martes, 14 de diciembre de 2010

Plácido domingo, jodido lunes: jornada 14

Advertencia previa: si no os gusta el fútbol o el Dépor en particular, os disgustará que haya dedicado los nombres de las secciones del Plácido domingo, jodido lunes (y bastante más espacio) al club del que me hice socio en 1990 (todavía en Segunda División) y con el que sufro (bastante) y disfruto (muy poco o nada últimamente). Os aconsejo si ese es el caso, que os saltéis el primer párrafo de cada sección (y el vídeo incrustado correspondiente). Si, en cambio, sois del Dépor o simplemente os cae bien, disfrutaréis mucho recordando tiempos anteriores, sin duda mejores que los actuales, y que seguramente nunca volverán. ¿Por qué esto ahora? Pues no sé, la verdad. Me apetecía. Me puse nostálgico y este es el resultado. Ya le tocará el turno también al Estu. Joder, que esto es un blog, palabra que deriva de weblog, "diario web". Y un diario tiene que ser algo personal, ¿no?

Well you know that some of us… some of us here tonight… still fucking remember!



Segundo fin de semana de diciembre, primero en el que se empieza a notar el frío. El (mal) tiempo empieza a ser un factor importante en los estadios que no están cubiertos. Y, apoyando a los muchos que estamos en contra de esas construcciones techadas, la Madre Naturaleza castigó a uno de los domes. Pero esa es cuestión de vomitorio, no de esta introducción. A falta de cuatro partidos para el final de la temporada regular, varios equipos se encontraban ya sin margen de error, en situación de ahora o nunca (léase Indianapolis, Tennessee, San Diego, Oakland, San Francisco o Miami). Y otros han llegado también a esa situación. Veamos qué tal les fue a todos en este frígido fin de semana.

Qué pude ver. Como habréis deducido los que hayáis leído mis tweets del domingo por la tarde, en la primera sesión de partidos mi atención estuvo centrada en el Packers-Lions. También tenía abierta otra ventana con el NFL RedZone, y Sportmanía en la tele para seguir de refilón el Jaguars-Raiders. En la segunda sesión, ya bastante cabreado por el resultado del partido que me ponía de los nervios durante la primera, asistí aliviado a la paliza de los Patriots a los Bears, puse el Chargers-Chiefs en la tele, y más adelante me centré en el Jets-Dolphins, el único que tuvo algo de emoción. El Sunday Night lo vi en diferido este mediodía. Y estoy terminando este artículo mientras Vikings y Giants juegan en Detroit sin Favre.

El vomitorio (lo más comentado)

Este es de los pocos nombres de sección que he respetado. Casi todos se adaptarán a referencias deportivistas. No obstante, en todos meto un vídeo introductorio. En este, debería hacer referencia a algo muy comentado del Dépor. Pues bien, el equipo empezó a estar en el mapa, a concitar la atención mediática, desde la temporada 1992-93. Se empezó a hablar (mucho) de un equipo al que antes los pocos que lo conocían denominaban como el Coruña en 1992, cuando nació el Súper Dépor. Entonces se fichó a varios muy buenos jugadores. El jugador mítico, el emblema de aquella nueva estrella mediática, Bebeto.


Las leaks están de actualidad. Leak significa gotera, filtración. De ahí Wikileaks. Los cables filtrados por esa web todavía no han filtrado ninguna confidencia relativa a la NFL (que yo sepa), pero este fin de semana ha habido filtraciones muy importantes. El problema es que no fueron filtraciones figuradas, sino literales. Y de eso habla hoy todo el mundo. Incluso en España. De las goterillas del Metrodome de Minneapolis. El karma, amigos. Los domes son una mierda. El football es un deporte al que se juega al aire libre. Más auténtico, más épico, más espectacular. En los domes, lo más espectacular que se puede ver es esto:


No parábamos de leer y escuchar que el Metrodome era una construcción que se había quedado muy anticuada, que necesitaba ser renovada. Pero personalmente no creía que hasta el punto de venirse abajo. En una ciudad como Minnesota, en la que la nieve es habitual en invierno, es fundamental que el dome de los Vikings (si es que optan por esta deplorable opción) resista copiosas nevadas. Ya antes de que hubiese pasado esto, el partido se había aplazado al lunes. Los Giants no habían podido llegar a tiempo a Minneapolis por culpa de las copiosas tormentas de nieve, que impedían los aterrizajes en el aeropuerto de la ciudad. Se juega (se juega mientras escribo esto) este lunes a la 1.20, hora española, y en Detroit.

Aparte de la anécdota (quizá algo más que una mera anécdota), este derrumbe viene a avivar la demanda de construcción de un nuevo hogar para los Vikings e incluso resulta más amenazante la posibilidad de mudanza a Los Ángeles. Ya lo comenté muchas veces: L.A. le robó a Minnesota su mítico equipo de baloncesto, los Lakers (en L.A., pocos lagos); ¿lo hará también con el de football? Mucho se dirá sobre esto, seguro, durante los próximos días. Ahora sí que está claro que los Vikings necesitan una nueva casa.

La jugada de la jornada, que bien podría haberla incluido en la sección dedicada a lo peor del fin de semana, es el extra point fallado de los Redskins. No es la primera vez ni la segunda que sucede esta temporada. Lo vimos en Londres, lo vimos en otros partidos en los que resultó decisivo (recordemos el que falla Suh en un partido que termina en prórroga o el que fallan los Bills frente a los Bears). Pero, en el colmo de los colmos, sucedió con los últimos segundos del partido, y necesitaban ese puntito para llegar a la prórroga. Para añadir más rareza a la situación, la Fox, por error, se había equivocado en la cuenta de los downs (no contó como conversión de primer down una jugada en la que sí se había producido) y todos los que veíamos el partido creíamos que el touchdown se había conseguido en 5.º down. Todo un esperpento, a juego con la temporada de los Redskins.


Otro suceso bastante comentado tiene que ver, de nuevo, con el equipo técnico de los Jets. Normalmente acaparan titulares por su, digamos, falta de prudencia y modestia. A Rex Ryan le encanta ir de sobrado, de malote. Tiene su gracia. Lo que no tiene gracia es lo que hizo ayer el preparador físico de los Jets, Sal Alosi, que zancadilleó a un jugador de equipos especiales de los Dolphins:


Como no podía ser de otra manera, a este cobarde macarra le está cayendo la del pulpo. Suspendido para lo que resta de temporada. Que pague por ello (25 000 dólares, en particular).

El vomitorio me ha quedado muy extradeportivo. No es que no haya habido noticias destacables estrictamente deportivas. Las ha habido, muchos hablan de la exhibición de los Patriots, de la cagada de los Packers, o del partido de DeSean Jackson. Pero como encajan bien todas estas cuestiones en los siguientes apartados, los reservo para entonces.

Ah, que no juega Favre. Me temo que os cansaréis de leer sobre esto, el fin de su racha de partidos consecutivos como titular. Se ha quedado en 297 (321 contando postemporada). Esta es la histórica lista de jugadores inactivos para el partido frente a los Giants.


El ascenso a Primera (la vida cambia)

Tras vagar durante 17 años por los campos de Segunda, Segunda B e incluso Tercera División, el Dépor consigue su ascenso a Primera en la temporada 1990-91. Era mi primer año como socio del Dépor. Pero no fue un ascenso tranquilo. Era la última jornada, el Dépor necesitaba ganar para ascender, y jugaba con el líder, el Murcia (que también se jugaba el ascenso, aunque le valía con el empate). La cubierta de la grada en donde me sentaba, Preferencia Superior (me sentaba ahí con un abono de otra zona, "Especial Niños", pero en esa época esas cosas no se miraban demasiado), comenzó a arder nada más empezar el partido por culpa de una bengala. El partido se suspendió durante unos minutos, hasta que se apagó el incendio (curiosamente, la siguiente vez que el Dépor "ganó algo", la Copa del Rey de 1995, el partido también se suspendió; esa vez fue el agua y no el fuego lo que causó el aplazamiento; y ese par de coincidencias hacía que yo pensase que el Dépor no podía ganar nada sin que se produjese algún incidente). En tal situación, con la grada en llamas, mis padres decidieron llevarme de vuelta a casa. Lo recuerdo como si fuera hoy, aunque tenía entonces 8 años. Ya en casa, vimos el partido por la tele. Cuando metimos el 1-0 me puse tan nervioso que me fui a mi habitación para no enterarme de nada. No podía soportar los nervios. Terminamos ganando 2-0, con dos goles de Stojadinovic. Ahí cambió la vida, para bien, del Dépor. Fin de la travesía del desierto.


Muchas travesías del desierto finalizaron este fin de semana. La más larga, la de los Detroit Lions, que llevaban 19 partidos consecutivos perdiendo con sus rivales de la NFC Norte. Igual buena suerte corrieron los Buffalo Bills, compañeros de los Detroit Lions en el viaje de los mejores equipos 2-10 de la historia de la NFL. Ya están ambos en 3-10. Otra racha negativa se cortó, la del equipo del desierto, Arizona. Llevaban siete derrotas consecutivas. Ayer vencieron a los Broncos, ya sin Josh McDaniels. Los destrozaron con 43 puntos. Y casi sin quarterback, con una exhibición de su oportunista defensa, que forzó 6 pérdidas (4 imputables a Orton) y de Tim Hightower (148 yardas de carrera, 2 touchdowns).

Y parece que por fin las cosas funcionan por San Francisco. Ayer aplastaron a los Seahawks, y parecen encontrar por primera vez el nivel de juego que algunos esperaban antes de comenzar la temporada. Alex Smith estuvo muy bien, consiguiendo un passer rating de 130,9 gracias a sus 3 touchdowns y 255 yardas de pase logradas tras completar 17/27 intentos. Lo mejor para los Niners es que no es demasiado tarde. Cosas de la NFC Worst.

Creo que merece la pena, aunque más que de un cambio de vida se trate de una vuelta a la normalidad, hablar del partido de Peyton Manning. Pero tras los tres desastrosos partidos en los que perpetró un total de 11 intercepciones, creo que procede destacar lo bien que resolvió el partido vital que disputaban los Colts en Tennessee. 25/35, 319 yardas de pase, 2 touchdowns, ninguna intercepción. Parece que las cosas empiezan a cambiar por Indianápolis. La semana que viene, los Colts se enfrentan en casa a los sorprendentes líderes de su división, los Jacksonville Jaguars. Un auténtico partido de playoffs. Si los Jaguars ganan, serán campeones de división.

La otra cara de la moneda es Jay Cutler. Parece que en él, igual pero al contrario que Manning, lo normal no eran sus buenas actuaciones de las últimas semanas. Esta jornada dio un giro radical en su rendimiento, volviendo a los malos días a los que nos tiene acostumbrados. Si no llega a ser por lo que hizo el otro quarterback del partido, podría aducir como excusa que las condiciones meteorológicas hacían imposible el juego de pase. Pero es que, además, si juegas en Chicago, tienes que saber enfrentarte al viento y a la nieve. Lo de Windy City es por algo. Pésimo partido ante los Patriots, completando solo 12/26 pases (152 yardas) y concediendo 2 intercepciones. Su passer rating, 32,9, refleja bastante bien cómo fue su partido. Todo un cambio en relación con su espléndida jornada pasada.

Fran (todo sigue igual)

La constante durante los años dorados del Dépor fue Fran. Estaba en el equipo que consiguió el ascenso a Primera y fue el autor del último gol del Dépor en Champions, el cuarto al Milán en aquella histórica remontada de cuartos de final. Por su carácter permanente, da nombre a la sección sobre lo que nunca cambia. Y, cómo no, antes de seguir, un vídeo resumen de su carrera, con imágenes desde cuando al Dépor lo patrocinaba la leche Leyma (en Segunda) hasta 2005, cuando, tras 17 temporadas en el primer equipo, se retiró.


Gano no ganó; su equipo perdió por su culpa.
Nunca dejamos de citar en esta sección a los Tampa Bay Buccaneers. Esta semana no será la excepción. Jugaban contra un equipo con récord negativo y, como siempre, vencieron. Con toneladas de suerte, gracias no solo al extra point que ni se llegó a chutar, sino también a que el kicker de los Redskins, Graham Gano, el mismo que se la clavó a los Packers desde su casa para ganar el partido (sí, soy muy rencoroso) falló dos field goals bastante asequibles. En cualquier caso, los Bucs siempre ganan a los malos, siempre pierden con los buenos. Pero como todas las victorias valen lo mismo (relativamente, como aclararemos más adelante), 8-5 y acechando los playoffs. Y tienen muchas opciones de conseguirlo. Si todo sigue igual, terminarán 10-6, pues ahora jugarán en su casa frente a Lions y Seahawks (equipos perdedores en estos momentos) y finalizan la regular season frente a los Saints. Con aún más suerte de la que han tenido (por el calendario que les ha tocado) quizá los Saints llegan a la última jornada sin nada en juego y reservan titulares. La leche. En ColdHardFootballFacts.com los consideran un fraude de equipo, ya que ahí tienen mucho en cuenta las Quality Standings, pero es lo que hay. Por mucho que dijeran la pasada semana "Tampa is the biggest fraud team in the NFL: 0-5 against Quality Teams, 7-0 against everybody else", los Bucs tienen bastantes papeletas para entrar en playoffs vía wild card (en cuyo caso jugarían contra el tercer mejor campeón de división de la NFC). Y ya hemos comentado muchas veces que esta temporada los equipos malos son muy buenos. Que se lo digan si no a los Packers.

Otros animales de costumbres, y nunca mejor dicho, los Miami Dolphins. Esta jornada les tocaba jugar fuera de su estadio, por lo que, cómo no, ganaron. Lo de siempre. 6-1 fuera de casa y 1-5 fuera. Y no fue gracias a Chad Henne, que lejos de despejar las dudas que suscita como quarterback titular, completó solo 5 pases en 18 intentos. Eso sí, uno fue touchdown y ninguno fue a parar a defensores de los Jets. Pecado que sí cometió Mark Sanchez, que sigue suscitando dudas más que razonables sobre su madurez y aptitud para liderar a un aspirante al anillo. Bueno, lo dicho la pasada semana: a poco que hubiesen hecho algo medianamente decente en Miami, los Dolphins tendrían plaza de playoffs garantizada.

Ah, los Jacksonville Jaguars siguen regalando finales memorables en su estadio. Y siempre con victoria local. Lo hicieron contra los Colts, lo hicieron contra los Texans, lo hicieron contra los Browns, lo volvieron a hacer esta jornada frente a Oakland. Los Raiders empataban el partido a falta de 1:53. Y después, lo de siempre.


Centenariazo (la sorpresa)

El nombre de esta sección estaba más que cantado. Estaba estudiando mi primer año de carrera en Madrid. Mis compañeros de clase me decían que para qué coño iba a ir al partido, si nos iba a caer una goleada. La verdad es que yo también lo pensaba, no tenía demasiadas esperanzas. También por eso la victoria supo aún mejor. Quizá mi "momento deportivo" más feliz. Llevo la entrada de ese partido en mi cartera (bastante mal conservada, por otra parte). Qué felicidad, cuando cantábamos Cumpleaños feliz mientras ganábamos por 0-2 y les estábamos dando un auténtico baño. No es solo ganar un título, es hacerlo ante la institución mafiosa que más detesto, el día en el que celebraba su centenario, con toda la fiesta ya montada. Y en su propio estadio. Ah, al hilo de esto: el pasado mes de mayo, antes de la final de la Copa de Italia, cierto prepotente y bocazas entrenador dijo que nunca había visto que un equipo jugase la final de la Copa en su casa. Una situación "única en el mundo". Se ve que no conoce nada bien la historia reciente del club que entrena en la actualidad. Gallina de piel al recordar este sorprendente día:


Un balón imposible de atrapar para el receptor.
Inevitable intercepción.
En el Plácido domingo, jodido lunes de la pasada jornada decía esto: "Estamos tan curados de espanto que salvo que Carolina o Cincinnati ganen un partido (y estos estuvieron a punto), nada resulta sorprendente. En estos momentos, además de los dos equipos citados, los Buffalo Bills y los Detroit Lions son los equipos con menor número de victorias ¿Os extrañaría que los Bills o los Lions ganen a quien sea? A mí no. No me fío un pelo de que Green Bay gane en Detroit la próxima jornada". Bueno, aunque escribiese esto, no habría apostado por que los Lions derrotasen a los Packers. Para que eso sucediese, para que Drew Stanton (tan cafre como pasador como buen corredor) derrote a Aaron Rodgers, tiene que darse una sucesión de sorprendentes acontecimientos. Qué se yo, por ejemplo, que Greg Jennings, el receptor más en forma de la NFL, regale un pase de touchdown a su defensor para que lo intercepte, que Aaron Rodgers se lesione, que el ataque de Green Bay sea incapaz de anotar un mísero touchdown. Bueno, pues todos esos sorprendentes acontecimientos se dieron. Joder, si es que hasta Matt Flynn, quarterback suplente de los Packers, se le suponía un nivel, desde luego superior al de Stanton. No fue así. Sí, Flynn lo hizo menos mal que Stanton, lamentable pasador, que con Calvin Johnson, Brandon Pettigrew y Nate Burleson en el campo y un juego de carrera que requería toda la atención posible, llevaba 0 yardas de pase y 2 intercepciones en 41 minutos. La leche. Sin duda, la sorpresa de la jornada, por muy buenos que fuesen los Lions y muy mala suerte que tuviesen en el pasado.

¿Alguna sorpresa más? Bueno, la victoria de Arizona ante los Broncos también es algo inesperada. No tanto por el qué sino por el cómo. Yo había apostado por Denver, pero una victoria de los Cardinals en su estadio tampoco era descabellada. Sin embargo, teniendo en cuenta que hasta esta jornada los entrenadores interinos estaban 5-1 (Denver estrenaba entrenador) y, sobre todo, que el duelo de quarterbacks era Kyle Orton-John Skelton (sí, ese mismo), era difícil pensar que el partido terminaría en victoria aplastante de los de Skelton. Y así fue.

Bueno, la última sorpresa: un enclenque quarterback vence en una carrera a un potente safety. Sucedió ayer en Nueva Orleáns, cuando Sam Bradford, partiendo en desventaja, corrió más que Roman Harper, le forzó a salir fuera de banda y evitó su touchdown de retorno de presunto fumble. No puedo incrustar el vídeo, pero podéis verlo, junto con las reacciones de los protagonistas, aquí. En realidad se trataba de una anécdota intrascendente, ya que la jugada fue posteriormente invalidada. Pero es un detalle más para comprobar la forma física de Bradford, su compromiso (no todos los jugadores se pegan esa paliza de carrera cuando su equipo pierde de paliza y la probabilidad de que sirva para algo es nula) y lo infantiles que resultan algunos jugadores. A mí me sorprende que sean tan inmaduros. Harper dijo, después de el partido, que en realidad "se dejó ganar". Bueno, que por elegancia decidió salirse fuera de banda, que realmente ni Bradford ni nunca ningún quarterback le ganó una carrera. Y, a continuación, dice que estaba cansadísimo, cansado como nunca, y que por eso necesitó oxígeno por primera vez en su carrera. Por la boca muere el pez. Sobre todo si no tiene muchas luces. Si realmente te sales "voluntariamente", por no forzar, ¿cómo estás tan cansado? A ver si va a ser verdad que ese enclenque quarterback te pilló, pillín.

Djalminha (lo mejor)

Durante estos años, he ido teniendo diferentes "jugadores favoritos" del Dépor. En los primeros años dorados, mi ídolo no era Bebeto. Cuando todo el mundo serigrafiaba el 11 en sus camisetas, yo pedí el 3. Era el número de Nando, el lateral izquierdo. Sé que es raro, pero a mí es el que me molaba. Un tío que siempre cumplía, nunca fallaba. Me encantaba. Más tarde, dos fueron mis ídolos: el Turu Flores y Djalminha. El Turu molaba la hostia. Un jugador pasado de kilos (con "tendencia a engordar", en sus propias palabras), pero con una clase increíble. Y qué estilo. Jugaba a cámara lenta, pero cómo jugaba. Sobre todo contra el Celta. Otro gran ídolo. Pero el mejor de todos, otro incomprendido, otro tío peculiar, era Djalminha. Djalma Feitoza Dias. Un malabarisa del balón. Un sobrado. Con tanta calidad como poca cabeza, pero me encantaba. Por eso, por haber sido el mejor, y haber dejado en el Dépor sus mejores años, lleva su nombre la sección dedicada a lo mejor de la jornada. El siguiente vídeo recopila muchas de sus genialidades. Arte.


Los aficionados al football de la ciudad de Detroit han recibido este fin de semana las mayores alegrías en mucho mucho tiempo. Son los ganadores del fin de semana. Su equipo por fin ganó un partido divisional, como ya comentamos anteriormente. Por si fuera poco, la afición de Detroit tiene un partido gratis el lunes por la noche en el Ford Field, gracias al derrumbe del techo del Metrodome. Qué alegrón, ¿verdad? Tu equipo gana a los Packers y al día siguiente, de postre, puedes asistir por la cara a todo un Vikings-Giants. No se recuerda la última vez que Detroit acogió un Monday Night. El primer partido que Favre se pierde, jugando en casa, en Detroit, como jugador de los Vikings. Quién no lo habría dicho.

Bueno, evidentemente, los grandes triunfadores del fin de semana, una jornada más, son los New England Patriots. Una exhibición más. Cada cual más impresionante. Cómo arrasaron a los Steelers en Pittsburgh, cómo arrasaron a los Jets, y cómo arrasaron ayer a los Bears en Chicago, en unas condiciones meteorológicas extremas. Antes hablaba de las Quality Standings para referirme al fraude al que acusaban a Tampa Bay. Pues bien, en esa misma clasificación, los Patriots son también los mejores. 4-1, solo derrotados en New Jersey por los Jets en la segunda jornada. Después, vencieron a Ravens, Steelers, Colts y Bears. Y eso sin contar la victoria en San Diego, que no cuenta en esa clasificación porque el aquel momento su registro era perdedor. Como no podía ser de otra manera, se están disparando las expectativas hacia ellos. Ya se habla de los Patriots como los grandes favoritos, y con varios cuerpos de ventaja sobre el resto, para llevarse el anillo. No me extraña, pero yo sería más prudente. Estoy obviamente de acuerdo en que han sido, hasta ahora, el mejor equipo de la NFL. Pero la historia, y la de los propios Patriots también, nos enseña que en la NFL no existen los claros favoritos. Cualquiera puede vencerte a un partido en los playoffs. Y los Patriots, cuya juventud es un signo de esperanza, también pueden ser víctimas de la inexperiencia más adelante.

En cualquier caso, lo de ayer fue espectacular. Qué exhibición. Como aficionado de Green Bay, ansiaba una derrota de los Bears. Y no las tenía todas conmigo. Chicago ya demostró contra los Eagles que saben hacerse fuertes en su estadio ante rivales potentes. Ayer New England los aplastó desde el comienzo. Por todas partes: en ataque, en defensa y con los equipos especiales. 33-0 al descanso.

El MVP tiene ya dueño. Es Tom Brady. Si a mitad de temporada decía que ningún jugador en ataque estaba rindiendo a un nivel lo suficientemente sobresaliente como para ser claro acreedor del MVP, la segunda mitad de la regular season de Tom Brady está siendo algo histórico, épico. Con frío, nieve y vientos huracanados no se puede esperar demasiado del juego de pase. Pues bien, el líder de la jornada en yardas de pase es un QB que jugaba precisamente en esas condiciones tan adversas, y ante una defensa notable como la de Chicago, acostumbrada a ese clima. 369 yardas de pase, nada menos, en una serie de 27/40, con 2 touchdowns. Lo dicho, el MVP ya tiene nombre.

Por otra parte, y aunque esta no ha sido su mejor jornada en yardas de carrera, creo que es justo reconocer lo que está haciendo Maurice Jones-Drew en los Jacksonville Jaguars. Ya comentamos cómo está jugando la pasada semana. Esta, "tan solo" 101 yardas de carrera y 1 touchdown. Ni siquiera fue el mejor corredor de Jacksonville, fue Rashad Jennings con 105 yardas en tan solo 5 intentos (principalmente gracias a su big play de 74 yardas explica), pero el que consiguió la anotación de la victoria fue de nuevo MJD. Probablemente, el MVP de la temporada si Brady no estuviese jugando así.

En el plano defensivo, también hay que hablar de Cameron Wake. No acapara tantos titulares como Clay Matthews, pero lidera la NFL sacks con 14, y es la pieza clave de la defensa de Miami. Un jugadorazo. Esta jornada, otros dos sacks, y mucha presión al pasador.

Por último, una rara avis. Un kicker. Jay Feely, que anotó los 22 primeros puntos de los Cardinals. Entre ellos, el primer touchdown de su carrera. No tiene malas piernas para ser un jugador de 34 años.


Tristán en Mónaco (lo regulero)

Diego Tristán es el perfecto ejemplo de lo que pudo haber sido y no fue. Un jugador con un talento y un físico óptimo para jugar al fútbol, pero con menos cerebro que una ameba. Una carrera profesional regulera. Como meter un golazo cuando tu equipo pierde por 8-3. Aunque fuese el mejor de la edición de la Champions de ese año. Te dicen Tristán en Mónaco y piensas que está en el casino. El gol lo deslucen las horrorosas equipaciones. Las más feas que jamás ha llevado un equipo de fútbol. Joma.


Habréis echado en falta a un jugador en la anterior sección. No, no me he olvidado de DeSean Jackson. Sé que ha conseguido 210 yardas de recepción. Pero su comportamiento, tan Tristánico, deja bastante que desear. Hay que ser un poquito más elegante.


El chico no aprende, le va a volver a pasar lo que ya le pasó:


Tras su pésima actuación de ayer, lo normal habría sido que los Chicago Bears hubiesen ocupado un lugar en la siguiente sección, dedicada a lo peor de la jornada. Sin embargo, la jornada ha sido muy buena para ellos. Sí, han sido humillados en su propio estadio por los Patriots, pero en una jornada en la que ellos se enfrentaban al mejor equipo de la NFL y los Packers a los Lions, lo normal habría sido que la ventaja de los Bears hubiese desaparecido. Y no ha sido así, sino que ha aumentado. No solo por el transcurso de una jornada más, sino porque Green Bay acumula una derrota divisional más y tiene ahora perdido el desempate con Chicago. La jornada no fue redonda, pero casi.

Los otros galardonados con el premio Tristán en Mónaco, los jugadores que realizaron excelentes partidos pero vieron cómo sus equipos caían. Ryan Torain, que consiguió 172 yardas de carrera para los Redskins; Darren McFadden, que hizo un partido brutal como corredor y como receptor, consiguiendo 3 touchdowns, 123 yardas de carrera y 86 de pase; y su compañero Jason Campbell, que parece poner fin a las dudas sobre su aptitud para llevar el mando del ataque de Oakland: 21/30, 324 yardas de pase, 2 touchdowns, ninguna intercepción.

Agridulce, pero por su lesión, la jornada para Troy Polamalu. Le dio tiempo para conseguir dos intercepciones y un touchdown brutal. Precisamente ahí se lesionó, aunque no parece grave, no deja de resultar preocupante para un jugador tan proclive a las lesiones. Seguramente el mejor defensor de la NFL.


Ah, y qué me decís de Matt Cassel. No estará contento por la derrota de sus Chiefs, pero ahora se da todo el mundo cuenta de lo importante que es para ese equipo. Sin él, los explosivos Chiefs se quedaron a cero. Ya no parece un one-shot wonder, un jugador sobrepagado por su temporada al lado de Belichick, sino que parece un jugador muy muy valioso.

El penalti de Đukić (lo peor)

Dudé mucho sobre le nombre de esta sección. Tenía pensado llamarla "las gradas vacías de Riazor". Dentro de lo triste que resulta la situación actual del Dépor, que es un equipo triste y aburrido (no por resultados, que son muy buenos teniendo en cuenta la situación económica del club, sino por estilo de juego y actitud), lo que me decepciona y entristece más es ver las gradas de Riazor vacías domingo tras domingo. No me gustan los equipos sin afición. Tanto es así, que me gustaría que el Getafe y el Cajasol, por poner un par de ejemplos, descendiesen. Ocupan el lugar de otros cuyas aficiones se movilizan. Un par de ejemplos, las del Cádiz o el Obradoiro de baloncesto. Y al ver las gradas de Riazor tan vacías, domingo tras domingo, pienso que si no conociese ese equipo y lo que representa para esa ciudad, desearía su descenso. Quizá la causa sea la tristeza que transmite el equipo tan gris, o quizá es que estábamos demasiado mal acostumbrados. Da igual, es muy triste. Sobre todo, recordando cuando Riazor, con poco más de 20.000 espectadores, se quedaba pequeño, y se hacía campaña domingo tras domingo para que quitasen las pistas de atletismo y construyesen un fondo en la portería del pabellón. Ojalá ahora el estadio fuese como antes.

Sin embargo, en perspectiva, el momento más triste que recuerdo como aficionado del Dépor, en dura pugna con la semifinal de Champions perdida en casa contra el Oporto, es el del célebre penalti de Đukić (más frecuentemente escrito "Djukic"). Cómo olvidar ese día, claro. Cuando el árbitro pitó el penalti, miré al suelo, y me propuse no mirar qué pasaba. Al final no me resistí. Me puse en pie, como el resto del estadio, y vi lo que pasó. La manera de perder una liga más dolorosa que puede existir. La de un equipo modesto, que podría haber estado ante su única oportunidad de ganar una liga, y que tras ser líder durante toda la competición, se le presenta una oportunidad de oro, en el último minuto del partido, para llevarse la victoria. El hijo de la gran puta que hacía de portero del Valencia realizó unos gestos, nada más parar el penalti, por los que merece todos los males y padecimientos que pueda sufrir. Ese hijo de puta, de cuyo nombre prefiero no acordarme, que no se jugaba absolutamente nada (salvo una prima cuantiosa del Barça), tras parar el penalti realiza un gesto por el que le deseo que lo pase muy mal en la vida. Jamás le escuché pedir perdón. Gilipollas. Ojalá te pudras en el infierno. Por suerte, no fue la última oportunidad.


Los grandes derrotados de la jornada, y por mucho, son los Green Bay Packers. Su derrota de ayer es lo que se conoce técnicamente como una cagada de la hostia. Una derrota devastadora, como les gusta decir en los Estados Unidos. En ocasiones se presta más atención a los partidos frente a grandes equipos que a los que se juegan contra otros de teórica menor entidad, pero en la NFL los partidos más importantes son los que disputas contra rivales de tu propia división, y da igual que sean más o menos glamourosos. Esas victorias son las que más valen. Y después las que consigues frente a rival de tu misma conferencia. ¿Por qué? Pues, como todos habréis adivinado, por los criterios de desempate a igualdad de victorias. Por culpa de la derrota de ayer, ni ganando los tres partidos que restan tendrían asegurados los Packers los playoffs. De hecho, su victoria en la NFC Norte es en estos momentos muy improbable. Como su derrota de ayer fue frente a un rival divisional, ya tiene perdido el desempate contra los Chicago Bears (que vencieron en el primer enfrentamiento en Chicago). Así pues, para ganar la NFC Norte, los Packers tendrían que ganar dos partidos más que Chicago en los tres que restan. Y lo que le queda a Green Bay es New England, Giants y Chicago. ¿Fácil, verdad? Un auténtico desastre.

Por si fuera poco, segunda conmoción cerebral de Aaron Rodgers. Todas las opciones de playoffs de los Packers pasan por que Rodgers se recupere y esté en plena forma en los tres partidos que restan. Ayer su suplente, Matt Flynn, fracasó. Cierto es que Rodgers tampoco consiguió nada en casi el medio partido que disputó (0 puntos) y Flynn rascó algo (3 puntos), pero esa intercepción en la end zone... Un desastre. Un equipo que pretende aspirar a algo no puede quedarse en 3 puntos frente a los Detroit Lions. Completo desastre del ataque, que naufragó en todas las posiciones: los quarterbacks, mal; los running backs, mal (Brandon Jackson no vale para correr, en jugadas de screen y bloqueando cumple, pero no es un feature back de la NFL, como lleva probando día sí, día también); los receptores, muy mal (las dos primeras pérdidas de balón de Green Bay son errores lamentables de Andrew Quarless y Greg Jennings); y la línea un completo y lamentable desastre. El front de los Lions, a quienes les faltaba Kyle Vanden Bosch, se paseó por el backfield de Green Bay, entraban como les daba la real gana. Pues eso, que uno de los teóricamente mejores ataques de la NFL se quedó en 3 puntos frente a los Lions. Un equipo plagado de talento en ataque y en defensa, al borde de la eliminación. Sí, estoy muy cabreado, como para no estarlo. Un despropósito absoluto. El resumen de los despropósitos, esta intercepción. El pase no podía ser mejor (era un touchdown como una casa), la actuación de Jennings no podía ser peor:


Otros grandes perdedores de la jornada fueron equipos que perdieron casi todas sus opciones de llegar a la postemporada. Dolorosa derrota para Oakland, ahora que parecen volver a funcionar todas sus piezas, están dos partidos por detrás de los Chiefs y uno por detrás de los Chargers. La parte buena es que deben enfrentarse a ambos y que llevan un balance de 4-0 en su división, pero si Kansas City gana a Rams y Titans, se quedarán sin opciones. Precisamente los Titans perdieron el pasado jueves las pocas opciones que les quedaban. Complicado panorama en Tennessee, donde deben decidir si apostar por Vince Young o por Jeff Fisher (la convivencia de ambos parece imposible).

De entre las actuaciones lamentables de la jornada, me voy a quedar con la de Kyle Orton (mientras escribo justo esto, Eli Manning lanza su segunda intercepción, se ve que quiere hacerse un hueco aquí). El domingo no fue el día de Orton. Fue su peor actuación de la temporada. Orton no está haciendo méritos para que se ponga en duda su titularidad, pero cuando en la banda espera un jugador tan mediático como Tim Tebow, las cámaras inmediatamente se centran en él. Y cuando tu equipo está completando una temporada desastrosa, se tiende al cambio por el cambio, lo que agrava más la situación de Orton. Con todo, ayer hizo lo posible por que se le sentase. 4 balones perdidos, 3 intercepciones y 1 fumble perdido. Uno de los principales culpables de la victoria de Arizona.

Finalmente, y sin dejar ese mismo partido, un recuerdo también para Derek Anderson. La anterior victoria de los Cardinals había llegado con Max Hall under center. Ayer, tras siete partidos consecutivos en los que los Cards cayeron con Derek Anderson como quarterback, Arizona volvió a ganar. Con otro quarterback, John Skelton.

El fichaje del Manteca Martínez (decisión estúpida de la semana)

Jamás vi a un deportista en peor estado de forma que Sergio "Manteca" Martínez cuando llegó a Coruña. Era de risa. Literalmente. En el partido en que debutó, junto con el "Loco" Abreu (vaya dos), el Manteca despertaba carcajadas. Resultaba cómico. Ni podía correr, se arrastraba por el campo. Una pena, porque fue un excelente jugador en Boca Juniors, tanto que me ilusionó su fichaje, pero vistas las condiciones en que llegaba, no se pudo tomar una decisión más estúpida que ficharle. Por eso, las decisiones estúpidas de la semana toman nombre de tan desastrosa operación.

En este enlace podéis ver "un Leon Lett" (no puedo incrustarlo, es un vídeo de NFL.com). Un defensor de los Cardinals, Daryl Washington, intercepta un pase y lo celebra extendiendo el brazo con el que lleva el balón antes de entrar en la end zone. Un jugador de los Broncos, Lance Ball, fuerza el fumble pulgadas antes de que entrase en la zona de anotación. Por suerte para el bobo de Washington, un jugador de Arizona recuperó el balón, con lo que no se puso en duda la anotación. Esta foto refleja el instante justo anterior al fumble:


Un touchdown no se celebra hasta que se consigue, es una decisión estúpida. Te puede pasar lo que le pasó a Lett en la Super Bowl o lo que le pasó a DeSean Jackson en más de una ocasión.

Quien sí aprendió la lección fue otro Washington, Leon, el jugador de los Seahawks (franquicia del estado de Washington) quien figuraba en esta sección la semana pasada precisamente por ese mismo pecado. Esta semana hizo esto:


Mención especial también para Mike McCarthy, que después de que los árbitros diesen como incompleta una recepción de Greg Jennings en la end zone, como poco dudosa, decidió no pedir un challenge a pesar de os aspavientos de Jennings, quien se lo pedía acaloradamente. En una repetición parece pase completo. Habrían sido 7 puntos en vez de 3. Green Bay perdió 7-3, y McCarthy no pidió ningún challenge. En esas acciones siempre hay que pedir un challenge. La cagó por no hacerlo en Atlanta, terminó costando el partido, lo volvió a hacer ayer.

La carrera por los playoffs

Sí, he cambiado esta última sección de nombre y no tiene nada que ver con el Dépor. No se me ocurrió nada pertinente y decidí titularlo simplemente así. Bastante autoexplicativo, ¿verdad? Como la siguiente imagen, tomada de NFL.com (actualizado a martes, la imagen está tomada de CBSSports.com, la web de la NFL está en estos momentos caída).


Como ya es muy tarde, mañana madrugo y una imagen vale más que mil palabras, os ahorro mis palabras sobre las opciones de playoffs de cada equipo.

* * *
Iba a poner que mis disculpas por la sobredosis futbolera de este artículo, pero he pensado que no procede. Qué cojones, me ha encantado recordar esos momentos y encontrar esos vídeos. Y eso es precisamente de lo que se trata cuando uno escribe un blog, de pasarlo bien, ¿no? Espero que vosotros también lo hayáis hecho leyéndolo.
* * *

Actualización del martes

Los partidos de la noche del lunes han dado mucho que hablar. El primero, por la ya referida ausencia de Brett Favre. Tenía que ser justo ahora que Green Bay le necesita (Minnesota jugaba contra tres rivales de los Packers en la lucha por los playoffs, contando con el partido de ayer: Giants, Bears y Eagles). Sin él, los Vikings fueron incapaces de plantar cara a los Giants, a pesar de los regalitos de Eli Manning. No sé qué pasa por New Jersey, pero los quarterbacks de sus equipos están fallando más de la cuenta últimamente. Ayer Eli lanzó dos intercepciones, que le sitúan como líder de la NFL en este apartado negativo superando a Brett Favre (19 y 18 cada uno; Brees y Palmer también llevan 18). A los Giants les está salvando su imponente defensa y su excelente juego de carrera. Este lunes tanto Brandon Jacobs como Ahmad Bradshaw pasaron de las 100 yardas de carrera, 116 y 103, respectivamente, con un touchdown para cada uno.

El otro partido supuso la eliminación definitiva de los Texans en la carrera por los playoffs. Y, otra vez, en un partido dramático. Igual que ante Jaguars, Eagles y Jets, pierden en el último suspiro. Esta vez, después de una remontada épica. Perdían por 28-7 mediado el tercer cuarto, y remontaron los 21 puntos de desventaja en el último suspiro, a tan solo 21 segundos para el final del partido, gracias a un touchdown con conversión de 2 puntos impresionante. 


Después, en la prórroga, la defensa de los Ravens ganó el partido.


Otra prórroga más que prueba lo injusto (nótese la ironía) de la normativa que establece que el primer equipo en anotar gana. Claro, las defensas no cuentan...

viernes, 10 de diciembre de 2010

Apuntes breves y muy chorras: vandalismo en la Wikipedia

Un poco de música que no tiene nada que ver con lo siguiente: Lost and found, de los australianos The Saints.



Descubrí esta canción gracias a los Hives, más conocidos que los anteriores en la actualidad (y brutales en directo, por cierto), que la versionaron así (peor que la original, a mi juicio):



De vez en cuando, uno ve cosas que le hacen recuperar su fe en el ser humano. Lost and found, por ejemplo. Brillante el pasaje "they say I gotta respect the system / but there ain't no respect in that system for me". La Wikipedia es otra de las cosas que contribuyen a esa recuperación de la fe. Gente que, de forma desinteresada, crea la mayor fuente de conocimiento del mundo. ¿No es maravilloso? Un recurso gratuito, de dimensiones descomunales (sobre todo su versión en inglés) y terriblemente preciso. Según un estudio de Nature de 2005, tan fiable como la Encyclopædia Britannica.

Sin embargo, como (grosso modo) cualquiera puede editar sus artículos, la Wikipedia sufre con frecuencia actos de vandalismo. De gente que manipula las entradas, que publica opiniones tendenciosas o, directamente, patrañas. Pero las gilipolleces, sin duda inapropiadas, a veces tienen gracia. Mucha gracia, de hecho.

La que leí hoy (vía Sports Illustrated) me hizo mucha gracia. Esto me reconcilia con el ser humano. El mismo que demanda basura televisiva o convierte al panfleto dirigido por el clon del King de Burger King en el periódico más leído de España. Qué más da. Aún queda gente con gracia. Aunque sea manifestando su ira. Así quieren en Cincinnati al actual coordinador ofensivo de los Bengals, Bob Bratkowski. Atención a los dos últimos párrafos.


Me descojono. Tanto, que me quedan ánimos para traducir esta genialidad que ya no figura en el artículo dedicado a Bratkowski (la policía wikipédica es muy rauda). Esto es lo que figuró en algún momento ahí:

Es el peor coordinador ofensivo de la liga y de lejos el menos imaginativo. Primer down, carrera. Sin avance. Segundo down y largo, carrera. Yardas negativas. Tercero y largo, sweep (carrera por el exterior). Ningún avance. Cuarto down, punt. "Joder, les pillaremos a la próxima, chicos". También es conocido por ensuciar sus pantalones varias veces durante los partidos, de ahí su sobrenombre "Irritante Mancha Marrón". Algunos dicen que la atención dedicada a sus pantalones manchados es la razón que explica su playcalling unidimensional. Jugadores y aficionados han empezado a apodar a Bratkowski "Oompa Loompa", debido a que se conoce que basa su playcalling en el famoso baile de los Oompa Loompa de la película Willy Wonka y la fábrica de chocolate, de 1971.

Junto al propietario Mike Brown, Bob es el principal destinatario de los desprecios que reparte WhoDeyRevolution.com, página de aficionados dedicada a ayudar a los fans de los Bengals para que abran sus ojos y vacíen los bolsillos de Mike Brown y su hija Katie Blackburn (legalmente). Con su fecha de despido ya retrasada unos años, Bratkowski sigue desperdiciando en talento de primeras elecciones del draft en ataque. Asimismo, un aficionado (abonado) fue recientemente expulsado del Paul Brown Stadium por llevar una camiseta que decía "BRATKOWSKI DESPIDO" tras un increíble colapso contra los Buffalo Bills, en un partido en el que Cincinnati terminó encajando un parcial de 35-0 en el tercer y cuarto cuartos. "Viva La Revolution".

Cuánto cariño le tienen a Bratkowski por Cincy. No obstante, el autor de este acto vandálico es un poco injusto. No es verdad que los Bengals siempre corran. Si fuese así, Carson Palmer no habría tenido oportunidad de lanzar 15 intercepciones.

Recuerdo otras dos "ediciones piratas" de entradas sobre jugadores de la NFL. La primera, sobre la que no guardo recuerdo gráfico, figuraba en el artículo dedicado a Ben Roethlisberger. En él se decía que durante su etapa universitaria Big Ben había mantenido relaciones sexuales con una cabra. Visto lo que sucedió después, no pondría la mano en el fuego por que eso sea totalmente falso. La otra, en la entrada sobre Clay Matthews. El saboteador decía que "es conocido como uno de los mejores jugadores de la historia de la NFL". Por ahora, me temo que esto es falso. Divertido, también. Travesuras graciosas, coñas marineras.

Perdonad por la chorrada, pero me hizo gracia. Me despido, por ello, con un jaja.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Plácido domingo, plácido lunes: jornada 13

En primer lugar, disculpas por la demora. Ya está más próxima la jornada 14 que la 13 (esto puede llevar a la discusión cuasifilosófica sobre la "cercanía" de los eventos pasados: yo defiendo que estoy más cerca de los 60 años que de los 20, porque los 20 nunca llegarán en el futuro y los 60 puede que sí --eso espero--).

Lo siento, I can't make it on time:



Me fui de puente. No vivo de este blog, y tengo muy claro que por su culpa no debo aplazar ni cancelar planes personales. Y eso que esta era una jornada plagada de partidazos. Tres enfrentamientos intradivisionales entre aspirantes al liderato y, sobre todo, el que disputaban los dos equipos con mejor balance de toda la liga (junto a los Falcons). Material de primera. Veamos, aunque sea ya un poco tarde y todos sepáis los resultados, qué paso.

Qué pude ver. En directo, nada. No confiéis en los módems telefónicos si estáis en una estación de esquí. La calidad de la señal es mínima. El Game Pass no funciona. Me harté de actualizar NFL.com en mi BlackBerry. Con todo, he de decir que la web de la NFL en su versión móvil es excelente. No conozco nada igual. Información inmediata, snap a snap, de lo que está pasando. No lo ves, pero casi. No pierdes detalle del partido. El lunes leí las crónicas de los partidos, y el martes vi los resúmenes de los partidos y el Packers-49ers entero (la cabra tira al monte). Así que ya sabéis, esta es la crónica de la jornada con menos fundamento (por lo menos en cuanto a seguimiento de partidos en directo) que he hecho hasta la fecha.

El vomitorio (lo más comentado)

Esto de esperar más de lo habitual para escribir el resumen de la jornada permite que se desencadenen acontecimientos que terminan acaparando titulares. Me refiero a las patadas que les han dado (merecidamente) sus propios equipos a Josh McDaniels y a Albert Haynesworth.

Pero esas son noticias más recientes. De lo más comentado del domingo fue, de nuevo, que el Lions-Bears se decidió en gran medida por una polémica decisión arbitral. Pasó en la primera jornada de competición, volvió a pasar el domingo. Igual (posible) perjudicado, igual (presunto) beneficiario. Entonces, el protagonista fue Calvin Johnson, ahora lo fue Ndamukong Suh. He leído de todo, desde los que aseguran que es la peor decisión arbitral de lo que llevamos de temporada (y recordemos que este año está siendo especialmente conflictivo en el tema arbitral), hasta los que consideran que la decisión es correcta. Detroit ganaba por 20-17 en el último cuarto, los Bears estaban en 1.ª y 10 a las puertas de la red zone y sucede esto:


Los árbitros señalan falta personal, unnecessary roughness, por el hostiazo que le propina Suh a Cutler. Debe tenerse en cuenta que desde el momento en que Cutler supera la línea de scrimmage pierde (o más bien, debería perder) la protección especial que da el reglamento al quarterback. Es como un running back más. ¿Si ese golpe lo hubiese recibido un running back, habrían señalado falta personal? Creo que hay dudas más que razonables sobre que hubiese sido así. Probablemente no, aunque también probablemente deberían. No se puede derribar a un jugador dándole un tremendo puñetazo/codazo por la espalda. ¿Qué manera de placar es esa? Como en la primera jornada, tontería del jugador de los Lions, que pudo evitar darles la posibilidad a los árbitros de decidir en su contra. Si Suh placa como debe, no pasa nada. En la siguiente jugada, los Bears anotaron el touchdown que les dio la victoria. Que sí, que la decisión es rigurosa y está muy probablemente viciada por el hecho de que Cutler es un QB, pero lo siento, cada vez que veo a un jugador actuar de forma poco inteligente, termino por ponerme en su contra.

El otro tema estelar del domingo, el acaparador de titulares del lunes, fue el Ravens-Steelers. Muy esperado, con dos equipos en alza compartiendo liderato de división, y con la anunciada actual "mayor rivalidad de la NFL". El partido no decepcionó a nadie. Poca anotación, pero con épica (Roethlisberger jugó casi todo el partido con la nariz rota, rotura que se sumaba a la de su pie derecho) igualdad en el marcador y actuaciones memorables en ambos equipos (Suggs, Polamalu). El safety del pelo del millón de dólares fue el autor de la jugada del partido. El fumble con el que Pittsburgh recupera la posesión en la que consigue su único touchdown de la noche.


Mucho se esperaba también del Patriots-Jets, mucho se escribió de él, pero no hubo partido. Los Patriots arrasaron. Más adelante ampliamos información.

En estos momentos, como anticipaba al principio, los nombres propios de la NFL son dos sujetos para los que la temporada ha llegado a su fin. A casi todos se les había terminado la paciencia con ellos. Nadie llora por sus cabezas.

Esta web ha visto cómo se cumplía su reivindicación. El clamor por el despido de Josh McDaniels estaba llegando a cotas comparables a las de Josh Childress. Aunque nos repetimos, no está de más recordar la sucesión de desastrosas decisiones que perpetró en la offseason: poco menos que regala a uno de los mejores receptores de la NFL (Brandon Marshall) a los Dolphins, adquiere a un quarterback normalillo (Brady Quinn) a cambio de elecciones del draft y de un tal Peyton Hillis, el running back revelación de la temporada (a pesar de contar ya con un QB solvente, y en todo caso mejor que Quinn, como Kyle Orton) y en el draft elige a un tercer QB con aspiraciones de titularidad, Tim Tebow. La verdad es que tiene mala suerte con las lesiones (sobre todo la de Dumervil), pero la temporada de los Broncos es decepcionante. Últimos de la AFC Oeste. Y, por si fuera poco, McDaniels protagoniza un desagradable caso de espionaje por el que es recientemente sancionado por la NFL. Estaba totalmente sentenciado. Si no no tiene explicación que se le despida tras una digna derrota en el campo del líder de la AFC Oeste. El principal marronaco que asume su sucesor, más allá de terminar la temporada de manera decente, es resolver el dilema que se plantea en el puesto de quarterback. ¿Seguimos con Orton o apostamos por Tebow? Es más, ¿es Tebow un quarterback para construir una franquicia ganadora? Gracias a Josh McDaniels por crear un escenario tan entretenido.

El otro repudiado de la jornada es Albert Haynesworth. Un nuevo capítulo en la historia de amor entre Mike Shanahan y el tan obeso como bien pagado defensor de los Redskins. Este martes la franquicia de Maryland decidió sancionarle con cuatro partidos (esto es, lo que queda de temporada) y suspensión de empleo y sueldo. Justifican su castigo en que la conducta de Haynesworth era perjudicial para el equipo. Esta es la declaración oficial:

Despite the club’s numerous attempts to persuade Albert Haynesworth to abide by the terms of his contract, he has repeatedly refused to cooperate with our coaching staff in a variety of ways over an extended period of time. Among other things, he has consistently indicated to our defensive coaches that he refuses to play in our base defense or on first-down or second-down nickel situations. He has also refused to follow the instructions of our coaches both during weekly practices and during actual games as well. (Traducción: "A pesar de los numerosos intentos de convencer a Albert Haynesworth para que cumpliese con los términos de su contrato, el jugador se ha negado repetidamente a cooperar con nuestro equipo de entrenadores de varios modos durante un periodo prolongado de tiempo. Entre otras cosas, ha indicado de manera permanente a nuestros entrenadores defensivos que se niega a jugar en nuestro sistema defensivo principal o en formaciones "nickel" para primeros o segundos downs. Además, se ha negado a seguir las instrucciones de nuestros entrenadores tanto durante los entrenamientos semanales como en partidos reales")

El 92 de Washington es tan vago y caprichoso como capaz. Nadie duda de sus aptitudes. Por algo es el defensor mejor pagado de toda la NFL. 100 millones de dólares. Que Dan Snyder fuese el responsable de su fichaje explica muchas cosas. Junto con Isiah Thomas (NBA) y Al Davis, Snyder está en el Olimpo de las gestiones equivocadas. Mike Shanahan no tragaba a este tipo tan vago, cuya primera declaración en la offseason consistió en pedir el traspaso (a través de su agente) si su equipo le hacía jugar de nose tackle (centro de una línea defensiva de tres jugadores). Todo un profesional. La situación siguió enmierdándose día a día (cómo olvidar los intentos fallidos de completar el test de forma física al que le sometían cada día los Redskins) hasta llegar a este despido light. "Fat Al" no va a aceptar la sanción como si viniese impuesta por Goodell. Al contrario, sus abogados ya están anunciando que van a plantar cara, porque ven totalmente injustificada la sanción.

En cualquier caso, mucho tendría que cambiar la actitud de los implicados para que Haynesworth vuelva a jugar a las órdenes de Shanahan. Una pena para Washington. Cuánto talento desperdiciado. A ver quién quiere ahora al animalito.

Ah, termino este largo vomitorio con otra cuestión que ha suscitado bastante debate: los throwbacks de los Packers. Dije en repetidas ocasiones que me encantaban. Sin embargo, la reacción no ha sido unánimemente positiva, sino más bien lo contrario. La ESPN publicó un artículo sobre las opiniones encontradas que suscitaba. Peter King hablaba de ellos como los peores uniformes retro que jamás se han visto (mentiroso cabroncete, puede que no te gusten, pero peor que esto no puede haber nada): without a question, those are the worst throwbacks I've seen, and there have been a lot of bad ones. El mítico Jerome Bettis compartía las impresiones de King: The Packers' throwback uniforms were one of the ugliest looks I've seen in a long time. ¿¿Por qué?? No lo entiendo, de verdad. ¡¡Si son cojonudísimos!! Vale, es mi equipo, pero no estoy ciego. Las camisetas del Dépor esta temporada son horribles. Las del Estu reguleras, siendo generosos. Pero esos uniformes retro de los Packers son la hostia. Muy old school. Evoca otras épocas. Mola. El centro de las críticas eran los cascos. ¿Cascos marron-caca? Pues sí, para imitar los de cuero. No creo que queden nada mal, sino todo lo contrario. Pero como ya dije en la anterior entrada, para gustos los colores.

Hay que proceder con más tacto que un ciego en una orgía (para evitar sorpresas, de lo que trata la sección)

Estamos tan curados de espanto que salvo que Carolina o Cincinnati ganen un partido (y estos estuvieron a punto), nada resulta sorprendente. En estos momentos, además de los dos equipos citados, los Buffalo Bills y los Detroit Lions son los equipos con menor número de victorias ¿Os extrañaría que los Bills o los Lions ganen a quien sea? A mí no. No me fío un pelo de que Green Bay gane en Detroit la próxima jornada. Tampoco me extrañaría tanto que los Bills ganen a los Patriots en la penúltima jornada de liga. Detroit y Buffalo son mejores equipos de lo que indican sus respectivas clasificaciones. Siempre compiten. Aparte de esto, los "equipos de moda", los que encabezan los Power Rankings acostumbran a caer cuando menos nos lo esperamos. Pasó con los Patriots en Cleveland, por ejemplo. Los únicos que por ahora no decepcionan a nadie, a pesar de que ganan siempre de milagro (la suerte de los campeones) son los Atlanta Falcons. Solo han perdido contra equipos de Pennsylvania (0-2 contra ellos; 10-0 contra los demás). Pero en sus últimas tres victorias se ven favorecidos por decisiones arbitrales, como poco, dudosas. Esta semana se beneficiaron de una intercepción que tiene toda la pinta de haber caído al suelo antes de que el defensor retuviese la posesión (por lo que realmente sería un pase incompleto). Segunda semana seguida, por cierto, que se ven beneficiados por la realización televisiva. La semana pasada el equipo técnico de Green Bay no pudo ver la repetición del pase incompleto en 4.º down a Tony Gonzalez, esta semana la Fox les echa una manita. Pero bueno, 10-2, que les quiten lo ganao.

Pero esta sección es la de las sorpresas, así que debemos sorprendernos por algo. Reservemos la derrota de los Chargers en diciembre (que sí que sorprende bastante) para la sección sobre los cambios.

Lo que más me sorprende de esta jornada es la estrepitosa derrota de los Jets en Foxborough ante los Patriots. Los Patriots eran favoritos, sí (no para mí, que en la quiniela de la jornada apostaba por una nueva victoria de los verdes de New Jersey), pero quién imaginaba una masacre como la del lunes. Que una de las mejores defensas de la liga reciba 45 puntos es una sorpresa en toda regla. Que un ataque con jugadores como LaDainian Tomlinson, Shonn Greene (mejores "combos" de carrera de la NFL) o Santonio Holmes y Braylon Edwards (de los mejores receptores de la NFL, que se enfrentaban a una de las secundarias más inexpertas) se quede en 3 míseros puntos es también muy sorprendente. Y después de lo que pasó en New Meadowlands (victoria holgada de los Jets) más aún. Un resumencillo de la humillación:


Finalmente, un par de sorpresas estadísticas: (1) los Tennessee Titans de Chris Johnson, jugando en Tennesse, consiguieron 201 yardas de carrera menos que su rival (el rival eran los Jaguars de ese pequeño fenómeno que es Maurice Jones-Drew); y (2) el equipo que contaba con la mejor defensa de la liga y uno de los mejores ataques, jugando en su casa, consiguió 230 yardas de carrera menos que su rival. Hablamos de los San Diego Chargers, arrasados por tierra en su propio estadio por los Oakland Raiders.

Otros números curiosos (como el 27)

El 27 es de los números más curiosos que existen. Si sumas todos los números entre el 2 y el 7, el resultado es 27. Jeje. Y lo más curioso: si divides cualquier número que no sea múltiplo de 7 entre 7, la suma de todos los números desde que empieza lo que está detrás de la coma hasta que se empiezan a repetirse los números, el resultado es 27 (8/7 = 1,14285714285714.. se repite 142857, cuya suma da 27.

Bueno, a lo que iba. Ya decía antes que esta semana vi en directo poco pero leí mucho. Entre otras cosas, algunas estadísticas que merece la pena conocer (vía Peter King, Gregg Easterbrook y Alex Loeb).
  • Sam Bradford ha conseguido más victorias en su temporada de novato (seis) que anteriores números 1 del draft como Peyton Manning, Troy Aikman y John Elway.
  • Chris Ivory, running back novato de los Saints, ya ha conseguido más partidos de más de 100 yardas de carrera esta temporada (dos) que su compañero Reggie Bush en toda su carrera profesional.
  • Jamaal Charles, running back de los Chiefs, está promediando más de 6 yardas por intento de carrera. Se convertiría en el cuarto running back de la historia en conseguirlo si mantiene esta media a final de temporada (con un mínimo de 150 intentos). Los otros tres son, nada menos, Jim Brown, Barry Sanders y Joe Perry. Brutal.
  • Baltimore y Pittsburgh se han enfrentado 4 veces en las últimas 2 temporadas. Igualdad absoluta. Baltimore gana 2 veces, Pittsburgh otras 2. Baltimore consigue un total de 67 puntos, Pittsburgh otros 67. Baltimore anota 7 touchdowns y 6 field goals, Pittsburgh 7 touchdowns y 6 field goals.

∫ex (la vida sigue igual)

Otro throwback que mola. Insuficiente para ganar a un buen equipo.
Ningún equipo de la NFL es más predecible que los Tampa Bay Buccaneers. Unos fijos de esta sección. ¿Cuántas veces he escrito que siempre ganan a los malos y pierden contra los buenos? Siguen sin haber ganado a ningún equipo con balance positivo. Pero están de enhorabuena: de los cuatro partidos que les quedan por disputar, tres son contra equipos malillos (Redskins, Lions y Seahawks --estos están 6-6 en estos momentos, a saber cómo llegan a la penúltima jornada). Con 10 victorias podrían conseguir plaza de wild card, aunque necesitan que los segundos de NFC Norte (Packers o Bears) y Este (Giants o Eagles) consigan menos victorias que ellos. Complicado, pero posible.

Los Dolphins siguen desperdiciando en su estadio lo que consiguen fuera de él. Están 5-1 fuera de casa, 1-5 en el sur de Florida. Una simetría perfecta. Y que indica que, a poco que hubiesen hecho algo decente en su estadio, estarían todavía luchando por plazas de playoffs. Y seguirán teniendo que buscar un quarterback solvente, porque Henne no lo parece. Decía Bill Simmons el domingo "Henne outdelhommed Jake Delhomme" (Henne fue más Jake Delhomme que Jake Delhomme).

Las rachas con mayor antigüedad de toda la liga, en cuanto a victorias o derrotas consecutivas las protagonizan Bengals y Cardinals. Y son negativas. Con la de esta jornada, la franquicia de Cincinnati, que estaba entre los favoritos para todo a principio de temporada, acumula 9 derrotas consecutivas. Y los Cardinals 7. Todo sigue igual para ellos. En el plano positivo, el equipo con mejor racha de victorias son los suertudos Falcons, con 6 seguidas.

x (la vida cambia)

¡¡Los Chargers de Norv Turner han perdido en diciembre!! La crónica del Chargers-Raiders de Associated Press comienza con esta frase: Not even Norvstradamus could have seen this coming. Ni Nostradamus lo habría visto venir. San Diego no perdía en el mes de diciembre desde 2005. Llevaban 18 victorias consecutivas. Los Raiders pusieron fin este domingo a su impresionante racha. Y de qué manera. Con un 21-3 de inicio y gracias a su espléndido juego de carrera para agotar el reloj. La estrategia funcionó a la perfección. 38:39 minutos de posesión Raider por 21:21 de los Chargers. Los de Oakland vuelven a meterse en la pelea por la división. Son segundos, 6-6, a 2 partidos de los Chiefs contra los que todavía tienen que jugar y a los que ya ganaron su primer duelo particular.

Y qué decir de los equipos con nuevo entrenador. Los entrenadores interinos, como destaca insistentemente Peter King, van 5-1, y si Roy Williams asegura la posesión del balón en Acción de Gracias, probablemente irían 6-0. Señales para la esperanza en Denver (o para la preocupación, ya que en el fondo estos equipos sin opciones de playoffs lo que hacen ganando partidos es empeorar su elección en el draft). Tanto Leslie Frazer en Minnesota (2-0) como Jason Garret en Dallas (3-1) están haciendo méritos para continuar al mando de estos equipos la temporada que viene. Por ahora, han conseguido cambiar el rumbo hacia la dirección deseada.

Otra racha se cortó esta jornada. La de partidos consecutivos de los Falcons sin cometer una pérdida de balón. Las 2 intercepciones de Matt Ryan ponen fin a tan buena racha.

Ah, ¿no resulta irónico que despidan a McDaniels justo en la jornada en la que los running backs por los que apostó y repudió se comportan precisamente tal y como él esperaba? Al contrario de lo que era habitual, los números de Knowshon Moreno fueron estelares, con 161 yardas de carrera, y los de Peyton Hillis mediocres (57, sin touchdowns). Y justo cuando se produce el cambio de tendencia, echan a McDaniels.

Aterriza como puedas (lo mejor)

Los grandes triunfadores de la jornada son los New England Patriots. Sin duda. Se enfrentaban al otro gigante de la AFC, los Jets, y les dejaron bien claro quién manda. 45-3. En el plano individual, además, el mejor vuelve a ser Tom Brady. Favorito claro al MVP (salvo hecatombe en el último cuarto de temporada, lo será). Sus números son espectaculares, sobre todo en los últimos partidos. Ya lidera la NFL en passer rating (esta jornada superó a Vick en este apartado), en touchdowns de pase (esta jornada, 4) y ha concedido el menor número de intercepciones entre los quarterbacks titulares de la liga (4, las mismas que Matt Cassel; Vick lleva 2, pero con casi 120 intentos de pase menos). Por si el MVP provisional estuviese poco claro, su equipo es el mejor de toda la liga. El mejor de la jornada y el mejor de la liga.

De todos modos, esta ha sido una también una jornada triunfal para otros quarterbacks ilustres. Aaron Rodgers y Drew Brees, en particular, que se han puesto las pilas después de unos partidos un tanto decepcionantes. El 12 de los Packers, al que no le convencía el uniforme Acme, consiguió un rating de 135,1 gracias a sus 21/30 para 298 yardas y 3 TD. El líder de los actuales campeones estuvo casi infalible, 24/29, 313 yardas y 2 TD. Sus espectaculares números solo quedan un poquito manchados por la intercepción que concedió.

Y mención especial para Jay Cutler. El QB menos protegido de la liga se salió este fin de semana. Estuvo también casi perfecto (21/26), sin conceder intercepciones, para 234 yardas y 1 TD. Bueno, como es habitual sufrió unos cuantos sacks (4) y un fumble que terminaron recuperando los Lions, pero cuando careces de guardaespaldas esto es casi inevitable.

Con todo, la estrella de la jornada, aparte de Brady, fue Maurice Jones-Drew. Como juega en un equipo de "mercado pequeño" y un poco triste, como los Jacksonvile Jaguars, no se habla mucho de él, pero si no fuera por Brady creo que sería un muy serio aspirante a MVP. 186 yardas de carrera frente a Tennessee. Una barbaridad. En el mes de noviembre ya promedió la burrada de 115,3 yardas de carrera por partido (mejor registro de la liga) y comienza diciembre con 186.

Terminamos, en el plano defensivo, con el reconocimiento a Troy Polamalu por su jugada decisiva en el partido contra los Ravens y a Drayton Florence (Bills) y a Sean Lee (Cowboys). Los dos últimos lograron 2 intercepciones, una de ellas retornadas para touchdown.

¿La jugada de la jornada? ¿Qué me decís del touchdown de Donald Driver, liberándose de todos los placajes que intentaban los defensores de San Francisco?


2001: Despega como puedas (lo regulero)

Se le ve el pajarito.
Los Baltimore Ravens, en particular su ataque, siempre terminan por dejarme frío. Y si tienen un equipo de corredores y de receptores más que decente (con Boldin y Houshmandzadeh no se puede decir que falten receptores de fiar), junto con una línea ofensiva decente, las sospechas se tienen que centrar en el quarterback. No, nunca me he fiado ni termino de fiarme de Joe Flacco. Macho, que tienes casi todo lo que un QB puede pedir. Una buena línea, unos running backs que abren espacios para el pase y tight ends y wide receivers de los que echar mano. Derrick Mason ya lo ha manifestado públicamente, el ataque de los Ravens no está a la altura. Con esos mimbres, no puedes tener un rendimiento tan mediocre. Y esto podría costarle el puesto al coordinador ofensivo, Cam Cameron.

Con un sabor de boca muy agridulce se tiene que haber quedado Terrell Suggs, porque más no podía haber hecho para evitar la derrota de su equipo. Tres placajes para pérdida de yardas 1,5 sacks y 5 golpes a Roethlisberger. Un partido memorable para nada.

Después está el caso de los San Diego Chargers. O cómo desaprovechar una excelente temporada en ataque y en defensa. Segundo equipo de la liga en yardas de ataque, primero en cuanto a yardas permitidas, y con un mediocre balance de 6-6. A 2 partidos del líder de su división, o ganan todo, o se les termina la temporada el primer fin de semana del año próximo. La explicación, obviamente, está en los equipos especiales y en las pérdidas de balón.

Aunque si tenemos que hablar de los especialistas en la mediocridad, en desaprovechar el talento, no podemos olvidar a los Houston Texans. Mérito tiene, temporada tras temporada, terminar cagándola a pesar de contar con uno de los mejores receptores y el, en estos momentos, mejor corredor de la NFL (en cuanto a yardas de carrera). O mucho cambia todo, o los Texans deberán esperar al menos un año más para llegar por primera vez a playoffs.

Spanish Movie (lo peor)

¿Qué te pasa, Peyton Manning? Es el peor quarterback de la liga en los últimos tres partidos. No solo por las 11 intercepciones que acumula, dato al que no suele llegar ni en temporadas completas, sino por los touchodowns en que se han transformado estas intercepciones. Estos pases al contrario han causado las dos últimas derrotas de los Colts, que en estos momentos tienen complicado seguir jugando en enero. Esta jornada 4 intercepciones frente a Dallas, 2 de ellas retornadas hasta la propia end zone de Indianapolis. En su descargo, las lesiones de sus receptores titulares y las manos de mantequilla de los sustitutos. No siempre se pueden crear estrellas de la nada. El domingo, se hartó de buscar a su único socio fiable, Reggie Wayne, hasta la saciedad (14 recepciones, 200 yardas, 1 TD).

En el apartado colectivo, los tristes Washington Redskins. Equipo millonario, con el mayor gasto en salarios de toda la liga, con el mayor estadio, y con la temporada ya perdida. Como suele pasar últimamente, los Redskins no luchan por nada en diciembre. Esta jornada, cayeron con estrépito ante los Giants. El panorama es desolador, con Shanahan desquiciado, con el peor McNabb recién renovado y con el defensor mejor pagado de la NFL suspendido. Un desastre.

Bueno, y qué decir de Derek Anderson. Ken Wisenhunt está perdiendo esta temporada casi todo el crédito que se había ganado de la mano de Kurt Warner. No sé cómo habría sido la temporada de los Cardinals con Matt Leinart como quarterback titular, pero seguro que a Wisenhunt le gustaría comprobarlo. No ha cesado la sucesión de despropósitos en Arizona. Primero Anderson, luego Max Hall, luego Anderson otra vez, y la semana que viene parece que John Skelton, otro novato. Aunque sucedió tras el pasado Monday Night, no está de más recordar cómo Anderson perdió los nervios en la rueda de prensa posterior, tras ser preguntado por sus risas en el banquillo cuando su equipo perdía de paliza:



El suceso tuvo mucha repercusión, y las reacciones no han sido precisamente de apoyo a Anderson.



La otra gran decepción de la NFC Oeste, los 49ers, cambiarán de Smith la próxima semana. Será Alex y no Troy el titular en el decisivo partido ante los Seahawks. No me parece el mejor movimiento. Sus números son parecidos (el rating de Troy es algo mejor), pero Alex está ya muy quemado y no tiene contrato para la temporada que viene, así que ni siquiera me parece un movimiento inteligente de cara al futuro. En cuanto al presente, los Niners están 3-2 con Troy de titular y 1-6 con Alex.

Premio Frank Drebin (decisión estúpida de la jornada)

Hace poco más de una semana recordábamos la cagada de Leon Lett en la Super Bowl por celebrar antes de tiempo un touchdown. Un touchdown nunca se debe celebrar antes de tiempo. No solo por la oportunidad de anotación que puedes terminar perdiendo, sino por el ridículo que supone. Lo que hizo su tocayo Leon Washington este domingo no llegó, ni mucho menos, a los extremos de Lett, pero le ha ocasionado numerosas críticas y burlas. Seguro que no lo vuelve a hacer, aunque su placador potencial sea un enclenque punter.


Bueno, esta también tiene delito. Muy inteligentes los Saints, lamentable la defensa de los Bengals. 4.ª y 2. Los Saints hacen ver que van a jugársela. Pero no pensaban hacerlo. Simplemente iban a intentar que la defensa de los Bengals saltase, para conseguir el primer down, pero si no lo hubiese hecho habrían concedido el delay of game y habrían chutado un field goal para empatar el partido. Los defensores pican, saltan, y pierden el partido a continuación. Para más inri, estaban avisados de que los Saints utilizaban esta jugada en 4.º down.


Perseguidores de Jano (la carrera por los playoffs)

Por primera vez en lo que va de liga (creo) un equipo cuenta con dos partidos de ventaja en el primer lugar de su división. Para sorpresa de muchos, ese equipo son los Kansas City Chiefs. Y su calendario no es espeluznante. Les quedan dos partidos ante los aspirantes a su liderato, Raiders y Chargers, pero los otros dos partidos son frente a rivales asequibles (Rams y Titans). Si consiguen 2 victorias, sus rivales deberán ganar todos los partidos para arrebatarles la división, así que tienen derecho al optimismo.

Lo demás sigue muy igualado. Todo se decidirá, probablemente, en los enfrentamientos divisionales que están todavía pendientes. Esta jornada ha servido para descartar más equipos. Dolphins y Redskins han perdido las pocas esperanzas que conservaban. También los deprimentes Cardinals están descartados a pesar de lo barata que está su división. Los Buccaneers han perdido todas sus opciones al título de división, aunque siguen aspirando a la segunda plaza de wild card. Texans y Titans lo tienen muy complicado, necesitan que los Jaguars se vengan abajo y ganarlo prácticamente todo, ya que la única manera de conseguir plaza de playoffs en la NFC Sur es ganando la división. Y los 49ers se complican la vida, aunque ojo con ellos porque incluso ganando 3 de los 4 partidos que les faltan podrían ganar la NFC Worst (el 13.º de la NFC tiene opciones de playoffs, así es el sistema). Eso sí, deben vencer en sus enfrentamientos directos contra Rams y Seahawks.

* * *
La 14.ª jornada está a punto de comenzar. Tennessee e Indianapolis se enfrentan en un duelo a la desesperada. Comienzan los duelos a vida o muerte. Diversión y sufrimiento a granel. ¡Yuju!

viernes, 3 de diciembre de 2010

Apuntes breves: empacadores marca Acme

Esta semana cierta franquicia recuerda páginas pasadas de su historia. My back pages, de Bob Dylan, versión de los Ramones (canta CJ):



Quién no conoce la marca Acme. Una de las marcas que han marcado vuestra infancia, seguro. A los artilugios de esa empresa recurrían siempre los personajes de los Looney Tunes, casi siempre con adorable intención de asesinar a alguien, ya sea un gato a un canario o un coyote a un ¿avestruz?. He leído que el nombre es irónico, porque procede del griego ακμή, que significa "cénit, cumbre", y los productos Acme suelen fallar más que una escopeta de feria. Hombre, yo no creo que sean tan defectuosos, sino que los encargados de ejecutar (nunca mejor dicho) funestos planes con ellos no saben utilizarlos bien.

Sobre todo el Coyote. No había manera de pillar al jodío Correcaminos. Bueno, quizá era lo mejor para el propio Coyote:


La verdad es que los dibujos animados no ofrecían la mejor imagen de los productos Acme. Como para comercializar productos bajo esa marca...

Bueno, pues resulta que sí que había empresas que utilizaban la marca Acme. Una de esas compañías se llamaba Acme Packing Company. Tenía su domicilio en el estado de Illiniois. En 1921, esa compañía se fusionó con otra denominada Indian Packing Company, absorbiéndola. Esa Indian Packing Company, que se dedicaba al delicioso negocio de la carne enlatada, había proporcionado en 1919 a uno de sus empleados, un tal Curly Lambeau, y a su grupo de colegas, camisetas y acceso a las instalaciones deportivas que tenía en un pueblecillo del noreste de Wisconsin. Lambeau había organizado un equipo de football en Green Bay. Como deferencia a la compañía empacadora que actuaba de mecenas, el equipo adoptó el sobrenombre de "Packers". Una vez completada la absorción de Indian por Acme, la franquicia pasó a denominarse "Acme Packers".

Esos Acme Packers ganaron su primer título de campeón de la NFL en 1929. Campeones del mundo, según packers.com, pero si ya hoy es ridículo hablar de "campeones del mundo", cuando el fútbol americano es un deporte de masas, qué decir de entonces, cuando ni siquiera se jugaba en todo Estados Unidos. Los Acme Packers, con su entrenador-jugador Curly Lambeau, en cuya memoria se denomina el mítico estadio de Green Bay, terminaron la temporada 12-0-1 (el partido que terminó en empate fue 0-0, todo un espectáculo), con el mejor registro de la competición y, por ello, campeones (no había playoffs). Acme, entonces, era sinónimo de excelencia, sin ironía.

Como homenaje a ese equipo y, probablemente como motivo más importante, para hacer negocio, los Packers cambian su imagen de verde y oro para el partido de este fin de semana. Se utilizarán, por primera vez, y única esta temporada, los throwback uniforms de color azul y oro. Estos uniformes evocan, en la medida de lo posible, los usados en 1929. Digo "en la medida de lo posible" porque las protecciones craneales de entonces (los cascos, vamos) eran muy diferentes a las actuales. Se jugaba con un lindo "gorrito" de cuero. Como hoy esto no está permitido, el casco que lucirán los Acme Packers el domingo serán marrón caca, sin ningún tipo de símbolo, imitando el color de los de cuero.


La web oficial de los Packers también se ha unido a la fiesta. El azul ha sustituido al verde, el casco amarillo ha sido reemplazado por el marrón, e incluso se ha recuperado la denominación oficial del equipo en 1929, con "Acme" en lugar de Green Bay.


El estadio, como suele suceder cada vez que un equipo utiliza throwbacks, también adoptará los colores de los Acme Packers. Lambeau Field será más "Lambeau" que nunca, aunque la Bay será menos "Green" de lo habitual. Aaron Rodgers volverá a vestir los mismos colores que en su etapa universitaria, aunque no parece muy convencido con el resultado: "Since I got here I’ve been hoping for a throwback uniform game. These are not what I was expecting". A Charles Woodson sí le gustan "I think it's very slimming, actually. It's a good look. I like them, actually". A mí también me gustan, si no no me habría comprado la camiseta. Para gustos, los colores (nunca mejor dicho).

En el homenaje a los cracks de 1929 (estos en el buen sentido), los Packers se enfrentan a los de 1849. Ya está nevando en Wisconsin. Todo muy retro, salvo el estilo de juego de Green Bay. El equipo que popularizó el Run to Daylight, sacando formaciones con 5 wide receivers y con su quarterback como mejor corredor.

Que tengáis buen puente y, como decían en Londres, arrive home safely.

jueves, 2 de diciembre de 2010

Quis custodiet ipsos custodes?

La locución latina que da título a esta entrada es un extracto de las Sátiras poeta romano Juvenal. Literalmente, significa "¿quién custodia a los propios custodios?" La frase ha inspirado muchas cosas. Una de ellas, el mejor cómic que he leído. No soy un gran entendido de esa disciplina literaria, pero disfruto mucho con ella. Desde Persépolis, a las historias de Ángel Sefija, pasando por Mafalda o el Superman Rojo, me suele gustar de todo. Pero Watchmen es el mejor. De lejos. Who watches the Watchmen? Si no lo habéis leído, os lo recomiendo fervientemente. El cómic, no la película. La adaptación cinematográfica tiene un comienzo espectacular, pero según avanza la van cagando. El final es denunciable, pero no os lo destripo por si la queréis ver. Alan Moore hizo bien en desmarcarse totalmente de la película. Eso sí, como decía, el principio es brutal. Solo por eso merece la pena la entrada (o el precio del DVD). Si habéis leído el cómic antes, disfrutaréis mucho más de ello:


Dejo los mundos de Alan Moore y Dave Gibbons y vuelvo a la frase de Juvenal. Curiosamente, el contexto original no tiene nada que ver con sus posteriores interpretaciones, tan filosóficamente profundas. Juvenal se refería a que es imposible controlar la conducta de las mujeres porque quienes las vigilan acaban cediendo a sus encantos. Incluso existen teorías alternativas sobre la fidelidad de la versión "oficial". La frase sería un poco diferente (sed quis custodiat Ipsos custodes qui nunc lasciuae furta puellae had mercede silent?). Para que veáis de donde viene esta frase tan profunda y filosófica, os transcribo el contexto íntegro. Versión "oficial": Escucho siempre el reproche de mis amigos: "¡Encierralas, contrólalas!" Pero ¿quien vigila a los vigilantes? ¡Los planes de las esposas comienzan con ellos! Versión alternativa: el plan que mis amigos siempre me advierten que adopte: "¡Encierralas, contrólalas!" Pero ¿quien puede vigilar a los vigilantes? Ellos callan sobre los secretos de las chicas y las obtienen como pago; todo se lo callan. No deja de ser sorprendente que esta mentalidad prevalezca todavía en muchas culturas, y en la nuestra era mayoritaria hasta hace bien poco.

La verdad es que si leyese lo que acabo de escribir en algún otro sitio pensaría que el autor es un erudito. No os engañéis, no lo soy. Conocía la frase por Watchmen, la busqué en Google, terminé en la Wikipedia y ahí encontré esta curiosidad.

La traigo a colación porque esta frase se utiliza para plantearse el problema de quién debe ser el titular del poder en última instancia. La solución teórica y filosóficamente más aceptable parece la separación de poderes. Y venía a hablar de la separación de poderes. De su aplicación en el contexto de la NFL y de los conflictos de interés que existen en su gobierno y administración.

No hace falta ponerese muy pedantes, es de sentido común. Sin embargo, por aquello de que me gusta contar la historia completa, lo hago. La separación de poderes, aunque todos la asociamos a Montesquieu (¿verdad?), es una máxima que se predica desde la Antigua Grecia, y que se extendió con el Imperio Romano. El poder no ha de concentrarse en una única persona, sino que debe separarse en diferentes ramas independientes de modo que exista un equilibrio que garantice, por lo menos, que no se producirán arbitrariedades ni abusos. La típica división: poder ejecutivo (gobierno, que aplica y administra las normas), legislativo (parlamento, que dicta las normas) y judicial (tribunales, que resuelven las controversias).

No obstante, sabemos que aunque la teoría hable de "separación" de poderes y propugne la autonomía e independencia entre ellos, la aplicación práctica suele diferir bastante de los principios elementales de esta filosfía. Casi siempre, el poder termina concentrándose en el ejecutivo. El gobierno también dicta normas, el legislativo suele depender de él, y, si encima, los jueces son elegidos por las personas, el poder termina estando más concentrado de lo que debería en un plano estrictamente teórico. No es nuevo. Ya en 1978 se utilizaba el eufemismo de la "colaboración de poderes", como podéis leer en este artículo de El País de 1978.

La teoría no es caprichosa. Si se pide que el poder esté desconcentrado es por algo. Porque en el sistema de colaboración de poderes, de facto se producen abusos de poder que nadie puede castigar. ¿Quién va a sancionar a un parlamentario cuando es su partido el que ha nombrado al juez que lo va a juzgar? ¿Cómo se va a sancionar a un presidente si días antes de su juicio este ordena aprobar una norma que le dé inmunidad? La concentración del poder siempre da lugar a abusos, que un estado que se pretende vender como democrático y de derecho debe evitar.

No creo que al NFL pretenda ser un ejemplo de organización democrática y de derecho. En Estados Unidos la palabra con la que se llenan siempre la boca es libertad (bueno, lo de democracia también les mola bastante, sobre todo cuando pretenden "exportarla" por las malas). Eso sí, defienden la libertad según para qué cosas. En Futurama lo explican de forma gloriosa:


En la NFL la separación de poderes no parece estar muy de moda. La liga cuenta con un sujeto que hace lo que le viene en gana. Su potestad sancionadora no parece estar sujeta a ningún tipo de norma. Ni en cuanto a la tipificación de las infracciones (por qué actos puede sancionar) ni en cuanto a las sanciones que corresponden (cómo puede sancionarlos). Su mera voluntad vale para imponer castigos. Hablo de Roger Goodell, claro. El comisionado.


Me centraré en su actuación en materia sancionadora. Escapa a toda lógica. Uno de los principios básicos del derecho sancionador, de puro sentido común, es el nullum crimen, nulla poena sine praevia lege: nadie puede ser sancionado si no existe una ley previa que indique que una conducta es punible. Esto tiene diversas consecuencias prácticas, las más sencillas de deducir: que no se puede castigar a nadie si no hay una ley que tipifique claramente su conducta y que no se pueden dictar leyes sancionadoras con carácter retroactivo. Cuando alguien realiza un acto debe conocer (o, al menos poder conocer) que si realiza ese acto será castigado.

Hay quien considera esto más grave que reventarle a un tío la cabeza.
Esto no sucede en la NFL. Las sanciones son totalmente arbitrarias. Lo peor es que casi nadie pide explicaciones. ¿Qué hizo Roethlisberger cuando le cayeron sus 4 partidos de sanción (en un principio 6)? Agachar la cabeza y pedir perdón. Decía Goodell que la actuación de Roethlisberger infringía el Código de Conducta al que están sometidos los jugadores porque estaba probado que había facilitado alcohol a algún menor de 21 años. He buscado por todas partes el dichoso Code of Conduct, pero lamentablemente no es público. De todos modos, en vista de lo que dijo Goodell en su día para justificar una sanción equivalente al 25% de la temporada regular (una auténtica barbaridad), me da la sensación de que la norma adolecía de graves defectos en cuanto a la tipificación de la conducta punible, ya que era de una generalidad absoluta, y que la sanción no estaba delimitada en absoluto. En vista de lo que dice, no tengo dudas:

"It is not enough simply to avoid being found guilty of a crime. Instead, as an employee of the NFL or a member club, you are held to a higher standard and expected to conduct yourself in a way that is responsible, promotes the values upon which the League is based, and is lawful". (Traducción: "No basta evitar ser culpable de un crimen. Al contrario, como empleado de la NFL o miembro de un club, estás sujeto a un estándar superior y se espera que te comportes de manera responsable y que promueva los valores en los que se basa la liga, y de manera legal".)

Un sinsentido. Nadie dice nada, sino lo contrario, apoyan al comisionado.

Esto era solo el principio, claro. Cuando una persona está investida de unas facultades tan amplias, la bola de nieve no hace más que crecer. La falta de proporcionalidad en las sanciones y los abusos no tardan en llegar. Y más que llegarán.

La siguiente tropelía importante llegó con las sanciones por los golpes de la 6.ª jornada de liga. Tras los impactantes (nunca mejor dicho) propinados por James Harrison, Brandon Meriweather y Dunta Robinson, Goodell parece sacar unas nuevas normas sobre placajes permitidos y no permitidos. Digo "parece" porque la NFL dice que no se cambió nada. Se lió parda, como recordaréis. No por los vicios del sistema sancionador, sino por las implicaciones de las nuevas normas en el desarrollo del juego. En el reino de Goodell, quien dicta leyes, juzga delitos y ejecuta decisiones, todo es posible.

La NFL, no obstante, dice que no se cambió ninguna norma. El pasado lunes se publicaba un artículo en la web oficial de la liga en el que se intentaba aclarar (o enmierdar, dependiendo de cómo lo veais) la situación: "There has been no change in rules since the start of the season, only an increase in the level of discipline for violations of existing rules". No ha habido cambio de normas, sino en el nivel de disciplina por infracción de los actuales normas. Eso, hasta donde yo sé, implica un cambio de norma. Si modificas la sanción (el castigo) entiendo que hay una modificación de la ley, aunque sí sería verdad que las reglas del juego seguirían siendo las mismas.

Hace unas semanas se alzó la primera voz disidente. No es fácil que surjan contestatarios, o por lo menos se manifiesten públicamente. Considerando el poder que acumula Goodell, lo más fácil (y prudente) es no incomodar al Rey Sol. Después está el factor intelectual. Los jugadores de football no se caracterizan generalmente por sus aptitudes e inquietudes intelectuales. Es más probable encontrar a un jugador de la NFL en una cárcel que en una biblioteca. Pero Troy Polamalu, además de ser un excelente jugador, demostró ser de los pocos con la valentía y el sentido común suficiente para pedir una separación de poderes en la NFL:

"He's got all the power, and that may be part of the problem. There needs to be some type of separation of power, like our government". (Traducción: "Tiene todo el poder, y eso puede ser parte del problema. Tiene que haber algún tipo de separación de poderes, como en nuestro gobierno".)

La separación de poderes se propugna por motivos de peso. No es algo caprichoso. Polamalu se ha dado cuenta de que debido a la concentración de poder en una sola persona se están perpetrando tropelías que los afectados no deberían consentir. ¿Tan difícil es establecer una suerte de órgano sancionador con la autonomía e independencia suficientes para imponer los castigos? Joder, que el deporte europeo no suele ser ejemplo de buenas prácticas, pero los comités de competición (cuyas decisiones, eso sí, son a veces susceptibles de feroz crítica) son un concepto básico.

Bueno, la NFL dice que existe ese órgano separado. Lo dice en el artículo publicado este lunes pasado que os enlazaba antes:

Any play involving a violation that needs to be reviewed for possible discipline, whether flagged on the field or not, is referred to Executive Vice President of Football Operations Ray Anderson and his staff, which includes Director of Football Operations Merton Hanks, a nine-year NFL veteran (1991-99). Merton Hanks or Ray Anderson makes the initial determination for discipline for on-field violations.

La jugada sancionable la revisa Ray Anderson, uno de los vicepresidentes de la NFL [inciso nominal: en las organizaciones anglosajonas hay multitud de "vicepresidents"; sí, es absurdo que utilicen ese nombre, que significa literalmente "en lugar del presidente", porque es el sustituto en caso de ausencia; es absurdo porque muchas de estas organizaciones --me atrevo a decir que la mayoría-- no tienen "president" y ni siquiera el cargo de "vicepresident" es el segundo más alto en la jerarquía interna de la entidad]. Permitidme que dude de su autonomía. Ahí no acaba la cosa, sino que supuestamente hay posibilidad de recurso.

The player has the right to appeal league discipline. The Collective Bargaining Agreement specifies that appeals of fines or suspensions of players for unnecessary roughness or unsportsmanlike conduct are determined by the Commissioner's designee. The decision on persons appointed as the Commissioner's designee for on-field player discipline appeals is made in consultation with the NFL Players Association

Decide quien decida Goodell. No hay que ser muy malpensado para dudar de su independencia. Pero lo más escandaloso es que las normas no indican los límites de la sanción: "the offender may be subject to suspension". El infractor podría ser suspendido. ¿Pero cuántos partidos? De cero a infinito. ¿Y con base en qué criterios? La arbitrariedad hecha norma.

Esta semana, sin embargo, hemos dado un pasito más. Esta semana se han dado argumentos de mucho peso que ponen en tela de juicio la imparcialidad del juzgador. Ningún sistema con un mínimo de credibilidad puede permitir juicios en los que el juzgador pueda tener un interés directo en el resultado del pleito. O se abstiene (renuncia voluntaria a resolver el caso) o se le recusa (renuncia forzada por alguna de las partes). La mujer del César, además de ser honesta, debe parecerlo. Bah, para qué. A Goodell eso se la suda.

Tras el combate entre Andre Johnson y Cortland Finnegan se llegó a especular con que se les sancionase hasta fin de temporada. Descabellado, sí, pero en vista de la que le cayó a Big Ben por no cometer un delito sino por comportarse de modo inmoral, no tanto. Si tuviera que elegir entre que me comprasen alcohol siendo menor o me diesen un puñetazo en la cabeza mientras estoy en el suelo, creo que me quedo con lo primero. La segunda conducta me parece más censurable, la verdad.

Pero cómo iban a sancionar a Andre Johnson. El receptor es probablemente el jugador más mediático de los Houston Texans. Quizá el mejor receptor de toda la NFL. Por los que merece la pena comprar una entrada. O sentarse en frente del televisor para verle jugar. Ahí quería llegar.

Os hablé ya muchas veces de NFL Network. Se trata del canal de televisión del que la liga es propietaria. Fuente de polémica incesante. Su difusión es reducida en los Estados Unidos. Ha habido multitud de pleitos entre NFL Network y diferentes plataformas televisivas debido a su difusión (fundamentalmente, porque el canal no se incluía en los paquetes básicos, algo que la NFL exige). Es un canal premium, que no suele ir en los paquetes básicos. Otras plataformas ni siquiera lo ofertan. En este enlace podéis ver las 25 principales plataformas de televisión por cable de los Estados Unidos en número de abonados. Pues bien, con la primera (Comcast) acaban de llegar a un acuerdo después de las correspondientes demandas. La cuarta (Time Warner, con la que también hubo lío), sexta (Charter) octava (Cablevisión) décima y undécima plataformas ni siquera tienen este canal como disponible.

La NFL invierte muchos recursos en NFL Network, tanto financieros como humanos. Y no escatima esfuerzos para que el atractivo del canal aumente y más plataformas paguen por incluirlo en su oferta. Entre esos esfuerzos está la emisión en directo de partidos de prime time. Todos los jueves, desde la décima semana de competición hasta la décimo sexta (en esta, dos partidos, uno el sábado). Thursday Night Football. Cuanto más atractivos sean esos partidos, más demandado será el canal. Y más ingresos para la liga. Es decir, que los ingresos de la NFL, de la organización de la que Goodell es el máximo responsable, dependen del interés que despierte el Thursday Night Football.

Este jueves, dentro de unas horas, los Houston Texans juegan en Philadelphia contra los Eagles. Es el partido de NFL Network. Y la mayor estrella de Houston es Andre Johnson. Adivinad quién no ha sido suspendido por Goodell, digo la NFL, después de haber propinado puñetazos en la cabeza a un jugador que estaba en el suelo. Andre Johnson. Al menos, sospechoso. Porque sin Johnson, el atractivo del partido habría descendido significativamente. ¿Casualidad o causalidad?

Tony Kornheiser, antiguo comentarista del Monday Night Football, lo denunció el pasado lunes. Sus argumentos son difícilmente rebatibles. La sospecha, por lo menos.

Cuando la norma no delimita con precisión en qué consiste la conducta punible y su consecuencia, su castigo, se da pie a estas arbitrariedades. Y cuando, además, el que juzga la conducta tiene un interés directo en el resultado del juicio, la decisión parece dolosamente injusta. Nadie se atreve a denunciarlo. Mejor llevarse bien con el amo.

La actuación de Goodell va contra el sentido común más elemental, pero contadísimas voces lo cuestionan. Nadie vigila al vigilante.