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martes, 30 de noviembre de 2010

Plácido domingo, jodido lunes: jornada 12

Seguramente no era un gran actor, quizá ni siquiera era bueno, pero para los amantes del humor grueso era un ídolo. Hoy es un día triste para quienes cuando se enteran que se está emitiendo una película cuyo título termina por "como puedas", ponen el canal donde se emite y se pelean con sus compañeros de salón para arañar unos minutos de risas. ¿Qué tiene que ver esto con la NFL? Bueno, algo tiene que ver. Así volvían los Cincinnati Bengals al prime time de los lunes hace unos años:


En el plácido domingo, jodido lunes de hoy, en la semana de Acción de Gracias, daremos las gracias a Leslie Nielsen por tantos y tantos chistes malos con los que nos hemos partido el culo.

Ha ha, you're dead, de Green Day, dedicado a su memoria (sí, es una canción en la que en vez de homenajear a un muerto, se ríen de él, pero qué mejor manera de recordar a Leslie Nielsen que reírse).



Bueno, vamos con el football.

Qué pude ver

Ojalá todas las semanas fuesen como esta. Con los partidos tan repartidos (partidos repartidos, ¿doblemente partidos? qué gilipollez) entre jueves y domingo, puedes seguir casi toda la jornada en directo sin perderte detalle. ¿Se pueden seguir cinco partidos a la vez? Sí, el balón no suele estar simultáneamente en juego en todos ellos. Solo hace falta un poco de concentración. Ni siquiera hubo solapamiento con los partidos de fútbol y baloncesto que me interesan (por cierto, pleno de derrotas esta semana; aunque todos mis equipos jugaban fuera, que Dépor, Estu y Packers pierdan no deja de ser una putada). Al final, los únicos partidos que no pude seguir en directo fueron los de madrugada, el Jets-Bengals y el Colts-Chargers.

El vomitorio (lo más comentado).

Empezaré el vomitorio con algo contradictorio. En esta sección se comenta lo que acapara los titulares, pero creo que merece la pena hablar de la situación de un equipo del que muchos han escrito ya que es curioso que no se hable de ellos. ¿Cómo puede ser el tapado el vigente campeón de la Super Bowl? Ya lo apuntan varios analistas: nadie habla de los Saints, no acaparan titulares, pero sin que nadie se dé cuenta, están 8-3 y recuperando efectivos. No acapara titulares, pero con 8 victorias y 3 derrotas está a un solo partido de los Falcons (con un partido pendiente entre estos dos equipos) y poco a poco vuelve a la dinámica de la temporada pasada. Reggie Bush ha vuelto, Chris Ivory está aportando en la carrera, y la defensa empieza a ser tan oportunista como la pasada temporada (¿verdad, Roy Williams? volveremos sobre esto más adelante). Pocos hablan de Drew Brees, a pesar de que es el 4.º quarterback de la liga en yardas totales de pase, y los tres que le superan juegan en equipos peor clasificados. Sin embargo, Brees no está en los primeros lugares de las quinielas para MVP...

...lo que nos lleva a comentar otro tema que según se acerca el final de la temporada regular está cada vez más candente, el MVP. ¿Se puede declarar este premio como desierto? Hace un par de semanas, tras la exhibición de Michael Vick ante los Redskins, parecía impensable que el premio pudiese recaer en un jugador distinto del 7 de los Eagles. Dos partidos después, tras dos buenas actuaciones de Vick (aunque no estelares), el quarterback de los Eagles deja de ser el favorito a un galardón que parecía que ya tenía en el bolsillo. Qué poca memoria tenemos. La conclusión: que el MVP dependerá de lo que pase de aquí en adelante. En particular, en los dos o tres últimos partidos. En la era de la inmediatez, nuestra memoria llega poco más atrás de un par de partidos. Es tal el bombardeo de información y análisis que recibimos cada semana, que desechamos lo que habíamos aprendido antes.

Dicho esto, esta temporada ningún jugador ofensivo está a un nivel tan sobresaliente como para ser un claro candidato al premio. Es curioso, a principio de temporada todos esperábamos que los quarterbacks se pusiesen las botas. No está siendo así. Los que más yardas de pase consiguen, carecen de un registro de victorias decente para aspirar al MVP (que, aunque sea un premio individual, siempre está condicionado por el rendimiento colectivo). Así las cosas, Tom Brady es el mejor situado en la carrera por el MVP. Su temporada está siendo muy buena, aunque no esté entre los primeros en yardas de pase (es 12.º), aunque sí lo está en passer rating. Tras sus últimas buenas actuaciones, es segundo en esta categoría.

Otro tema muy comentado: la pelea. En un partido sin historia entre los dos peores equipos de la AFC Sur, cuando todo el pescado estaba vendido, Andre Johnson y Cortland Finnegan acudieron al rescate, y de qué manera. Esto es lo que pasó:


Curiosamente, y aunque en el vídeo parece que el malo es Andre Johnson, la reacción casi unánime es de apoyo a Johnson. Ya era hora de que diesen su merecido a ese cabrón, es la conclusión más frecuente. Y eso que Johnson da un par de puñetazos en la cabeza a un jugador que está debajo de él, prácticamente indefenso. Si lo pilla bien, lo desgracia. Los antecedentes no favorecían al cornerback de los Titans. Este es considerado como uno de los jugadores más sucios de la NFL (de hecho, es lo primero que se dice la narración en directo del partido). En cambio, Johnson es un jugador con un currículum intachable, que además de ser probablemente el mejor wide receiver de la NFL, es todo un ejemplo de prudencia y humildad en sus declaraciones. Todo este lío, después de muchas especulaciones sobre las posibles sanciones (algunos incluso se preguntaban si alguno de los jugadores sería suspendido para lo que queda de temporada) se ha saldado con 25.000 dólares de multa para cada púgil. Ningún partido de sanción.

Muchos titulares también para los Chicago Bears. Nadie se los tomaba realmente en serio. Ni yo mismo, la verdad. Ese equipo con tanta fortuna (véanse partidos contra Lions y Packers) y sin línea ofensiva parecía abocado, tarde o temprano, a ir cayendo en la clasificación. Ayer derrotaron con solvencia al enésimo equipo de moda de la NFL. Aunque no tengan línea ofensiva (siguen sin tenerla), su defensa está rindiendo a un nivel muy alto. Julius Peppers casi justifica su salario (digo "casi" porque esa millonada, 91,5 millones de dólares en 6 años, no puede estar justificada nunca en una persona que vive de placar a otras en un campo emparrillado). Además, en una temporada en la que los equipos especiales son un factor decisivo, cuentan con una de las mejores unidades de toda la NFL, liderada por ese renacido Devin Hester, que ha recuperado su mejor forma. Si a eso le unes un Matt Forté que empieza a recuperar la forma de su temporada de novato y a un Jake Cutler algo más calmado, tienes un equipo serio con todas las opciones para incluso conseguir un bye en la primera ronda de playoffs. Dicho esto, la semana que viene caerán en Detroit y habrá que tirar a la basura todo lo que se ha escrito ayer y hoy.

∫ex (todo sigue igual)

Un final demasiado previsible.
El "equipo de que nunca pierde en su casa (y menos contra rivales de la NFC, sobre todo cuando Matt Ryan está al mando de las operaciones) y gana de forma milagrosa" jugaba contra el "equipo que carece de juego de carrera y que siempre pierde los partidos igualados por un field goal en los últimos segundos". Y no os lo vais a creer, pero el "equipo de que nunca pierde en su casa (y menos contra rivales de la NFC, sobre todo cuando Matt Ryan está al mando de las operaciones) y gana de forma milagrosa" venció al "equipo que carece de juego de carrera y que siempre pierde los partidos igualados por un field goal en los últimos segundos con un field goal en los últimos instantes de forma milagrosa. Supongo que ante un final tan previsible, en Digital+ prefirieron el Texans-Titans, que ofrecía un atractivo combate sin casco.

Green Bay lleva cuatro derrotas. Todas iguales. Qué sería de ese equipo con un corredor decente. Probablemente, no conocería la derrota en estos momentos. Si hubiese alguien a quien entregarle el balón en el backfield, los Packers no tendrían que abusar de las formaciones con cinco receptores, de los scrambles de Rodgers y de los quarterback sneaks. Cuando tu único corredor fiable es tu quarterback, las cosas no van bien. Por eso Green Bay está sufriendo tanto este año para convertir terceros downs, sobre todo cuando son cortos.

En frente, los Falcons volvieron a salir vivos de milagro. Cuando algo sucede muchas veces, hay que pensar que no es suerte, sino saber. Al saber le llaman suerte. Pero qué suerte tienen estos cabrones. Qué suerte. Contra Nueva Orleáns, Hartley falla un field goal relativamente sencillo en la prórroga. Contra San Francisco, Nate Clements no se arrodilla cuando había conseguido la intercepción que prácticamente daba la victoria a su equipo. Contra Baltimore... bueno, contra Baltimore los árbitros algo tuvieron que ver. Y ayer, ese fumble en la 1, esa mierda de pabellón que carece de un sistema de televisión decente para que los rivales puedan pedir un challenge (sobre esto volveremos más adelante, qué vergüenza)...

Bueno, más allá de la suerte, los Falcons cuentan con una defensa aseada (ninguna maravilla, pero aseada y con suerte) y un ataque demoledor. Tienen la mejor línea ofensiva de la NFL (sobre esto también volveremos más adelante), uno de los mejores corredores de la NFL (Michael Turner), un quarterback a quien no le tiembla el pulso, sobre todo en los momentos decisivos, uno de los mejores receptores de toda la NFL (Roddy White) y a uno de los mejores tight ends (si no el mejor) de toda la historia, que aunque ya está mayor es un seguro de vida en momentos calientes (Tony Gonzalez). No parece probable que el panorama cambie por Atlanta. Los aficionados de los Falcons encantados, claro.

Otros animales de costumbres son los San Diego Chargers. Lo suyo es increíble. Con Norv Turner como head coach, siempre empiezan mal, siempre se recuperan en noviembre y diciembre, y siempre la terminan cagando en los playoffs. Este año intentarán que la historia de la postemporada de siempre no se repita. Aunque para eso tienen que ganar primero la AFC Oeste, algo que, en vista de cómo está Kansas City (e incluso Oakland), está por ver. El caso es que desde 2006, los Chargers tienen un balance de 33-5 a partir del mes de noviembre. Increíble.

Otra costumbre de San Diego es vencer a los Colts de Peyton Manning. Les tienen tomada la medida. Desde 2005, coincidiendo con los mejores años del 18 de Indianápolis, los Bolts presentan un balance de 5-2 frente a los Colts. Su coordinador defensivo ya va dando recetas sobre cómo parar a Manning. Pero una cosa es tenerle tomada la medida y otra es conseguir que este tío lance 4 intercepciones. Aunque, pensándolo bien, esto es algo que debo dejar para la siguiente sección.

Ah, que casi se me olvida. Fieles a su costumbre, los Buccaneers perdieron contra un equipo bueno. Todavía no han ganado ningún partido frente a un equipo con récord ganador. No hace falta. Las victorias cuentan lo mismo, con independencia del registro del equipo rival (bueno, esto en caso de empate puede no ser verdad). Regularidad.

x (todo cambia)

Peyton Manning ha lanzado siete intercepciones en los últimos dos partidos. De Eli se puede esperar, pero nunca de Peyton. Este domingo, cuatro pases del quarterback de los Colts terminaron en manos de defensores de San Diego. Algunos apostábamos por que los Chargers ganarían a los Colts, pero (por lo menos yo) nunca habríamos pensado que en un partido así. Sin que San Diego convirtiese ni uno solo de sus terceros downs, sin que Rivers consiguiese ni un solo touchdown de pase (ni llegase a las 200 yardas) y con cuatro intercepciones de Manning de por medio.

Una vez...


..y dos...


...y hasta cuatro veces. Bueno, tampoco es cuestión de ensañarse con Manning. No me gustaría estar en el lugar de la defensa de Dallas la semana que viene. Que pase esto dos jornadas seguidas es raro, muy improbable que se repita de nuevo.

En esta liga en la que las modas duran tan poco, los Eagles de Michael Vick caen de su pedestal tras la derrota de esta jornada. No son los primeros que caen, otros muchos lo hicieron cuando encabezaban Power Rankings (haciendo memoria, Giants, Steelers o Patriots --cuando cayeron en Cleveland--). Seguramente no serán los últimos. Primera intercepción de Vick en lo que llevamos de temporada, por cierto. Otra novedad.

Hay que proceder con más tacto que un ciego en una orgía (para no llevarte la sorpresa, que es de lo que trata esta sección)

Primera sección renombrada en homenaje a Leslie Nielsen. Cómo olvidar esa gran frase de Agárralo como puedas 33 1/3. Para quienes no la conozcan:


Esta semana ha habido varios sustos, pero ninguna sorpresa. Todos los favoritos han aplicado el consejo del teniente Frank Drebin. Los Steelers se llevaron un buen susto en Buffalo, pero salieron airosos, igual que los Browns, en su primer partido como claros favoritos en muchos años, frente a los Panthers.

Algunos considerarán sorprendente la victoria de San Diego en Indianápolis, pero por lo expuesto más arriba no creo que se pueda considerar como tal. Sí sorprende que Manning lance 4 intercepciones, pero vistos los antecedentes, un poquito menos.

No hacía falta que lo dejases caer, Stevie, no habría sido injusto

Ante la ausencia de sorpresas en los resultados de la jornada, comentaré otra cuestión que creo que merece reflexión en algún momento. Me refiero a las reglas sobre la prórroga. Como sabéis, ha cambiado la manera en que se deciden los partidos en el tiempo extra, pero solo para partidos de playoffs. En temporada regular, se siguen aplicando las normas de siempre: el primer equipo que anote, se lleva el partido. Sin embargo, cuando lleguen los playoffs, si el equipo que ataca en primer lugar anota un field goal, el otro tiene la oportunidad de empatar (con otro field goal) o ganar (con un touchdown). ¿El motivo? La polémica venía de lejos, pero el detonante fue la derrota en la final de la NFC de la Drama Queen de la NFL en el Superdome de Nueva Orleáns. El 4 no tuvo oportunidad de tocar el balón en la prórroga. Qué sinsentido, argumentaban los críticos, que un partido se decida por una moneda al aire. El equipo que reciba el balón tendrá demasiada ventaja, ya que lo normal es que anote. Ya. Como si las defensas no jugasen. Que se lo digan a los Packers. En el partido más dominado por los ataques de la historia reciente, la defensa de Arizona se llevó el partido. Daba igual. El cambio de norma era esencial para la equidad de la competición. El football vuelve a ser justo, clamaban algunos.

¿Seguro que antes era tan injusto? La injusticia consistía supuestamente en que el equipo que pierde el sorteo queda indefenso (qué irónico, si es justo el que defiende) ya que el ataque anota casi siempre a la primera. ¿El ataque anota siempre? Obviamente, no. Esta semana, hubo prórroga en el Bills-Steelers. Ambos equipos tuvieron la posesión del balón en varias ocasiones. No hubo injusticia. La semana pasada, otro partido se decidió en la prórroga. No hubo injusticia, tanto el ataque de Tennessee como el de Washington tuvo su oportunidad. 0/2 injusticias. ¿Semana anterior? Otras dos prórrogas. En una de ellas, el partido no terminó en empate por muy poco (Browns-Jets); en la otra (49ers-Rams), oportunidades para los dos equipos. 0/4 injusticias. Menos mal que cambiaron la norma, en aras de la justicia. Semana anterior, tres prórrogas: oh, injusticia, en uno de esos tres partidos (Lions-Jets), el ataque anota a la primera.

Me he molestado en mirar, jornada a jornada, cuántos partidos se decidían en la primera posesión ofensiva de la prórroga. Llevamos 15 prórrogas en 12 jornadas. ¿En cuántas se ha producido la intolerable injusticia de que el primer ataque anote y termine el partido? En UNA. Una de quince. 6,67% de los casos. Menos mal que la norma cambia para playoffs. Menuda injusticia. ¿Injusticia? Si las defensas no jugasen, lo sería. Como también juegan, no lo es.

¿Sorpresa? Para muchos sí, por eso lo incluyo en esta sección.

Vamos con los premios a lo mejor, lo regulero y lo peor de la jornada. Como no podía ser de otro modo, en el día en el que homenajeamos a Leslie Nielsen, las categorías llevarán nombres de películas de las que formaba parte. La mejor, la peor y una regulera.

Aterriza como puedas (lo mejor)

Aterriza como puedas fue el principio. La primera película de humor ZAZ (Zucker-Abrams-Zucker) y, probablemente, la mejor. Sí, esa fue la primera, no Top Secret!, como algunos creen (probablemente porque está ambientada en una época anterior). Airplane! (que así se llamaba en inglés), un clásico. Desde entonces, Nielsen no dejó de interpretar (más o menos) el mismo papel:


Todos los elogios se los llevan Matt Ryan y Michael Turner, pero creo que los que merecen mayores halagos (o, por lo menos, deben recibir muchos más de los que reciben), son los integrantes de la línea ofensiva de Falcons. Ryan hizo un muy buen partido, casi sin error, pero cuando tienes tiempo de reflexionar con tranquilidad a quién quieres pasar, la probabilidad de acierto aumenta ostensiblemente. Salvo en contadísimas ocasiones, la línea ofensiva de Atlanta le dio a Ryan tiempo más que suficiente para lanzar con comodidad a sus receptores. Michael Turner hizo un partidazo. Igualó el partido e hizo que la balanza se decantase del lado de Atlanta. Un equipo corría, el otro no podía. Es muy bueno, no cabe duda, pero con una línea ofensiva como la de los Falcons, todo es más fácil. Enorme partido de los offensive linemen de Atlanta, ante una de las defensas más temibles, de las que más agobia al quarterback y que también hace sufrir a la carrera. No sé si conocéis la web Cold, Hard Football Facts. Os la recomiendo. Contiene multitud de estadísticas "fabricadas" por los autores de la página que intentan medir la eficiencia de equipos y jugadores en diferentes aspectos del juego. Sí, una frikada. Para cuantificar el rendimiento de la línea ofensiva de cada equipo, se inventaron el offensive hog index. El ratio (realmente debería decir "la" ratio, ya que ratio, de donde procede la palabra española razón, es un sustantivo femenino, pero queda raro) tiene en cuenta tres factores: yardas por intento de carrera; % de jugadas negativas por intento de pase(intercepción o sack); y % de éxito en terceros downs. Como podéis ver aquí, la offensive line de Atlanta lidera la clasificación; la de Chicago es la peor. Tiene sentido.

Tanto en el plano individual como en el colectivo, el ataque de Kansas City ha hecho méritos más que sobrados para figurar en esta sección. El pase y la carrera, todo funcionó a la perfección. ¿Qué resulta más destacable, los 4 touchdowns de Matt Cassel, las 173 yardas de carrera de Jamaal Charles o las 170 yardas de recepción y 3 touchdowns de Dwayne Bowe?

En el apartado individual, otra vez, Peyton Hillis. El personal sigue haciendo sangre recordando que este jugador, que ayer solo fue capaz de conseguir 131 yardas de carrera, 3 touchdowns, 6 recepciones y 63 yardas de recepción (poca cosa, en resumidas cuentas), fue traspasado a Cleveland como parte del pack a cambio del que los Broncos se hacían con Brady Quinn. Por si Josh McDaniels no tuviese suficientes problemas (ahora se añade la cuestión del espionaje), encima esto. Una semana más, hay que insistir: a los Browns les ha tocado la lotería, y probablemente ni ellos mismos eran conscientes de ello. Un resumen de lo que consiguió ayer:


Bueno, ya que hablábamos antes del MVP, Tom Brady tiene a día de hoy bastantes números para llevárselo, aunque todo dependerá de su rendimiento en sus próximos partidos, muy exigentes: Jets, Bears (en Chicago) y Packers. En Detroit hizo lo que quiso: 341 yardas de pase, 4 touchdowns.

Después de méritos individuales y colectivos, vamos con los equipos a los que les fue mejor la jornada. No puede haber mejor resultado que una victoria acompañada de derrota de todos tus rivales de división. Ese gustazo se dieron los Houston Texans y los New York Giants. Alegría por unos lares en los que últimamente andaban de capa caída.

2001: Despega como puedas (lo regulero)

Tras Agárralo como puedas 33 1/3 (probablemente antes) la carrera de Leslie Nielsen entra en declive. Totalmente encasillado, perpetra bodrios como Mr. Magoo y una sucesión de películas cuyo título incorpora siempre en España la coletilla como puedas. Películas reguleras (siendo generosos) pero con gags del gusto de las hordas que veneramos a este exponente del humor zafio:


Detalles que cuestan un partido, versión ilustrada
Vamos con las franquicias que salen con sabor agridulce de esta jornada. Green Bay es una de ellas. Jugaba en el estadio más difícil de la NFL en estos momentos. Hizo un buen partido, como prueban los números: 418 yardas totales, por 294 de Atlanta, un partido casi perfecto de tu quarterback y un rendimiento más que aceptable de la defensa, que pese a conceder más de lo conveniente por tierra, contuvo bien al receptor estrella rival. Pero una derrota más. Cuatro derrotas por 3 puntos, que cuentan lo mismo que por 50. Green Bay lidera con bastante ventaja la liga en cuanto a diferencia de puntos (+103), pero eso no vale para nada. Para quedarse con una sensación regulera.

Igual estarán los aficionados de los Carolina Panthers. En una temporada nefasta, su equipo por fin dio la cara. Ayer, en Cleveland, los Panthers se cobraron algunas cuentas pendientes con Jake Delhomme, que tuvo la amabilidad de lanzar un par de intercepciones ante el equipo que tantas sufrió de él en sus últimos años. Tras un drive final heroico, y perdiendo por 1 punto, el otrora fiable John Kasay tenía un field goal relativamente asequible para dar la victoria a su equipo. Así se vivió en las gradas de Cleveland:


No os enfadéis con vuestro kicker, aficionados de los Panthers. Realmente este hombre vela por vuestro futuro. Gracias a él, Carolina conserva su primera posición provisional en el próximo draft.

Otro para el que la jornada habrá dejado un sabor regulero es Kyle Orton. Su equipo sigue esforzándose para que consiga ser el quarterback con más yardas de pase de la temporada (como venimos diciendo todos los lunes, para conseguir esto es fundamental que tu equipo vaya a remolque). Este domingo, otras 347 yardas (y 3 touchdowns) a la saca. Orton recupera el liderato de yardas de pase totales, con 3370, gracias a la nefasta defensa de Denver y a Peyton Manning, que impidió que Rivers jugase un partido más agresivo regalando intercepciones a tutiplén. Visto el panorama, que nadie descarte a Orton como aspirante a superar el récord de Dan Marino. La defensa de los Broncos deberá seguir colaborando. La mayor amenaza, Tim Tebow. Orton poco más puede hacer, pero cuando un equipo pierde constantemente, el público pide caras nuevas, y qué mejor que un jugador mediático como Tebow. Quienes estuvimos en Londres pudimos escuchar los machacones gritos pro-Tebow.

Spanish Movie (lo peor)

Una de las últimas apariciones de Leslie Nielsen en el cine se produjo en la versión patria de una mala idea americana. Una mierda. Por eso sirve de denominación a lo peor de la jornada. Leslie salió en este gag que parodia una escena de El orfanato:


Empezaré de nuevo dando cera a los responsables de programación de Digital+. Antes de los palos, un poquito de jabón. Me acostumbran al pata negra y me vienen ahora con mortadela de la chunga. Que critique a Digital+ por el partido que eligieron para ayer a las 19.00 puede interpretarse también como un elogio. Sí, es en cierto modo un halago que me cague en ellos por emitir el único bodrio que deparó la primera sesión de NFL del domingo, porque nos tienen tan mal acostumbrados a seleccionar los mejores partidos de cada jornada, y a darnos alguno en alta definición, que cuando dejan de hacerlo nos indignamos. Creo que hay motivos. Esta jornada, cinco partidos en directo. Cobertura espectacular, teniendo en cuenta el seguimiento que tiene la NFL en España. Pero teniendo la posibilidad de elegir el partido que quieren, como la tienen, y que elijan el Texans-Titans, clama al cielo.

Vamos con los palos. No, con los del pasado lunes no tuve suficiente. [EDITADO: lo siguiente que leeréis lo escribí sin saber lo que comenta Mariano Tovar al pie de este artículo. Creía (de forma equivocada) que Digital+ elige los partidos que quiere, con total libertad. Sin embargo, sus ámbito de elección se limita a dos partidos en cada franja horaria. Entre ellos, no figuraba el Falcons-Packers. Conclusión: merezco un golpe de remo, por bocazas. No borro lo que escribí para que conste la cagada.] ¿Cómo es posible que jugándose el partido entre los dos equipos más en forma de la NFC (Falcons-Packers) televisen el de los dos últimos de la AFC Sur? ¿Cómo es posible que, televisándose a 8 equipos cada jornada (esta 10 equipos, dado que emitieron 5 partidos), solo se haya televisado UNO del equipo que va líder en solitario de la NFC (los Falcons)? No lo entiendo, es incomprensible. O por la redacción del Plus hay un ultra de los Titans que mete mano en la selección de partidos, o no tiene sentido. Digital+ recibió su justo merecido en forma de bodrio de partido, el único que no tuvo emoción hasta el final de los seis que se disputaron a esa hora. Ni aposta, oiga. Los seguidores de los Falcons tienen motivos para estar muy enfadados. Aunque el titular de los derechos de la NFL para España los oculte, los mejores partidos de la temporada están siendo los de Atlanta. Una pena.

Para rematar la jugada, esta jornada nos quedamos sin partido en HD. La culpa, de la NBA, que tiene prioridad en C+Deportes. El Texans-Titans se emitió por el semiclandestino canal 181. Si no hay cambio de última hora, el próximo domingo sucederá lo mismo, ya que hay partido de NBA programado para las 19.00. Nos tendremos que aguantar. En este caso, es lógico que la NFL sea la última prioridad, ya que el seguimiento de la NBA es mucho mayor que el de la NFL.

Cambiando de tema: un cero para el Georgia Dome. Los Falcons están en 4.º down, se la juegan y consiguen el primer down gracias a Tony Gonzalez. Y a los árbitros. Y a la tecnología medieval de esa mierda de pabellón. La repetición muestra claramente que el pase era incompleto. Como dicen en Totalpackers, "no challenge because the Georgia Dome sucks". Las televisiones disponibles en el estadio iban con más retraso de la cuenta, lo que impidió que los técnicos de Green Bay pudiesen ver la repetición de la jugada a tiempo para pedir un challenge que habrían ganado. Ese ataque, que debería haber concluido en pérdida de balón de Atlanta, terminó en 7 puntos. Qué suerte tienen estos cabrones. En cualquier caso, no toda la culpa es de ese pabellón obsoleto. Más culpa quizá la tiene Mike McCarthy por no pedir el challenge. Aun sin repetición, hay que pedirlo. Que es 4.º down, por favor...

Día duro el de ayer para Stevie Johnson. De héroe a villano. Hasta cinco pases se le cayeron de sus manos. El más doloroso, este:


Sí, los Bills perdieron el partido por su culpa. Sin duda. Insisto, por SU culpa, no por culpa de ningún dios. Este tío, que se ve que de luces no anda sobrado, publicó esto al terminar el partido en su Twitter. De risa:

I PRAISE YOU 24/7!!!!!! AND THIS HOW YOU DO ME!!!!! YOU EXPECT ME TO LEARN FROM THIS??? HOW???!!! ILL NEVER FORGET THIS!! EVER!!! THX THO.. (Traducción libre: "TE REZO SIN PARAR!!!!!! Y ESTO ES LO QUE ME HACES!!!!! ESPERAS QUE APRENDA DE ESTO??? CÓMO???!!! NUNCA OLVIDARÉ ESTO!! JAMÁS!!! GCS, D TODOS MODOS").

El otro antihéroe de la jornada es Roy Williams. Los Cowboys ganaban por 27-23 a los Saints a falta de 3.20 para terminar el partido, y pasó esto:


Con haber asegurado la posesión habría bastado. Probablemente Dallas se habría llevado el partido. Pero entonces apareció la buena estrella (también conocida como suerte que te cagas) de la defensa de los Saints, cuyo jardín en el culo empieza a brotar. Como el año pasado, en el que las flores se mostraban en todo su esplendor. Ojito que vuelven.

Terminamos la sección, reconociendo la pésima labor de Indianapolis y Seattle, probablemente las dos franquicias más decepcionantes de la jornada. Las dos cayeron apalizadas en su estadio. Ánimo para esas aficiones, mal lo tienen que estar pasando.

Decisión Frank Drebin de la semana

Aunque todos los personajes de Leslie Nielsen se caracterizan por su torpeza (si había un actor encasillado, ese era Nielsen), probablemente Frank Drebin, el teniente de la saga Agárralo como puedas, sea el paradigma. Por eso la decisión estúpida de la semana lleva su nombre. Unos típicos momentos Drebin:


¡Salvemos el point average! ¡Cueste lo que cueste!
No sé si existe un entrenador que gestione peor el tiempo en un partido que Andy Reid. No se entera. ¿Qué sentido tiene el field goal que chuta Philadelphia cuando pierde por 31-16 a falta de 4.47? Era 4.º y largo, pero sin tiempos muertos, sin posibilidad de parar el reloj, ¿cómo no te la juegas? Esos 3 puntos no sirven para absolutamente nada, sigues estando a dos posesiones de diferencia (cuando los Eagles perdían por 15 puntos seguían estando a dos posesiones, un TD con conversión de 1 punto más otro con conversión de 2). Decisión estúpida. Sin tiempos muertos, estás muerto. Los dioses suelen recompensar a los valientes y castigar a los cobardes. Lo vimos varias veces ayer en el Atlanta-Green Bay: Atlanta se juega un 4.º down en la 1 de los Packers tras tres intentos fallidos de anotación, y terminan anotando un touchdown; se juegan un 4.º down con 3 yardas por recorrer, y aunque (realmente) no completan el pase, los árbitros lo dan como completo y los dioses se alían con ellos para que los técnicos de Green Bay no pidan el challenge. ¡¡Un poco más de valentía, por favor!! No es temeridad, es un poquito de osadía, que siempre es necesaria.

Perseguidores de Jano (la carrera por los playoffs)

Veamos cómo va la lucha por seguir luchando en enero. En todas las divisiones, al menos dos equipos dependen de sí mismos para ser campeones. Cinco de las ocho divisiones presentan empate en cabeza, y en las tres restantes, el segundo está a un partido con enfrentamiento con el primero pendiente.

Sin embargo, esta jornada ha aclarado algunas cosas. Atlanta ha casi descartado a Green Bay en la batalla por la ventaja de campo en la NFC. Si vuelven a encontrarse en postemporada, será en el Georgia Dome. Para verse en Lambeau Field, los Packers deberían ganar 3 partidos más que los Falcons en los 5 que restan. Casi imposible.

Poco más ha quedado claro en la NFC. Si acaso, los Redskins quedan definitivamente descartados (aunque nadie les quitará la ilusión de tener a un quarterback de futuro, que acaba de firmar por cinco temporadas, como Donovan McNabb) en la lucha por la postemporada tras su derrota frente a Minnesota.

En la AFC, parecen definirse con algo de claridad las posiciones de playoffs, que salvo que el panorama cambie drásticamente en los 5 partidos que restan para el final de temporada, ocuparán Jets, Patriots, Steelers, Ravens, campeón de AFC Oeste y campeón de AFC Sur.

Pocos motivos para la alegría de los Dolphins. Su victoria de ayer sirve más para fastidiar a Oakland (cuyo panorama, con lo bien que pintaba hace un par de jornadas, se complica sobremanera) que para provecho propio. No es imposible, pero tras las victorias de Jets, Patriots, Ravens y Steelers, sus posibilidades de playoffs comienzan a esfumarse. Necesitan un final de temporada perfecto.

La AFC Sur vuelve a ponerse al rojo vivo. Cuatro equipos separados por una victoria. A pelearse (esperemos que no literalmente, como Johnson y Finnegan) en las cinco jornadas que quedan. Parece que ganará el menos malo. No está claro qué equipo es ese, todos hacen lo posible por no ganar, aunque un equipo tiene a Peyton Manning como quarterback, lo cual, a pesar de lo sucedido en los dos últimos partidos, no deja de ser una ventaja considerable.

La NFL decidió dejar para los últimas jornadas muchos duelos divisionales con la esperanza de que fuesen partidos a vida o muerte. La jugada ha salido redonda. Ninguna división está decidida, todos esos duelos serán esenciales para determinar los campeones. A disfrutar (y a sufrir) todo el mundo.

* * *

Gracias a todos los tuiteros que me dieron su bienvenida tras la incorporación del blog a los mundos de Twitter. También me sufriréis por ahí.

Termino con anuncio: la semana que viene, siempre que el curro me lo permita, me iré de puente. Eso significa que a lo peor no hay Plácido domingo, jodido lunes o, si lo hay, tendrá que ser una versión mucho más breve de lo habitual. En vez de ver cómo hombres provistos de mallas se parten la cara, me partiré la mía en mi primera experiencia con unos esquís.

martes, 9 de noviembre de 2010

Plácido domingo, jodido lunes (y jodido martes para los que nos hacen trabajar en festivo): jornada 9

La novena jornada marca el inicio de la segunda mitad de la temporada regular. Esta semana proliferaron los Midseason Awards (premios de mitad de temporada) en los grandes medios norteamericanos. Los Patriots, en el apartado colectivo, y Tom Brady, en el individual, copaban esos premios. Después de lo sucedido esta jornada, seguro que muchos habrán cambiado sus votos.

Que suene Darkest Corners, de los Black Halos, en homenaje a los oscuros Oakland Raiders, que están de vuelta.



Qué pude ver. Otra vez partido del Estu el domingo a las 6 de la tarde, mierda de horario. Por culpa de eso me perdí la primera mitad de los partidos, aunque no me quejo, que este domingo sucedió el primer perfect de la temporada (y no sé si habrá muchos más): ganaron Packers, Dépor y Estu. En la tele se veía el derbi madrileño de fútbol, por lo que la NFL quedó relegada al ordenador. Pantalla dividida en cuatro, con el NFL RedZone en uno de los cuadrantes y varios partidos en los tres restantes. Para la sesión de las 22.15, en cuanto terminó el fútbol, vi el Eagles-Colts por la tele y el Raiders-Chiefs en el ordenador. El tercer partido de la sesión, el Seahawks-Giants se terminó al poco de comenzar. Y, finalmente, puse el despertador para ver el último cuarto de Green Bay. Pero cuando vi que el resultado era 35-7, decidí volverme a la cama con una alegría. De ese partido solo vi el resumen y las crónicas. Tampoco vi el Monday Night. Hoy martes, a pesar de ser festivo en Madrid, me toca currar. Qué mierda. De ese partido, solo leí las crónicas y los resúmenes.

El vomitorio (lo más comentado).

La cabeza de dos head coaches corría peligro esta jornada. De ambos se había hablado mucho la semana pasada. Como todos habréis adivinado, hablo de dos tipos con pinta de pringados y denostados por sus respectivas aficiones. Hablo de Wade Phillips y de Brad Childress. Comencemos por el último, que ha salvado el cuello después de una milagrosa remontada.

Childress protagonizó la semana pasada otro esperpento. Lleva una temporada de errores y autohumillaciones constantes. La operación Moss fue otra de tantas. Aunque es cierto que en vista de la pésima gestión de la offseason vikinga algunos ya auguraban un mal año en Minnesota, por nombres no se podía aventurar que los Vikings encarasen su octavo partido con un balance de 2-5. Y sin embargo, en comparación con su colega Wade, Chilly estaba en una posición envidiable. Jugaba en casa y contra un rival débil (sobre todo lejos de su estadio). A priori, ni una victoria holgada contra los Cardinals era para sacar mucho pecho. Pero por cómo se produjo, los vikingos pueden estar un poquito esperanzados. Todavía no están muertos. Tras ir perdiendo (sorprendentemente) por 24-10 a falta de menos de 4 minutos para terminar el partido, unos Vikings comandados por el Favre bueno (véase más abajo) consiguieron forzar la prórroga y llevarse el partido. Los próximos dos partidos, contra rivales divisionales marcarán el futuro de Minnesota y de Childress. Si ganan en Chicago y a Green Bay (y las lesiones los respetan) volverán a ser aspirantes en una NFC en la que casi nadie destaca.

Wade Phillips ya forma parte de la historia de los Dallas Cowboys. Entró a Lambeau Field como Santiago Nasar se levantó a las 5:30 de la mañana para esperar el buque en que llegaba el obispo. La crónica de una muerte anunciada. Se veía venir. Desde antes de que comenzase la temporada comentaba que era el punto débil de los Cowboys (para ponerme las justas medallas, también he de recordar que daba a Dallas como favoritos de su división). En Lambeau Field se vieron signos inequívocos de que había perdido a sus jugadores. Esta jugada es una prueba de ello. Atención a la actuación del número 21, Mike Jenkins:



¿Qué entrenador tendrá ese número 21 que se permite dejar pasar al jugador rival, en una actitud vergonzosa, sin siquiera intentar placarle? Lo pongo en esta sección, aunque merece estar en el apartado Cruzcampo de la semana. Wade, si tus jugadores juegan con esa actitud, es que has perdido el vestuario por completo. Qué vergüenza.

Ahora llega el turno de la especulación. Hay quien cree que hasta que Jerry Jones se pire los Cowboys no tienen solución. Demasiadas injerencias en la parcela deportiva. Wade Phillips era un entrenador ideal para él. El entrenador que se deja manejar por el propietario. Seguramente por eso Jones aguantó tanto tiempo a Phillips, porque era una marioneta perfecta. Ahora llega el turno de las especulaciones. Mucho se hablará. Que si Cowher, que si Gruden. Que recuerde Jones, que desafió la maldición de que ningún equipo llega a la Super Bowl que se juega en su estadio, que ningún head coach ha conseguido ganar la Super Bowl con dos equipos diferentes.

Peperoni (la sorpresa).

¿Baño de Gatorade por ganar un partido de
temporada regular? ¡No hombre, no!

Por segunda ocasión consecutiva (la semana pasada no hubo Plácido domingo, jodido lunes) los Cleveland Browns protagonizan la sorpresa de la jornada. El equipo de moda eran los Patriots. Encabezaban todos los Power Rankings, Tom Brady era el MVP de lo que llevábamos de temporada. Pues bien, como hicieron con los Saints, los Browns ganaron cómodamente a los Patriots. Con holgura, sin sufrir. Como en el Superdome. Ya era hora de que los aficionados de Cleveland tuvieran alguna alegría. No tendrán opciones de llegar a playoffs (no las tienen, ni probablemente de no quedar últimos de su división), pero los Browns son un equipo joven y con futuro. Colt McCoy y Peyton Hillis, quién lo iba a decir a mediados de septiembre (sí, McCoy era una estrella en Texas, pero esta temporada partía de tercer QB y según Holmgren no iba a jugar nada). ¿Eric Mangini puteando a Bill Belichick? ¿El hazmerreír de la NFL humillando al sabio de los sabios? ¿Un quarterback novato dando lecciones a un ganador de tres anillos? Ver para creer. Peperoni del bueno.

Y esto me lleva a la siguiente reflexión: es que los malos este año son muy buenos. Los Lions son un equipo temible, juegue contra quien juegue y diga lo que diga su clasificación. Los Bills deben de ser el mejor equipo 0-8 de la historia. Siempre dan la cara, siempre ofrecen partidos vistosos. Ni te puedes fiar de absolutamente nadie. En la temporada de la paridad, en la que nadie sobresale por arriba, tampoco nadie destaca por abajo (quizá los Cowboys tienen algo que decir a este respecto).

Premio Parménides de Elea (todo sigue igual).

Los San Diego Chargers en general y Philip Rivers continúan a lo suyo. Los Chargers, después de su típico mal inicio, comienzan a espabilar. Como siempre. Rivers sigue lanzando como en este chiste:

Se abre el telón y se ve a un sacerdote dándole la comunión a José Tomás y, a continuación, a Marilyn Manson. Se cierra el telón. Adivinen la expresión.

(...)

(...)

(...)

Repartir hostias a diestro y siniestro.


¿No os recuerda a Sloth, el de los Goonies?
Pues eso, que Rivers continúa repartiendo pases a diestro y siniestro. Qué más le dan las ausencias. Sin Vincent Jackson, sin Antonio Gates, qué importa. 295 yardas y 4 TDs en Houston. Escribía ayer Peter King que en estos momentos era su favorito para el MVP, a pesar de haber perdido más partidos de los que ha ganado. Cuando vuelva V-Jax y si Gates se recupera de su fascitis plantar, a ver quién para al ataque de San Diego.

Misma historia de siempre para Bills y Lions. ¡Uy, casi! Fallar extra points no es el camino. Los Bills jugaban el segundo partido de la temporada fuera de Estados Unidos, aunque en su caso muy cerca de su ciudad. Jugaban en Toronto, ciudad a la que según algunas especulaciones podrían mudarse.

Y Tampa Bay confirma las sospechas. Que solo gana contra equipos malos. Cuando se enfrenta a equipos con récord ganador, la caga. Cierto es que dieron la cara hasta el final del partido, que tuvieron una posesión para ganarlo (y es raro que Josh Freeman no lo haya conseguido de nuevo) y que ganar en Atlanta es misión casi imposible. Pero cada vez que se enfrentan a un rival en condiciones, pierden. Su (muy) fácil calendario les permite conservar las esperanzas de playoffs. Quién sabe si caerá una wild card. Eso sí, que Raheem Morris intente engañar a otros. La NFC estará floja, pero los Bucs no son su mejor equipo; no lo son ni de su división; y si me apuras, ni de su estado. Eso sí, son el mejor equipo de Tampa Bay. Bueno, los Rays de la MLB seguramente sean mejores en su deporte. Son el mejor equipo de fútbol americano de Tampa Bay. Así, sí.

Premio Heráclito de Éfeso (todo cambia).

No hablé de ellos en el vomitorio, pero hoy los Oakland Raiders acaparan muchos titulares y portadas. Dicen que han vuelto. Dicen que desde 2002, el año en que disputaron la Super Bowl contra Tampa Bay, no eran tan importantes. Desde esa temporada no conseguían ganar tres partidos consecutivos. Cómo han cambiado las cosas para la franquicia de Al Davis. El domingo demostraron muchas tablas. Perdían al descanso contra los Chiefs en un partido en el que estaban siendo muy inferiores (mucho más de lo que decía el marcador de 10-0). Entonces apareció Jacoby Ford, el héroe de la jornada (hablaremos de él más adelante), Darren McFadden comenzó a correr y los Raiders se sobrepusieron a las adversidades (alguna de ellas arbitral) para vencer a su rival divisional.

¿Cuánto hacía que la Raider Nation no podía celebrar una victoria así?


Debemos hablar aquí también de Favre. Entiendo que estéis hartos de él, pero lo merece. Cuando lanzaba su segunda intercepción del partido y Arizona ganaba por 14 puntos de diferencia, me dio un poco de lástima (ya se me pasó). Me imaginaba lo que estaría pensando, cuánto se estaría arrepintiendo de no haberse retirado (también se me pasó cuando recordé lo mucho que le importa a este tío engordar su estadística). Menuda temporada de mierda que llevaba, entre los peores quarterbacks de la liga en passer rating, con amenaza de suplencia o lesión grave y con más derrotas que victorias en su casillero. Todo cambió en pocos minutos. La vida cambió para Favre. Con lo que le gustan los récords, el domingo tuvo que irse bien contento. El 4 batió su récord de pases completados y yardas de pase en un partido, lideró (con permiso de Allen, Peterson y Percy Harvin) la remontada vikinga y mejoró su passer rating. Ya es el 27.º de la NFL. El resumen de su carrera en poco más de 60 minutos. Capaz de lo mejor y de lo peor. El domingo hubo final feliz.

No hubo final feliz, en cambio, para Peyton Manning. Manning no fue el mejor Manning de la jornada. Peyton no fue ni el mejor Peyton de la jornada. No lideró su enésimo drive ganador en el último cuarto. Lanzó dos intercepciones. Cambio de rutina. Seguro que vuelve a ella la semana que viene.

Aunque no tanto como la temporada de Favre, la de su némesis, Aaron Rodgers, también estaba resultando decepcionante. El Sunday Night volvió a ser el de 2009. Volvió a ser un quarterback letal en terceros downs. Tres pases de TD, ninguna intercepción, sus típicos scrambles... Lo que esperábamos de él al comenzar la temporada. Ahora es la hora, que siga así.

Alhambra (lo mejor).

Comentaba en el anterior Plácido domingo que los equipos malos tienen que ser valientes e intentar cosas diferentes. Lo decía al hilo del punt fake de los Browns contra los Saints. Desde entonces, los fake punts han proliferado con escaso éxito. Sin embargo, el ataque de los Browns sigue innovando. No tanto como estos jóvenes jugadores...


...pero sí lo suficiente como para colársela a los Patriots. Quién nos iba a decir que el equipo liderado en la banda por Eric Mangini iba a ser un ejemplo de playcalling ofensivo. Pues sí. Ayer volvieron a sorprender, con jugadas como esta, jugada de Wildcat (snap directo a un corredor), en la que todos parecen confundidos, el quarterback se sitúa en la banda, y Cribbs entrega de forma disimulada el balón a un receptor, que consigue un touchdown de carrera.


En el apartado individual, los héroes son Jacoby Ford y Peyton Hillis. ¿Incluyo también de Clay Matthews? Dejadme hacerlo, anda.

Lo de Ford fue espectacular. Tremendo. Casi él solito ganó el partido para Oakland. Este novato cambió el momentum (la inercia) del partido con su touchdown de retorno de kickoff para comenzar el tercer cuarto. Evitó alguna intercepción arrebatando el balón a los defensores. Y consiguió la recepción decisiva en la prórroga. Lo dicho, casi solito ganó el partido. Los números no reflejan por si solos lo bien que jugó.

Mirad la intercepción que impide Flowers y que evita que los Chiefs se lleven el partido (no solo eso, sino que completa un pase decisivo):


Y qué decir de este retorno grabado desde la grada (joder, qué bueno es el vídeo):


El caso Peyton Hillis está demostrando lo gilis que fueron en Denver. La offseason de Josh McDaniels supera todos los límites. Cuántas cagadas en tan poco tiempo. Regalas a uno de los mejores receptores de la liga (Brandon Marshall). Eliges en primera ronda a un quarterback (?) que podrías tener disponible mucho después (Tebow) a pesar de que tienes dos jugadores solventes para ocupar ese puesto. Y para rematar la jugada, a pesar de carecer de un corredor consistente (Moreno no lo está siendo y Maroney... en fin, Maroney), te deshaces de Peyton Hillis y elecciones del draft a cambio de otro quarterback (Brady Quinn, en estos momentos el tercero de la rotación). Las operaciones no pueden resultar más ruinosas, viendo que el quarterback titular (Orton) juega a buen nivel (para qué quieres más) y cómo lo está haciendo Hillis en Cleveland. Una de las sensaciones de la temporada, sin duda. En Denver no tuvo oportunidades para demostrar su valía. El domingo destrozó a los Patriots. 184 yardas de carrera y 2 touchdowns. Impresionante. A Cleveland le ha tocado la lotería, ya era hora.

Se me olvidaba: Michael Vick. Lidera la NFL en passer rating. También corre como un demonio. Los que defendemos la titularidad de Kevin Kolb tenemos un buen día para quedarnos callados.

En cuanto a Clay Matthews, ya no sabía si hablar de él, porque me acusaréis de parcial. Ayer, otro día en la oficina. Una intercepción retornada para touchdown y otro sack a la buchaca. Pero sobre todo, la sensación de presión a la que somete siempre a los atacantes rivales. Da igual que esté renqueante. Ante la falta de jugadores ofensivos sobresalientes, ya se habla de él como candidato al MVP. No creo ni que lo sea, pero sirve para darse cuenta del temporadón que está haciendo.

Mixta (lo regulero).

La temporada de los Miami Dolphins corre serio peligro de irse al trastre de manera inminente. Que si Chad Henne era el nuevo Dan Marino. Ya. Esta jornada, tres intercepciones. Temporada regulera la de Henne, y de los Dolphins si empiezan a pierden fuera de casa.

Los que parecen no tener definitivamente solución son los Cincinnati Bengals. Decían los de la ESPN que el partido de anoche es un motivo para la esperanza, que T.O. se revela como un líder... A ver, que los Bengals están 2-6, últimos de su división, y T.O. puede ser un líder para esta temporada, no para mucho más tiempo. Como mucho, aspiran a ser terceros en la AFC Norte, y viendo lo fuerte que vienen la AFC Este (Patriots y Jets) y la AFC Sur, es muy improbable que el tercero de la AFC Norte pueda llegar a plaza de wild card. Agridulce noche para Terrell Owens, 10 recepciones, 141 yardas, 2 touchdowns. Con su 150.ª anotación se convirtió en el tercer jugador de la historia de la NFL en llegar a tal marca. Los otros dos, Jerry Rice y Randy Moss. La celebración fue digna de la ocasión (aunque, aplicando el reglamento, debería haber sido penalizado por ella).


Los Cardinals siguen dando una de cal y otra de arena. En una división en la que todos hacen lo posible por no ganarla, ayer desaprovecharon una oportunidad de oro. He de admitir que no daba un duro por ellos. Preveía otra clara derrota fuera de casa. Sin embargo, hicieron 55 minutos de partido bastante buenos. A partir de entonces, desaparecieron. Ea, no es para echarles a los leones. Regular, sin más.

Meto aquí a Jon Kitna. Pobre hombre. Menudo marrón se está comiendo. Con 38 años, el ex de los Barcelona Dragons tiene que responsabilizarse del ataque de un equipo desganado. Acumula intercepciones, algunas (la semana pasada) más por culpa de sus receptores que de él mismo. Triste final para su carrera. A ver si le da tiempo a desquitarse.

Cruzcampo (lo peor).

How 'bout 'em Cowwwboys! No hablemos más del America's Team, creo que ha sido suficiente.

El apartado de desastres colectivos de la semana lo completan los Seattle Seahawks, que cayeron estrepitosamente frente a los Giants en QWest Field (y yo que apostaba por ellos, anda que...), y los Carolina Panthers, que ayer dieron la oportunidad de hacer el ridículo a tres quarterbacks diferentes. Matt Moore, Jimmy Clausen y Tony Pike. Este último, el menos famoso, fue el mejor de los tres (6/12, 47 yardas, 60.1 de rating). Cómo lo harían los demás. Pues eso. Los Panthers son un equipo desquiciado y sin rumbo. Su entrenador termina contrato esta temporada, qué motivante resulta todo en Charlotte.

En el apartado individual creo que C.J. Spiller merece una mención. Muchos apuntaban que este novato sería la sensación ofensiva entre los rookies esta temporada. Uno de los únicos motivos que justificaría el pago de una entrada para los aficionados de los Bills. Por ahora, nada de nada. Contra los Bears, 20 yardas de carrera en 7 intentos. Cierto es que no está teniendo muchas oportunidades, pero sus 18,8 yardas de carrera por partido resultan demasiado decepcionantes. Si su carrera funcionase, los Bills dejarían de (simplemente) asustar a sus rivales. Incluso ganarían partidos. Quién iba a decir que Ryan Fitzpatrick y Steve Johnson formarían un tándem temible para las defensas rivales.

CaJugada estúpida de la semana

De no ser por gilipolleces varias, los Detroit Lions estarían peleando por ganar la NFC Norte. Ayer se les escapó un partido que tenían ganado contra los Jets. Por mala suerte y por decisiones estúpidas como esta. Los Lions se disponían a chutar un field goal en 4.º down cuando uno de los defensores de los Jets se tira encima del kicker después de que este (sin tilde, ahora y hace cinco años) hubiese efectuado la patada. Los árbitros señalan penalización correspondiente (running into the kicker) y lo que era un field goal se convierte después en un touchdown. Sin embargo, con su kicker lesionado, los Lions deciden que su flamante novato, el orondo defensive lineman Ndamukong Suh, chute el extra point. Esto es lo que sucede:


Dicen que Suh jugaba al fútbol (con ú) de joven y que sabía darle al balón. Ya se ve. Qué desastre. Por no haber anotado ese punto extra los Lions llegan a la prórroga y pierden. ¿No está más capacitado el punter para dar la patada? Suh no parece la mejor opción. Otra tontería que le cuesta una "W" al equipo de Detroit.

Pero este no fue el único extra point fallado de la jornada (los Bills también fallaron uno, que terminó siendo clave para el desenlace de su partido contra Chicago), ni tampoco el único que chuta un no habitual en estas lides. Pero Wes Welker no falló:


* * *

La próxima jornada comenzará el jueves de madrugada, con un duelo por todo lo alto, Falcons-Ravens. Que los jugadores de fantasy, quinielas y demás juegos relacionados con la NFL lo tengan presente.

Puede que este sea el último artículo de la serie Plácido domingo, jodido lunes. No sé si tienen mucho sentido y me lleva bastante tiempo escribirlos. En el fondo, tenéis los datos en Internet, y mucho mejor comentados. Entre todos, recomiendo el Monday Morning Quarterback (aunque no está en español).