanie no está rindiendo mal. Está muy mal. Sin pase y con Forté lesionado, complicado panorama. Anotando 3 puntos es imposible ganar. Atlanta, tras su derrota en Houston, casi dice adiós a toda esperanza de ganar la NFC Sur. El plan de la offseason parece un fiasco. Se pretendía construir un ataque explosivo que no lo está siendo. Julio Jones, el jugador por el que han tirado la casa por la ventana, alterna actuaciones estelares con partidos decepcionantes como el de Houston, en el que deja caer balones que un jugador con sus galones tiene que atrapar. Los Lions siguen en pleno proceso de desquiciamiento hasta el infinito. Rabia e ira mal encauzadas. Finalmente, ninguno de los contendientes por el Este tiene mucho por qué presumir. Los Cowboys, líderes, han palmado ante los temibles Cardinals. Los Giants dieron un buen susto a los invictos Packers, sí, pero cuando la derrota es la cuarta consecutiva, creo que hay poco por lo que sacar pecho. Lo dicho, ¿quién da menos?
MNF no es "Monday Night Football"; es "Mierda Night Football". El Monday Night era hace años el partido de la semana por excelencia. En sus orígenes, fue uno de los catalizadores de la popularidad del fútbol americano en Estados Unidos. Todo un fenómeno digno de estudio. Pero desde que la ESPN ha adquirido sus derechos, en 2006, el producto va en decadencia. El partido de la jornada de verdad es el Sunday Night. Tanto es así, que la NBC tiene derecho a cambiar de elección durante las últimas semanas de temporada regular si le interesa más dar otro de los partidos de las primeras dos sesiones del domingo que el elegido inicialmente (la Fox y la CBS, titulares de los derechos de estos partidos, pueden proteger cinco de sus partidos, decisión que deben tomar en octubre). Sobre la base de esta posibilidad, la NBC ya ha cambiado más de un Sunday Night esta temporada. Con el Monday Night, la ESPN no tiene esta posibilidad (que, obviamente, cuesta dinero). Lo que sí podía haber hecho la ESPN es elegir mejor antes de empezar la temporada. El lunes que viene asistiremos a un interesantísimo Seahawks-Rams. Qué gran elección, ESPN. Después del espectáculo que dieron estos equipos en sus duelos de la temporada pasada, como para no seleccionar este partido. Ahí no termina todo. A los Jaguars (sin todos mis respetos) los han retransmitido en dos ocasiones. Brillante elección. Casi siempre, Monday Night es sinónimo de falta de emoción. Este lunes, el partido duró dos cuartos. No está mal, visto lo visto en otros partidos. Ni los desmesurados elogios de Jon Gruden lo pueden remediar.
Mi gafe volvió a actuar: Dallas palma en Arizona. No fallo. Semana a semana, cada vez que apuesto por un equipo para llevarse la NFC Este, palma. Oye, que ya avisé la semana pasada cuando aposté por los Chicos Vaca. Lo siento por sus seguidores (tampoco mucho, para qué engañarnos). Esta semana daré una tregua y no apostaré por nadie. Supongo que sería mi apuesta la que nubló el entendimiento de Jason Garrett cuando pidió tiempo muerto justo antes de que su kicker ejecutase el field goal que les daría la victoria. La patada inicial, invalidada por el timepo muerto de Garrett, entró; la siguiente, no entró. Nota a Jason Garrett: icing the kicker - you're doing it wrong.
***
Por si alguien no se había dado cuenta, aviso: la penúltima jornada de temporada regular se jugará casi íntegramente en sábado. Antes de que digáis "de puta madre, veo la NFL y luego salgo", debéis saber que ese sábado es el 24 de diciembre. Día de Nochebuena. Para muchos, un día en el que disfrutar de la familia y en el que la tele está totalmente proscrita. De los partidos de la primera sesión, de 7 a 10.15, igual se puede ver algo, pero de los de la segunda, jodido.
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jueves, 8 de diciembre de 2011
miércoles, 8 de diciembre de 2010
Plácido domingo, plácido lunes: jornada 13
En primer lugar, disculpas por la demora. Ya está más próxima la jornada 14 que la 13 (esto puede llevar a la discusión cuasifilosófica sobre la "cercanía" de los eventos pasados: yo defiendo que estoy más cerca de los 60 años que de los 20, porque los 20 nunca llegarán en el futuro y los 60 puede que sí --eso espero--).
Lo siento, I can't make it on time:
Me fui de puente. No vivo de este blog, y tengo muy claro que por su culpa no debo aplazar ni cancelar planes personales. Y eso que esta era una jornada plagada de partidazos. Tres enfrentamientos intradivisionales entre aspirantes al liderato y, sobre todo, el que disputaban los dos equipos con mejor balance de toda la liga (junto a los Falcons). Material de primera. Veamos, aunque sea ya un poco tarde y todos sepáis los resultados, qué paso.
Qué pude ver. En directo, nada. No confiéis en los módems telefónicos si estáis en una estación de esquí. La calidad de la señal es mínima. El Game Pass no funciona. Me harté de actualizar NFL.com en mi BlackBerry. Con todo, he de decir que la web de la NFL en su versión móvil es excelente. No conozco nada igual. Información inmediata, snap a snap, de lo que está pasando. No lo ves, pero casi. No pierdes detalle del partido. El lunes leí las crónicas de los partidos, y el martes vi los resúmenes de los partidos y el Packers-49ers entero (la cabra tira al monte). Así que ya sabéis, esta es la crónica de la jornada con menos fundamento (por lo menos en cuanto a seguimiento de partidos en directo) que he hecho hasta la fecha.
El vomitorio (lo más comentado)
Esto de esperar más de lo habitual para escribir el resumen de la jornada permite que se desencadenen acontecimientos que terminan acaparando titulares. Me refiero a las patadas que les han dado (merecidamente) sus propios equipos a Josh McDaniels y a Albert Haynesworth.
Pero esas son noticias más recientes. De lo más comentado del domingo fue, de nuevo, que el Lions-Bears se decidió en gran medida por una polémica decisión arbitral. Pasó en la primera jornada de competición, volvió a pasar el domingo. Igual (posible) perjudicado, igual (presunto) beneficiario. Entonces, el protagonista fue Calvin Johnson, ahora lo fue Ndamukong Suh. He leído de todo, desde los que aseguran que es la peor decisión arbitral de lo que llevamos de temporada (y recordemos que este año está siendo especialmente conflictivo en el tema arbitral), hasta los que consideran que la decisión es correcta. Detroit ganaba por 20-17 en el último cuarto, los Bears estaban en 1.ª y 10 a las puertas de la red zone y sucede esto:
Los árbitros señalan falta personal, unnecessary roughness, por el hostiazo que le propina Suh a Cutler. Debe tenerse en cuenta que desde el momento en que Cutler supera la línea de scrimmage pierde (o más bien, debería perder) la protección especial que da el reglamento al quarterback. Es como un running back más. ¿Si ese golpe lo hubiese recibido un running back, habrían señalado falta personal? Creo que hay dudas más que razonables sobre que hubiese sido así. Probablemente no, aunque también probablemente deberían. No se puede derribar a un jugador dándole un tremendo puñetazo/codazo por la espalda. ¿Qué manera de placar es esa? Como en la primera jornada, tontería del jugador de los Lions, que pudo evitar darles la posibilidad a los árbitros de decidir en su contra. Si Suh placa como debe, no pasa nada. En la siguiente jugada, los Bears anotaron el touchdown que les dio la victoria. Que sí, que la decisión es rigurosa y está muy probablemente viciada por el hecho de que Cutler es un QB, pero lo siento, cada vez que veo a un jugador actuar de forma poco inteligente, termino por ponerme en su contra.
El otro tema estelar del domingo, el acaparador de titulares del lunes, fue el Ravens-Steelers. Muy esperado, con dos equipos en alza compartiendo liderato de división, y con la anunciada actual "mayor rivalidad de la NFL". El partido no decepcionó a nadie. Poca anotación, pero con épica (Roethlisberger jugó casi todo el partido con la nariz rota, rotura que se sumaba a la de su pie derecho) igualdad en el marcador y actuaciones memorables en ambos equipos (Suggs, Polamalu). El safety del pelo del millón de dólares fue el autor de la jugada del partido. El fumble con el que Pittsburgh recupera la posesión en la que consigue su único touchdown de la noche.
Mucho se esperaba también del Patriots-Jets, mucho se escribió de él, pero no hubo partido. Los Patriots arrasaron. Más adelante ampliamos información.
En estos momentos, como anticipaba al principio, los nombres propios de la NFL son dos sujetos para los que la temporada ha llegado a su fin. A casi todos se les había terminado la paciencia con ellos. Nadie llora por sus cabezas.
Esta web ha visto cómo se cumplía su reivindicación. El clamor por el despido de Josh McDaniels estaba llegando a cotas comparables a las de Josh Childress. Aunque nos repetimos, no está de más recordar la sucesión de desastrosas decisiones que perpetró en la offseason: poco menos que regala a uno de los mejores receptores de la NFL (Brandon Marshall) a los Dolphins, adquiere a un quarterback normalillo (Brady Quinn) a cambio de elecciones del draft y de un tal Peyton Hillis, el running back revelación de la temporada (a pesar de contar ya con un QB solvente, y en todo caso mejor que Quinn, como Kyle Orton) y en el draft elige a un tercer QB con aspiraciones de titularidad, Tim Tebow. La verdad es que tiene mala suerte con las lesiones (sobre todo la de Dumervil), pero la temporada de los Broncos es decepcionante. Últimos de la AFC Oeste. Y, por si fuera poco, McDaniels protagoniza un desagradable caso de espionaje por el que es recientemente sancionado por la NFL. Estaba totalmente sentenciado. Si no no tiene explicación que se le despida tras una digna derrota en el campo del líder de la AFC Oeste. El principal marronaco que asume su sucesor, más allá de terminar la temporada de manera decente, es resolver el dilema que se plantea en el puesto de quarterback. ¿Seguimos con Orton o apostamos por Tebow? Es más, ¿es Tebow un quarterback para construir una franquicia ganadora? Gracias a Josh McDaniels por crear un escenario tan entretenido.
El otro repudiado de la jornada es Albert Haynesworth. Un nuevo capítulo en la historia de amor entre Mike Shanahan y el tan obeso como bien pagado defensor de los Redskins. Este martes la franquicia de Maryland decidió sancionarle con cuatro partidos (esto es, lo que queda de temporada) y suspensión de empleo y sueldo. Justifican su castigo en que la conducta de Haynesworth era perjudicial para el equipo. Esta es la declaración oficial:
Despite the club’s numerous attempts to persuade Albert Haynesworth to abide by the terms of his contract, he has repeatedly refused to cooperate with our coaching staff in a variety of ways over an extended period of time. Among other things, he has consistently indicated to our defensive coaches that he refuses to play in our base defense or on first-down or second-down nickel situations. He has also refused to follow the instructions of our coaches both during weekly practices and during actual games as well. (Traducción: "A pesar de los numerosos intentos de convencer a Albert Haynesworth para que cumpliese con los términos de su contrato, el jugador se ha negado repetidamente a cooperar con nuestro equipo de entrenadores de varios modos durante un periodo prolongado de tiempo. Entre otras cosas, ha indicado de manera permanente a nuestros entrenadores defensivos que se niega a jugar en nuestro sistema defensivo principal o en formaciones "nickel" para primeros o segundos downs. Además, se ha negado a seguir las instrucciones de nuestros entrenadores tanto durante los entrenamientos semanales como en partidos reales")
El 92 de Washington es tan vago y caprichoso como capaz. Nadie duda de sus aptitudes. Por algo es el defensor mejor pagado de toda la NFL. 100 millones de dólares. Que Dan Snyder fuese el responsable de su fichaje explica muchas cosas. Junto con Isiah Thomas (NBA) y Al Davis, Snyder está en el Olimpo de las gestiones equivocadas. Mike Shanahan no tragaba a este tipo tan vago, cuya primera declaración en la offseason consistió en pedir el traspaso (a través de su agente) si su equipo le hacía jugar de nose tackle (centro de una línea defensiva de tres jugadores). Todo un profesional. La situación siguió enmierdándose día a día (cómo olvidar los intentos fallidos de completar el test de forma física al que le sometían cada día los Redskins) hasta llegar a este despido light. "Fat Al" no va a aceptar la sanción como si viniese impuesta por Goodell. Al contrario, sus abogados ya están anunciando que van a plantar cara, porque ven totalmente injustificada la sanción.
En cualquier caso, mucho tendría que cambiar la actitud de los implicados para que Haynesworth vuelva a jugar a las órdenes de Shanahan. Una pena para Washington. Cuánto talento desperdiciado. A ver quién quiere ahora al animalito.
Ah, termino este largo vomitorio con otra cuestión que ha suscitado bastante debate: los throwbacks de los Packers. Dije en repetidas ocasiones que me encantaban. Sin embargo, la reacción no ha sido unánimemente positiva, sino más bien lo contrario. La ESPN publicó un artículo sobre las opiniones encontradas que suscitaba. Peter King hablaba de ellos como los peores uniformes retro que jamás se han visto (mentiroso cabroncete, puede que no te gusten, pero peor que esto no puede haber nada): without a question, those are the worst throwbacks I've seen, and there have been a lot of bad ones. El mítico Jerome Bettis compartía las impresiones de King: The Packers' throwback uniforms were one of the ugliest looks I've seen in a long time. ¿¿Por qué?? No lo entiendo, de verdad. ¡¡Si son cojonudísimos!! Vale, es mi equipo, pero no estoy ciego. Las camisetas del Dépor esta temporada son horribles. Las del Estu reguleras, siendo generosos. Pero esos uniformes retro de los Packers son la hostia. Muy old school. Evoca otras épocas. Mola. El centro de las críticas eran los cascos. ¿Cascos marron-caca? Pues sí, para imitar los de cuero. No creo que queden nada mal, sino todo lo contrario. Pero como ya dije en la anterior entrada, para gustos los colores.
Hay que proceder con más tacto que un ciego en una orgía (para evitar sorpresas, de lo que trata la sección)
Estamos tan curados de espanto que salvo que Carolina o Cincinnati ganen un partido (y estos estuvieron a punto), nada resulta sorprendente. En estos momentos, además de los dos equipos citados, los Buffalo Bills y los Detroit Lions son los equipos con menor número de victorias ¿Os extrañaría que los Bills o los Lions ganen a quien sea? A mí no. No me fío un pelo de que Green Bay gane en Detroit la próxima jornada. Tampoco me extrañaría tanto que los Bills ganen a los Patriots en la penúltima jornada de liga. Detroit y Buffalo son mejores equipos de lo que indican sus respectivas clasificaciones. Siempre compiten. Aparte de esto, los "equipos de moda", los que encabezan los Power Rankings acostumbran a caer cuando menos nos lo esperamos. Pasó con los Patriots en Cleveland, por ejemplo. Los únicos que por ahora no decepcionan a nadie, a pesar de que ganan siempre de milagro (la suerte de los campeones) son los Atlanta Falcons. Solo han perdido contra equipos de Pennsylvania (0-2 contra ellos; 10-0 contra los demás). Pero en sus últimas tres victorias se ven favorecidos por decisiones arbitrales, como poco, dudosas. Esta semana se beneficiaron de una intercepción que tiene toda la pinta de haber caído al suelo antes de que el defensor retuviese la posesión (por lo que realmente sería un pase incompleto). Segunda semana seguida, por cierto, que se ven beneficiados por la realización televisiva. La semana pasada el equipo técnico de Green Bay no pudo ver la repetición del pase incompleto en 4.º down a Tony Gonzalez, esta semana la Fox les echa una manita. Pero bueno, 10-2, que les quiten lo ganao.
Pero esta sección es la de las sorpresas, así que debemos sorprendernos por algo. Reservemos la derrota de los Chargers en diciembre (que sí que sorprende bastante) para la sección sobre los cambios.
Lo que más me sorprende de esta jornada es la estrepitosa derrota de los Jets en Foxborough ante los Patriots. Los Patriots eran favoritos, sí (no para mí, que en la quiniela de la jornada apostaba por una nueva victoria de los verdes de New Jersey), pero quién imaginaba una masacre como la del lunes. Que una de las mejores defensas de la liga reciba 45 puntos es una sorpresa en toda regla. Que un ataque con jugadores como LaDainian Tomlinson, Shonn Greene (mejores "combos" de carrera de la NFL) o Santonio Holmes y Braylon Edwards (de los mejores receptores de la NFL, que se enfrentaban a una de las secundarias más inexpertas) se quede en 3 míseros puntos es también muy sorprendente. Y después de lo que pasó en New Meadowlands (victoria holgada de los Jets) más aún. Un resumencillo de la humillación:
Finalmente, un par de sorpresas estadísticas: (1) los Tennessee Titans de Chris Johnson, jugando en Tennesse, consiguieron 201 yardas de carrera menos que su rival (el rival eran los Jaguars de ese pequeño fenómeno que es Maurice Jones-Drew); y (2) el equipo que contaba con la mejor defensa de la liga y uno de los mejores ataques, jugando en su casa, consiguió 230 yardas de carrera menos que su rival. Hablamos de los San Diego Chargers, arrasados por tierra en su propio estadio por los Oakland Raiders.
Otros números curiosos (como el 27)
El 27 es de los números más curiosos que existen. Si sumas todos los números entre el 2 y el 7, el resultado es 27. Jeje. Y lo más curioso: si divides cualquier número que no sea múltiplo de 7 entre 7, la suma de todos los números desde que empieza lo que está detrás de la coma hasta que se empiezan a repetirse los números, el resultado es 27 (8/7 = 1,14285714285714.. se repite 142857, cuya suma da 27.
Bueno, a lo que iba. Ya decía antes que esta semana vi en directo poco pero leí mucho. Entre otras cosas, algunas estadísticas que merece la pena conocer (vía Peter King, Gregg Easterbrook y Alex Loeb).
∫ex (la vida sigue igual)
Ningún equipo de la NFL es más predecible que los Tampa Bay Buccaneers. Unos fijos de esta sección. ¿Cuántas veces he escrito que siempre ganan a los malos y pierden contra los buenos? Siguen sin haber ganado a ningún equipo con balance positivo. Pero están de enhorabuena: de los cuatro partidos que les quedan por disputar, tres son contra equipos malillos (Redskins, Lions y Seahawks --estos están 6-6 en estos momentos, a saber cómo llegan a la penúltima jornada). Con 10 victorias podrían conseguir plaza de wild card, aunque necesitan que los segundos de NFC Norte (Packers o Bears) y Este (Giants o Eagles) consigan menos victorias que ellos. Complicado, pero posible.
Los Dolphins siguen desperdiciando en su estadio lo que consiguen fuera de él. Están 5-1 fuera de casa, 1-5 en el sur de Florida. Una simetría perfecta. Y que indica que, a poco que hubiesen hecho algo decente en su estadio, estarían todavía luchando por plazas de playoffs. Y seguirán teniendo que buscar un quarterback solvente, porque Henne no lo parece. Decía Bill Simmons el domingo "Henne outdelhommed Jake Delhomme" (Henne fue más Jake Delhomme que Jake Delhomme).
Las rachas con mayor antigüedad de toda la liga, en cuanto a victorias o derrotas consecutivas las protagonizan Bengals y Cardinals. Y son negativas. Con la de esta jornada, la franquicia de Cincinnati, que estaba entre los favoritos para todo a principio de temporada, acumula 9 derrotas consecutivas. Y los Cardinals 7. Todo sigue igual para ellos. En el plano positivo, el equipo con mejor racha de victorias son los suertudos Falcons, con 6 seguidas.
x (la vida cambia)
¡¡Los Chargers de Norv Turner han perdido en diciembre!! La crónica del Chargers-Raiders de Associated Press comienza con esta frase: Not even Norvstradamus could have seen this coming. Ni Nostradamus lo habría visto venir. San Diego no perdía en el mes de diciembre desde 2005. Llevaban 18 victorias consecutivas. Los Raiders pusieron fin este domingo a su impresionante racha. Y de qué manera. Con un 21-3 de inicio y gracias a su espléndido juego de carrera para agotar el reloj. La estrategia funcionó a la perfección. 38:39 minutos de posesión Raider por 21:21 de los Chargers. Los de Oakland vuelven a meterse en la pelea por la división. Son segundos, 6-6, a 2 partidos de los Chiefs contra los que todavía tienen que jugar y a los que ya ganaron su primer duelo particular.
Y qué decir de los equipos con nuevo entrenador. Los entrenadores interinos, como destaca insistentemente Peter King, van 5-1, y si Roy Williams asegura la posesión del balón en Acción de Gracias, probablemente irían 6-0. Señales para la esperanza en Denver (o para la preocupación, ya que en el fondo estos equipos sin opciones de playoffs lo que hacen ganando partidos es empeorar su elección en el draft). Tanto Leslie Frazer en Minnesota (2-0) como Jason Garret en Dallas (3-1) están haciendo méritos para continuar al mando de estos equipos la temporada que viene. Por ahora, han conseguido cambiar el rumbo hacia la dirección deseada.
Otra racha se cortó esta jornada. La de partidos consecutivos de los Falcons sin cometer una pérdida de balón. Las 2 intercepciones de Matt Ryan ponen fin a tan buena racha.
Ah, ¿no resulta irónico que despidan a McDaniels justo en la jornada en la que los running backs por los que apostó y repudió se comportan precisamente tal y como él esperaba? Al contrario de lo que era habitual, los números de Knowshon Moreno fueron estelares, con 161 yardas de carrera, y los de Peyton Hillis mediocres (57, sin touchdowns). Y justo cuando se produce el cambio de tendencia, echan a McDaniels.
Aterriza como puedas (lo mejor)
Los grandes triunfadores de la jornada son los New England Patriots. Sin duda. Se enfrentaban al otro gigante de la AFC, los Jets, y les dejaron bien claro quién manda. 45-3. En el plano individual, además, el mejor vuelve a ser Tom Brady. Favorito claro al MVP (salvo hecatombe en el último cuarto de temporada, lo será). Sus números son espectaculares, sobre todo en los últimos partidos. Ya lidera la NFL en passer rating (esta jornada superó a Vick en este apartado), en touchdowns de pase (esta jornada, 4) y ha concedido el menor número de intercepciones entre los quarterbacks titulares de la liga (4, las mismas que Matt Cassel; Vick lleva 2, pero con casi 120 intentos de pase menos). Por si el MVP provisional estuviese poco claro, su equipo es el mejor de toda la liga. El mejor de la jornada y el mejor de la liga.
De todos modos, esta ha sido una también una jornada triunfal para otros quarterbacks ilustres. Aaron Rodgers y Drew Brees, en particular, que se han puesto las pilas después de unos partidos un tanto decepcionantes. El 12 de los Packers, al que no le convencía el uniforme Acme, consiguió un rating de 135,1 gracias a sus 21/30 para 298 yardas y 3 TD. El líder de los actuales campeones estuvo casi infalible, 24/29, 313 yardas y 2 TD. Sus espectaculares números solo quedan un poquito manchados por la intercepción que concedió.
Y mención especial para Jay Cutler. El QB menos protegido de la liga se salió este fin de semana. Estuvo también casi perfecto (21/26), sin conceder intercepciones, para 234 yardas y 1 TD. Bueno, como es habitual sufrió unos cuantos sacks (4) y un fumble que terminaron recuperando los Lions, pero cuando careces de guardaespaldas esto es casi inevitable.
Con todo, la estrella de la jornada, aparte de Brady, fue Maurice Jones-Drew. Como juega en un equipo de "mercado pequeño" y un poco triste, como los Jacksonvile Jaguars, no se habla mucho de él, pero si no fuera por Brady creo que sería un muy serio aspirante a MVP. 186 yardas de carrera frente a Tennessee. Una barbaridad. En el mes de noviembre ya promedió la burrada de 115,3 yardas de carrera por partido (mejor registro de la liga) y comienza diciembre con 186.
Terminamos, en el plano defensivo, con el reconocimiento a Troy Polamalu por su jugada decisiva en el partido contra los Ravens y a Drayton Florence (Bills) y a Sean Lee (Cowboys). Los dos últimos lograron 2 intercepciones, una de ellas retornadas para touchdown.
¿La jugada de la jornada? ¿Qué me decís del touchdown de Donald Driver, liberándose de todos los placajes que intentaban los defensores de San Francisco?
2001: Despega como puedas (lo regulero)
Los Baltimore Ravens, en particular su ataque, siempre terminan por dejarme frío. Y si tienen un equipo de corredores y de receptores más que decente (con Boldin y Houshmandzadeh no se puede decir que falten receptores de fiar), junto con una línea ofensiva decente, las sospechas se tienen que centrar en el quarterback. No, nunca me he fiado ni termino de fiarme de Joe Flacco. Macho, que tienes casi todo lo que un QB puede pedir. Una buena línea, unos running backs que abren espacios para el pase y tight ends y wide receivers de los que echar mano. Derrick Mason ya lo ha manifestado públicamente, el ataque de los Ravens no está a la altura. Con esos mimbres, no puedes tener un rendimiento tan mediocre. Y esto podría costarle el puesto al coordinador ofensivo, Cam Cameron.
Con un sabor de boca muy agridulce se tiene que haber quedado Terrell Suggs, porque más no podía haber hecho para evitar la derrota de su equipo. Tres placajes para pérdida de yardas 1,5 sacks y 5 golpes a Roethlisberger. Un partido memorable para nada.
Después está el caso de los San Diego Chargers. O cómo desaprovechar una excelente temporada en ataque y en defensa. Segundo equipo de la liga en yardas de ataque, primero en cuanto a yardas permitidas, y con un mediocre balance de 6-6. A 2 partidos del líder de su división, o ganan todo, o se les termina la temporada el primer fin de semana del año próximo. La explicación, obviamente, está en los equipos especiales y en las pérdidas de balón.
Aunque si tenemos que hablar de los especialistas en la mediocridad, en desaprovechar el talento, no podemos olvidar a los Houston Texans. Mérito tiene, temporada tras temporada, terminar cagándola a pesar de contar con uno de los mejores receptores y el, en estos momentos, mejor corredor de la NFL (en cuanto a yardas de carrera). O mucho cambia todo, o los Texans deberán esperar al menos un año más para llegar por primera vez a playoffs.
Spanish Movie (lo peor)
¿Qué te pasa, Peyton Manning? Es el peor quarterback de la liga en los últimos tres partidos. No solo por las 11 intercepciones que acumula, dato al que no suele llegar ni en temporadas completas, sino por los touchodowns en que se han transformado estas intercepciones. Estos pases al contrario han causado las dos últimas derrotas de los Colts, que en estos momentos tienen complicado seguir jugando en enero. Esta jornada 4 intercepciones frente a Dallas, 2 de ellas retornadas hasta la propia end zone de Indianapolis. En su descargo, las lesiones de sus receptores titulares y las manos de mantequilla de los sustitutos. No siempre se pueden crear estrellas de la nada. El domingo, se hartó de buscar a su único socio fiable, Reggie Wayne, hasta la saciedad (14 recepciones, 200 yardas, 1 TD).
En el apartado colectivo, los tristes Washington Redskins. Equipo millonario, con el mayor gasto en salarios de toda la liga, con el mayor estadio, y con la temporada ya perdida. Como suele pasar últimamente, los Redskins no luchan por nada en diciembre. Esta jornada, cayeron con estrépito ante los Giants. El panorama es desolador, con Shanahan desquiciado, con el peor McNabb recién renovado y con el defensor mejor pagado de la NFL suspendido. Un desastre.
Bueno, y qué decir de Derek Anderson. Ken Wisenhunt está perdiendo esta temporada casi todo el crédito que se había ganado de la mano de Kurt Warner. No sé cómo habría sido la temporada de los Cardinals con Matt Leinart como quarterback titular, pero seguro que a Wisenhunt le gustaría comprobarlo. No ha cesado la sucesión de despropósitos en Arizona. Primero Anderson, luego Max Hall, luego Anderson otra vez, y la semana que viene parece que John Skelton, otro novato. Aunque sucedió tras el pasado Monday Night, no está de más recordar cómo Anderson perdió los nervios en la rueda de prensa posterior, tras ser preguntado por sus risas en el banquillo cuando su equipo perdía de paliza:
El suceso tuvo mucha repercusión, y las reacciones no han sido precisamente de apoyo a Anderson.
La otra gran decepción de la NFC Oeste, los 49ers, cambiarán de Smith la próxima semana. Será Alex y no Troy el titular en el decisivo partido ante los Seahawks. No me parece el mejor movimiento. Sus números son parecidos (el rating de Troy es algo mejor), pero Alex está ya muy quemado y no tiene contrato para la temporada que viene, así que ni siquiera me parece un movimiento inteligente de cara al futuro. En cuanto al presente, los Niners están 3-2 con Troy de titular y 1-6 con Alex.
Premio Frank Drebin (decisión estúpida de la jornada)
Hace poco más de una semana recordábamos la cagada de Leon Lett en la Super Bowl por celebrar antes de tiempo un touchdown. Un touchdown nunca se debe celebrar antes de tiempo. No solo por la oportunidad de anotación que puedes terminar perdiendo, sino por el ridículo que supone. Lo que hizo su tocayo Leon Washington este domingo no llegó, ni mucho menos, a los extremos de Lett, pero le ha ocasionado numerosas críticas y burlas. Seguro que no lo vuelve a hacer, aunque su placador potencial sea un enclenque punter.
Bueno, esta también tiene delito. Muy inteligentes los Saints, lamentable la defensa de los Bengals. 4.ª y 2. Los Saints hacen ver que van a jugársela. Pero no pensaban hacerlo. Simplemente iban a intentar que la defensa de los Bengals saltase, para conseguir el primer down, pero si no lo hubiese hecho habrían concedido el delay of game y habrían chutado un field goal para empatar el partido. Los defensores pican, saltan, y pierden el partido a continuación. Para más inri, estaban avisados de que los Saints utilizaban esta jugada en 4.º down.
Perseguidores de Jano (la carrera por los playoffs)
Por primera vez en lo que va de liga (creo) un equipo cuenta con dos partidos de ventaja en el primer lugar de su división. Para sorpresa de muchos, ese equipo son los Kansas City Chiefs. Y su calendario no es espeluznante. Les quedan dos partidos ante los aspirantes a su liderato, Raiders y Chargers, pero los otros dos partidos son frente a rivales asequibles (Rams y Titans). Si consiguen 2 victorias, sus rivales deberán ganar todos los partidos para arrebatarles la división, así que tienen derecho al optimismo.
Lo demás sigue muy igualado. Todo se decidirá, probablemente, en los enfrentamientos divisionales que están todavía pendientes. Esta jornada ha servido para descartar más equipos. Dolphins y Redskins han perdido las pocas esperanzas que conservaban. También los deprimentes Cardinals están descartados a pesar de lo barata que está su división. Los Buccaneers han perdido todas sus opciones al título de división, aunque siguen aspirando a la segunda plaza de wild card. Texans y Titans lo tienen muy complicado, necesitan que los Jaguars se vengan abajo y ganarlo prácticamente todo, ya que la única manera de conseguir plaza de playoffs en la NFC Sur es ganando la división. Y los 49ers se complican la vida, aunque ojo con ellos porque incluso ganando 3 de los 4 partidos que les faltan podrían ganar la NFC Worst (el 13.º de la NFC tiene opciones de playoffs, así es el sistema). Eso sí, deben vencer en sus enfrentamientos directos contra Rams y Seahawks.
* * *
La 14.ª jornada está a punto de comenzar. Tennessee e Indianapolis se enfrentan en un duelo a la desesperada. Comienzan los duelos a vida o muerte. Diversión y sufrimiento a granel. ¡Yuju!
Lo siento, I can't make it on time:
Me fui de puente. No vivo de este blog, y tengo muy claro que por su culpa no debo aplazar ni cancelar planes personales. Y eso que esta era una jornada plagada de partidazos. Tres enfrentamientos intradivisionales entre aspirantes al liderato y, sobre todo, el que disputaban los dos equipos con mejor balance de toda la liga (junto a los Falcons). Material de primera. Veamos, aunque sea ya un poco tarde y todos sepáis los resultados, qué paso.
Qué pude ver. En directo, nada. No confiéis en los módems telefónicos si estáis en una estación de esquí. La calidad de la señal es mínima. El Game Pass no funciona. Me harté de actualizar NFL.com en mi BlackBerry. Con todo, he de decir que la web de la NFL en su versión móvil es excelente. No conozco nada igual. Información inmediata, snap a snap, de lo que está pasando. No lo ves, pero casi. No pierdes detalle del partido. El lunes leí las crónicas de los partidos, y el martes vi los resúmenes de los partidos y el Packers-49ers entero (la cabra tira al monte). Así que ya sabéis, esta es la crónica de la jornada con menos fundamento (por lo menos en cuanto a seguimiento de partidos en directo) que he hecho hasta la fecha.
El vomitorio (lo más comentado)
Esto de esperar más de lo habitual para escribir el resumen de la jornada permite que se desencadenen acontecimientos que terminan acaparando titulares. Me refiero a las patadas que les han dado (merecidamente) sus propios equipos a Josh McDaniels y a Albert Haynesworth.
Pero esas son noticias más recientes. De lo más comentado del domingo fue, de nuevo, que el Lions-Bears se decidió en gran medida por una polémica decisión arbitral. Pasó en la primera jornada de competición, volvió a pasar el domingo. Igual (posible) perjudicado, igual (presunto) beneficiario. Entonces, el protagonista fue Calvin Johnson, ahora lo fue Ndamukong Suh. He leído de todo, desde los que aseguran que es la peor decisión arbitral de lo que llevamos de temporada (y recordemos que este año está siendo especialmente conflictivo en el tema arbitral), hasta los que consideran que la decisión es correcta. Detroit ganaba por 20-17 en el último cuarto, los Bears estaban en 1.ª y 10 a las puertas de la red zone y sucede esto:
Los árbitros señalan falta personal, unnecessary roughness, por el hostiazo que le propina Suh a Cutler. Debe tenerse en cuenta que desde el momento en que Cutler supera la línea de scrimmage pierde (o más bien, debería perder) la protección especial que da el reglamento al quarterback. Es como un running back más. ¿Si ese golpe lo hubiese recibido un running back, habrían señalado falta personal? Creo que hay dudas más que razonables sobre que hubiese sido así. Probablemente no, aunque también probablemente deberían. No se puede derribar a un jugador dándole un tremendo puñetazo/codazo por la espalda. ¿Qué manera de placar es esa? Como en la primera jornada, tontería del jugador de los Lions, que pudo evitar darles la posibilidad a los árbitros de decidir en su contra. Si Suh placa como debe, no pasa nada. En la siguiente jugada, los Bears anotaron el touchdown que les dio la victoria. Que sí, que la decisión es rigurosa y está muy probablemente viciada por el hecho de que Cutler es un QB, pero lo siento, cada vez que veo a un jugador actuar de forma poco inteligente, termino por ponerme en su contra.
El otro tema estelar del domingo, el acaparador de titulares del lunes, fue el Ravens-Steelers. Muy esperado, con dos equipos en alza compartiendo liderato de división, y con la anunciada actual "mayor rivalidad de la NFL". El partido no decepcionó a nadie. Poca anotación, pero con épica (Roethlisberger jugó casi todo el partido con la nariz rota, rotura que se sumaba a la de su pie derecho) igualdad en el marcador y actuaciones memorables en ambos equipos (Suggs, Polamalu). El safety del pelo del millón de dólares fue el autor de la jugada del partido. El fumble con el que Pittsburgh recupera la posesión en la que consigue su único touchdown de la noche.
Mucho se esperaba también del Patriots-Jets, mucho se escribió de él, pero no hubo partido. Los Patriots arrasaron. Más adelante ampliamos información.
En estos momentos, como anticipaba al principio, los nombres propios de la NFL son dos sujetos para los que la temporada ha llegado a su fin. A casi todos se les había terminado la paciencia con ellos. Nadie llora por sus cabezas.
Esta web ha visto cómo se cumplía su reivindicación. El clamor por el despido de Josh McDaniels estaba llegando a cotas comparables a las de Josh Childress. Aunque nos repetimos, no está de más recordar la sucesión de desastrosas decisiones que perpetró en la offseason: poco menos que regala a uno de los mejores receptores de la NFL (Brandon Marshall) a los Dolphins, adquiere a un quarterback normalillo (Brady Quinn) a cambio de elecciones del draft y de un tal Peyton Hillis, el running back revelación de la temporada (a pesar de contar ya con un QB solvente, y en todo caso mejor que Quinn, como Kyle Orton) y en el draft elige a un tercer QB con aspiraciones de titularidad, Tim Tebow. La verdad es que tiene mala suerte con las lesiones (sobre todo la de Dumervil), pero la temporada de los Broncos es decepcionante. Últimos de la AFC Oeste. Y, por si fuera poco, McDaniels protagoniza un desagradable caso de espionaje por el que es recientemente sancionado por la NFL. Estaba totalmente sentenciado. Si no no tiene explicación que se le despida tras una digna derrota en el campo del líder de la AFC Oeste. El principal marronaco que asume su sucesor, más allá de terminar la temporada de manera decente, es resolver el dilema que se plantea en el puesto de quarterback. ¿Seguimos con Orton o apostamos por Tebow? Es más, ¿es Tebow un quarterback para construir una franquicia ganadora? Gracias a Josh McDaniels por crear un escenario tan entretenido.
El otro repudiado de la jornada es Albert Haynesworth. Un nuevo capítulo en la historia de amor entre Mike Shanahan y el tan obeso como bien pagado defensor de los Redskins. Este martes la franquicia de Maryland decidió sancionarle con cuatro partidos (esto es, lo que queda de temporada) y suspensión de empleo y sueldo. Justifican su castigo en que la conducta de Haynesworth era perjudicial para el equipo. Esta es la declaración oficial:
Despite the club’s numerous attempts to persuade Albert Haynesworth to abide by the terms of his contract, he has repeatedly refused to cooperate with our coaching staff in a variety of ways over an extended period of time. Among other things, he has consistently indicated to our defensive coaches that he refuses to play in our base defense or on first-down or second-down nickel situations. He has also refused to follow the instructions of our coaches both during weekly practices and during actual games as well. (Traducción: "A pesar de los numerosos intentos de convencer a Albert Haynesworth para que cumpliese con los términos de su contrato, el jugador se ha negado repetidamente a cooperar con nuestro equipo de entrenadores de varios modos durante un periodo prolongado de tiempo. Entre otras cosas, ha indicado de manera permanente a nuestros entrenadores defensivos que se niega a jugar en nuestro sistema defensivo principal o en formaciones "nickel" para primeros o segundos downs. Además, se ha negado a seguir las instrucciones de nuestros entrenadores tanto durante los entrenamientos semanales como en partidos reales")
El 92 de Washington es tan vago y caprichoso como capaz. Nadie duda de sus aptitudes. Por algo es el defensor mejor pagado de toda la NFL. 100 millones de dólares. Que Dan Snyder fuese el responsable de su fichaje explica muchas cosas. Junto con Isiah Thomas (NBA) y Al Davis, Snyder está en el Olimpo de las gestiones equivocadas. Mike Shanahan no tragaba a este tipo tan vago, cuya primera declaración en la offseason consistió en pedir el traspaso (a través de su agente) si su equipo le hacía jugar de nose tackle (centro de una línea defensiva de tres jugadores). Todo un profesional. La situación siguió enmierdándose día a día (cómo olvidar los intentos fallidos de completar el test de forma física al que le sometían cada día los Redskins) hasta llegar a este despido light. "Fat Al" no va a aceptar la sanción como si viniese impuesta por Goodell. Al contrario, sus abogados ya están anunciando que van a plantar cara, porque ven totalmente injustificada la sanción.
En cualquier caso, mucho tendría que cambiar la actitud de los implicados para que Haynesworth vuelva a jugar a las órdenes de Shanahan. Una pena para Washington. Cuánto talento desperdiciado. A ver quién quiere ahora al animalito.
Ah, termino este largo vomitorio con otra cuestión que ha suscitado bastante debate: los throwbacks de los Packers. Dije en repetidas ocasiones que me encantaban. Sin embargo, la reacción no ha sido unánimemente positiva, sino más bien lo contrario. La ESPN publicó un artículo sobre las opiniones encontradas que suscitaba. Peter King hablaba de ellos como los peores uniformes retro que jamás se han visto (mentiroso cabroncete, puede que no te gusten, pero peor que esto no puede haber nada): without a question, those are the worst throwbacks I've seen, and there have been a lot of bad ones. El mítico Jerome Bettis compartía las impresiones de King: The Packers' throwback uniforms were one of the ugliest looks I've seen in a long time. ¿¿Por qué?? No lo entiendo, de verdad. ¡¡Si son cojonudísimos!! Vale, es mi equipo, pero no estoy ciego. Las camisetas del Dépor esta temporada son horribles. Las del Estu reguleras, siendo generosos. Pero esos uniformes retro de los Packers son la hostia. Muy old school. Evoca otras épocas. Mola. El centro de las críticas eran los cascos. ¿Cascos marron-caca? Pues sí, para imitar los de cuero. No creo que queden nada mal, sino todo lo contrario. Pero como ya dije en la anterior entrada, para gustos los colores.
Hay que proceder con más tacto que un ciego en una orgía (para evitar sorpresas, de lo que trata la sección)
Estamos tan curados de espanto que salvo que Carolina o Cincinnati ganen un partido (y estos estuvieron a punto), nada resulta sorprendente. En estos momentos, además de los dos equipos citados, los Buffalo Bills y los Detroit Lions son los equipos con menor número de victorias ¿Os extrañaría que los Bills o los Lions ganen a quien sea? A mí no. No me fío un pelo de que Green Bay gane en Detroit la próxima jornada. Tampoco me extrañaría tanto que los Bills ganen a los Patriots en la penúltima jornada de liga. Detroit y Buffalo son mejores equipos de lo que indican sus respectivas clasificaciones. Siempre compiten. Aparte de esto, los "equipos de moda", los que encabezan los Power Rankings acostumbran a caer cuando menos nos lo esperamos. Pasó con los Patriots en Cleveland, por ejemplo. Los únicos que por ahora no decepcionan a nadie, a pesar de que ganan siempre de milagro (la suerte de los campeones) son los Atlanta Falcons. Solo han perdido contra equipos de Pennsylvania (0-2 contra ellos; 10-0 contra los demás). Pero en sus últimas tres victorias se ven favorecidos por decisiones arbitrales, como poco, dudosas. Esta semana se beneficiaron de una intercepción que tiene toda la pinta de haber caído al suelo antes de que el defensor retuviese la posesión (por lo que realmente sería un pase incompleto). Segunda semana seguida, por cierto, que se ven beneficiados por la realización televisiva. La semana pasada el equipo técnico de Green Bay no pudo ver la repetición del pase incompleto en 4.º down a Tony Gonzalez, esta semana la Fox les echa una manita. Pero bueno, 10-2, que les quiten lo ganao.
Pero esta sección es la de las sorpresas, así que debemos sorprendernos por algo. Reservemos la derrota de los Chargers en diciembre (que sí que sorprende bastante) para la sección sobre los cambios.
Lo que más me sorprende de esta jornada es la estrepitosa derrota de los Jets en Foxborough ante los Patriots. Los Patriots eran favoritos, sí (no para mí, que en la quiniela de la jornada apostaba por una nueva victoria de los verdes de New Jersey), pero quién imaginaba una masacre como la del lunes. Que una de las mejores defensas de la liga reciba 45 puntos es una sorpresa en toda regla. Que un ataque con jugadores como LaDainian Tomlinson, Shonn Greene (mejores "combos" de carrera de la NFL) o Santonio Holmes y Braylon Edwards (de los mejores receptores de la NFL, que se enfrentaban a una de las secundarias más inexpertas) se quede en 3 míseros puntos es también muy sorprendente. Y después de lo que pasó en New Meadowlands (victoria holgada de los Jets) más aún. Un resumencillo de la humillación:
Finalmente, un par de sorpresas estadísticas: (1) los Tennessee Titans de Chris Johnson, jugando en Tennesse, consiguieron 201 yardas de carrera menos que su rival (el rival eran los Jaguars de ese pequeño fenómeno que es Maurice Jones-Drew); y (2) el equipo que contaba con la mejor defensa de la liga y uno de los mejores ataques, jugando en su casa, consiguió 230 yardas de carrera menos que su rival. Hablamos de los San Diego Chargers, arrasados por tierra en su propio estadio por los Oakland Raiders.
Otros números curiosos (como el 27)
El 27 es de los números más curiosos que existen. Si sumas todos los números entre el 2 y el 7, el resultado es 27. Jeje. Y lo más curioso: si divides cualquier número que no sea múltiplo de 7 entre 7, la suma de todos los números desde que empieza lo que está detrás de la coma hasta que se empiezan a repetirse los números, el resultado es 27 (8/7 = 1,14285714285714.. se repite 142857, cuya suma da 27.
Bueno, a lo que iba. Ya decía antes que esta semana vi en directo poco pero leí mucho. Entre otras cosas, algunas estadísticas que merece la pena conocer (vía Peter King, Gregg Easterbrook y Alex Loeb).
- Sam Bradford ha conseguido más victorias en su temporada de novato (seis) que anteriores números 1 del draft como Peyton Manning, Troy Aikman y John Elway.
- Chris Ivory, running back novato de los Saints, ya ha conseguido más partidos de más de 100 yardas de carrera esta temporada (dos) que su compañero Reggie Bush en toda su carrera profesional.
- Jamaal Charles, running back de los Chiefs, está promediando más de 6 yardas por intento de carrera. Se convertiría en el cuarto running back de la historia en conseguirlo si mantiene esta media a final de temporada (con un mínimo de 150 intentos). Los otros tres son, nada menos, Jim Brown, Barry Sanders y Joe Perry. Brutal.
- Baltimore y Pittsburgh se han enfrentado 4 veces en las últimas 2 temporadas. Igualdad absoluta. Baltimore gana 2 veces, Pittsburgh otras 2. Baltimore consigue un total de 67 puntos, Pittsburgh otros 67. Baltimore anota 7 touchdowns y 6 field goals, Pittsburgh 7 touchdowns y 6 field goals.
∫ex (la vida sigue igual)
| Otro throwback que mola. Insuficiente para ganar a un buen equipo. |
Los Dolphins siguen desperdiciando en su estadio lo que consiguen fuera de él. Están 5-1 fuera de casa, 1-5 en el sur de Florida. Una simetría perfecta. Y que indica que, a poco que hubiesen hecho algo decente en su estadio, estarían todavía luchando por plazas de playoffs. Y seguirán teniendo que buscar un quarterback solvente, porque Henne no lo parece. Decía Bill Simmons el domingo "Henne outdelhommed Jake Delhomme" (Henne fue más Jake Delhomme que Jake Delhomme).
Las rachas con mayor antigüedad de toda la liga, en cuanto a victorias o derrotas consecutivas las protagonizan Bengals y Cardinals. Y son negativas. Con la de esta jornada, la franquicia de Cincinnati, que estaba entre los favoritos para todo a principio de temporada, acumula 9 derrotas consecutivas. Y los Cardinals 7. Todo sigue igual para ellos. En el plano positivo, el equipo con mejor racha de victorias son los suertudos Falcons, con 6 seguidas.
x (la vida cambia)
¡¡Los Chargers de Norv Turner han perdido en diciembre!! La crónica del Chargers-Raiders de Associated Press comienza con esta frase: Not even Norvstradamus could have seen this coming. Ni Nostradamus lo habría visto venir. San Diego no perdía en el mes de diciembre desde 2005. Llevaban 18 victorias consecutivas. Los Raiders pusieron fin este domingo a su impresionante racha. Y de qué manera. Con un 21-3 de inicio y gracias a su espléndido juego de carrera para agotar el reloj. La estrategia funcionó a la perfección. 38:39 minutos de posesión Raider por 21:21 de los Chargers. Los de Oakland vuelven a meterse en la pelea por la división. Son segundos, 6-6, a 2 partidos de los Chiefs contra los que todavía tienen que jugar y a los que ya ganaron su primer duelo particular.
Y qué decir de los equipos con nuevo entrenador. Los entrenadores interinos, como destaca insistentemente Peter King, van 5-1, y si Roy Williams asegura la posesión del balón en Acción de Gracias, probablemente irían 6-0. Señales para la esperanza en Denver (o para la preocupación, ya que en el fondo estos equipos sin opciones de playoffs lo que hacen ganando partidos es empeorar su elección en el draft). Tanto Leslie Frazer en Minnesota (2-0) como Jason Garret en Dallas (3-1) están haciendo méritos para continuar al mando de estos equipos la temporada que viene. Por ahora, han conseguido cambiar el rumbo hacia la dirección deseada.
Otra racha se cortó esta jornada. La de partidos consecutivos de los Falcons sin cometer una pérdida de balón. Las 2 intercepciones de Matt Ryan ponen fin a tan buena racha.
Ah, ¿no resulta irónico que despidan a McDaniels justo en la jornada en la que los running backs por los que apostó y repudió se comportan precisamente tal y como él esperaba? Al contrario de lo que era habitual, los números de Knowshon Moreno fueron estelares, con 161 yardas de carrera, y los de Peyton Hillis mediocres (57, sin touchdowns). Y justo cuando se produce el cambio de tendencia, echan a McDaniels.
Aterriza como puedas (lo mejor)
Los grandes triunfadores de la jornada son los New England Patriots. Sin duda. Se enfrentaban al otro gigante de la AFC, los Jets, y les dejaron bien claro quién manda. 45-3. En el plano individual, además, el mejor vuelve a ser Tom Brady. Favorito claro al MVP (salvo hecatombe en el último cuarto de temporada, lo será). Sus números son espectaculares, sobre todo en los últimos partidos. Ya lidera la NFL en passer rating (esta jornada superó a Vick en este apartado), en touchdowns de pase (esta jornada, 4) y ha concedido el menor número de intercepciones entre los quarterbacks titulares de la liga (4, las mismas que Matt Cassel; Vick lleva 2, pero con casi 120 intentos de pase menos). Por si el MVP provisional estuviese poco claro, su equipo es el mejor de toda la liga. El mejor de la jornada y el mejor de la liga.
De todos modos, esta ha sido una también una jornada triunfal para otros quarterbacks ilustres. Aaron Rodgers y Drew Brees, en particular, que se han puesto las pilas después de unos partidos un tanto decepcionantes. El 12 de los Packers, al que no le convencía el uniforme Acme, consiguió un rating de 135,1 gracias a sus 21/30 para 298 yardas y 3 TD. El líder de los actuales campeones estuvo casi infalible, 24/29, 313 yardas y 2 TD. Sus espectaculares números solo quedan un poquito manchados por la intercepción que concedió.
Y mención especial para Jay Cutler. El QB menos protegido de la liga se salió este fin de semana. Estuvo también casi perfecto (21/26), sin conceder intercepciones, para 234 yardas y 1 TD. Bueno, como es habitual sufrió unos cuantos sacks (4) y un fumble que terminaron recuperando los Lions, pero cuando careces de guardaespaldas esto es casi inevitable.
Con todo, la estrella de la jornada, aparte de Brady, fue Maurice Jones-Drew. Como juega en un equipo de "mercado pequeño" y un poco triste, como los Jacksonvile Jaguars, no se habla mucho de él, pero si no fuera por Brady creo que sería un muy serio aspirante a MVP. 186 yardas de carrera frente a Tennessee. Una barbaridad. En el mes de noviembre ya promedió la burrada de 115,3 yardas de carrera por partido (mejor registro de la liga) y comienza diciembre con 186.
Terminamos, en el plano defensivo, con el reconocimiento a Troy Polamalu por su jugada decisiva en el partido contra los Ravens y a Drayton Florence (Bills) y a Sean Lee (Cowboys). Los dos últimos lograron 2 intercepciones, una de ellas retornadas para touchdown.
¿La jugada de la jornada? ¿Qué me decís del touchdown de Donald Driver, liberándose de todos los placajes que intentaban los defensores de San Francisco?
2001: Despega como puedas (lo regulero)
| Se le ve el pajarito. |
Con un sabor de boca muy agridulce se tiene que haber quedado Terrell Suggs, porque más no podía haber hecho para evitar la derrota de su equipo. Tres placajes para pérdida de yardas 1,5 sacks y 5 golpes a Roethlisberger. Un partido memorable para nada.
Después está el caso de los San Diego Chargers. O cómo desaprovechar una excelente temporada en ataque y en defensa. Segundo equipo de la liga en yardas de ataque, primero en cuanto a yardas permitidas, y con un mediocre balance de 6-6. A 2 partidos del líder de su división, o ganan todo, o se les termina la temporada el primer fin de semana del año próximo. La explicación, obviamente, está en los equipos especiales y en las pérdidas de balón.
Aunque si tenemos que hablar de los especialistas en la mediocridad, en desaprovechar el talento, no podemos olvidar a los Houston Texans. Mérito tiene, temporada tras temporada, terminar cagándola a pesar de contar con uno de los mejores receptores y el, en estos momentos, mejor corredor de la NFL (en cuanto a yardas de carrera). O mucho cambia todo, o los Texans deberán esperar al menos un año más para llegar por primera vez a playoffs.
Spanish Movie (lo peor)
¿Qué te pasa, Peyton Manning? Es el peor quarterback de la liga en los últimos tres partidos. No solo por las 11 intercepciones que acumula, dato al que no suele llegar ni en temporadas completas, sino por los touchodowns en que se han transformado estas intercepciones. Estos pases al contrario han causado las dos últimas derrotas de los Colts, que en estos momentos tienen complicado seguir jugando en enero. Esta jornada 4 intercepciones frente a Dallas, 2 de ellas retornadas hasta la propia end zone de Indianapolis. En su descargo, las lesiones de sus receptores titulares y las manos de mantequilla de los sustitutos. No siempre se pueden crear estrellas de la nada. El domingo, se hartó de buscar a su único socio fiable, Reggie Wayne, hasta la saciedad (14 recepciones, 200 yardas, 1 TD).
En el apartado colectivo, los tristes Washington Redskins. Equipo millonario, con el mayor gasto en salarios de toda la liga, con el mayor estadio, y con la temporada ya perdida. Como suele pasar últimamente, los Redskins no luchan por nada en diciembre. Esta jornada, cayeron con estrépito ante los Giants. El panorama es desolador, con Shanahan desquiciado, con el peor McNabb recién renovado y con el defensor mejor pagado de la NFL suspendido. Un desastre.
Bueno, y qué decir de Derek Anderson. Ken Wisenhunt está perdiendo esta temporada casi todo el crédito que se había ganado de la mano de Kurt Warner. No sé cómo habría sido la temporada de los Cardinals con Matt Leinart como quarterback titular, pero seguro que a Wisenhunt le gustaría comprobarlo. No ha cesado la sucesión de despropósitos en Arizona. Primero Anderson, luego Max Hall, luego Anderson otra vez, y la semana que viene parece que John Skelton, otro novato. Aunque sucedió tras el pasado Monday Night, no está de más recordar cómo Anderson perdió los nervios en la rueda de prensa posterior, tras ser preguntado por sus risas en el banquillo cuando su equipo perdía de paliza:
El suceso tuvo mucha repercusión, y las reacciones no han sido precisamente de apoyo a Anderson.
La otra gran decepción de la NFC Oeste, los 49ers, cambiarán de Smith la próxima semana. Será Alex y no Troy el titular en el decisivo partido ante los Seahawks. No me parece el mejor movimiento. Sus números son parecidos (el rating de Troy es algo mejor), pero Alex está ya muy quemado y no tiene contrato para la temporada que viene, así que ni siquiera me parece un movimiento inteligente de cara al futuro. En cuanto al presente, los Niners están 3-2 con Troy de titular y 1-6 con Alex.
Premio Frank Drebin (decisión estúpida de la jornada)
Hace poco más de una semana recordábamos la cagada de Leon Lett en la Super Bowl por celebrar antes de tiempo un touchdown. Un touchdown nunca se debe celebrar antes de tiempo. No solo por la oportunidad de anotación que puedes terminar perdiendo, sino por el ridículo que supone. Lo que hizo su tocayo Leon Washington este domingo no llegó, ni mucho menos, a los extremos de Lett, pero le ha ocasionado numerosas críticas y burlas. Seguro que no lo vuelve a hacer, aunque su placador potencial sea un enclenque punter.
Bueno, esta también tiene delito. Muy inteligentes los Saints, lamentable la defensa de los Bengals. 4.ª y 2. Los Saints hacen ver que van a jugársela. Pero no pensaban hacerlo. Simplemente iban a intentar que la defensa de los Bengals saltase, para conseguir el primer down, pero si no lo hubiese hecho habrían concedido el delay of game y habrían chutado un field goal para empatar el partido. Los defensores pican, saltan, y pierden el partido a continuación. Para más inri, estaban avisados de que los Saints utilizaban esta jugada en 4.º down.
Perseguidores de Jano (la carrera por los playoffs)
Por primera vez en lo que va de liga (creo) un equipo cuenta con dos partidos de ventaja en el primer lugar de su división. Para sorpresa de muchos, ese equipo son los Kansas City Chiefs. Y su calendario no es espeluznante. Les quedan dos partidos ante los aspirantes a su liderato, Raiders y Chargers, pero los otros dos partidos son frente a rivales asequibles (Rams y Titans). Si consiguen 2 victorias, sus rivales deberán ganar todos los partidos para arrebatarles la división, así que tienen derecho al optimismo.
Lo demás sigue muy igualado. Todo se decidirá, probablemente, en los enfrentamientos divisionales que están todavía pendientes. Esta jornada ha servido para descartar más equipos. Dolphins y Redskins han perdido las pocas esperanzas que conservaban. También los deprimentes Cardinals están descartados a pesar de lo barata que está su división. Los Buccaneers han perdido todas sus opciones al título de división, aunque siguen aspirando a la segunda plaza de wild card. Texans y Titans lo tienen muy complicado, necesitan que los Jaguars se vengan abajo y ganarlo prácticamente todo, ya que la única manera de conseguir plaza de playoffs en la NFC Sur es ganando la división. Y los 49ers se complican la vida, aunque ojo con ellos porque incluso ganando 3 de los 4 partidos que les faltan podrían ganar la NFC Worst (el 13.º de la NFC tiene opciones de playoffs, así es el sistema). Eso sí, deben vencer en sus enfrentamientos directos contra Rams y Seahawks.
* * *
La 14.ª jornada está a punto de comenzar. Tennessee e Indianapolis se enfrentan en un duelo a la desesperada. Comienzan los duelos a vida o muerte. Diversión y sufrimiento a granel. ¡Yuju!
martes, 30 de noviembre de 2010
Plácido domingo, jodido lunes: jornada 12
Seguramente no era un gran actor, quizá ni siquiera era bueno, pero para los amantes del humor grueso era un ídolo. Hoy es un día triste para quienes cuando se enteran que se está emitiendo una película cuyo título termina por "como puedas", ponen el canal donde se emite y se pelean con sus compañeros de salón para arañar unos minutos de risas. ¿Qué tiene que ver esto con la NFL? Bueno, algo tiene que ver. Así volvían los Cincinnati Bengals al prime time de los lunes hace unos años:
En el plácido domingo, jodido lunes de hoy, en la semana de Acción de Gracias, daremos las gracias a Leslie Nielsen por tantos y tantos chistes malos con los que nos hemos partido el culo.
Ha ha, you're dead, de Green Day, dedicado a su memoria (sí, es una canción en la que en vez de homenajear a un muerto, se ríen de él, pero qué mejor manera de recordar a Leslie Nielsen que reírse).
Bueno, vamos con el football.
Qué pude ver
Ojalá todas las semanas fuesen como esta. Con los partidos tan repartidos (partidos repartidos, ¿doblemente partidos? qué gilipollez) entre jueves y domingo, puedes seguir casi toda la jornada en directo sin perderte detalle. ¿Se pueden seguir cinco partidos a la vez? Sí, el balón no suele estar simultáneamente en juego en todos ellos. Solo hace falta un poco de concentración. Ni siquiera hubo solapamiento con los partidos de fútbol y baloncesto que me interesan (por cierto, pleno de derrotas esta semana; aunque todos mis equipos jugaban fuera, que Dépor, Estu y Packers pierdan no deja de ser una putada). Al final, los únicos partidos que no pude seguir en directo fueron los de madrugada, el Jets-Bengals y el Colts-Chargers.
El vomitorio (lo más comentado).
Empezaré el vomitorio con algo contradictorio. En esta sección se comenta lo que acapara los titulares, pero creo que merece la pena hablar de la situación de un equipo del que muchos han escrito ya que es curioso que no se hable de ellos. ¿Cómo puede ser el tapado el vigente campeón de la Super Bowl? Ya lo apuntan varios analistas: nadie habla de los Saints, no acaparan titulares, pero sin que nadie se dé cuenta, están 8-3 y recuperando efectivos. No acapara titulares, pero con 8 victorias y 3 derrotas está a un solo partido de los Falcons (con un partido pendiente entre estos dos equipos) y poco a poco vuelve a la dinámica de la temporada pasada. Reggie Bush ha vuelto, Chris Ivory está aportando en la carrera, y la defensa empieza a ser tan oportunista como la pasada temporada (¿verdad, Roy Williams? volveremos sobre esto más adelante). Pocos hablan de Drew Brees, a pesar de que es el 4.º quarterback de la liga en yardas totales de pase, y los tres que le superan juegan en equipos peor clasificados. Sin embargo, Brees no está en los primeros lugares de las quinielas para MVP...
...lo que nos lleva a comentar otro tema que según se acerca el final de la temporada regular está cada vez más candente, el MVP. ¿Se puede declarar este premio como desierto? Hace un par de semanas, tras la exhibición de Michael Vick ante los Redskins, parecía impensable que el premio pudiese recaer en un jugador distinto del 7 de los Eagles. Dos partidos después, tras dos buenas actuaciones de Vick (aunque no estelares), el quarterback de los Eagles deja de ser el favorito a un galardón que parecía que ya tenía en el bolsillo. Qué poca memoria tenemos. La conclusión: que el MVP dependerá de lo que pase de aquí en adelante. En particular, en los dos o tres últimos partidos. En la era de la inmediatez, nuestra memoria llega poco más atrás de un par de partidos. Es tal el bombardeo de información y análisis que recibimos cada semana, que desechamos lo que habíamos aprendido antes.
Dicho esto, esta temporada ningún jugador ofensivo está a un nivel tan sobresaliente como para ser un claro candidato al premio. Es curioso, a principio de temporada todos esperábamos que los quarterbacks se pusiesen las botas. No está siendo así. Los que más yardas de pase consiguen, carecen de un registro de victorias decente para aspirar al MVP (que, aunque sea un premio individual, siempre está condicionado por el rendimiento colectivo). Así las cosas, Tom Brady es el mejor situado en la carrera por el MVP. Su temporada está siendo muy buena, aunque no esté entre los primeros en yardas de pase (es 12.º), aunque sí lo está en passer rating. Tras sus últimas buenas actuaciones, es segundo en esta categoría.
Otro tema muy comentado: la pelea. En un partido sin historia entre los dos peores equipos de la AFC Sur, cuando todo el pescado estaba vendido, Andre Johnson y Cortland Finnegan acudieron al rescate, y de qué manera. Esto es lo que pasó:
Curiosamente, y aunque en el vídeo parece que el malo es Andre Johnson, la reacción casi unánime es de apoyo a Johnson. Ya era hora de que diesen su merecido a ese cabrón, es la conclusión más frecuente. Y eso que Johnson da un par de puñetazos en la cabeza a un jugador que está debajo de él, prácticamente indefenso. Si lo pilla bien, lo desgracia. Los antecedentes no favorecían al cornerback de los Titans. Este es considerado como uno de los jugadores más sucios de la NFL (de hecho, es lo primero que se dice la narración en directo del partido). En cambio, Johnson es un jugador con un currículum intachable, que además de ser probablemente el mejor wide receiver de la NFL, es todo un ejemplo de prudencia y humildad en sus declaraciones. Todo este lío, después de muchas especulaciones sobre las posibles sanciones (algunos incluso se preguntaban si alguno de los jugadores sería suspendido para lo que queda de temporada) se ha saldado con 25.000 dólares de multa para cada púgil. Ningún partido de sanción.
Muchos titulares también para los Chicago Bears. Nadie se los tomaba realmente en serio. Ni yo mismo, la verdad. Ese equipo con tanta fortuna (véanse partidos contra Lions y Packers) y sin línea ofensiva parecía abocado, tarde o temprano, a ir cayendo en la clasificación. Ayer derrotaron con solvencia al enésimo equipo de moda de la NFL. Aunque no tengan línea ofensiva (siguen sin tenerla), su defensa está rindiendo a un nivel muy alto. Julius Peppers casi justifica su salario (digo "casi" porque esa millonada, 91,5 millones de dólares en 6 años, no puede estar justificada nunca en una persona que vive de placar a otras en un campo emparrillado). Además, en una temporada en la que los equipos especiales son un factor decisivo, cuentan con una de las mejores unidades de toda la NFL, liderada por ese renacido Devin Hester, que ha recuperado su mejor forma. Si a eso le unes un Matt Forté que empieza a recuperar la forma de su temporada de novato y a un Jake Cutler algo más calmado, tienes un equipo serio con todas las opciones para incluso conseguir un bye en la primera ronda de playoffs. Dicho esto, la semana que viene caerán en Detroit y habrá que tirar a la basura todo lo que se ha escrito ayer y hoy.
∫ex (todo sigue igual)
El "equipo de que nunca pierde en su casa (y menos contra rivales de la NFC, sobre todo cuando Matt Ryan está al mando de las operaciones) y gana de forma milagrosa" jugaba contra el "equipo que carece de juego de carrera y que siempre pierde los partidos igualados por un field goal en los últimos segundos". Y no os lo vais a creer, pero el "equipo de que nunca pierde en su casa (y menos contra rivales de la NFC, sobre todo cuando Matt Ryan está al mando de las operaciones) y gana de forma milagrosa" venció al "equipo que carece de juego de carrera y que siempre pierde los partidos igualados por un field goal en los últimos segundos con un field goal en los últimos instantes de forma milagrosa. Supongo que ante un final tan previsible, en Digital+ prefirieron el Texans-Titans, que ofrecía un atractivo combate sin casco.
Green Bay lleva cuatro derrotas. Todas iguales. Qué sería de ese equipo con un corredor decente. Probablemente, no conocería la derrota en estos momentos. Si hubiese alguien a quien entregarle el balón en el backfield, los Packers no tendrían que abusar de las formaciones con cinco receptores, de los scrambles de Rodgers y de los quarterback sneaks. Cuando tu único corredor fiable es tu quarterback, las cosas no van bien. Por eso Green Bay está sufriendo tanto este año para convertir terceros downs, sobre todo cuando son cortos.
En frente, los Falcons volvieron a salir vivos de milagro. Cuando algo sucede muchas veces, hay que pensar que no es suerte, sino saber. Al saber le llaman suerte. Pero qué suerte tienen estos cabrones. Qué suerte. Contra Nueva Orleáns, Hartley falla un field goal relativamente sencillo en la prórroga. Contra San Francisco, Nate Clements no se arrodilla cuando había conseguido la intercepción que prácticamente daba la victoria a su equipo. Contra Baltimore... bueno, contra Baltimore los árbitros algo tuvieron que ver. Y ayer, ese fumble en la 1, esa mierda de pabellón que carece de un sistema de televisión decente para que los rivales puedan pedir un challenge (sobre esto volveremos más adelante, qué vergüenza)...
Bueno, más allá de la suerte, los Falcons cuentan con una defensa aseada (ninguna maravilla, pero aseada y con suerte) y un ataque demoledor. Tienen la mejor línea ofensiva de la NFL (sobre esto también volveremos más adelante), uno de los mejores corredores de la NFL (Michael Turner), un quarterback a quien no le tiembla el pulso, sobre todo en los momentos decisivos, uno de los mejores receptores de toda la NFL (Roddy White) y a uno de los mejores tight ends (si no el mejor) de toda la historia, que aunque ya está mayor es un seguro de vida en momentos calientes (Tony Gonzalez). No parece probable que el panorama cambie por Atlanta. Los aficionados de los Falcons encantados, claro.
Otros animales de costumbres son los San Diego Chargers. Lo suyo es increíble. Con Norv Turner como head coach, siempre empiezan mal, siempre se recuperan en noviembre y diciembre, y siempre la terminan cagando en los playoffs. Este año intentarán que la historia de la postemporada de siempre no se repita. Aunque para eso tienen que ganar primero la AFC Oeste, algo que, en vista de cómo está Kansas City (e incluso Oakland), está por ver. El caso es que desde 2006, los Chargers tienen un balance de 33-5 a partir del mes de noviembre. Increíble.
Otra costumbre de San Diego es vencer a los Colts de Peyton Manning. Les tienen tomada la medida. Desde 2005, coincidiendo con los mejores años del 18 de Indianápolis, los Bolts presentan un balance de 5-2 frente a los Colts. Su coordinador defensivo ya va dando recetas sobre cómo parar a Manning. Pero una cosa es tenerle tomada la medida y otra es conseguir que este tío lance 4 intercepciones. Aunque, pensándolo bien, esto es algo que debo dejar para la siguiente sección.
Ah, que casi se me olvida. Fieles a su costumbre, los Buccaneers perdieron contra un equipo bueno. Todavía no han ganado ningún partido frente a un equipo con récord ganador. No hace falta. Las victorias cuentan lo mismo, con independencia del registro del equipo rival (bueno, esto en caso de empate puede no ser verdad). Regularidad.
x (todo cambia)
Peyton Manning ha lanzado siete intercepciones en los últimos dos partidos. De Eli se puede esperar, pero nunca de Peyton. Este domingo, cuatro pases del quarterback de los Colts terminaron en manos de defensores de San Diego. Algunos apostábamos por que los Chargers ganarían a los Colts, pero (por lo menos yo) nunca habríamos pensado que en un partido así. Sin que San Diego convirtiese ni uno solo de sus terceros downs, sin que Rivers consiguiese ni un solo touchdown de pase (ni llegase a las 200 yardas) y con cuatro intercepciones de Manning de por medio.
Una vez...
..y dos...
...y hasta cuatro veces. Bueno, tampoco es cuestión de ensañarse con Manning. No me gustaría estar en el lugar de la defensa de Dallas la semana que viene. Que pase esto dos jornadas seguidas es raro, muy improbable que se repita de nuevo.
En esta liga en la que las modas duran tan poco, los Eagles de Michael Vick caen de su pedestal tras la derrota de esta jornada. No son los primeros que caen, otros muchos lo hicieron cuando encabezaban Power Rankings (haciendo memoria, Giants, Steelers o Patriots --cuando cayeron en Cleveland--). Seguramente no serán los últimos. Primera intercepción de Vick en lo que llevamos de temporada, por cierto. Otra novedad.
Hay que proceder con más tacto que un ciego en una orgía (para no llevarte la sorpresa, que es de lo que trata esta sección)
Primera sección renombrada en homenaje a Leslie Nielsen. Cómo olvidar esa gran frase de Agárralo como puedas 33 1/3. Para quienes no la conozcan:
Esta semana ha habido varios sustos, pero ninguna sorpresa. Todos los favoritos han aplicado el consejo del teniente Frank Drebin. Los Steelers se llevaron un buen susto en Buffalo, pero salieron airosos, igual que los Browns, en su primer partido como claros favoritos en muchos años, frente a los Panthers.
Algunos considerarán sorprendente la victoria de San Diego en Indianápolis, pero por lo expuesto más arriba no creo que se pueda considerar como tal. Sí sorprende que Manning lance 4 intercepciones, pero vistos los antecedentes, un poquito menos.
Ante la ausencia de sorpresas en los resultados de la jornada, comentaré otra cuestión que creo que merece reflexión en algún momento. Me refiero a las reglas sobre la prórroga. Como sabéis, ha cambiado la manera en que se deciden los partidos en el tiempo extra, pero solo para partidos de playoffs. En temporada regular, se siguen aplicando las normas de siempre: el primer equipo que anote, se lleva el partido. Sin embargo, cuando lleguen los playoffs, si el equipo que ataca en primer lugar anota un field goal, el otro tiene la oportunidad de empatar (con otro field goal) o ganar (con un touchdown). ¿El motivo? La polémica venía de lejos, pero el detonante fue la derrota en la final de la NFC de la Drama Queen de la NFL en el Superdome de Nueva Orleáns. El 4 no tuvo oportunidad de tocar el balón en la prórroga. Qué sinsentido, argumentaban los críticos, que un partido se decida por una moneda al aire. El equipo que reciba el balón tendrá demasiada ventaja, ya que lo normal es que anote. Ya. Como si las defensas no jugasen. Que se lo digan a los Packers. En el partido más dominado por los ataques de la historia reciente, la defensa de Arizona se llevó el partido. Daba igual. El cambio de norma era esencial para la equidad de la competición. El football vuelve a ser justo, clamaban algunos.
¿Seguro que antes era tan injusto? La injusticia consistía supuestamente en que el equipo que pierde el sorteo queda indefenso (qué irónico, si es justo el que defiende) ya que el ataque anota casi siempre a la primera. ¿El ataque anota siempre? Obviamente, no. Esta semana, hubo prórroga en el Bills-Steelers. Ambos equipos tuvieron la posesión del balón en varias ocasiones. No hubo injusticia. La semana pasada, otro partido se decidió en la prórroga. No hubo injusticia, tanto el ataque de Tennessee como el de Washington tuvo su oportunidad. 0/2 injusticias. ¿Semana anterior? Otras dos prórrogas. En una de ellas, el partido no terminó en empate por muy poco (Browns-Jets); en la otra (49ers-Rams), oportunidades para los dos equipos. 0/4 injusticias. Menos mal que cambiaron la norma, en aras de la justicia. Semana anterior, tres prórrogas: oh, injusticia, en uno de esos tres partidos (Lions-Jets), el ataque anota a la primera.
Me he molestado en mirar, jornada a jornada, cuántos partidos se decidían en la primera posesión ofensiva de la prórroga. Llevamos 15 prórrogas en 12 jornadas. ¿En cuántas se ha producido la intolerable injusticia de que el primer ataque anote y termine el partido? En UNA. Una de quince. 6,67% de los casos. Menos mal que la norma cambia para playoffs. Menuda injusticia. ¿Injusticia? Si las defensas no jugasen, lo sería. Como también juegan, no lo es.
¿Sorpresa? Para muchos sí, por eso lo incluyo en esta sección.
Vamos con los premios a lo mejor, lo regulero y lo peor de la jornada. Como no podía ser de otro modo, en el día en el que homenajeamos a Leslie Nielsen, las categorías llevarán nombres de películas de las que formaba parte. La mejor, la peor y una regulera.
Aterriza como puedas (lo mejor)
Aterriza como puedas fue el principio. La primera película de humor ZAZ (Zucker-Abrams-Zucker) y, probablemente, la mejor. Sí, esa fue la primera, no Top Secret!, como algunos creen (probablemente porque está ambientada en una época anterior). Airplane! (que así se llamaba en inglés), un clásico. Desde entonces, Nielsen no dejó de interpretar (más o menos) el mismo papel:
Todos los elogios se los llevan Matt Ryan y Michael Turner, pero creo que los que merecen mayores halagos (o, por lo menos, deben recibir muchos más de los que reciben), son los integrantes de la línea ofensiva de Falcons. Ryan hizo un muy buen partido, casi sin error, pero cuando tienes tiempo de reflexionar con tranquilidad a quién quieres pasar, la probabilidad de acierto aumenta ostensiblemente. Salvo en contadísimas ocasiones, la línea ofensiva de Atlanta le dio a Ryan tiempo más que suficiente para lanzar con comodidad a sus receptores. Michael Turner hizo un partidazo. Igualó el partido e hizo que la balanza se decantase del lado de Atlanta. Un equipo corría, el otro no podía. Es muy bueno, no cabe duda, pero con una línea ofensiva como la de los Falcons, todo es más fácil. Enorme partido de los offensive linemen de Atlanta, ante una de las defensas más temibles, de las que más agobia al quarterback y que también hace sufrir a la carrera. No sé si conocéis la web Cold, Hard Football Facts. Os la recomiendo. Contiene multitud de estadísticas "fabricadas" por los autores de la página que intentan medir la eficiencia de equipos y jugadores en diferentes aspectos del juego. Sí, una frikada. Para cuantificar el rendimiento de la línea ofensiva de cada equipo, se inventaron el offensive hog index. El ratio (realmente debería decir "la" ratio, ya que ratio, de donde procede la palabra española razón, es un sustantivo femenino, pero queda raro) tiene en cuenta tres factores: yardas por intento de carrera; % de jugadas negativas por intento de pase(intercepción o sack); y % de éxito en terceros downs. Como podéis ver aquí, la offensive line de Atlanta lidera la clasificación; la de Chicago es la peor. Tiene sentido.
Tanto en el plano individual como en el colectivo, el ataque de Kansas City ha hecho méritos más que sobrados para figurar en esta sección. El pase y la carrera, todo funcionó a la perfección. ¿Qué resulta más destacable, los 4 touchdowns de Matt Cassel, las 173 yardas de carrera de Jamaal Charles o las 170 yardas de recepción y 3 touchdowns de Dwayne Bowe?
En el apartado individual, otra vez, Peyton Hillis. El personal sigue haciendo sangre recordando que este jugador, que ayer solo fue capaz de conseguir 131 yardas de carrera, 3 touchdowns, 6 recepciones y 63 yardas de recepción (poca cosa, en resumidas cuentas), fue traspasado a Cleveland como parte del pack a cambio del que los Broncos se hacían con Brady Quinn. Por si Josh McDaniels no tuviese suficientes problemas (ahora se añade la cuestión del espionaje), encima esto. Una semana más, hay que insistir: a los Browns les ha tocado la lotería, y probablemente ni ellos mismos eran conscientes de ello. Un resumen de lo que consiguió ayer:
Bueno, ya que hablábamos antes del MVP, Tom Brady tiene a día de hoy bastantes números para llevárselo, aunque todo dependerá de su rendimiento en sus próximos partidos, muy exigentes: Jets, Bears (en Chicago) y Packers. En Detroit hizo lo que quiso: 341 yardas de pase, 4 touchdowns.
Después de méritos individuales y colectivos, vamos con los equipos a los que les fue mejor la jornada. No puede haber mejor resultado que una victoria acompañada de derrota de todos tus rivales de división. Ese gustazo se dieron los Houston Texans y los New York Giants. Alegría por unos lares en los que últimamente andaban de capa caída.
2001: Despega como puedas (lo regulero)
Tras Agárralo como puedas 33 1/3 (probablemente antes) la carrera de Leslie Nielsen entra en declive. Totalmente encasillado, perpetra bodrios como Mr. Magoo y una sucesión de películas cuyo título incorpora siempre en España la coletilla como puedas. Películas reguleras (siendo generosos) pero con gags del gusto de las hordas que veneramos a este exponente del humor zafio:
Vamos con las franquicias que salen con sabor agridulce de esta jornada. Green Bay es una de ellas. Jugaba en el estadio más difícil de la NFL en estos momentos. Hizo un buen partido, como prueban los números: 418 yardas totales, por 294 de Atlanta, un partido casi perfecto de tu quarterback y un rendimiento más que aceptable de la defensa, que pese a conceder más de lo conveniente por tierra, contuvo bien al receptor estrella rival. Pero una derrota más. Cuatro derrotas por 3 puntos, que cuentan lo mismo que por 50. Green Bay lidera con bastante ventaja la liga en cuanto a diferencia de puntos (+103), pero eso no vale para nada. Para quedarse con una sensación regulera.
Igual estarán los aficionados de los Carolina Panthers. En una temporada nefasta, su equipo por fin dio la cara. Ayer, en Cleveland, los Panthers se cobraron algunas cuentas pendientes con Jake Delhomme, que tuvo la amabilidad de lanzar un par de intercepciones ante el equipo que tantas sufrió de él en sus últimos años. Tras un drive final heroico, y perdiendo por 1 punto, el otrora fiable John Kasay tenía un field goal relativamente asequible para dar la victoria a su equipo. Así se vivió en las gradas de Cleveland:
No os enfadéis con vuestro kicker, aficionados de los Panthers. Realmente este hombre vela por vuestro futuro. Gracias a él, Carolina conserva su primera posición provisional en el próximo draft.
Otro para el que la jornada habrá dejado un sabor regulero es Kyle Orton. Su equipo sigue esforzándose para que consiga ser el quarterback con más yardas de pase de la temporada (como venimos diciendo todos los lunes, para conseguir esto es fundamental que tu equipo vaya a remolque). Este domingo, otras 347 yardas (y 3 touchdowns) a la saca. Orton recupera el liderato de yardas de pase totales, con 3370, gracias a la nefasta defensa de Denver y a Peyton Manning, que impidió que Rivers jugase un partido más agresivo regalando intercepciones a tutiplén. Visto el panorama, que nadie descarte a Orton como aspirante a superar el récord de Dan Marino. La defensa de los Broncos deberá seguir colaborando. La mayor amenaza, Tim Tebow. Orton poco más puede hacer, pero cuando un equipo pierde constantemente, el público pide caras nuevas, y qué mejor que un jugador mediático como Tebow. Quienes estuvimos en Londres pudimos escuchar los machacones gritos pro-Tebow.
Spanish Movie (lo peor)
Una de las últimas apariciones de Leslie Nielsen en el cine se produjo en la versión patria de una mala idea americana. Una mierda. Por eso sirve de denominación a lo peor de la jornada. Leslie salió en este gag que parodia una escena de El orfanato:
Empezaré de nuevo dando cera a los responsables de programación de Digital+. Antes de los palos, un poquito de jabón. Me acostumbran al pata negra y me vienen ahora con mortadela de la chunga. Que critique a Digital+ por el partido que eligieron para ayer a las 19.00 puede interpretarse también como un elogio. Sí, es en cierto modo un halago que me cague en ellos por emitir el único bodrio que deparó la primera sesión de NFL del domingo, porque nos tienen tan mal acostumbrados a seleccionar los mejores partidos de cada jornada, y a darnos alguno en alta definición, que cuando dejan de hacerlo nos indignamos. Creo que hay motivos. Esta jornada, cinco partidos en directo. Cobertura espectacular, teniendo en cuenta el seguimiento que tiene la NFL en España. Pero teniendo la posibilidad de elegir el partido que quieren, como la tienen, y que elijan el Texans-Titans, clama al cielo.
Vamos con los palos. No, con los del pasado lunes no tuve suficiente. [EDITADO: lo siguiente que leeréis lo escribí sin saber lo que comenta Mariano Tovar al pie de este artículo. Creía (de forma equivocada) que Digital+ elige los partidos que quiere, con total libertad. Sin embargo, sus ámbito de elección se limita a dos partidos en cada franja horaria. Entre ellos, no figuraba el Falcons-Packers. Conclusión: merezco un golpe de remo, por bocazas. No borro lo que escribí para que conste la cagada.] ¿Cómo es posible que jugándose el partido entre los dos equipos más en forma de la NFC (Falcons-Packers) televisen el de los dos últimos de la AFC Sur? ¿Cómo es posible que, televisándose a 8 equipos cada jornada (esta 10 equipos, dado que emitieron 5 partidos), solo se haya televisado UNO del equipo que va líder en solitario de la NFC (los Falcons)? No lo entiendo, es incomprensible. O por la redacción del Plus hay un ultra de los Titans que mete mano en la selección de partidos, o no tiene sentido. Digital+ recibió su justo merecido en forma de bodrio de partido, el único que no tuvo emoción hasta el final de los seis que se disputaron a esa hora. Ni aposta, oiga. Los seguidores de los Falcons tienen motivos para estar muy enfadados. Aunque el titular de los derechos de la NFL para España los oculte, los mejores partidos de la temporada están siendo los de Atlanta. Una pena.
Para rematar la jugada, esta jornada nos quedamos sin partido en HD. La culpa, de la NBA, que tiene prioridad en C+Deportes. El Texans-Titans se emitió por el semiclandestino canal 181. Si no hay cambio de última hora, el próximo domingo sucederá lo mismo, ya que hay partido de NBA programado para las 19.00. Nos tendremos que aguantar. En este caso, es lógico que la NFL sea la última prioridad, ya que el seguimiento de la NBA es mucho mayor que el de la NFL.
Cambiando de tema: un cero para el Georgia Dome. Los Falcons están en 4.º down, se la juegan y consiguen el primer down gracias a Tony Gonzalez. Y a los árbitros. Y a la tecnología medieval de esa mierda de pabellón. La repetición muestra claramente que el pase era incompleto. Como dicen en Totalpackers, "no challenge because the Georgia Dome sucks". Las televisiones disponibles en el estadio iban con más retraso de la cuenta, lo que impidió que los técnicos de Green Bay pudiesen ver la repetición de la jugada a tiempo para pedir un challenge que habrían ganado. Ese ataque, que debería haber concluido en pérdida de balón de Atlanta, terminó en 7 puntos. Qué suerte tienen estos cabrones. En cualquier caso, no toda la culpa es de ese pabellón obsoleto. Más culpa quizá la tiene Mike McCarthy por no pedir el challenge. Aun sin repetición, hay que pedirlo. Que es 4.º down, por favor...
Día duro el de ayer para Stevie Johnson. De héroe a villano. Hasta cinco pases se le cayeron de sus manos. El más doloroso, este:
Sí, los Bills perdieron el partido por su culpa. Sin duda. Insisto, por SU culpa, no por culpa de ningún dios. Este tío, que se ve que de luces no anda sobrado, publicó esto al terminar el partido en su Twitter. De risa:
I PRAISE YOU 24/7!!!!!! AND THIS HOW YOU DO ME!!!!! YOU EXPECT ME TO LEARN FROM THIS??? HOW???!!! ILL NEVER FORGET THIS!! EVER!!! THX THO.. (Traducción libre: "TE REZO SIN PARAR!!!!!! Y ESTO ES LO QUE ME HACES!!!!! ESPERAS QUE APRENDA DE ESTO??? CÓMO???!!! NUNCA OLVIDARÉ ESTO!! JAMÁS!!! GCS, D TODOS MODOS").
El otro antihéroe de la jornada es Roy Williams. Los Cowboys ganaban por 27-23 a los Saints a falta de 3.20 para terminar el partido, y pasó esto:
Con haber asegurado la posesión habría bastado. Probablemente Dallas se habría llevado el partido. Pero entonces apareció la buena estrella (también conocida como suerte que te cagas) de la defensa de los Saints, cuyo jardín en el culo empieza a brotar. Como el año pasado, en el que las flores se mostraban en todo su esplendor. Ojito que vuelven.
Terminamos la sección, reconociendo la pésima labor de Indianapolis y Seattle, probablemente las dos franquicias más decepcionantes de la jornada. Las dos cayeron apalizadas en su estadio. Ánimo para esas aficiones, mal lo tienen que estar pasando.
Decisión Frank Drebin de la semana
Aunque todos los personajes de Leslie Nielsen se caracterizan por su torpeza (si había un actor encasillado, ese era Nielsen), probablemente Frank Drebin, el teniente de la saga Agárralo como puedas, sea el paradigma. Por eso la decisión estúpida de la semana lleva su nombre. Unos típicos momentos Drebin:
No sé si existe un entrenador que gestione peor el tiempo en un partido que Andy Reid. No se entera. ¿Qué sentido tiene el field goal que chuta Philadelphia cuando pierde por 31-16 a falta de 4.47? Era 4.º y largo, pero sin tiempos muertos, sin posibilidad de parar el reloj, ¿cómo no te la juegas? Esos 3 puntos no sirven para absolutamente nada, sigues estando a dos posesiones de diferencia (cuando los Eagles perdían por 15 puntos seguían estando a dos posesiones, un TD con conversión de 1 punto más otro con conversión de 2). Decisión estúpida. Sin tiempos muertos, estás muerto. Los dioses suelen recompensar a los valientes y castigar a los cobardes. Lo vimos varias veces ayer en el Atlanta-Green Bay: Atlanta se juega un 4.º down en la 1 de los Packers tras tres intentos fallidos de anotación, y terminan anotando un touchdown; se juegan un 4.º down con 3 yardas por recorrer, y aunque (realmente) no completan el pase, los árbitros lo dan como completo y los dioses se alían con ellos para que los técnicos de Green Bay no pidan el challenge. ¡¡Un poco más de valentía, por favor!! No es temeridad, es un poquito de osadía, que siempre es necesaria.
Perseguidores de Jano (la carrera por los playoffs)
Veamos cómo va la lucha por seguir luchando en enero. En todas las divisiones, al menos dos equipos dependen de sí mismos para ser campeones. Cinco de las ocho divisiones presentan empate en cabeza, y en las tres restantes, el segundo está a un partido con enfrentamiento con el primero pendiente.
Sin embargo, esta jornada ha aclarado algunas cosas. Atlanta ha casi descartado a Green Bay en la batalla por la ventaja de campo en la NFC. Si vuelven a encontrarse en postemporada, será en el Georgia Dome. Para verse en Lambeau Field, los Packers deberían ganar 3 partidos más que los Falcons en los 5 que restan. Casi imposible.
Poco más ha quedado claro en la NFC. Si acaso, los Redskins quedan definitivamente descartados (aunque nadie les quitará la ilusión de tener a un quarterback de futuro, que acaba de firmar por cinco temporadas, como Donovan McNabb) en la lucha por la postemporada tras su derrota frente a Minnesota.
En la AFC, parecen definirse con algo de claridad las posiciones de playoffs, que salvo que el panorama cambie drásticamente en los 5 partidos que restan para el final de temporada, ocuparán Jets, Patriots, Steelers, Ravens, campeón de AFC Oeste y campeón de AFC Sur.
Pocos motivos para la alegría de los Dolphins. Su victoria de ayer sirve más para fastidiar a Oakland (cuyo panorama, con lo bien que pintaba hace un par de jornadas, se complica sobremanera) que para provecho propio. No es imposible, pero tras las victorias de Jets, Patriots, Ravens y Steelers, sus posibilidades de playoffs comienzan a esfumarse. Necesitan un final de temporada perfecto.
La AFC Sur vuelve a ponerse al rojo vivo. Cuatro equipos separados por una victoria. A pelearse (esperemos que no literalmente, como Johnson y Finnegan) en las cinco jornadas que quedan. Parece que ganará el menos malo. No está claro qué equipo es ese, todos hacen lo posible por no ganar, aunque un equipo tiene a Peyton Manning como quarterback, lo cual, a pesar de lo sucedido en los dos últimos partidos, no deja de ser una ventaja considerable.
La NFL decidió dejar para los últimas jornadas muchos duelos divisionales con la esperanza de que fuesen partidos a vida o muerte. La jugada ha salido redonda. Ninguna división está decidida, todos esos duelos serán esenciales para determinar los campeones. A disfrutar (y a sufrir) todo el mundo.
* * *
Gracias a todos los tuiteros que me dieron su bienvenida tras la incorporación del blog a los mundos de Twitter. También me sufriréis por ahí.
Termino con anuncio: la semana que viene, siempre que el curro me lo permita, me iré de puente. Eso significa que a lo peor no hay Plácido domingo, jodido lunes o, si lo hay, tendrá que ser una versión mucho más breve de lo habitual. En vez de ver cómo hombres provistos de mallas se parten la cara, me partiré la mía en mi primera experiencia con unos esquís.
En el plácido domingo, jodido lunes de hoy, en la semana de Acción de Gracias, daremos las gracias a Leslie Nielsen por tantos y tantos chistes malos con los que nos hemos partido el culo.
Ha ha, you're dead, de Green Day, dedicado a su memoria (sí, es una canción en la que en vez de homenajear a un muerto, se ríen de él, pero qué mejor manera de recordar a Leslie Nielsen que reírse).
Bueno, vamos con el football.
Qué pude ver
Ojalá todas las semanas fuesen como esta. Con los partidos tan repartidos (partidos repartidos, ¿doblemente partidos? qué gilipollez) entre jueves y domingo, puedes seguir casi toda la jornada en directo sin perderte detalle. ¿Se pueden seguir cinco partidos a la vez? Sí, el balón no suele estar simultáneamente en juego en todos ellos. Solo hace falta un poco de concentración. Ni siquiera hubo solapamiento con los partidos de fútbol y baloncesto que me interesan (por cierto, pleno de derrotas esta semana; aunque todos mis equipos jugaban fuera, que Dépor, Estu y Packers pierdan no deja de ser una putada). Al final, los únicos partidos que no pude seguir en directo fueron los de madrugada, el Jets-Bengals y el Colts-Chargers.
El vomitorio (lo más comentado).
Empezaré el vomitorio con algo contradictorio. En esta sección se comenta lo que acapara los titulares, pero creo que merece la pena hablar de la situación de un equipo del que muchos han escrito ya que es curioso que no se hable de ellos. ¿Cómo puede ser el tapado el vigente campeón de la Super Bowl? Ya lo apuntan varios analistas: nadie habla de los Saints, no acaparan titulares, pero sin que nadie se dé cuenta, están 8-3 y recuperando efectivos. No acapara titulares, pero con 8 victorias y 3 derrotas está a un solo partido de los Falcons (con un partido pendiente entre estos dos equipos) y poco a poco vuelve a la dinámica de la temporada pasada. Reggie Bush ha vuelto, Chris Ivory está aportando en la carrera, y la defensa empieza a ser tan oportunista como la pasada temporada (¿verdad, Roy Williams? volveremos sobre esto más adelante). Pocos hablan de Drew Brees, a pesar de que es el 4.º quarterback de la liga en yardas totales de pase, y los tres que le superan juegan en equipos peor clasificados. Sin embargo, Brees no está en los primeros lugares de las quinielas para MVP...
...lo que nos lleva a comentar otro tema que según se acerca el final de la temporada regular está cada vez más candente, el MVP. ¿Se puede declarar este premio como desierto? Hace un par de semanas, tras la exhibición de Michael Vick ante los Redskins, parecía impensable que el premio pudiese recaer en un jugador distinto del 7 de los Eagles. Dos partidos después, tras dos buenas actuaciones de Vick (aunque no estelares), el quarterback de los Eagles deja de ser el favorito a un galardón que parecía que ya tenía en el bolsillo. Qué poca memoria tenemos. La conclusión: que el MVP dependerá de lo que pase de aquí en adelante. En particular, en los dos o tres últimos partidos. En la era de la inmediatez, nuestra memoria llega poco más atrás de un par de partidos. Es tal el bombardeo de información y análisis que recibimos cada semana, que desechamos lo que habíamos aprendido antes.
Dicho esto, esta temporada ningún jugador ofensivo está a un nivel tan sobresaliente como para ser un claro candidato al premio. Es curioso, a principio de temporada todos esperábamos que los quarterbacks se pusiesen las botas. No está siendo así. Los que más yardas de pase consiguen, carecen de un registro de victorias decente para aspirar al MVP (que, aunque sea un premio individual, siempre está condicionado por el rendimiento colectivo). Así las cosas, Tom Brady es el mejor situado en la carrera por el MVP. Su temporada está siendo muy buena, aunque no esté entre los primeros en yardas de pase (es 12.º), aunque sí lo está en passer rating. Tras sus últimas buenas actuaciones, es segundo en esta categoría.
Otro tema muy comentado: la pelea. En un partido sin historia entre los dos peores equipos de la AFC Sur, cuando todo el pescado estaba vendido, Andre Johnson y Cortland Finnegan acudieron al rescate, y de qué manera. Esto es lo que pasó:
Curiosamente, y aunque en el vídeo parece que el malo es Andre Johnson, la reacción casi unánime es de apoyo a Johnson. Ya era hora de que diesen su merecido a ese cabrón, es la conclusión más frecuente. Y eso que Johnson da un par de puñetazos en la cabeza a un jugador que está debajo de él, prácticamente indefenso. Si lo pilla bien, lo desgracia. Los antecedentes no favorecían al cornerback de los Titans. Este es considerado como uno de los jugadores más sucios de la NFL (de hecho, es lo primero que se dice la narración en directo del partido). En cambio, Johnson es un jugador con un currículum intachable, que además de ser probablemente el mejor wide receiver de la NFL, es todo un ejemplo de prudencia y humildad en sus declaraciones. Todo este lío, después de muchas especulaciones sobre las posibles sanciones (algunos incluso se preguntaban si alguno de los jugadores sería suspendido para lo que queda de temporada) se ha saldado con 25.000 dólares de multa para cada púgil. Ningún partido de sanción.
Muchos titulares también para los Chicago Bears. Nadie se los tomaba realmente en serio. Ni yo mismo, la verdad. Ese equipo con tanta fortuna (véanse partidos contra Lions y Packers) y sin línea ofensiva parecía abocado, tarde o temprano, a ir cayendo en la clasificación. Ayer derrotaron con solvencia al enésimo equipo de moda de la NFL. Aunque no tengan línea ofensiva (siguen sin tenerla), su defensa está rindiendo a un nivel muy alto. Julius Peppers casi justifica su salario (digo "casi" porque esa millonada, 91,5 millones de dólares en 6 años, no puede estar justificada nunca en una persona que vive de placar a otras en un campo emparrillado). Además, en una temporada en la que los equipos especiales son un factor decisivo, cuentan con una de las mejores unidades de toda la NFL, liderada por ese renacido Devin Hester, que ha recuperado su mejor forma. Si a eso le unes un Matt Forté que empieza a recuperar la forma de su temporada de novato y a un Jake Cutler algo más calmado, tienes un equipo serio con todas las opciones para incluso conseguir un bye en la primera ronda de playoffs. Dicho esto, la semana que viene caerán en Detroit y habrá que tirar a la basura todo lo que se ha escrito ayer y hoy.
∫ex (todo sigue igual)
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| Un final demasiado previsible. |
Green Bay lleva cuatro derrotas. Todas iguales. Qué sería de ese equipo con un corredor decente. Probablemente, no conocería la derrota en estos momentos. Si hubiese alguien a quien entregarle el balón en el backfield, los Packers no tendrían que abusar de las formaciones con cinco receptores, de los scrambles de Rodgers y de los quarterback sneaks. Cuando tu único corredor fiable es tu quarterback, las cosas no van bien. Por eso Green Bay está sufriendo tanto este año para convertir terceros downs, sobre todo cuando son cortos.
En frente, los Falcons volvieron a salir vivos de milagro. Cuando algo sucede muchas veces, hay que pensar que no es suerte, sino saber. Al saber le llaman suerte. Pero qué suerte tienen estos cabrones. Qué suerte. Contra Nueva Orleáns, Hartley falla un field goal relativamente sencillo en la prórroga. Contra San Francisco, Nate Clements no se arrodilla cuando había conseguido la intercepción que prácticamente daba la victoria a su equipo. Contra Baltimore... bueno, contra Baltimore los árbitros algo tuvieron que ver. Y ayer, ese fumble en la 1, esa mierda de pabellón que carece de un sistema de televisión decente para que los rivales puedan pedir un challenge (sobre esto volveremos más adelante, qué vergüenza)...
Bueno, más allá de la suerte, los Falcons cuentan con una defensa aseada (ninguna maravilla, pero aseada y con suerte) y un ataque demoledor. Tienen la mejor línea ofensiva de la NFL (sobre esto también volveremos más adelante), uno de los mejores corredores de la NFL (Michael Turner), un quarterback a quien no le tiembla el pulso, sobre todo en los momentos decisivos, uno de los mejores receptores de toda la NFL (Roddy White) y a uno de los mejores tight ends (si no el mejor) de toda la historia, que aunque ya está mayor es un seguro de vida en momentos calientes (Tony Gonzalez). No parece probable que el panorama cambie por Atlanta. Los aficionados de los Falcons encantados, claro.
Otros animales de costumbres son los San Diego Chargers. Lo suyo es increíble. Con Norv Turner como head coach, siempre empiezan mal, siempre se recuperan en noviembre y diciembre, y siempre la terminan cagando en los playoffs. Este año intentarán que la historia de la postemporada de siempre no se repita. Aunque para eso tienen que ganar primero la AFC Oeste, algo que, en vista de cómo está Kansas City (e incluso Oakland), está por ver. El caso es que desde 2006, los Chargers tienen un balance de 33-5 a partir del mes de noviembre. Increíble.
Otra costumbre de San Diego es vencer a los Colts de Peyton Manning. Les tienen tomada la medida. Desde 2005, coincidiendo con los mejores años del 18 de Indianápolis, los Bolts presentan un balance de 5-2 frente a los Colts. Su coordinador defensivo ya va dando recetas sobre cómo parar a Manning. Pero una cosa es tenerle tomada la medida y otra es conseguir que este tío lance 4 intercepciones. Aunque, pensándolo bien, esto es algo que debo dejar para la siguiente sección.
Ah, que casi se me olvida. Fieles a su costumbre, los Buccaneers perdieron contra un equipo bueno. Todavía no han ganado ningún partido frente a un equipo con récord ganador. No hace falta. Las victorias cuentan lo mismo, con independencia del registro del equipo rival (bueno, esto en caso de empate puede no ser verdad). Regularidad.
x (todo cambia)
Peyton Manning ha lanzado siete intercepciones en los últimos dos partidos. De Eli se puede esperar, pero nunca de Peyton. Este domingo, cuatro pases del quarterback de los Colts terminaron en manos de defensores de San Diego. Algunos apostábamos por que los Chargers ganarían a los Colts, pero (por lo menos yo) nunca habríamos pensado que en un partido así. Sin que San Diego convirtiese ni uno solo de sus terceros downs, sin que Rivers consiguiese ni un solo touchdown de pase (ni llegase a las 200 yardas) y con cuatro intercepciones de Manning de por medio.
Una vez...
..y dos...
...y hasta cuatro veces. Bueno, tampoco es cuestión de ensañarse con Manning. No me gustaría estar en el lugar de la defensa de Dallas la semana que viene. Que pase esto dos jornadas seguidas es raro, muy improbable que se repita de nuevo.
En esta liga en la que las modas duran tan poco, los Eagles de Michael Vick caen de su pedestal tras la derrota de esta jornada. No son los primeros que caen, otros muchos lo hicieron cuando encabezaban Power Rankings (haciendo memoria, Giants, Steelers o Patriots --cuando cayeron en Cleveland--). Seguramente no serán los últimos. Primera intercepción de Vick en lo que llevamos de temporada, por cierto. Otra novedad.
Hay que proceder con más tacto que un ciego en una orgía (para no llevarte la sorpresa, que es de lo que trata esta sección)
Primera sección renombrada en homenaje a Leslie Nielsen. Cómo olvidar esa gran frase de Agárralo como puedas 33 1/3. Para quienes no la conozcan:
Esta semana ha habido varios sustos, pero ninguna sorpresa. Todos los favoritos han aplicado el consejo del teniente Frank Drebin. Los Steelers se llevaron un buen susto en Buffalo, pero salieron airosos, igual que los Browns, en su primer partido como claros favoritos en muchos años, frente a los Panthers.
Algunos considerarán sorprendente la victoria de San Diego en Indianápolis, pero por lo expuesto más arriba no creo que se pueda considerar como tal. Sí sorprende que Manning lance 4 intercepciones, pero vistos los antecedentes, un poquito menos.
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| No hacía falta que lo dejases caer, Stevie, no habría sido injusto |
Ante la ausencia de sorpresas en los resultados de la jornada, comentaré otra cuestión que creo que merece reflexión en algún momento. Me refiero a las reglas sobre la prórroga. Como sabéis, ha cambiado la manera en que se deciden los partidos en el tiempo extra, pero solo para partidos de playoffs. En temporada regular, se siguen aplicando las normas de siempre: el primer equipo que anote, se lleva el partido. Sin embargo, cuando lleguen los playoffs, si el equipo que ataca en primer lugar anota un field goal, el otro tiene la oportunidad de empatar (con otro field goal) o ganar (con un touchdown). ¿El motivo? La polémica venía de lejos, pero el detonante fue la derrota en la final de la NFC de la Drama Queen de la NFL en el Superdome de Nueva Orleáns. El 4 no tuvo oportunidad de tocar el balón en la prórroga. Qué sinsentido, argumentaban los críticos, que un partido se decida por una moneda al aire. El equipo que reciba el balón tendrá demasiada ventaja, ya que lo normal es que anote. Ya. Como si las defensas no jugasen. Que se lo digan a los Packers. En el partido más dominado por los ataques de la historia reciente, la defensa de Arizona se llevó el partido. Daba igual. El cambio de norma era esencial para la equidad de la competición. El football vuelve a ser justo, clamaban algunos.
¿Seguro que antes era tan injusto? La injusticia consistía supuestamente en que el equipo que pierde el sorteo queda indefenso (qué irónico, si es justo el que defiende) ya que el ataque anota casi siempre a la primera. ¿El ataque anota siempre? Obviamente, no. Esta semana, hubo prórroga en el Bills-Steelers. Ambos equipos tuvieron la posesión del balón en varias ocasiones. No hubo injusticia. La semana pasada, otro partido se decidió en la prórroga. No hubo injusticia, tanto el ataque de Tennessee como el de Washington tuvo su oportunidad. 0/2 injusticias. ¿Semana anterior? Otras dos prórrogas. En una de ellas, el partido no terminó en empate por muy poco (Browns-Jets); en la otra (49ers-Rams), oportunidades para los dos equipos. 0/4 injusticias. Menos mal que cambiaron la norma, en aras de la justicia. Semana anterior, tres prórrogas: oh, injusticia, en uno de esos tres partidos (Lions-Jets), el ataque anota a la primera.
Me he molestado en mirar, jornada a jornada, cuántos partidos se decidían en la primera posesión ofensiva de la prórroga. Llevamos 15 prórrogas en 12 jornadas. ¿En cuántas se ha producido la intolerable injusticia de que el primer ataque anote y termine el partido? En UNA. Una de quince. 6,67% de los casos. Menos mal que la norma cambia para playoffs. Menuda injusticia. ¿Injusticia? Si las defensas no jugasen, lo sería. Como también juegan, no lo es.
¿Sorpresa? Para muchos sí, por eso lo incluyo en esta sección.
Vamos con los premios a lo mejor, lo regulero y lo peor de la jornada. Como no podía ser de otro modo, en el día en el que homenajeamos a Leslie Nielsen, las categorías llevarán nombres de películas de las que formaba parte. La mejor, la peor y una regulera.
Aterriza como puedas (lo mejor)
Aterriza como puedas fue el principio. La primera película de humor ZAZ (Zucker-Abrams-Zucker) y, probablemente, la mejor. Sí, esa fue la primera, no Top Secret!, como algunos creen (probablemente porque está ambientada en una época anterior). Airplane! (que así se llamaba en inglés), un clásico. Desde entonces, Nielsen no dejó de interpretar (más o menos) el mismo papel:
Todos los elogios se los llevan Matt Ryan y Michael Turner, pero creo que los que merecen mayores halagos (o, por lo menos, deben recibir muchos más de los que reciben), son los integrantes de la línea ofensiva de Falcons. Ryan hizo un muy buen partido, casi sin error, pero cuando tienes tiempo de reflexionar con tranquilidad a quién quieres pasar, la probabilidad de acierto aumenta ostensiblemente. Salvo en contadísimas ocasiones, la línea ofensiva de Atlanta le dio a Ryan tiempo más que suficiente para lanzar con comodidad a sus receptores. Michael Turner hizo un partidazo. Igualó el partido e hizo que la balanza se decantase del lado de Atlanta. Un equipo corría, el otro no podía. Es muy bueno, no cabe duda, pero con una línea ofensiva como la de los Falcons, todo es más fácil. Enorme partido de los offensive linemen de Atlanta, ante una de las defensas más temibles, de las que más agobia al quarterback y que también hace sufrir a la carrera. No sé si conocéis la web Cold, Hard Football Facts. Os la recomiendo. Contiene multitud de estadísticas "fabricadas" por los autores de la página que intentan medir la eficiencia de equipos y jugadores en diferentes aspectos del juego. Sí, una frikada. Para cuantificar el rendimiento de la línea ofensiva de cada equipo, se inventaron el offensive hog index. El ratio (realmente debería decir "la" ratio, ya que ratio, de donde procede la palabra española razón, es un sustantivo femenino, pero queda raro) tiene en cuenta tres factores: yardas por intento de carrera; % de jugadas negativas por intento de pase(intercepción o sack); y % de éxito en terceros downs. Como podéis ver aquí, la offensive line de Atlanta lidera la clasificación; la de Chicago es la peor. Tiene sentido.
Tanto en el plano individual como en el colectivo, el ataque de Kansas City ha hecho méritos más que sobrados para figurar en esta sección. El pase y la carrera, todo funcionó a la perfección. ¿Qué resulta más destacable, los 4 touchdowns de Matt Cassel, las 173 yardas de carrera de Jamaal Charles o las 170 yardas de recepción y 3 touchdowns de Dwayne Bowe?
En el apartado individual, otra vez, Peyton Hillis. El personal sigue haciendo sangre recordando que este jugador, que ayer solo fue capaz de conseguir 131 yardas de carrera, 3 touchdowns, 6 recepciones y 63 yardas de recepción (poca cosa, en resumidas cuentas), fue traspasado a Cleveland como parte del pack a cambio del que los Broncos se hacían con Brady Quinn. Por si Josh McDaniels no tuviese suficientes problemas (ahora se añade la cuestión del espionaje), encima esto. Una semana más, hay que insistir: a los Browns les ha tocado la lotería, y probablemente ni ellos mismos eran conscientes de ello. Un resumen de lo que consiguió ayer:
Bueno, ya que hablábamos antes del MVP, Tom Brady tiene a día de hoy bastantes números para llevárselo, aunque todo dependerá de su rendimiento en sus próximos partidos, muy exigentes: Jets, Bears (en Chicago) y Packers. En Detroit hizo lo que quiso: 341 yardas de pase, 4 touchdowns.
Después de méritos individuales y colectivos, vamos con los equipos a los que les fue mejor la jornada. No puede haber mejor resultado que una victoria acompañada de derrota de todos tus rivales de división. Ese gustazo se dieron los Houston Texans y los New York Giants. Alegría por unos lares en los que últimamente andaban de capa caída.
2001: Despega como puedas (lo regulero)
Tras Agárralo como puedas 33 1/3 (probablemente antes) la carrera de Leslie Nielsen entra en declive. Totalmente encasillado, perpetra bodrios como Mr. Magoo y una sucesión de películas cuyo título incorpora siempre en España la coletilla como puedas. Películas reguleras (siendo generosos) pero con gags del gusto de las hordas que veneramos a este exponente del humor zafio:
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| Detalles que cuestan un partido, versión ilustrada |
Igual estarán los aficionados de los Carolina Panthers. En una temporada nefasta, su equipo por fin dio la cara. Ayer, en Cleveland, los Panthers se cobraron algunas cuentas pendientes con Jake Delhomme, que tuvo la amabilidad de lanzar un par de intercepciones ante el equipo que tantas sufrió de él en sus últimos años. Tras un drive final heroico, y perdiendo por 1 punto, el otrora fiable John Kasay tenía un field goal relativamente asequible para dar la victoria a su equipo. Así se vivió en las gradas de Cleveland:
No os enfadéis con vuestro kicker, aficionados de los Panthers. Realmente este hombre vela por vuestro futuro. Gracias a él, Carolina conserva su primera posición provisional en el próximo draft.
Otro para el que la jornada habrá dejado un sabor regulero es Kyle Orton. Su equipo sigue esforzándose para que consiga ser el quarterback con más yardas de pase de la temporada (como venimos diciendo todos los lunes, para conseguir esto es fundamental que tu equipo vaya a remolque). Este domingo, otras 347 yardas (y 3 touchdowns) a la saca. Orton recupera el liderato de yardas de pase totales, con 3370, gracias a la nefasta defensa de Denver y a Peyton Manning, que impidió que Rivers jugase un partido más agresivo regalando intercepciones a tutiplén. Visto el panorama, que nadie descarte a Orton como aspirante a superar el récord de Dan Marino. La defensa de los Broncos deberá seguir colaborando. La mayor amenaza, Tim Tebow. Orton poco más puede hacer, pero cuando un equipo pierde constantemente, el público pide caras nuevas, y qué mejor que un jugador mediático como Tebow. Quienes estuvimos en Londres pudimos escuchar los machacones gritos pro-Tebow.
Spanish Movie (lo peor)
Una de las últimas apariciones de Leslie Nielsen en el cine se produjo en la versión patria de una mala idea americana. Una mierda. Por eso sirve de denominación a lo peor de la jornada. Leslie salió en este gag que parodia una escena de El orfanato:
Empezaré de nuevo dando cera a los responsables de programación de Digital+. Antes de los palos, un poquito de jabón. Me acostumbran al pata negra y me vienen ahora con mortadela de la chunga. Que critique a Digital+ por el partido que eligieron para ayer a las 19.00 puede interpretarse también como un elogio. Sí, es en cierto modo un halago que me cague en ellos por emitir el único bodrio que deparó la primera sesión de NFL del domingo, porque nos tienen tan mal acostumbrados a seleccionar los mejores partidos de cada jornada, y a darnos alguno en alta definición, que cuando dejan de hacerlo nos indignamos. Creo que hay motivos. Esta jornada, cinco partidos en directo. Cobertura espectacular, teniendo en cuenta el seguimiento que tiene la NFL en España. Pero teniendo la posibilidad de elegir el partido que quieren, como la tienen, y que elijan el Texans-Titans, clama al cielo.
Vamos con los palos. No, con los del pasado lunes no tuve suficiente. [EDITADO: lo siguiente que leeréis lo escribí sin saber lo que comenta Mariano Tovar al pie de este artículo. Creía (de forma equivocada) que Digital+ elige los partidos que quiere, con total libertad. Sin embargo, sus ámbito de elección se limita a dos partidos en cada franja horaria. Entre ellos, no figuraba el Falcons-Packers. Conclusión: merezco un golpe de remo, por bocazas. No borro lo que escribí para que conste la cagada.] ¿Cómo es posible que jugándose el partido entre los dos equipos más en forma de la NFC (Falcons-Packers) televisen el de los dos últimos de la AFC Sur? ¿Cómo es posible que, televisándose a 8 equipos cada jornada (esta 10 equipos, dado que emitieron 5 partidos), solo se haya televisado UNO del equipo que va líder en solitario de la NFC (los Falcons)? No lo entiendo, es incomprensible. O por la redacción del Plus hay un ultra de los Titans que mete mano en la selección de partidos, o no tiene sentido. Digital+ recibió su justo merecido en forma de bodrio de partido, el único que no tuvo emoción hasta el final de los seis que se disputaron a esa hora. Ni aposta, oiga. Los seguidores de los Falcons tienen motivos para estar muy enfadados. Aunque el titular de los derechos de la NFL para España los oculte, los mejores partidos de la temporada están siendo los de Atlanta. Una pena.
Para rematar la jugada, esta jornada nos quedamos sin partido en HD. La culpa, de la NBA, que tiene prioridad en C+Deportes. El Texans-Titans se emitió por el semiclandestino canal 181. Si no hay cambio de última hora, el próximo domingo sucederá lo mismo, ya que hay partido de NBA programado para las 19.00. Nos tendremos que aguantar. En este caso, es lógico que la NFL sea la última prioridad, ya que el seguimiento de la NBA es mucho mayor que el de la NFL.
Cambiando de tema: un cero para el Georgia Dome. Los Falcons están en 4.º down, se la juegan y consiguen el primer down gracias a Tony Gonzalez. Y a los árbitros. Y a la tecnología medieval de esa mierda de pabellón. La repetición muestra claramente que el pase era incompleto. Como dicen en Totalpackers, "no challenge because the Georgia Dome sucks". Las televisiones disponibles en el estadio iban con más retraso de la cuenta, lo que impidió que los técnicos de Green Bay pudiesen ver la repetición de la jugada a tiempo para pedir un challenge que habrían ganado. Ese ataque, que debería haber concluido en pérdida de balón de Atlanta, terminó en 7 puntos. Qué suerte tienen estos cabrones. En cualquier caso, no toda la culpa es de ese pabellón obsoleto. Más culpa quizá la tiene Mike McCarthy por no pedir el challenge. Aun sin repetición, hay que pedirlo. Que es 4.º down, por favor...
Día duro el de ayer para Stevie Johnson. De héroe a villano. Hasta cinco pases se le cayeron de sus manos. El más doloroso, este:
Sí, los Bills perdieron el partido por su culpa. Sin duda. Insisto, por SU culpa, no por culpa de ningún dios. Este tío, que se ve que de luces no anda sobrado, publicó esto al terminar el partido en su Twitter. De risa:
I PRAISE YOU 24/7!!!!!! AND THIS HOW YOU DO ME!!!!! YOU EXPECT ME TO LEARN FROM THIS??? HOW???!!! ILL NEVER FORGET THIS!! EVER!!! THX THO.. (Traducción libre: "TE REZO SIN PARAR!!!!!! Y ESTO ES LO QUE ME HACES!!!!! ESPERAS QUE APRENDA DE ESTO??? CÓMO???!!! NUNCA OLVIDARÉ ESTO!! JAMÁS!!! GCS, D TODOS MODOS").
El otro antihéroe de la jornada es Roy Williams. Los Cowboys ganaban por 27-23 a los Saints a falta de 3.20 para terminar el partido, y pasó esto:
Con haber asegurado la posesión habría bastado. Probablemente Dallas se habría llevado el partido. Pero entonces apareció la buena estrella (también conocida como suerte que te cagas) de la defensa de los Saints, cuyo jardín en el culo empieza a brotar. Como el año pasado, en el que las flores se mostraban en todo su esplendor. Ojito que vuelven.
Terminamos la sección, reconociendo la pésima labor de Indianapolis y Seattle, probablemente las dos franquicias más decepcionantes de la jornada. Las dos cayeron apalizadas en su estadio. Ánimo para esas aficiones, mal lo tienen que estar pasando.
Decisión Frank Drebin de la semana
Aunque todos los personajes de Leslie Nielsen se caracterizan por su torpeza (si había un actor encasillado, ese era Nielsen), probablemente Frank Drebin, el teniente de la saga Agárralo como puedas, sea el paradigma. Por eso la decisión estúpida de la semana lleva su nombre. Unos típicos momentos Drebin:
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| ¡Salvemos el point average! ¡Cueste lo que cueste! |
Perseguidores de Jano (la carrera por los playoffs)
Veamos cómo va la lucha por seguir luchando en enero. En todas las divisiones, al menos dos equipos dependen de sí mismos para ser campeones. Cinco de las ocho divisiones presentan empate en cabeza, y en las tres restantes, el segundo está a un partido con enfrentamiento con el primero pendiente.
Sin embargo, esta jornada ha aclarado algunas cosas. Atlanta ha casi descartado a Green Bay en la batalla por la ventaja de campo en la NFC. Si vuelven a encontrarse en postemporada, será en el Georgia Dome. Para verse en Lambeau Field, los Packers deberían ganar 3 partidos más que los Falcons en los 5 que restan. Casi imposible.
Poco más ha quedado claro en la NFC. Si acaso, los Redskins quedan definitivamente descartados (aunque nadie les quitará la ilusión de tener a un quarterback de futuro, que acaba de firmar por cinco temporadas, como Donovan McNabb) en la lucha por la postemporada tras su derrota frente a Minnesota.
En la AFC, parecen definirse con algo de claridad las posiciones de playoffs, que salvo que el panorama cambie drásticamente en los 5 partidos que restan para el final de temporada, ocuparán Jets, Patriots, Steelers, Ravens, campeón de AFC Oeste y campeón de AFC Sur.
Pocos motivos para la alegría de los Dolphins. Su victoria de ayer sirve más para fastidiar a Oakland (cuyo panorama, con lo bien que pintaba hace un par de jornadas, se complica sobremanera) que para provecho propio. No es imposible, pero tras las victorias de Jets, Patriots, Ravens y Steelers, sus posibilidades de playoffs comienzan a esfumarse. Necesitan un final de temporada perfecto.
La AFC Sur vuelve a ponerse al rojo vivo. Cuatro equipos separados por una victoria. A pelearse (esperemos que no literalmente, como Johnson y Finnegan) en las cinco jornadas que quedan. Parece que ganará el menos malo. No está claro qué equipo es ese, todos hacen lo posible por no ganar, aunque un equipo tiene a Peyton Manning como quarterback, lo cual, a pesar de lo sucedido en los dos últimos partidos, no deja de ser una ventaja considerable.
La NFL decidió dejar para los últimas jornadas muchos duelos divisionales con la esperanza de que fuesen partidos a vida o muerte. La jugada ha salido redonda. Ninguna división está decidida, todos esos duelos serán esenciales para determinar los campeones. A disfrutar (y a sufrir) todo el mundo.
* * *
Gracias a todos los tuiteros que me dieron su bienvenida tras la incorporación del blog a los mundos de Twitter. También me sufriréis por ahí.
Termino con anuncio: la semana que viene, siempre que el curro me lo permita, me iré de puente. Eso significa que a lo peor no hay Plácido domingo, jodido lunes o, si lo hay, tendrá que ser una versión mucho más breve de lo habitual. En vez de ver cómo hombres provistos de mallas se parten la cara, me partiré la mía en mi primera experiencia con unos esquís.
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